El destete es el proceso con el que se da por finalizada la lactancia. El destete es la sustitución de la leche materna por otros alimentos como biberón, papillas, frutas, legumbres... Al igual que la lactancia el destete tiene una evolución y unos “tempos” concretos a tener en cuenta, durante el proceso.
No hay una edad definida para aconsejar el destete. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad y complementarla con otros alimentos hasta los dos años o más. Pero la decisión de cuánto va a durar la lactancia materna es personal y solamente tú y tu hijo tenéis derecho a decidir cuándo y cómo va a ser el destete.
Cuando la iniciativa es de los niños se suele producir entre los dos y los cuatro años de edad. Hay ocasiones que el destete es impuesto por una causa inevitable como una enfermedad tuya o de tu bebé o por una separación prolongada. Se llama entonces destete forzoso, pero la mayoría de las veces, el destete es voluntario, es decir, o bien tú o bien tú bebé ya no queréis continuar con la lactancia. Y puede ser por motivos laborables, culturales, sociales o porque simplemente porque ya no estéis disfrutando de la lactancia y no queráis seguir.
Cada lactancia es distinta, por eso cada destete será también distinto y no se puede generalizar lo que va a durar. En niños mayores, si la iniciativa es tuya, suele ser más largo y costoso porque tienen un vínculo muy fuerte con el pecho y además cuesta más calmarlos. Pero dependerá del ritmo que tú marques. Cuando la iniciativa la toma el niño es más fácil respecto a las pautas, ya que las marca el niño, aunque puede que para ti sea más difícil emocionalmente si lo que tú querías era continuar.
Es preferible que siempre que puedas hagas el destete lo más gradual posible, aunque dependerá de la causa del destete y de las prisas que tú tengas. Anticípate a los momentos en los que tiene costumbre de pedir pecho distrayéndole con algo nuevo con la finalidad de captar su atención e intentar que no se acuerde de mamar. Sustituye el pecho por alguna bebida o por otro alimento cuando tenga hambre o sed. Puedes ir reduciendo las tomas de forma gradual. Mantente cercana a él demostrándole todo tu cariño con besos, caricias y abrazos.
Es habitual que aunque desees terminar la lactancia, te sientas triste o con miedo al cambio en el momento de comenzar el destete. Es importante que no te sientas ni culpable ni juzgada. No eres peor madre por dejar la lactancia. Normalmente los destetes no suelen ser dulces, sobre todo porque no se suelen producir de mutuo acuerdo. Por eso, sea cual sea su edad o el motivo del destete déjate guiar también por tu intuición.
Es por ello que aunque no pienses de manera inminente en destetar, puedes empezar a formarte. Durante el embarazo insistimos mucho en la necesidad de que las mujeres se formen y tengan el máximo de conocimiento sobre qué es la lactancia materna, y de la misma manera durante la lactancia es importante formarse para adaptar el proceso de destete.
Tipos de Destete
Hay muchos tipos y situaciones de destete, el más habitual en el mundo es el destete a iniciativa de la madre. Sí, así nos lo recuerdan las estadísticas sobre la duración de la lactancia. Las madres suelen ser las que deciden poner fin a la lactancia.
- Destete natural: Es el que se produce entre los dos años y medio, y los 7 años. La Dra. Katherine A. Dettwyler, antropóloga en la universidad de Texas, realizó en el año 1994 una investigación acerca de la edad natural del destete en los humanos. Por todo ello la Dra Dettwyler, estableció la edad natural del ser humano entre los dos años y medio y los siete. Algunas madres nos han contado sus experiencias personales en el destete natural de sus hijos de forma natural.
- Destete dirigido por la madre: Es el que la madre decide de manera unilateral iniciar el proceso para dejar el pecho.
- Destete parcial: Al poder ser nocturno o diurno, necesitamos que la madre tome la determinación de por cual de ellos quiere realizar. Habitualmente se dejan las tomas nocturnas, de manera que haya otra persona que se ocupe del sueño y la alimentación nocturna del bebé y esta no dependa únicamente de la madre.
- Destete prematuro o de emergencia: Que se debe hacer de manera inmediata, normalmente en pocos días y está relacionado con situaciones ㅡya sean de la madre o del bebéㅡ, que imposibilitan mantener la lactancia materna. En estas situaciones si el bebé es muy pequeño no queda otra que negar el pecho y pasar a la lactancia artificial. En niños más mayores puede ser necesario tomar otro tipo de medidas, puedes es probable que ya sean encontrar el pecho por sí mismos, por lo que se pueden aplicar otras medidas “disuasorias”: aplicar tiritas para indicarles que el pecho está malo, aplica productos con mal sabor en el pecho, etc. El tema de aplicar un producto con un sabor desagradable en el pecho, suele ser una medida con muchas detractoras, y podemos entenderlo hasta cierto punto. Esta forma de destete, suele ser también un tipo de destete no deseado por la madre.
Todo este tipo de feedback que reciben las madres hace que finalmente dejan la lactancia por no poder sustentar la presión externa que reciben. Como hemos dicho al inicio, el destete respetuoso es un constructo cultural que tan solo tiene en cuenta las necesidades del bebé, pero no las de la madre. Este tipo de destete se basa en las investigaciones de Katerine Detwayler para afirmar que el destete no se debe producir nunca antes de los dos años y medio, y sugiere en la mayoría de los casos a las madres que no deben quejarse o que tienen que aparcar sus deseos y necesidades.
Desde LactApp creemos que el respeto pasa siempre por informar y acompañar a las mujeres para que puedan decidir qué quieren hacer, tenga la edad que tenga el bebé. Maria Montessori, habló poco del destete. De hecho consideraba que alargar la lactancia entre el año y los tres años, era algo totalmente innecesario, pues el bebé ya podía nutrirse con sólidos. Y que, por tanto, era la madre la que no era capaz de, literalmente, desprenderse del bebé.
No hay mucha más información, ni nada específico sobre el proceso de destete que podamos relacionar con ella. Podríamos dividir el destete por muchas franjas de edad, aunque en realidad podemos hacer dos grandes divisiones: antes del año y después del año. De esta manera podemos observar las peculiaridades de cada etapa y ayudarte a conocer los desafíos y opciones de cada una de ellas.
Destete antes de 1 año
En el destete antes de 1 año el principal desafío y a la vez objetivo es que nuestro hijo acepte el recipiente y la leche elegidos. Si el bebé es menor de seis meses es probable que quieras intentar ofrecer la leche en biberón. Es normal, pues es un sistema cómodo y conocido para los adultos. Hay bebés que aceptan el recipiente sin dificultades, lo que sin duda hace la transición más fácil; pero también algunos que les cuesta. En estos casos es necesario tener mucha paciencia e ir intentando que lo acepten. El adulto que le ofrezca leche le puede sentar en sus rodillas.
Destete a partir de 1 año
El destete a partir de 1 año puede conllevar también bastantes dificultades y será necesario planificarlo con antelación. El destete es un proceso complejo que despierta muchas dudas, y que necesita de una planificación. En muchas ocasiones, no tenemos en cuenta todos los detalles clave en el destete. Por ejemplo, planteamos el destete al año de vida de nuestro bebé, pero no conocemos las peculiaridades de esta etapa.
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En muchas ocasiones nos preguntáis si hay momentos o situaciones en las que sea más fácil destetar. Conociendo los hitos de desarrollo de los bebés y de los niños, podemos afirmar que sí, que hay etapas en las que puede resultar más simple conseguir un destete, y que en otras situaciones y edades el destete puede ser algo más complicado.
Momentos en los que puede ser más fácil destetar:
- Antes de los tres meses: en esta etapa suele ser algo más fácil que los bebés acepten otras formas de alimentación que no sean el pecho.
- Cuando el proceso de destete no comparte algún otro proceso: en ocasiones el destete se activa por cansancio o necesidad, si estos momentos coinciden con cambios en la vida del bebé: inicio de la escuela infantil, dejar el pañal, cambios de domicilio… el destete será más complejo.
Sí, en los momentos de baches y crisis, en los que el bebé y tú estáis experimentando cambios en vuestra lactancia, puede ser un poco más complicado iniciar y terminar con éxito un proceso de destete. No es imposible destetar en estas etapas, pero debemos conocer la idiosincrasia de cada una de ellas para valorar si podemos esperar antes de llevarlo a cabo. Los baches y las crisis se producen por diferentes motivos, cuando estos están relacionados con un proceso madurativo del bebé, el transcurso y consecución del destete puede ser un poco más complicado. Por todo ello, también es importante que tengas en cuenta estos momentos de visita si quieres realizar el destete en una etapa concreta.
Destete Nocturno vs. Destete Diurno
Esta es una de las consultas que más recibimos en LactApp: ¿Cuándo es más idóneo destetar: de noche o durante el día? El destete diurno suele ser más lento y gradual que el nocturno, pues de día, tenemos más estrategias que podemos ofrecer al peque. Al final, el destete diurno está relacionado con muchas circunstancias que hacen que el bebé quiera mamar: hambre, cansancio, aburrimiento, sueño, frustración, etc.
Por contra, por la noche las tomas nocturnas van relacionadas con la alimentación y el sueño. Debe quedar claro que el destete nocturno es viable a partir del año de edad. Cuando es anterior a esta edad, el bebé necesitará seguir alimentándose de noche, por tanto, se cambiará la teta por la alimentación en biberón. Como su nombre indica, el destete nocturno es aquel que se realiza durante la noche. Este tipo de destete va a requerir de menos tiempo que el diurno, pero eso sí de algunas noches sin dormir (o durmiendo poco) tanto para el bebé como para sus progenitores.
Es importante preparar al adulto para esta situación y que disponga de recursos para afrontar el proceso. En muchas ocasiones las parejas están muy presentes en el cuidado del bebé y ya tienen por la mano como ayudar al bebé a dormirse sin el pecho. Pero en otras oraciones este contacto no se ha producido y el adulto siente que no tiene la capacidad para llevar a cabo el proceso. Esto genera miedos y actuaciones en la noche poco adecuadas que no facilitan el destete.
Es por ello que os recomendamos que si queréis afrontar un destete nocturno hagáis un taller específico de destete en el que podáis estar los dos o que, si queréis una atención más personalizada, pidáis una cita a una de nuestras expertas. Sí, por supuesto que puedes, lo único que debes saber es que es probable que el proceso sea un poco más complicado. En ocasiones las madres no pueden contar con la ayuda de la pareja o de un familiar para realizar el destete nocturno. Y en otras ocasiones, es la madre la que por diferentes motivos decide realizar el destete en solitario.
Como te decíamos es perfectamente probable hacerlo, lo que debes saber es que a los bebés les puede costar un poco más aceptar la situación y tú puedes pasarlo mal si no estás muy ambivalente en el proceso. Cuando hablamos de ambivalencia nos referimos a la mezcla de sentimientos que se pueden producir y que pueden interferir en el proceso, especialmente si el bebé llora mucho o se muestra muy alterado. Sí, ¡claro! destetar a un bebé no implica, si no quieres tener que dejar de dormir con el bebé.
Muchas familias a cierta edad están hartas de la lactancia nocturna, pero no de mantener el contacto nocturno con ellos. Una vez se haga el destete nocturno y este se afiance, lo que supone una semana más o menos, la madre puede volver a la cama con el bebé y la pareja para seguir colechando. Es probable que cuando vuelvas a la cama, el bebé intente volver a pedir el pecho y que esto haga que las noches vuelvan a empeorar.
Es una pregunta muy recurrente: ¿Qué hago primero: destetar o descolechar? ¿Se puede destetar y descolechar más tarde? Sí, se puede. Lo único que ambas circunstancias tienen suficiente entidad para darles a cada una de ellas un espacio temporal adecuado. Tanto los niños como los adultos, somos animales de costumbres y es fácil observar patrones de comportamiento en nuestros peques.
El Método "No Ofrecer, No Negar"
De esta manera podremos empezar a afrontar el proceso de destete con conocimiento básico y viendo si podemos cambiar el pecho en algunas de ellas: Si creemos que nos pide el pecho por hambre adelantamos la comida o la cena, si pensamos que está aburrido lo que haremos será realizar una actividad previa para distraerle, si nos pide el pecho cuando se pone nervioso intentaremos ofrecer recursos o estrategias para que se calme según la edad, etc.
El “no ofrecer no negar” es el método más conocido para la realización del destete diurno. Este método se basa en no ofrecer el pecho y esperar a que el bebé lo pide. Si lo pide se le da pecho. Pero esto que parece simple tiene matices importantes. Cuando quieres destetar todas tenemos claro que no queremos ofrecer el pecho, y también tenemos muy claro que nuestro hijo nos va a pedir el pecho. Una vez el bebé se relaja al ver que siempre tiene el pecho a su disposición, el siguiente paso es empezar a determinar cuánto tiempo le vamos a dejar en el pecho.
Aquí cada madre decidirá si son 2-3 minutos o 10. El tiempo elegido debe ser menor al que el bebé haga la toma habitualmente. Una vez acepte esa pauta en la toma, la siguiente fase será aplicar el distraer y el aplazar. Como el bebé estará tranquilo sabiendo que le damos el pecho, cuando nos los pida, le diremos que sí: “dame un segundo que voy a la cocina a buscar agua”, “claro, ahora vengo que tengo que guardar una cosa”, “ahora mismo, un segundo que voy a la habitación a cerrar la ventana”… la frase que sea, siempre evitando el “no” y haciéndole saber que ya vamos.
Es probable que la primera vez solo aguante unos minutos sin mamar, pero poco a poco debería ser capaz de aguantar un poco más. Es complicado dar una cifra concreta en la duración del proceso de destete. Hay destetes que pueden durar días, muchas veces por una necesidad apremiante; meses o incluso años. El destete nocturno con el “método padre” no debería durar más de 5-7 días, mientras que el destete diurno se puede alargar bastante más.
Lo que tenemos que tener en cuenta en cualquier tipo de destete es que muchas ocasiones se producen retrocesos. Estos retrocesos son normales y esperables, ¿por qué se producen? Y ya ves que es muy fácil que el bebé se ponga enfermo en cualquier momento del destete, lo que hace que en ese momento si no quiere comer, o como poco, quieras ofrecer de nuevo el pecho. No hay nada malo en ello, y no vas a confundir al bebé o no harás que cuando lo quieras volver a intentar sea más complicado.
Huelga de Lactancia y Falso Destete
Existen situaciones en las que el bebé puede aparentemente dejar el pecho o intentar mamar y no conseguirlo. Una huelga de lactancia y/o un falso destete es una situación que puede ocurrir durante la lactancia materna, y ambas implican desafíos en términos de continuación de la lactancia materna. Una huelga de lactancia es cuando un bebé que estaba siendo amamantado de repente se niega a mamar.
Cómo hemos dicho, si queremos que el bebé vuelva a mamar, será necesario establecer un plan de acción para conseguir con paciencia y mano izquierda que el bebé vuelva a aceptar el pecho. Este es un proceso que puede durar semanas, a veces se alarga mucho y puede durar hasta un mes. Hay que tener mucha paciencia y preservar el objetivo. No podemos decirte que en todos los casos se consiga solucionar todas la huelga, y por desgracia algunos bebés dejan de mamar; pero en muchas ocasiones sí conseguimos que el bebé vuelva a mamar con normalidad.
Para ello es importante no forzar nunca al bebé a mamar, y debemos facilitar espacios y el tiempo necesario para que lo pueda conseguir. Ambivalencia: Este suele ser el primer sentimiento que se produce cuando una mujer se plantea un destete. Puede estar muy segura de querer destetar, y a las pocas horas cambiar completamente de opinión. Agitación por amamantamiento: Un aspecto que muchas mujeres quieren destetar es la aparición de un rechazo hacia las demandas del bebé. Tristeza: El destete puede ser un momento de transición emocional para algunas madres, y es natural sentir tristeza al dejar atrás esta etapa. Y aun deseando el destete, cuando este se produce la tristeza puede ser máxima, y durante unas semanas sentirse muy lábil a nivel emocional, pensar mucho en el proceso de destete y en todos los acontecimientos vividos en la lactancia. El bebé, según la edad que tenga también transitará muchas emociones en el destete.
Consideraciones Finales sobre el Destete
El destete es la última fase de la lactancia materna y todos los bebés se destetan en algún momento. Sin embargo, la fase del destete es más compleja que simplemente dejar de dar el pecho. Cuándo terminar con la lactancia materna es una decisión de la madre en la que pueden influir muchos factores. Hay muchas teorías acerca de cuándo empezar a destetar a los bebés. No obstante, en ningún momento las madres deben sentirse presionadas a alargar o acortar la lactancia materna. Debes tener en cuenta que el momento del destete puede ser angustioso para muchas madres.
Es conveniente no escuchar los mitos relacionados con el destete y mantener la calma para saber el motivo que nos lleva a querer (o necesitar) destetar a nuestro hijo. Asimismo, también es importante que la madre tome la decisión de forma genuina y estando segura (no por presiones del entorno). Ofrecer la leche que la madre se saca en el trabajo el día anterior (aquí no hay banco de reserva, simplemente se usa la que se va extrayendo día a día). Si la madre no va a poder recolectar leche materna en el trabajo, las semanas anteriores a la vuelta al trabajo es conveniente ir ajustando la producción de leche del pecho de forma muy progresiva para evitar un aumento en la producción de leche.
En estos casos debemos ser muy pacientes y comprender que el pecho es un elemento de consuelo muy importante por lo que niño puede sentirse más nervioso y demandante. Lo mejor es intentar realizar el destete de forma progresiva, empezando con pequeñas cantidades y dejando pasar un intervalo de tiempo suficiente, al menos, un par de días, antes de administrar un nuevo alimento dentro de la alimentación para niños.
¿Qué se entiende por destete respetuoso y cómo debe llevarse a cabo? Es importante tener en cuenta que, para tu bebé, el pecho no es sólo una fuente nutricional, es un vínculo estrecho contigo, que le aporta seguridad y cariño, y que le facilita un buen desarrollo psicomotor.
Claves para un Destete Respetuoso:
- Paulatinamente: Un destete respetuoso empezará por ser gradual, es decir, se van quitando las tomas en función de las necesidades del bebé y de la mamá. Por ejemplo, si la madre va a volver al trabajo y no puede sacarse leche en esas horas, puede comenzar por quitar las tomas en las que no vaya a estar, empezando por la toma central y, a las dos o tres semanas, otra. De esta manera, el cuerpo se acostumbra a producir menos leche.
- No negar, no ofrecer: Esa es la clave para ir quitando las tomas de forma respetuosa. La idea es que no le ofrezcas leche si no se acuerda de ello, pero que nunca se la niegues si te lo pide.
- Hablar con él: Cuando tu hijo ya tenga unos 2 años y pueda entenderte, lo mejor es que seas abierta con él y le expliques que, a veces, no puedes darle el pecho. Si te lo pide y en ese momento no puedes por el motivo que sea, explícale que ahora no, que estás ocupada, pero que, en cuanto puedas, le darás el pecho. Así aprenderá a esperar y ser paciente y se irá acostumbrando a tomar menos pecho.
- Anticípate: Aumenta los momentos de cariño e intimidad con él. Busca el apoyo de tu pareja para este proceso. Es importante que se involucre y te apoye, sobre todo a la hora de darle el biberón si el destete se produce antes de los 6 meses y tiene que tomar leche de fórmula con biberón. En este caso, es mejor que el biberón se lo dé otra persona ya que, si se lo intentas dar tú, probablemente lo rechace y se ponga nervioso buscando el pecho.
- Nunca te quejes: Cuando le estés dando el pecho ni te muestres cansada delante de él. Eso solo conseguirá que se sienta rechazado. Las tomas deben seguir siendo un momento de tranquilidad y afecto, aunque estéis reduciéndolas.
Esperamos que todos estos consejos te hayan resultado de utilidad. Ahora, cuéntanos tú tu experiencia con el destete.
