Una matrona es una profesional sanitaria especializada en el cuidado de la mujer durante el embarazo, el parto y el postparto. Su labor se centra en garantizar el bienestar de la madre y el bebé en estas etapas tan importantes. Si tú también deseas convertirte en una de estas personas, has de empezar por informarte correctamente sobre qué necesitas para ser matrona.
¿A qué se dedica exactamente una matrona?
En ocasiones, hay muchas personas que desconocen cuál es el papel de una matrona, que la asocian simplemente al momento del parto o que no le conceden la importancia y relevancia que tiene. En primer lugar, antes de continuar, aclaremos que, aunque habitualmente se usa el género femenino y ellas son mayoría, son muchos también los hombres que desarrollan este trabajo. Una matrona es la enfermera especializada en la atención y el cuidado de la mujer a lo largo del embarazo, en el momento del parto y durante el puerperio, que es la etapa de las semanas posteriores al alumbramiento hasta que la madre está recuperada.
A lo largo de los nueve meses de embarazo, la matrona se encargará de multitud de tareas, como por ejemplo vigilar la evolución de la gestación, controlar y hacer un seguimiento del estado de salud de la madre, informar sobre las pruebas médicas y analíticas necesarias, escuchar el latido del corazón del bebé, impartir las clases de preparación al parto… Pero además será el principal apoyo de la madre para resolver todas sus dudas, aconsejarle cómo superar las molestias de la gestación, recomendarle los hábitos de vida más saludables para su estado y guiarla paso a paso a lo largo del proceso.
En el momento de dar a luz, la labor de la matrona es imprescindible, tanto que, si el parto es normal y no se prevén complicaciones, es ella y no el ginecólogo quien se encarga de dirigir el nacimiento, quien atiende a la madre durante el alumbramiento y sutura la episiotomía. La matrona estará a lado de la madre desde su entrada en el hospital, controlando su dilatación, monitorizando al feto y valorando el momento adecuado para la anestesia.
Tras el parto, en el mismo hospital, la matrona controlará las primeras horas de vida del neonato, asistirá a la madre para ayudarle a comenzar la lactancia y le explicará cómo curar el cordón umbilical. Después estará atenta al cuidado de la episiotomía o de la cicatrización de la cesárea, revisará el estado de las mamas y del suelo pélvico y, sobre todo, será un gran apoyo para guiar a la madre en las claves básicas de la crianza del recién nacido, preocupándose también por su estado emocional.
Pero, además de todas estas tareas, la labor de la matrona no se limita simplemente a traer niños al mundo, sino que también ha de ser capaz de dar una atención integral a la mujer en distintas fases de su vida, haciendo tareas de prevención, de educación para la salud, educación sexual incluso desde la adolescencia o asistiendo también durante el climaterio.
¿Qué tengo que estudiar para ser matrona?
Aquí te dejamos algunas claves para tenerlo todo más claro, saber por dónde empezar y cómo será el proceso. Como dijimos al principio, una matrona es una enfermera especializada, de modo que el primer paso es pasar por la universidad para cursar el grado en Enfermería. Una vez superado, tienes que optar por la especialidad oficial de enfermería obstétrico ginecológica, pasar el examen EIR para convertirte en Enfermera Interna Residente y superar dos años de formación práctica y remunerada en alguno de los centros públicos y privados que ofrecen este tipo de plazas.
Convertirse en matrona en España es un proceso reglado que requiere formación universitaria, superación de una prueba nacional y un periodo de especialización sanitaria. No se trata de un único estudio, sino de un itinerario progresivo que garantiza que la profesional adquiera primero una sólida base en enfermería, y después competencias avanzadas en salud sexual, reproductiva y obstétrica.
El proceso para ser matrona en España:
- Completar el Grado en Enfermería, que tiene una duración de 4 años.
- Superar el Examen Interno Residente (EIR). Esta prueba consiste en 200 preguntas de opción múltiple y 10 preguntas de reserva, con una duración total de 4 horas y media.
- Después de pasar el examen EIR, se puede acceder a la especialidad Obstétrico-Ginecológica, que es un programa de posgrado.
Es importante que seas consciente de que te enfrentas a un proceso largo y complicado en el que te vendrá muy bien hacer un curso preparatorio para el EIR. Además, también puedes apostar por la formación continuada realizando másters, cursos, talleres y congresos específicos de esta especialidad que ahonden en las distintas labores de la matrona. Por supuesto, siempre es buena idea estar al día de la actualidad del sector, organizaciones y asociaciones como la Asociación Española de Matronas o la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME) son una interesante fuente de información y apoyo.
Con todos estos datos, ahora sólo te queda tomar la decisión y dar el primer paso para poder trabajar en una de las profesiones más bellas del mundo. ¡Ánimo!
¿Dónde trabaja una matrona?
La primera diferencia es que matrona de Atención Primaria trabaja fuera del hospital, en centros de salud o en la comunidad.
El parto en casa
Parir en casa es hoy en España una opción minoritaria pero no era así hace unos años. Concretamente antes de los años 60 del siglo pasado el parto era normalmente asistido en casa por una matrona. Entonces, parir en casa no ofrecía la seguridad necesaria en todos los casos, varios factores confluían en las elevadas tasas de muertes de madres y bebés durante el parto: el hecho de tener hijos muy seguidos, condiciones nutricionales y de salud no óptimas de la mujer, hogares que no contaban con unos requisitos mínimos de salubridad (por ejemplo, no tenían agua corriente o calefacción).
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La percepción de que el parto en casa es menos seguro que el parto hospitalario está basada en mitos y prejuicios sustentados en la falta de información sobre la forma en que se desarrolla un parto normal y la asistencia que, por tanto, en condiciones normales, se precisa. Si te planteas parir en casa, es conveniente que tengas en cuenta algunos aspectos.
- El plan de nacimiento se establezca antes de las 28 semanas de gestación.
- Es necesario que los criterios de normalidad se mantengan durante todo el proceso, es decir, que el embarazo sea de bajo riesgo.
- La elección de parir en casa ha de ser una elección informada y libre de la mujer. Nunca se ha de convencer ni imponer.
- La gestante y su pareja, si la hubiera, complementarán la historia clínica.
Un posible peligro de acudir a un profesional que asiste partos en casa es confiar "ciegamente" en la atención que nos van a prestar, dar por hecho que será siempre un profesional "respetuoso". Hay mujeres que desde el primer momento tienen claro que quieren parir en su hogar, pero en otras ocasiones la mujer opta por el parto en casa, no porque esta sería su primera opción sino porque tras un intenso turismo obstétrico (búsqueda de distintas opciones, incluso a muchos km de distancia de su domicilio) "huye" de la atención poco respetuosa que le ofrecen desde el hospital.
Corre así el riesgo de valorar toda aquella atención prestada "fuera" del entorno hospitalario como respetuosa, cuando puede que no sea así. Es recomendable que la mujer se informe y se plantee, también en el caso del parto en casa, que atención quiere para su parto y si el profesional en cuestión se la va a brindar. Es importante que formules al profesional con el que te plantees parir en casa las preguntas que tengas sobre la atención que va a prestarte el día del parto. Es conveniente hacerlo con suficiente antelación para poder decidir con tiempo si la atención que te ofrece se ajusta a tus necesidades, o no, y has de cambiar de profesional.
También hay mujeres que buscan para su parto una doula que la acompañe y le ayude a comprender el proceso del parto, aunque no le asiste el parto. Parir en casa es una práctica habitual en algunos países de nuestro entorno, como Inglaterra u Holanda, donde incluso el gasto queda cubierto por la Seguridad Social. Sin embargo en España el gasto del parto en casa no lo cubre la seguridad social, ni todos los seguros privados, por lo que otro aspecto, y no menor, que ha de valorar la mujer que va a parir en casa, o que va a pasar parte del proceso de parto en casa asistida de un profesional, es el coste económico. Es un precio importante, y es conveniente tenerlo previsto y ahorrar para hacerle frente.
