Consejos para Portear a un Bebé Recién Nacido de Forma Segura y Cómoda

El porteo es una práctica cada vez más extendida, con muchas mamás y cada vez más papás uniéndose a esta tendencia debido a sus múltiples ventajas. No hay nada más bello que abrazar a tu bebé y llevarlo siempre contigo, cerca de tu corazón.

El transporte de los bebés junto al cuerpo de los adultos es una constante en las más diversas culturas y en la historia de la humanidad. En la actualidad, los sistemas portabebés ofrecen un gran abanico de posibilidades para contribuir a una crianza saludable y estimulante.

Sin embargo, si queremos portear, debemos hacerlo bien y, sobre todo, de forma segura para nuestro bebé. Elegir un portabebés para recién nacido genera muchas dudas, especialmente cuando es tu primer bebé. En este artículo, te explicamos cómo elegir un portabebés para recién nacido, qué aspectos debes tener en cuenta para acertar desde el primer día y qué errores conviene evitar.

¿Cómo portar al bebé? Descubre los consejos de Iñaki Pastor para un porteo seguro

Beneficios del Porteo para el Bebé y los Padres

El porteo del bebé ofrece innumerables beneficios tanto para los padres como al recién nacido. Ser transportado en vertical junto al cuerpo de mamá o papá no solo es hermoso, sino que tiene demasiados beneficios como para obviarlos.

Algunos de los beneficios para el bebé son:

  • Protección de las caderas: Una de las patologías más frecuentes del neonato es la displasia de cadera, una inmadurez en la formación ósea de la cadera.
  • Estimulación vestibular: Mejora de las reacciones cervicales. La posición vertical del bebé durante el porteo también despierta las reacciones de enderezamiento cervical.
  • Mayor control de sus ojos: La suma de la estimulación de movimiento de la cabeza y la maduración de las reacciones del control del cuello sientan las bases para una mejor estabilización de la fijación de la mirada y un futuro control de los movimientos oculares.
  • Fortalecimiento del vínculo: ¿Y qué mejor que estar pegado a mamá o a papá para sentirse seguro y amado? El desarrollo de un buen apego está en la base de un desarrollo cerebral y afectivo sano.

Además, el porteo te permite tener mucho más espacio en el maletero del coche. El porteo ayuda a generar estímulos en cualquiera de las fases del desarrollo del bebé, así como múltiples beneficios tanto para el bebé como para el papá o mamá.

Los bebés que son porteados tienden a dormir más fácilmente y estar más tranquilos. El porteo ayuda a desarrollar la fisiología de los recién nacidos y niños pequeños con un efecto positivo en el desarrollo de las articulaciones de la cadera.

Las ventajas para los padres, son que su bebé se encuentra más tranquilo, llora menos y duerme más. Esto se traduce en que los padres están más seguros de sí mismos y están más tranquilos para cubrir las necesidades de un bebé.

A nivel práctico: llegas a todos los sitios donde no se llega con un carrito, puedes subir y bajar escaleras, hacer un sendero, visitar monumentos… Tienes las dos manos libres para comer, escribir, recoger, hacer la compra, ir al baño…. Además fortaleces tu espalda.

Favorece el desarrollo psicomotor del bebé. Favorece la lactancia materna y la creación de un vínculo con el bebé, al estar en constante contacto con él.

Consideraciones Importantes al Portear a un Recién Nacido

Lo más importante a la hora de elegir un portabebé es que se adapte a la fisiología del bebé. Hay muchas familias que tienen dudas, miedos e inseguridades acerca de cómo portear a su bebé y de si llevarle en un portabebés será una forma segura de llevarle.

Cuando nunca has porteado antes, lo más importante es que el portabebés sea muy fácil de usar y transmita seguridad desde el primer momento. Para padres primerizos, los sistemas precolocados o con ajustes muy intuitivos suelen ser los más recomendables. Por ejemplo, la camiseta de porteo Quokkababy permite portear desde el nacimiento sin nudos, se adapta punto por punto al cuerpo del bebé y mantiene su postura fisiológica correcta.

Si observas a tu bebé en brazos, verás que de forma espontánea adopta una postura concreta: espalda curvada en forma de C y caderas flexionadas formando una M. Cuanto más se acerque el portabebés a la posición natural que adopta tu bebé en brazos, más adecuado será para un recién nacido.

Posición del bebé porteado. La posición natural de un recién nacido es con la espalda curvada, en forma de “C”. Así es como debe quedar al colocarlo en un portabebé en posición vertical. Mantener su posición natural es primordial para respetar su desarrollo.

Para portear un recién nacido tenemos que respetar su posición “ranita”. Es decir, espalda en forma de “C” y piernas en forma de “M”. El otro punto a tener en cuenta es que podemos sujetar la cabeza del bebé con firmeza y seguridad, pudiendo verle la carita en todo momento y que sus vías respiratorias estén libres.

Nunca debes llevar a tu bebé mirando hacia fuera. En esta postura la columna se curvaría hacia atrás. Asegúrate que puede respirar correctamente. El niño tiene que mantener su espalda arqueada suavemente en forma de “C”, las caderas y rodillas deben estar mas de 90º, es decir, las rodillas por encima de las caderas y más o menos con el mismo ancho que los hombros.

La posición correcta implica que las piernecitas estén abiertas 45º y las rodillas flexionadas por encima de la cadera. Asegúrate que su columna mantenga su curvatura. De cara a nosotros: es la posición más segura, en todo momento tenemos contacto visual con el niño y respeta su fisionomía.

Un bebé recién nacido no tiene la fuerza suficiente para manifestar si tiene dificultades para respirar.

Tipos de Portabebés y Recomendaciones

No hay un único sistema bueno para portear. Existen muchas opciones de porteo que conservan todas las ventajas. Puedes elegir en función de la edad del bebé, de la estética, del tipo de tejido y, sobre todo, de cómo os sintáis tanto el bebé como tú.

Los sistemas de porteo que existen son varios: fular, bandolera, mei tai, híbridos, mochilas…

¿Qué es mejor elegir el fular o la mochila portabebés?

  • Fulares: Es el portabebés más versátil, podrás llevar al bebé de una manera cómoda y natural desde sus primeros meses. Es importante el tejido del fular, que sea transpirable, ligero y muy suave para proporcionar un óptimo confort para ambos.
  • Mochilas portabebé: Es otra de las opciones preferidas, ya que mantienen la fisiología correcta del bebé además de no cargar la espalda del porteador gracias a los refuerzos que traen. Al elegir la mochila portabebés, hay que verificar que puedes ajustarla con facilidad, y que el niño queda en una posición firme. Es importante que no se caiga hacia los lados, no se agobie ni se le curve la espalda.

Fular o pañuelo: es la solución más versátil, puesto que lo puedes adaptar para cualquier peso, tamaño y edad del bebé.

Bandolera de anillas: para el niño es una buena solución, pero hay que tener cuidado de colocar al niño barriga con barriga y que pueda mover la cabeza para respirar libremente. Para el adulto, al ser un complemento asimétrico no es demasiado ergonómico y puede provocar dolor en el hombro o en la espalda.

Mochilas ergonómicas: tienen la base que separa las piernas del niño suficientemente amplia como para que el niño mantenga una buena posición de “ranita”. Pero, ojo, a veces, si el niño es muy pequeño, esta base quedará demasiado grande y también puede provocar que el niño no lleve las piernas bien colocadas. Lo ideal en estos casos es una mochila en la que la base se pueda ajustar.

Las familias que viajan suelen buscar algo práctico, ligero y multiusos. El multiusos puede ser un fular tejido que será lo más versátil. Podéis usarlo para portear delante, a la espalda o a la cadera. Podéis usarlo como manta si hace frío, como toldo improvisado si da mucho el sol, como hamaca para dormir… El inconveniente que le ven algunos padres son los metros de tela.

Algo práctico y ligero sería una mochila que se adapte a la edad de bebé. Si vuestro bebé es recién nacido o aun no se sienta solo, una de las pocas mochilas que recomiendo para ellos es la Emeibaby Carrier que nos servirá hasta los 18 meses. Si vuestro bebé se sienta sólo cualquier mochila ergonómica os vale. Para bebés mayores de 18 meses, una mochila toddler será lo más adecuado.

Consejos Adicionales para un Porteo Seguro y Confortable

El portabebés debe ser ergonómico, es decir, debe garantizar el correcto desarrollo del pequeño y respetar una postura natural y cómoda, tanto del adulto como del niño. Por eso, el portabebés debe tener un sistema de ajuste punto por punto que permita adaptarlo a la complexión física del bebé y de papá o mamá.

Sigue siempre las recomendaciones del fabricante. En el caso de las mochilas, nos fijaremos bien en los cierres y en las posiciones.

Recuerda que el fular o mochila portabebé es como si llevara ya una capita de ropa así que ponle prendas ligeras para que no pase mucho calor: opta por tejidos que permitan que su piel transpire bien, como el algodón, y protege siempre su cabeza con un sombrero o gorra.

Procura no portear a las horas centrales del día. Pon a tu bebé un protector solar con filtros físicos/minerales eligiendo siempre protección 50. Presta especial atención a la hidratación del pequeño.

Hay mamás y papás que se sienten más seguros usando una mochila portabebé y otros, en cambio, prefieren optar por el fular. Los fulares, por ejemplo, se adaptan muy bien al tamaño y el crecimiento del bebé.

Aquí algunos consejos adicionales:

  1. Asegúrate de que el sistema que uses permita al bebé tener las piernas bien abiertas y en flexión. Un truco es ver que las rodillas están prácticamente a la altura de sus caderas.
  2. Es mejor que el cuerpo del bebé esté mirando hacia ti. Esa es la posición más natural, al menos durante muchos meses.
  3. Puedes llevar a tu bebé porteado al salir de casa y también llevar el carrito, por si en algún momento te cansas o tienes que liberarte para otras tareas.
  4. Ten en cuenta que un bebé no necesita estar en horizontal para dormir. Los bebés duermen genial porteados; solo necesitas controlar los balanceos de su cabeza con una mano suavemente. Además, pocas experiencias hay tan placenteras como tener a un bebé dormido sobre tu cuerpo.
  5. Busca el consejo de una asesora de porteo o de un fisioterapeuta pediátrico si tienes dudas a la hora de elegir el sistema, o si te parece que tu bebé se queja y no está a gusto en el sistema que has elegido.

Maniente tu ritmo de vida, ya que elimina la necesidad de elegir entre sostener al bebé y hacer otras cosas, ya que deja las manos de los padres libres.

No llevar al bebé cara al mundo. El bebé a partir de los 3 meses comienza a ser muy curioso, con ganas de observar pero no debemos girarlo y llevarlo mirando hacia delante. Principalmente porque no respetamos su posición natural. El bebé va apoyado en los genitales, con la espalda curvada, la cadera no basculada y las piernas colgando. A nivel psicológico, el bebé estará sobre estimulado y si se asusta no tiene donde cobijarse. Si tenemos un bebé muy curioso podemos portearlo a la cadera, podrá ver hacia delante, hacia atrás y si tiene sueño o se asusta puede protegerse en el torso del porteador.

Los niños pueden ser porteados hasta que lo deseéis. Hasta que ellos quieran y vosotros os encontréis cómodos. Sólo tendréis que ver hasta que peso está homologado el portabebé, que el puente del portabebé le llegue bien de corva a corva y el cuerpo del portabebé le llegue hasta las axilas.

Con todos estos consejos, ¡anímate a portear a tu bebé de forma segura y disfruta de todos los beneficios que esta práctica ofrece!

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