El anuncio de que «¡Vamos a ser padres!» es uno de los momentos más emocionantes y transformadores en la vida de cualquier pareja. Ser madre es una de las experiencias más increíbles que una mujer puede experimentar a lo largo de la vida y, especialmente, si es por primera vez. Sin embargo, desde el momento en que la mujer descubre que está embarazada, hasta el parto y una vez tiene al recién nacido en casa, surgen muchas dudas y es fácil no saber cómo actuar. Por eso, es muy importante informarse adecuadamente sobre múltiples temas relacionados con la maternidad: cambios que sufre la mujer durante el embarazo, el desarrollo del bebé, cómo será el parto, las claves para una lactancia materna exitosa, etc.
Prepararse para ser padres es una aventura que comienza mucho antes del nacimiento del bebé. Implica una serie de cambios físicos, emocionales y logísticos. Desde ajustar los horarios laborales hasta preparar el hogar para el nuevo integrante, cada paso es crucial. A continuación, te ofrecemos una guía completa para afrontar cada etapa con confianza y seguridad.
Planificación Previa al Embarazo
Si estás pensando en la posibilidad de ser madre, es fundamental saber que planificar la maternidad va mucho más allá de elegir cuándo tener un hijo. Este proceso implica prepararte en todos los sentidos: física, mental y emocionalmente, para afrontar con éxito esta gran etapa de tu vida.
Consulta Preconcepcional
Lo primero que has de hacer para lograr una gestación saludable es acudir a una consulta preconcepcional. Antes de quedarse embarazada, es recomendable acudir al ginecólogo. Esta visita servirá para hacer una revisión ginecológica y comprobar que todo está bien y, además, servirá para que el especialista paute un suplemento nutricional de ácido fólico, muy importante para evitar defectos del tubo neural en el bebé, como la espina bífida.
Otro consejo importante es tomar suplementos de ácido fólico y yodo unos tres meses antes de la concepción para prevenir los defectos del tubo neural del bebé. La ciencia ha demostrado que cuando las mujeres toman suplementos de ácido fólico antes del embarazo y en la gestación se reduce muchísimo el riesgo de aparición de defectos del tubo neural en el bebé, unas malformaciones muy graves.
Hábitos Saludables
Para que tu embarazo transcurra sin contratiempo, tu bebé crezca sano desde el principio, y su desarrollo fetal sea el adecuado, es esencial preparar tu organismo para el embarazo. ¿Cómo? Manteniendo una alimentación sana, haciendo deporte, además de evitar alcohol, tabaco y otros tóxicos. Tener hábitos saludables: alimentarse de manera saludable, equilibrada y variada; mantener una buena hidratación y abandonar hábitos tóxicos como el tabaco o el alcohol. También es buena idea reducir el consumo de cafeína.
Realizar ejercicio físico adaptado a cada etapa del embarazo, siempre que no lo haya contraindicado el especialista, y cuidar la postura ayudará a aliviar ciertas molestias y dolores de espalda.
Preparación Emocional y en Pareja
Es importante tener una comunicación abierta y apoyar mutuamente en los momentos difíciles. También es vital que habléis sobre temas más allá del deseo mutuo de tener un bebé. ¿Qué clase de valores le queréis inculcar? ¿Cuál es la educación que os gustaría que tuviera? ¿Cuál creéis que serían vuestras líneas de acción en diversas situaciones (enfermedades, accidentes, discapacidades, etc.)?
Emocionalidad y Paciencia: Ser padre requiere una gran cantidad de paciencia y capacidad para manejar el estrés. Apoyo y comunicación con la pareja: La relación con tu pareja es crucial durante esta etapa.
Preparación Durante el Embarazo
El embarazo es un periodo transformador y es esencial saber cómo prepararse para la maternidad durante estos meses.
Cuidado Prenatal
Asistir a todas las citas de pruebas en el embarazo es crucial. Ir a todos los controles prenatales establecidos por el ginecólogo, en los que también se podrá aprovechar para preguntar dudas. Consultar con el especialista cualquier sangrado vaginal durante el embarazo, para que pueda comprobar que todo está bien, así como cualquier síntoma que la mujer considere que se sale de la normalidad.
Educación y Preparación
Inscribirse en clases prenatales y leer sobre el embarazo y el parto puede ser muy útil. Uno de los primeros pasos en esta aventura es la educación. Leer libros, asistir a cursos de preparación al parto y hablar con otros padres puede proporcionar una gran cantidad de información valiosa. Aprender sobre el desarrollo del bebé, sobre el embarazo por trimestre y las etapas del parto es fundamental para reducir el estrés en el embarazo y la incertidumbre de convertirse en padres.
Nutrición y Ejercicio
Mantener una dieta balanceada y realizar ejercicio moderado puede mejorar tu salud y la del bebé. No automedicarse, ya que algunos fármacos no serían seguros durante el embarazo. Además, si la mujer toma alguna medicación, debe consultar con el especialista en la visita preconcepcional si es seguro seguir haciéndolo durante el embarazo o si debe suspenderla o sustituirla por otra que sí sea segura, según indique el especialista.
Preparación del Hogar
Preparar el hogar para la llegada del bebé es una tarea emocionante. Preparar todo lo necesario para la llegada del bebé: cunita, bañera, cambiador, sus productos de aseo y ropita, la silla de seguridad para el coche... La ropa y los textiles que vayan a estar en contacto directo con el bebé deben estar lavados previamente con jabón neutro y hay que quitar todas las etiquetas.
Involucramiento del Padre
Es importante dejar atrás esa idea de que el hombre no se convierte en papá hasta que no ve al bebé por primera vez. Involúcrate desde el principio: Participa en las citas prenatales y las clases de preparación. Apoyo a la pareja: Tu apoyo es fundamental durante el embarazo y después del nacimiento.
Preparación para el Parto
El momento del parto es uno de los grandes temores de la mujer embarazada, especialmente si es primeriza. Aparte de los nervios por conocer cómo se encuentra el bebé y verle por fin la carita, existe también el miedo a cómo se desarrollará el parto y al dolor del parto.
Clases de Preparación al Parto
Las clases de preparación al parto son la mejor manera de reducir este miedo. En ellas, los padres primerizos podrán informarse y aclarar sus dudas con los profesionales y, además, se aprenderán ejercicios de respiración para el parto. Las clases de preparación al parto, además de ser informativas, también son beneficiosas porque se realizarán ejercicios para fortalecer la espalda y el suelo pélvico de cara al momento de dar a luz.
Plan de Parto
Otro consejo es redactar el plan de parto, informándose de todas las opciones y posibilidades con el especialista. Pese a que el parto no siempre puede suceder como se ha planeado, ayudará a la mujer a tener sensación de control y a estar informada de qué puede ocurrir si algo no va según lo esperado.
Bolsa para el Hospital
Hay que tener en cuenta que la fecha probable de parto (FPP) es una estimación y no se conoce el momento exacto en el que se va a iniciar el trabajo de parto. Por ello, como puede adelantarse la llegada del bebé, es una buena idea preparar la bolsa para el hospital alrededor de la semana 32-34 de gestación.
Cuidados Básicos del Recién Nacido
Mientras los padres primerizos están con su bebé en el hospital, se sienten seguros porque están rodeados de profesionales que pueden resolver sus dudas y ayudarles con los cuidados del bebé. Sin embargo, una vez dejen el hospital, pueden surgir mil dudas y no saber cómo actuar en determinados momentos.
Cuidados principales para un bebé recién nacido
Lactancia
La lactancia debe iniciarse desde el primer día de vida del bebé, a demanda, ya sea con leche materna o de fórmula. Mientras es exclusivamente lactante, no es necesario dar agua al bebé, pero sí se le debe ofrecer agua cuando se comiencen a introducir los alimentos en su dieta. Buscar ayuda de un asesor de lactancia si es necesario, ya que al inicio puede ser más complicado.
Cuidado del Cordón Umbilical
Recordar las indicaciones de los profesionales sobre cómo cuidar el cordón umbilical del bebé hasta que este se caiga, y lavarse las manos siempre antes de hacerlo. Si hay algún signo de inflamación o infección, hay que acudir al especialista cuanto antes.
Baño
Bañar al recién nacido con agua tibia 2-3 veces por semana. No es necesario bañarlo a diario, su piel es muy sensible y delicada.
Sueño
Dejar al bebé que duerma y descanse según demande y en posición boca arriba. El bebé no tiene que tener peluches en la cuna, ya que debe estar despejada, y tener cuidado para que nada obstruya las vías aéreas.
Establecer una Rutina
Establecer la nueva rutina. Algunas cosas surgirán de imprevisto, pero así la mayoría de las cosas estarán planificadas y habrá una mayor sensación de control.
Cuidados en el Postparto
El postparto es una etapa complicada y exigente, ya que la madre debe recuperarse del parto, pero requiere suplir las necesidades y cuidados del recién nacido. En este sentido, algunas recomendaciones serían:
- Preparar comidas con antelación, para no tener que hacerlo en los primeros días de reposo tras la vuelta del hospital.
- Pensar previamente quién se va a quedar a cargo de las mascotas, en el caso de que las haya, durante la estancia en el hospital y algún día más si es necesario.
- Poner un límite a las visitas si estas llegan a agobiar a los padres primerizos y decirles que mejor pueden conocer al bebé cuando hayan pasado unos días y estéis más tranquilos.
- Dormir y descansar cuando lo haga el bebé. Si se aprovecha para hacer otras cosas, la mujer estará agotada cuando el bebé se despierte.
- Priorizar ciertas cosas y aplazar lo que no sea necesario.
- Pedir ayuda para cosas básicas pero necesarias.
- Cuidarse, para poder cuidar al bebé. Hacer algo de ejercicio (tras el visto bueno del ginecólogo y/o fisioterapeuta de suelo pélvico), cuidar la alimentación y la hidratación y buscar ayuda cuanto antes si hay cualquier síntoma de depresión postparto.
El postparto es una etapa dura y de muchos cambios y adaptación a esta nueva vida de padres primerizos. Es, por tanto, una etapa de aprendizaje que llegará con la práctica, la propia experiencia y el instinto maternal, lo que hará que con el paso de los días cada vez se tenga más confianza y se disfrute más.
Ser padres implica dedicar tiempo y esfuerzo. Evaluad vuestra disposición a cambiar rutinas y a priorizar las necesidades del bebé. Convertiros en padres no significa abandonar todo lo demás ni a vosotros mismos, pero sí tendréis que ser capaces de poner vuestras necesidades por detrás de las del bebé.
Aunque el camino puede estar lleno de desafíos, el amor y la satisfacción de criar a un hijo superan cualquier dificultad.
