Decir adiós a los pañales es una fase importante en el camino de crecimiento de un bebé y, por lo tanto, requiere mucha delicadeza y mucha paciencia. La transición del pañal a la braga debe vivirse con serenidad y paciencia.
¿Cuándo Empezar a Quitar el Pañal?
La Academia Americana de Pediatría indica el periodo entre los 18-24 meses como el ideal para iniciar el proceso de "retirada de pañales", más generalmente esta transición tiene lugar entre los 2 y 3 años de edad cuando el niño es capaz de controlar los músculos del esfínter y la vejiga. La primera recomendación a la hora de comenzar el proceso de quitarle el pañal al bebé es no precipitarse.
Querer hacerlo antes de tiempo o cuando el pequeño aún no está preparado puede causarle frustración y ocasionar pasos atrás en el aprendizaje. Promueve el proceso con naturalidad, sin apresurar al bebé ni agobiarle. Sé amable y comprensiva.
Sin duda hay mejores momentos para facilitar que el bebé se quite el pañal, como la temporada de calor o cuando estamos en la playa, pero es bueno recordar que no hay que tener prisa porque "la guardería empieza en septiembre". Forzar o anticipar, por razones escolares o familiares, a un niño que aún no está preparado puede ser incluso contraproducente.
No es una carrera, ni un reto, sino una meta de crecimiento que el niño alcanza cuando está realmente preparado. Cada niño tiene su propio ritmo de crecimiento y aprendizaje. Al dar sus primeros pasos, al decir sus primeras palabras... También en el control de esfínteres.
En muchas ocasiones, se dice que la edad adecuada para comenzar a quitar el pañal al bebé oscila entre los 2 y los 3 años y, lo cierto, es que el 95% de los pequeños lo ha logrado a los 3 años y medio de edad. Sin embargo, el momento adecuado para dejar el pañal no depende tanto de una edad concreta, sino del estado madurativo del bebé.
Cada bebé lleva su propio ritmo de desarrollo y el control de esfínteres es un hito que alcanzará cuando esté preparado para ello.
Señales de que el Bebé Está Preparado
Ante la pregunta que se hacen muchos padres de si su bebé ya está preparado para dejar el pañal, la respuesta la dará su propio bebé a través de ciertas señales que los padres observarán. Entre estas señales que anuncian que puede ser un buen momento para dejar el pañal, se encuentran:
- Es capaz de tener el pañal limpio unas 2-3 horas, por lo que ahora es necesario cambiarlo con menos frecuencia. Se trata de una de las señales más importantes, puesto que evidencia que el bebé ya está comenzando a ser capaz de controlar sus esfínteres.
- Empieza a estar incómodo con el pañal, puede intentar quitárselo y dice cuando lo tiene sucio o mojado para que se lo cambien.
- Hace ciertas cosas solo y ya puede subirse y bajarse los pantalones sin ayuda.
- Va al baño cuando lo hacen los papás o los hermanos mayores (si los hay), tiene curiosidad por lo que se hace allí e, incluso, quiere tirar de la cadena.
Además, es un momento ideal para explicarle y que pueda aprender ciertas cosas muy útiles como "entrenamiento" para dejar el pañal: qué es pis, qué es caca, qué se hace en el váter... Que el niño aprenda estos conceptos y sepa lo que se hace en el baño es importante.
Cuando se den todas (o casi todas) estas señales, seguramente el bebé esté preparado para comenzar a hacer pis en el orinal.
Sin embargo, es cierto que algunos padres deciden esperar hasta que llega el verano para tratar de que su bebé deje el pañal. Los motivos son que durante las vacaciones hay más tiempo libre para dedicarlo a esta labor y que será más sencillo cambiar al pequeño si hay algún escape, puesto que llevamos menos ropa. Además, el bebé no pasará frío durante los cambios.
Herramientas y Preparación
Utilizar las herramientas adecuadas es importante para que los niños se sientan libres y cómodos, poniéndolos así en las mejores condiciones para poder aprender. Equípate con el equipo adecuado: un orinal en los primeros días y un reductor de inodoro con un taburete más tarde.
Vístelo con ropa cómoda como chándales o shorts con gomas elásticas, evitando cierres con botones o cremalleras que podrían complicar las operaciones creando una sensación de frustración en el niño. La ropa debe ser cómoda, fácil de bajar y volver a poner, para permitirles experimentar un mínimo de autonomía.
Si la temporada lo permite, deje al niño lo más ligero posible, en climas cálidos solo con bragas para permitirle ser más independiente. Si no es posible vestirlo solo con la braga, prefiera trajes prácticos sin botones ni cremalleras que podrían ralentizar sus operaciones, creando así frustración.
Cómo Iniciar el Proceso
En los primeros días, es necesario acompañar al niño al baño de forma regular. Hay que animarles a sentarse en el orinal de forma lúdica, sin insistir demasiado.
Al principio, es útil que se siente a menudo de tal manera que se convierta en una rutina. Para la caca, el momento ideal es después de las comidas, para orinar es necesario recordarle cada hora que vaya al baño, acompañándolo con la mano.
Las sesiones deben durar al menos unos minutos, para que el niño tenga tiempo de relajarse.
Establece unos horarios y rutinas: hacer pis al levantarnos, antes de comer, después de merendar, antes de acostarnos... Los cuentos también son un excelente recurso.
Es fundamental establecer una rutina diaria y sentarle en el orinal más o menos a las mismas horas cada día, especialmente después de cada una de las comidas y también entre horas, haya habido o no, ingesta de líquidos.
Si se quieren obtener unos resultados satisfactorios es necesario que desde el principio haya una total coordinación entre la familia y el Centro Infantil. La llegada del buen tiempo favorece el inicio en dicho entrenamiento, pero es importante analizar si el nivel de madurez de nuestro hijo o hija es el adecuado para quitarle los pañales, ya que si nos precipitamos conseguiremos el efecto contrario al deseado.
Hay que saber que siempre se empieza por el control de esfínteres diurno y hasta que éste no se ha adquirido no se pasa al nocturno.
El papel de los padres es fundamental durante todo este proceso, por eso es importante observar al niño y mostrarse flexible y receptivo ante aquellos detalles que pueden ayudarle y motivarle. Por ejemplo, si prefiere utilizar un adaptador para el inodoro en vez de orinal, enseñarle a bajarse la ropa y volver a vestirse, observar aquellos gestos que indiquen que tiene ganas de ir al baño y anticiparse para que llegue a tiempo al orinal o al wáter, etc.
Se trata de un proceso largo, es por ello por lo que animamos a los padres a que tengan paciencia y utilicen todos los recursos que puedan servir de ayuda a sus hijos.
Qué Hacer y Qué No Hacer
Del mismo modo, es muy importante motivarle para que haga pis y mostrar alegría y felicitarle cuando haga pis en el orinal. Hay que ser paciente, ya que al principio no todas las veces hará pis. Por eso hay que motivarle para que lo haga, evitando al principio, regañarle.
Es fundamental explicarle que se le va a quitar el pañal y que tiene que pedirnos ir al baño. Ponerle ropa cómoda y fácil de bajar y subir y por supuesto, llevar repuesto de ropa limpia.
Debemos ser observadores y conocedores de las señales de nuestros hijos, estando pendiente de aquellos gestos que indiquen que tiene ganas de hacer pis.
En caso de "accidente", no se le debe regañar. Cuando lo hace dentro del orinal: se gratifica y fortalece.
Lo que NO se debe hacer
- Una vez se ha quitado el pañal, NO volver a ponerlo.
- No regañarle si hay algún escape de pipi involuntario.
- No esperar a que lo pida: al principio no sabrán cuándo avisarnos. Dependerá más de nosotros que de ellos.
Es totalmente desaconsejable una vez que se ha quitado el pañal diurno, ponerlo en situaciones puntuales que nos interesen. Esto confundirá al niño y supondría una regresión.
No es conveniente regañarle si hay algún “escape”, sino potenciar que él puede hacerlo bien. Al principio no se puede esperar a que el niño lo pida. Hay que tener en cuenta que requiere tiempo el que asocien la sensación de vejiga llena con ir al baño.
Control de Esfínteres Nocturno
Cuando tu bebé puede prescindir de un pañal durante el día, es hora de deshacerse de él durante las siestas de la tarde y más tarde en la noche. Una vez más, no existe una regla única para todos.
Una vez que se ha adquirido el control de esfínteres durante el día, incluida la siesta, se puede abordar el nocturno.
Recomendaciones para la Noche
- Quitarle el pañal sólo cuando lleve varias noches despertándose con él seco.
- Establecer la rutina de orinar antes de ir a la cama.
- Hay que animarle y decirle que apriete para que salga todo el pis y así pueda dormir mejor.
- Animarle a que nos llame para ayudarle cuando quiera ir al baño.
- Evitar el exceso en la ingesta de líquidos antes de irse a la cama.
- Observar si los escapes se producen al principio o al final de la noche para ayudarle a mejorar.
Consejos Adicionales
- Colocar un orinal con asiento en un sitio visible y conveniente. Transmitir al niño que es ahí donde él hará sus necesidades. "Este es tu orinal. Este es el que vas a usar (emplear los términos que utilice el niño para orinar y defecar)".
- Hacer ver al niño que se trata de su orinal "especial y maravilloso". Dejar que el niño se acostumbre al asiento, sentándose vestido, durante cinco minutos un par de veces al día durante una semana.
- Elegir el momento en el que con más probabilidad el niño haga deposición (p.ej. después de las comidas). No obligar nunca al niño a sentarse en el orinal.
- Animar al niño a ver como padres o hermanos usan el retrete. Explicar "así es como hacemos caca". Dejar que el niño vea como marcha la caca al tirar de la cadena y le diga "adiós" con la mano (no hacerlo si el ruido o caída del agua asusta al niño).
- Intentar que el niño se siente en el orinal sin pañales. Sin prisas ni esperar resultados inmediatos, pero si sucede, alabar al niño. Ir trasladando progresivamente el orinal hacia el cuarto de baño.
Recompensas y Celebración
Premia y celebra cada logro: Haz del aprendizaje algo divertido y gratificante. Celebra cada pequeño logro, ya sea que se siente en el orinal o consiga mantenerse seco.
La forma más reconfortante y motivadora para el pequeño, son los elogios de sus padres. Por ello, es muy importante que, mientras tu pequeño está sentado en el orinal, le hagas compañía y no regatees en elogios hacia él.
Reforzar las características positivas del control de esfínteres en el niño (p.ej. "Como un niño mayor", "Tan bien como lo hace mamá", "¡Lo has hecho solo!") y alabar los éxitos cuando se consigan.
Todo como si fuera un juego, se potencia autonomía. Refuerzo social siempre y ante cualquier progreso por pequeño que este sea. Como refuerzo social me refiero a besos, abrazos, guiños, llamar por teléfono a la abuela para contárselo, un aplauso de los compañeros…
Ropa Interior y Prendas Adecuadas
Después de quitarle el pañal a tu bebé, la transición a la ropa interior debe ser cómoda y práctica para facilitar su aprendizaje.
Características de la Ropa Interior Ideal
- Ropa interior de algodón: Opta por braguitas o calzoncillos de algodón suave y transpirable.
- Ropa interior fácil de quitar: Busca prendas con elásticos suaves en la cintura, sin broches ni cierres complicados, para que el niño pueda bajarlas y subirlas con facilidad.
- Prendas divertidas y coloridas: Los niños suelen sentirse motivados al usar ropa interior con sus personajes, colores o estampados favoritos.
- Lleva un cambio de ropa adicional: Al principio, es probable que ocurran accidentes. Llevar varias piezas de ropa interior y de repuesto te ayudará a evitar cualquier imprevisto y mantendrá a tu pequeño cómodo.
A partir de los 2 años cuando los niños empiezan a dejar los pañales, pueden utilizar otro tipo de prendas que les harán más autónomos en su día a día. será la primera prenda nueva que empezarán a utilizar, puedes elegir bóxer o slip, dependiendo de las preferencias del pequeño.
Una vez nuestros peques dejan de usar el pañal, se abre un mundo de prendas de ropa que pueden empezar a usar. Es importante al principio ir introduciéndose poco a poco para que la pequeña se sienta cómoda con ellas.
- Pantis y leotardos: los pantis y leotardos pueden ser una buena opción cuando llevan falda o vestido en ambientes fríos.
- Leggings: los leggings son una buena opción ya que no tienen botones en la cintura y son más fáciles de quitar.
Consideraciones Finales
Todos los aprendizajes y logros de vuestros hijos y vuestras hijas son también mérito vuestro. Por eso os animamos a que les motivéis y actuéis con constancia y paciencia.
No importan las historias que se hayan oído de amigos o compañeros, si se sabe de un niño que ha aprendido antes de un año, en realidad esto indica que sus padres le habrán dirigido y le sientan justo a tiempo.
Pero el niño a esta edades, ciertamente, es incapaz de entenderlo o de autocontrolarse. Intentar enseñar a un niño tan temprano puede ser fuente de muchas frustraciones.
En un niño tan pequeño no se han desarrollado aún las conexiones entre su cerebro y sus funciones de eliminación. El niño no puede, por sí mismo, querer hacer una deposición u orinar, y no es consciente, incluso, de que ha eliminado.
El control viene dado por la creciente capacidad de la vejiga de retener más orina y la menor frecuente necesidad de movimiento de los intestinos.
La gran mayoría de los niños están preparados para el control de esfínteres diurno, entre los dos y tres años, aunque puede ocurrir antes, a los veinte meses.
Los adultos no deben sentirse presionados a educar al niño hasta que el niño no se encuentre maduro, no importa lo que haya conseguido el pequeño Antoñito dos meses menor. El control por la noche o siesta sigue. Es un control diferente y requiere mayor maduración.
El control nocturno del pis no se considera patológico hasta cumplidos los cinco años. Los niños pueden controlar el pis nocturno a edades muy diferentes, unos lo hacen a los tres, cuatro o cuatro y medio.
La retirada del pañal es total y completa, no se hacen excepciones. Cuando le quitamos el pañal a un niño, le decimos que es capaz de controlarlo, le decimos que se tiene que esforzar para controlarlo, ¿Qué le trasmitimos si en algunos momentos le ponemos el pañal?
Algunos padres tienen la costumbre de ir poniendo al niño en el orinal, para ver su respuesta, luego le vuelven a poner el pañal, y están así durante unas semanas ¿Qué aporta esto al niño? ¿para que sirve?
Se le pone a hacer pis aproximadamente cada veinte minutos. Se comprueba también cada veinte minutos si está seco, reforzando profusamente el estar seco y entonces se va a orinar. Si estuviera mojado se le pide que se cambie (fomentar la mayor autonomía posible), y se le asea. Sin ningún tipo de castigo, ni comentario verbal negativo.
Se le mantiene en el orinal/water un minuto quedándonos con él. Es importante no alargar el tiempo de estar sentado en el servicio, si lo hacemos el niño se aburre, y puede considerar dicha actividad como negativa, mostrando resistencia en las siguientes ocasiones. El hecho de quedarnos con él, ese minuto, favorece el hacer pis, el niño se siente importante, atendido.
Esta atención se va retirando a medida que el niño va aprendiendo.
Si queremos y/o tenemos que comentar como van las cosas con los educadores de la escuela infantil, los abuelos, la tía… y hasta el momento los avances son escasos o nulos no debemos hacerlo cuando el niño esté presente o nos pueda escuchar.
El pañal se retira nada más levantarse.
En este vídeo, Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos habla sobre cuándo es el momento para intentar que el bebé deje el pañal y cómo hacerlo.
¡Haz que tu bebé deje el pañal en 3 días! #RompiendoMitos
Como dice Silvia en el vídeo: El momento adecuado para dejar el pañal no depende tanto de una edad concreta, sino del estado madurativo del bebé.
| Aspecto | Recomendaciones |
|---|---|
| Edad ideal | Entre 2 y 3 años, basándose en la madurez del niño. |
| Señales de preparación | Pañal seco por más de 2 horas, interés en el baño, capacidad de bajar y subir pantalones. |
| Herramientas | Orinal, adaptador de inodoro, ropa cómoda. |
| Rutinas | Establecer horarios fijos para ir al baño. |
| Recompensas | Elogios y celebraciones por cada logro. |
| Ropa | Ropa interior de algodón, fácil de quitar y poner. |
| Paciencia | Clave para el éxito del proceso. |
