El aborto o pérdida gestacional de primer trimestre es una experiencia emocionalmente desafiante que afecta al menos al 15% de las mujeres gestantes y que se incrementa de forma significativa a medida que aumenta su edad. Un aborto es siempre un momento duro en todas aquellas mujeres que desean cumplir su sueño de ser madres. Este difícil trago, sea involuntario o no, es además muy confuso ya que existe mucha información y muchas pautas sobre temas de gestación y, sin embargo, muy poca y poco clara cuando se trata de hablar de la interrupción de ésta.
Es de vital importancia que tras la interrupción de un embarazo (sobre todo si es muy deseado), la paciente se tome un tiempo de descanso para recuperarse física y anímicamente. Lo más importante tras la interrupción de un embarazo es estar atentos a la respuesta del cuerpo a este proceso.
EMBARAZO después de un ABORTO 🤰🏻 (Probabilidades y Cuidados)
Tipos de Aborto
Un aborto es espontáneo cuando el embarazo termina de forma natural antes de cumplirse la semana 20 del mismo (un embarazo normal dura unas 40 semanas), denominándose parto prematuro cuando el embarazo termina a partir de ese momento. Hasta un 50 por ciento de los embarazos terminan en abortos espontáneos, aunque la mayoría son tan prematuros que la mujer no llega a tener un periodo sin menstruación y no se entera de que ha tenido un aborto.
- Aborto precoz
- Aborto tardío
- Aborto retenido
- Aborto incompleto
- Aborto completo
El feto empieza a crecer pero interrumpe su desarrollo. El riesgo de aborto espontáneo aumenta con la edad materna.
Síntomas y Diagnóstico
Los síntomas más frecuentes son el sangrado vaginal y el dolor de abdomen durante el transcurso de un embarazo. Ante estos síntomas, cualquier mujer embarazada debe acudir a la urgencia del Hospital.
Para saber si se ha producido un aborto, en algunos casos es suficiente realizar una buena historia y un examen de la pelvis. El diagnóstico de certeza se establece mediante la ecografía (a ser posible vaginal), que evidencia que el corazón del feto ha dejado de latir.
En general, los abortos espontáneos no pueden prevenirse y suelen ser debidos a que el embarazo no transcurre con normalidad. Algunas de las pruebas que se realizan durante el embarazo para revisar el estado del feto pueden provocar un aborto espontáneo. De igual forma, algunos medicamentos (con receta o de prescripción libre) u otras pruebas o tratamientos (ej. radiografías) pueden ser dañinos para el feto. Una vez que ha comenzado un aborto espontáneo no se puede detener. El feto y el líquido amniótico deben ser expulsados.
Tras un aborto espontáneo, el cuerpo necesita tiempo para recuperarse. Recuerda que cada mujer es única, y las experiencias pueden variar.
Manejo y Tratamiento
El tratamiento puede variar dependiendo del tipo de aborto:
- Aborto espontáneo temprano sin intervención médica: el cuerpo suele expulsar el contenido uterino de manera natural. En estos casos, el sangrado puede durar desde unos días hasta unas 2 semanas.
- Aborto con realización de legrado: el sagrado residual suele ser escaso y desaparecer en los días siguientes a la intervención. Es común que la hemorragia más intensa ocurra en las primeras horas, coincidiendo con la expulsión principal del contenido uterino.
Opciones de tratamiento:
- Administrar medicación para favorecer la expulsión. En las primeras semanas del embarazo se considera que el aborto farmacológico es más eficaz que el quirúrgico.
- Realizar una cirugía para extirpar los restos del embarazo. También se debe ofrecer la evacuación quirúrgica a las mujeres que prefieran esta opción ya que el proceso es más corto, se lleva a cabo en un centro sanitario y la tasa de éxito es muy alta. La evacuación quirúrgica del embarazo se realiza bajo anestesia. El procedimiento consiste en dilatar el cuello del útero (con medicación o mediante algún dispositivo) y pasar a su través un instrumento para limpiar las paredes del útero.
Sangrado Después del Aborto
Es normal que se sangre un poco después de un aborto. Es común que la hemorragia más intensa ocurra en las primeras horas, coincidiendo con la expulsión principal del contenido uterino. Inicialmente, el sangrado puede ser de un rojo intenso con presencia de coágulos. Después de su expulsión, el sangrado es más leve, por lo general, dura una o dos semanas antes de detenerse definitivamente.
El plazo del nuevo ciclo menstrual tras el aborto es diferente en cada mujer, puede variar de 4 a 6 semanas, incluso más.
Sin embargo, también son muchas las voces expertas que afirman que es más que recomendable acudir a una cita aproximadamente unos 15 días después del procedimiento para una revisión ginecológica después de un aborto.
Complicaciones y Riesgos
Las complicaciones tras un aborto son varias, la mayoría muy poco frecuentes.
- Hemorragia: El riesgo de hemorragia es baja (aproximadamente 1 cada 1.000 abortos) y es menor en gestaciones más precoces. Los abortos que no se tratan con cirugía se asocian a hemorragias más prolongadas e intensas. Entre un 20 y un 40 por ciento llegan a necesitar cirugía para completar el aborto.
- Hematometra: Consiste en la acumulación de coágulos dentro del útero y puede ocurrir tras el tratamiento quirúrgico. Los síntomas pueden ser inmediatos o tardíos dependiendo de la velocidad de acumulación y del volumen. Las mujeres suelen sentir presión en la pelvis o en el recto.
- Infección genital: La infección del tracto genital ocurre hasta en un 10% de los casos. Se debe considerar cuando aparece fiebre >39ºC en las primeras 72 horas tras el aborto. Se considera que existe un aborto séptico cuando aparece fiebre > 38° en las 72 horas posteriores a un aborto quirúrgico. Mal olor de las secreciones de la vagina.
- Síndrome de Asherman: consiste en la formación de adherencias uterinas. Consiste en la formación de adherencias (cicatrices) dentro del útero que pueden dar lugar a la falta de menstruación, abortos espontáneos de repetición e infertilidad.
- Fallo de la técnica
- Desgarros en el cuello del útero
- Perforación del útero: Para su prevención es fundamental la preparación del cuello del útero antes de la evacuación.
- Mortalidad: La mortalidad materna del aborto tratado en centros sanitarios de países desarrollados es muy escasa, aunque aumenta con la edad materna y lo invasivo del procedimiento.
- Repercusión psicológica: Es normal que exista un sentimiento de tristeza después de un aborto espontáneo, sin embargo algunas mujeres sufren una depresión. Estos hallazgos no tienen por qué tener una relación causal con el aborto y solo suelen reflejar una situación ya existente.
Cuidados Post-Aborto
- Estar atenta a su temperatura durante la primera semana después del aborto.
- Evita el uso de tampones o cualquier objeto dentro de la vagina.
- Hay que descansar, hacer al menos un día de reposo.
- No realizarse duchas vaginales ni nadar.
El Legrado Uterino
El legrado uterino, también llamado curetaje, es una técnica ginecológica que consiste en raspar el tejido de las paredes internas del útero, con el fin de eliminar la capa mucosa del mismo: el endometrio. Se trata de una intervención realizada por parte de un ginecólogo, bajo anestesia, y tiene una duración aproximada de 15 minutos.
Aunque la principal indicación del legrado es en caso de aborto, este procedimiento también puede realizarse ante otras situaciones.
¿Cuándo se realiza un legrado?
La mayoría de mujeres asocia el legrado con el aborto, pero realmente esta técnica tiene varias indicaciones:
- Aborto espontáneo: se realizaría el legrado para vaciar el contenido del útero en caso de aborto incompleto o aborto retenido, es decir, cuando se produce un aborto, pero el embrión no es expulsado de forma natural mediante un sangrado.
- Interrupción voluntaria del embarazo o terapéutica: el legrado es una opción para interrumpir un embarazo durante el primer trimestre, ya sea por decisión personal de la mujer, porque su salud corra peligro o porque haya alguna malformación o alteración genética en el embrión.
- Diagnóstico: en caso de sospecha de cáncer de útero, un legrado uterino con biopsia permite recoger una muestra de tejido endometrial para analizar.
- Tratamiento de una menstruación irregular: el legrado también es utilizado para intentar solucionar sangrados fuera del periodo menstrual, menstruaciones muy abundantes, etc.
- Eliminación de pólipos: se trata de crecimientos de tejido endometrial hacia la cavidad del útero y pueden dar lugar a complicaciones como menstruaciones abundantes, abortos espontáneos repetidos, fallos de implantación, etc. No obstante, actualmente es muy habitual que se realice la extirpación de estos pólipos mediante histeroscopia quirúrgica.
Por otro lado, los dispositivos intrauterinos (DIU) utilizados como anticonceptivos de larga duración pueden quedarse incrustados en el endometrio. Por tanto, el legrado en este caso sirve para eliminar parte del endometrio que retiene al DIU para poder retirarlo.
Cuidados tras el legrado uterino
Después de haberse sometido a un legrado, es posible que la mujer tenga sangrado vaginal durante varios días debido a la intervención.
Por otro lado, la paciente también puede sufrir algunas molestias como dolor abdominal o pélvico. En este caso, se debe consultar con el especialista qué analgésicos se pueden tomar para aliviarlo.
No obstante, en caso de sangrado abundante o que no cesa, fiebre, flujo con mal olor, dolor intenso o cualquier otro síntoma que se salga de lo habitual, es recomendable acudir al especialista a la mayor brevedad para que pueda valorar la situación.
A pesar de ello, el tiempo de recuperación tras un legrado uterino es muy rápido. Normalmente, la mujer debe hacer reposo durante el primer día, pero puede seguir con su estilo de vida y actividades habituales al día siguiente, aunque deberá tener en cuenta algunas recomendaciones:
- Abstinencia sexual, al menos, durante dos semanas después del legrado.
- No utilizar tampones.
- No realizar duchas vaginales ni bañarse (no hay problema en ducharse).
- Evitar realizar ejercicio físico intenso.
En cuanto al estado de ánimo, es normal que la mujer sienta tristeza y decaimiento en caso de haber sufrido un aborto espontáneo. Esta bajará de nuevo unos 30-40 días después de la realización del legrado, aunque puede variar según la situación de cada mujer.
A partir de este momento, se reanudarán los ciclos menstruales habituales y tendrá lugar una ovulación unos 15 días después.
Algunos médicos recomiendan esperar un tiempo (entre 1 y 3 meses) antes de buscar otro embarazo. De esta manera, tanto el estado físico como anímico de la mujer se habrán recuperado.Pronóstico
Hasta un 85 por ciento de las mujeres que sufren abortos espontáneos tienen después embarazos normales.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica.
