La preparación endometrial juega un papel fundamental en los tratamientos de FIV con ovodonación y en la transferencia de embriones congelados, ya sean propios o donados. El endometrio es la capa que recubre el interior del útero y es el principal encargado de que ocurra la implantación de los embriones para que pueda producirse el embarazo. Está muy vascularizada, porque es necesaria una gran cantidad de irrigación en el útero durante la gestación.
De forma natural, el grosor endometrial varía durante el ciclo menstrual. Consta de dos etapas de crecimiento bien diferenciadas, según su función:
- Proliferación: Ocurre desde el inicio del ciclo hasta el día 14, cuando tiene lugar la ovulación. Por la acción de los estrógenos va aumentando su grosor y diferenciándose en dos capas, una más interna y otra superficial. En esta fase, el endometrio llega a medir hasta 10 mm.
- Secretora: Esta segunda fase se produce desde el día 15 hasta el final del ciclo y es dependiente de la progesterona. Por la acción de esta hormona, se incrementa el número y tamaño de las glándulas endometriales, que se encargan de sintetizar una sustancia que facilita la implantación en el caso de que hubiese un embrión.
En el caso de que no haya implantado ningún embrión, el endometrio se descama, desaparece en forma de menstruación y el ciclo vuelve a empezar.
Estas fases están muy reguladas y la implantación únicamente puede darse en unos días determinados del ciclo. Este periodo de receptividad endometrial es lo que se conoce como ventana de implantación y, generalmente, ocurre en los días 19-21 del ciclo.
El hecho de que esta receptividad dure tan pocos días hace que en los tratamientos de reproducción asistida cobre especial relevancia realizar la transferencia embrionaria en unos días concretos del ciclo, asegurándonos de que endometrio está preparado para que ocurra la implantación.
¿En qué Consiste la Preparación Endometrial?
En un tratamiento de fertilidad, se intenta reproducir la situación natural, pero optimizándola al máximo para aumentar las posibilidades de conseguir el embarazo. Para ello, se administra medicación, generalmente progesterona vía vaginal, para la preparación endometrial.
Este paso se suele realizar en cualquier ciclo de reproducción asistida. Sin embargo, dependiendo del tipo de tratamiento que sea, se administrará una medicación u otra:
- Inseminaciones artificiales y ciclos de FIV con óvulos propios en fresco: Únicamente se administra progesterona en la segunda fase del ciclo, a partir de que se haya realizado la punción folicular o la inseminación.
- Ovodonación, ciclos con óvulos/embriones congelados y método ROPA: La preparación endometrial es un factor clave para el éxito de estos tratamientos. Se administran estrógenos a partir de los primeros días del ciclo menstrual y progesterona en el día de la fecundación o el día equivalente si son congelados.
Como vemos, existen varios protocolos. La pauta de administración también puede variar en cada caso, ya que el ginecólogo aconsejará un tiempo de tratamiento y el medicamento más indicado para cada paciente.
Mediante control ecográfico se evaluará el crecimiento endometrial para que esté listo en el momento de la transferencia de embriones. La progesterona se seguirá administrando hasta la semana 12-20 de embarazo.
El Endometrio Óptimo para el Embarazo
El endometrio juega un papel muy importante a la hora de conseguir el éxito en un tratamiento de reproducción asistida. Tanto la calidad de los embriones como el grosor endometrial son factores fundamentales.
Generalmente, se considera que valores de 8 a 12mm son buenos para que los embriones puedan implantar. Los valores por debajo de 7 mm son de mal pronóstico, puesto que están relacionados con fallo de implantación.
También se analiza el patrón que se observa en las ecografías, ya que únicamente en los casos en que se observen tres capas en la ecografía (endometrio trilaminar) se considerará que las probabilidades de conseguir el embarazo son altas.
No obstante, cabe destacar que tener un endometrio trilaminar de 8 mm no significa que se sepa con certeza que los embriones implantarán. Por otra parte, puede haber pacientes que con 6 mm puedan conseguir el embarazo. Cada caso debe ser evaluado y tratado de manera personalizada.
Otros Factores Implicados en la Implantación
Además del grosor y del aspecto endometrial, hay muchos más elementos involucrados en la implantación. Por ejemplo, en este proceso también cobran especial relevancia los siguientes factores:
- Calidad embrionaria: Es más probable que implanten los embriones de buena calidad.
- Receptividad endometrial: El endometrio únicamente es receptivo algunos días del ciclo, lo que se conoce como ventana de implantación. En ocasiones, esta ventana puede estar adelantada o retrasada respecto a lo que se esperaría o no coincidir con las características que se observan en la ecografía. Esto haría que la transferencia se realizara en un momento no receptivo y, por tanto, que las probabilidades de conseguir el embarazo fueran bajas.
- Interacción embrión-endometrio y sincronía: Además de los dos factores anteriores, es importante que haya una buena comunicación entre el embrión y el endometrio, y que estén sincronizados, es decir, que el día de desarrollo embrionario coincida con el de receptividad endometrial.
Por tanto, vemos que el grosor y el aspecto del endometrio son factores a tener en cuenta para predecir el éxito de un tratamiento de fertilidad, pero es difícil establecer un punto de corte para saber si se producirá la implantación o no debido a que la implantación es un proceso complejo y existen más factores involucrados. Lo más recomendable es individualizar cada caso y analizar las características de cada paciente de manera personalizada.
| Factor | Descripción | Importancia |
|---|---|---|
| Grosor Endometrial | De 8 a 12 mm se considera óptimo. | Fundamental para la implantación. |
| Aspecto Endometrial | Trilaminar en ecografías. | Indica alta probabilidad de embarazo. |
| Calidad Embrionaria | Embriones de buena calidad tienen mayor probabilidad de implantar. | Esencial para el éxito. |
| Receptividad Endometrial | Ventana de implantación en días específicos del ciclo. | La transferencia debe coincidir con este periodo. |
| Interacción Embrión-Endometrio | Comunicación y sincronía entre el embrión y el endometrio. | Clave para la implantación. |
"Preparación del Endometrio" por FIV Valencia
Cómo Mejorar el Grosor del Endometrio de Forma Natural
Tanto de forma natural como en un tratamiento de reproducción asistida, el grosor endometrial es algo crucial para que el embrión pueda implantar.
Las mujeres con dificultad para conseguir un embarazo o con endometrios especialmente finos pueden seguir los consejos que comentamos a continuación para engrosar el endometrio de manera natural.
Alimentación
Una dieta sana y equilibrada puede aumentar la receptividad del útero al intervenir en los estrógenos, el equilibrio hormonal y el flujo sanguíneo.
Algunas recomendaciones y alimentos que ayudan a preparar el endometrio son los siguientes:
- Comer a intervalos regulares y establecer una rutina de comidas para equilibrar la insulina y el cortisol, los cuales tienen un efecto indirecto en el equilibrio de hormonas reproductivas.
- Seguir una dieta con alto contenido en fibra y bajo en glucemia.
- La coenzima Q10 es muy recomendada. Se trata de un antioxidante que ayuda a reducir el estrés oxidativo de los tejidos, lo cual beneficia enormemente el endometrio.
- Otros alimentos ricos en antioxidantes como las vitaminas C y E son los tomates, las espinacas, los frutos secos...
- Comer alimentos con vitaminas del grupo B que mejoren el suministro de sangre, como los huevos, las zanahorias, las espinacas, los dátiles, el pescado, las bayas del goji...
- Evitar los alimentos ácidos durante la menstruación, tales como el yogur, el pomelo o las manzanas verdes.
- Reducir o eliminar el consumo de café y otros estimulantes.
En caso de ser necesario, es posible que el especialista recete algunos medicamentos o complementos alimenticios que contengan estas vitaminas para favorecer el crecimiento endometrial.
Descansar
El sueño influye en las hormonas reproductivas y favorece que éstas se mantengan equilibradas. Descansar lo suficiente puede hacer mejorar el grosor del revestimiento uterino.
El tiempo necesario de sueño son al menos 7 horas de sueño sin interrupción para permitir al cuerpo la reparación y el crecimiento óptimo del tejido.
Para mantener buenos hábitos de sueño, es recomendable acostarse y levantarse todos los días a la misma hora, incluso los fines de semana.
Hacer Ejercicio
El objetivo del ejercicio es mejorar la circulación y aumentar el flujo de sangre.
Se recomienda realizar ejercicios al menos 30 minutos al día, sin agotar excesivamente al cuerpo. Los deportes de intensidad moderada como el yoga, el pilates, las caminatas, la natación o el ciclismo son una buena opción.
Además, el ejercicio también ayuda a relajar el cuerpo y evitar el estrés, el cual puede interferir de manera negativa en el desarrollo endometrial.
Masaje Femoral
Consiste en ejercer presión con los dedos sobre la arteria femoral. Se aconseja hacer desde el final de la menstruación hasta la ovulación.
Debe realizarse entre 2 o 3 veces en cada pierna y al menos 1 o 2 veces al día. Con esto se consigue aumentar el flujo sanguíneo hacia los órganos de la pelvis, proporcionando más alimento al útero y los ovarios.
Esta técnica no debe hacerse después de una transferencia embrionaria en un tratamiento de fecundación in vitro (FIV) o en casos de hipertensión.
Acupuntura
Existen varios estudios que anuncian los beneficios de la acupuntura por su efecto en el aumento del flujo sanguíneo hacia los órganos reproductivos.
Las hierbas medicinales chinas también son útiles para aumentar el flujo de sangre hacia el útero y los ovarios.
Aceite de Ricino
Este es un tipo de aceite vegetal rico en ácido ricinoleico que aumenta la circulación y promueve la eliminación y curación de los tejidos y órganos debajo de la piel, en este caso los ovarios y el útero.
Debe aplicarse con una tela empapada justo encima de la línea del vello púbico durante la fase folicular del ciclo menstrual, es decir, entre los días 3 y 12 después de haber bajado la menstruación.
Es importante destacar que estos son consejos que pueden mejorar el grosor endometrial. Sin embargo, en casos graves de infertilidad o de problemas endometriales o uterinos se recomienda seguir un tratamiento médico que permita conseguir el adecuado espesor del endometrio.
