Cómo saber si un recién nacido tiene frío o calor: Síntomas y soluciones

Muchas veces no conseguimos dormirnos tranquilas pensando si nuestros pequeños estarán pasando frío. Antes que nada, tenemos que tener en cuenta que los bebés pierden mucho calor durante los primeros meses de vida. Muchas veces no sabemos cómo abrigarlos, y nos suelen entrar dudas sobre cuántas capas de ropa ponerles. ¿Sabías que, por norma general, necesitan una capa adicional de la que usamos nosotros? Dicho esto, tampoco conviene preocuparse demasiado: si tu pequeño tiene frío por la noche, ¡te lo hará saber!

La hora de dormir es una de las que más preocupa a los padres durante los primeros meses. Por ello, lo más recomendable es que le pongas una capa de más que las que tú estás usando. Otra forma para garantizar el bienestar de tu bebé cuando no estés presente es con un protector de colchón que mantendrá a tu hijo seco toda la noche.

En Gabis estamos aquí para ayudarte a entender cómo mantenerlos calentitos y cómodos. Es fundamental entender por qué mantener a nuestros pequeños abrigados es tan importante. Un bebé incómodo por el frío puede tener dificultades para dormir. Esto no solo afecta su sueño, sino que también puede influir en su comportamiento y desarrollo cognitivo.

Si tienes dudas y quieres quedarte tranquila, nosotras te recomendamos que le toques el pecho, la barriguita, la nuca y sobre todo el cuello: si está calentito no hay de qué preocuparse, pero si está frío, ¡es hora de ponerle una capa más! Además, es conveniente también que os fijéis en sus mofletes: si están rosaditos, es muy probable que tenga mucho calor.

Identificando si tu bebé tiene frío

¿Cómo saber si un bebé tiene frío? Para medir la temperatura corporal de un bebé no debes fijarte ni en sus manos ni en sus pies, pues estas extremidades suelen estar ligeramente más frías respecto al resto de su cuerpo. El mejor truco para descubrir si tu bebé tiene frío o calor es tocar la parte de detrás del cuello o el tronco, la espalda o el pecho. Debe estar caliente, pero no sudada. Si está sudada, significa que tiene calor.

No os guieis por si el pequeño o pequeña tiene las manos o los pies fríos. Los bebés regulan mal la temperatura y las partes distales, como las manos y los pies, suelen estar frías, sin que eso signifique que tengan frío y les tengamos que abrigar más.

Además, el llanto persistente, irritabilidad, o incluso movimientos reducidos pueden ser indicios de incomodidad por frío. Para asegurarte de que tu bebé esté cómodo, vístelo en capas adecuadas a la temperatura ambiente y verifica la temperatura de la habitación (idealmente entre 20-22°C). Si notas que el bebé está muy tranquilo o somnoliento junto con signos físicos de frío, podrías abrigarlo un poco más.

Señales de que el bebé tiene frío:

  • Temperatura de la piel: Toca las manos, pies y nariz del bebé. Si estas áreas se sienten frías al tacto, es probable que necesite más abrigo.
  • Color de la piel: Observa el color de la piel del bebé. La piel pálida o azulada puede indicar frío.
  • Comportamiento: Presta atención a cómo se comporta tu bebé. Si llora mucho más de lo normal sin razón aparente, el frío podría ser la causa. También los bebés inquietos podrían estar intentando generar calor. Puede sonar extraño, pero el frío extremo también puede hacer que se sientan más soñolientos de lo normal.

¿Qué hacer si el bebé tiene frío?

  • Abrígalo en capas: Usa ropa adicional de acuerdo a la temperatura del entorno. Es más conveniente ponerle varias capas de ropa fina que pocas capas pero con ropa gruesa. Si hace mucho frío, ponle manoplas y gorro.
  • Nuca fría: La nuca es un buen indicador de la temperatura corporal del bebé. Si está fría, es posible que el bebé necesite más abrigo.
  • El pecho o la barriga: Estas áreas deben sentirse cálidas. Evita guiarte solo por la temperatura de las extremidades, ya que no siempre reflejan el estado térmico del bebé.

Identificando si tu bebé tiene calor

Como ya sabemos, los bebés regulan muy mal su temperatura corporal y suelen ser friolentos. Ahora, eso no quiere decir que ahora debas abrigarlo en exceso o por el contrario, tenerlo medio desnudo en el calor. Los bebés regulan su temperatura sudando por la cabeza. Por eso, si notas su nuca sudorosa quiere decir que está pasando calor, incluso si sus manos y pies están fríos. Si le cuesta alimentarse, sus mejillas están coloradas y sus movimientos son lentos o apagados, lo más probable es que tenga calor. También es importante saber si mi bebe tiene fiebre o calor.

Además, si están rosaditos, es muy probable que tenga mucho calor.

Señales de que el bebé tiene calor:

  • Nuca sudorosa: Si notas su nuca sudorosa quiere decir que está pasando calor, incluso si sus manos y pies están fríos.
  • Mejillas coloradas: Si le cuesta alimentarse, sus mejillas están coloradas y sus movimientos son lentos o apagados, lo más probable es que tenga calor.

El TOG: entendiendo el nivel de abrigo

Ahora que sabemos cómo interpretar las señales de nuestro bebé, hablemos sobre cómo mantenerlo abrigado sin pasarnos de exagerados. Aquí viene una palabrita importante: TOG, que significa Thermal Overall Grade. Esto es una medida que nos dice cuánto calor retiene la ropa. No te preocupes, no es complicado.

El TOG define la resistencia térmica de las prendas. En Petite Marmotte tenemos disponibles sacos de dormir y pijamas mantas en diferentes TOGS.

¿Con qué ROPA debería DORMIR TU BEBÉ? ¡Aquí te decimos para que duerma cómodo y seguro!

  • TOG 0.5: Este es genial para noches de verano o cuando la habitación está a unos 23 grados centígrados o más. Puedes usarlo con un pijama ligero o incluso solo con un body. Están pensados para habitaciones a partir de 23 grados. Lo puedes utilizar con un pijamita o body debajo, o simplemente ponerle el saco para un efecto «ligera sabanita».
  • TOG 1.5: Ahora, para primavera u otoño, cuando la habitación está entre los 20 y 25 grados centígrados, este es el indicado. Están pensados para que tu bebé no se destape por la noche, sienta frío y se despierte. Perfecto para temperaturas de entre 20 y 25 grados.
  • TOG 2.5: Cuando llega el frío del invierno y la habitación está entre 17 y 20 grados centígrados, este es tu mejor aliado. Te aseguras de que descanse calentito toda la noche y sin riesgo de asfixia. Diseñados para habitaciones entre 17 y 20 grados.

A continuación, te dejamos una guía para que se haga más fácil abrigarlo según la temperatura de la habitación: ¡a nosotras nos resulta súper útil!

Es preferible que en lugar de ponerle a tu pequeño una sola prenda gruesa, le vistas con varias capas finitas. Esto crea una especie de capa aislante y te permite controlar mejor su temperatura.

Consejos adicionales para el cuidado del bebé en diferentes climas

Como comentábamos antes, depende del tiempo y de la época, le abrigaremos de una manera o de otra. Eso sí, es importante que los materiales sean los adecuados, ¡esta regla sirve para cualquier mes del año! Es importante que nuestros peques estén abrigados, pero tenemos que actuar con lógica: si hace mucho calor, no debemos ponerles más capas de las necesarias, ¡tampoco es bueno que se sobrecalienten! Vístelo con prendas ligeras y de materiales transpirables, ¡es lo mejor!

Si tu pequeño ha decidido nacer en el verano, alégrate. En primer lugar, porque te has librado de pasar los meses de más calor con una enorme barriga y, en segundo lugar, porque ahora te resultará mucho más fácil vestirle y le podrás bañar o dar un masaje sin miedo a que se enfríe. Además, como los días son más largos y la temperatura lo permite, podrás pasear con él por la tarde durante bastante rato o incluso sentarte en una tranquila terraza con tu pareja o amigos.

Si vais a la costa, no le lleves a la playa, ni le metas en el agua, porque está muy fría para él y contiene impurezas que le pueden perjudicar. En los viajes en coche ten mucho cuidado porque a través de los cristales la acción del sol es más potente. Coloca en las ventanas protectores solares, y de nuevo no olvides ponerle su gorrita.

En verano podrás salir con tu bebé de paseo, pero no en las horas más calurosas del día. Aprovecha las primeras horas de la mañana, hasta las 12 horas como mucho. Si prefieres las tardes, sal a partir de las seis o siete de la tarde, cuando el sol ya es menos fuerte.

En invierno, los cambios bruscos de temperatura entre entornos cerrados y abiertos son muy comunes. Estos cambios pueden afectar negativamente a un bebé si no está correctamente abrigado, ya que su sistema de regulación térmica aún no está completamente desarrollado. La exposición a temperaturas frías sin la protección adecuada puede llevar a una mayor pérdida de calor corporal, provocando molestias, escalofríos e incluso aumentando el riesgo de hipotermia.

Aunque haga frío, es importante mantener una ventilación adecuada en casa para renovar el aire y reducir la concentración de virus y bacterias. Además, es clave mantener una temperatura regulada y estable dentro del hogar, evitando contrastes bruscos con el exterior. La temperatura ideal en la habitación del bebé suele situarse entre 20 y 22°C.

Consideraciones finales

Mantener la habitación del bebé a una temperatura adecuada durante el invierno es clave para su comodidad, buen sueño y seguridad. Una de las preocupaciones más comunes, especialmente en madres y padres primerizos, es cómo saber si su bebé tiene frío, ¡y es totalmente normal! Desde el momento en que nacen y durante los primeros meses de vida, nuestros pequeños son muy vulnerables a las variaciones de temperatura, y su capacidad para regular su calor corporal es limitada.

Así que, ¡ahí lo tienes! Saber cómo mantener a tu bebé abrigado por la noche es una parte importante de ser mamá. Presta atención a las señales de tu pequeño y síguelo ajustando para que duerma tranquilo.

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