Cómo Volver al Pecho Después del Biberón: Guía Completa para la Relactación

La lactancia materna es muy recomendable y, en la mayoría de los casos, la leche materna es más que suficiente para alimentar al lactante. Sin embargo, hay situaciones en las que se recurre al biberón, ya sea por conveniencia o necesidad. Si te encuentras en la situación de querer retomar la lactancia materna después de haber introducido el biberón, este artículo te guiará a través del proceso de relactación y lactancia mixta.

¿Qué es la Lactancia Mixta?

La lactancia mixta consiste en alternar la lactancia materna y el biberón con leche en polvo. La lactancia materna complementaria es una opción que puede adoptarse por diversos motivos, entre ellos no solo problemas con la lactancia materna, sino también por una mayor flexibilidad para la madre. En este artículo, veremos como practicar correctamente la lactancia mixta, cuáles son las dosis recomendadas, el uso correcto del biberón y la gestión práctica de este método de alimentación infantil.

Motivos para Optar por la Lactancia Mixta

La suplementación con leche de fórmula puede ser una alternativa viable en determinadas circunstancias. En primer lugar, si la madre tiene dificultades para amamantar, como una baja producción de leche materna, o por la necesidad de más flexibilidad, debido a la vuelta al trabajo de la madre o a otros compromisos.

En otras situaciones, se hace necesaria la lactancia complementaria:

  • Hipoglucemia neonatal
  • Deshidratación, identificable por la presencia de astenia, boca seca, piel seca o somnolencia excesiva
  • Reducción de la diuresis del recién nacido durante un periodo de más de 24 horas, o reducción de la frecuencia de las deposiciones
  • Pérdida de peso postnatal superior a 10% o no recuperación de la pérdida fisiológica de peso en 2 semanas
  • Curva de crecimiento lenta
  • En presencia de gemelos, en algunos casos
  • Problemas maternos, incluido el retraso en el inicio de la producción de leche materna

Cada uno de estos casos debe evaluarse con la colaboración del pediatra: de hecho, solo un profesional puede determinar si es necesario complementar la leche materna con leche en fórmula y de qué manera, para garantizar que se cubren las necesidades nutricionales del niño.

¿Cómo Combinar el Pecho y el Biberón?

Una vez tomada la decisión de adoptar la lactancia mixta, es esencial saber como combinar el pecho y el biberón. Hay dos enfoques más populares:

  • Lactancia mixta alternada: consiste en alternar el pecho y el biberón. Sin embargo, este método puede comprometer la producción de leche materna debido a una menor estimulación de las glándula mamarias. El uso de un sacaleches puede ayudar a mantener estable la producción de leche.
  • Alimentación combinada: consiste en ofrecer leche materna y leche artificial en cada toma.

Dosis y Horario en la Lactancia Mixta

Al igual que con la modalidad, las dosis y el horario de la lactancia mixta deben establecerse con el pediatra, para evitar la sobrealimentación o la infraalimentación. Hablar de tablas y dosis de lactancia mixta es complejo, porque la dosificación varía mucho de un caso a otro.

La cantidad total de leche, tanto materna como de fórmula, que consume el bebé depende aproximadamente de su peso. En general, se puede hacer referencia a estos valores:

  • 3500g de peso corporal: aprox. 600-650g de leche, repartidos en 6 comidas al día
  • 4000g de peso corporal: aprox. 650-700g de leche, repartidos en 6 comidas al día
  • 4500g de peso corporal: aprox. 700-750g de leche, repartidos en 6 comidas al día
  • 5000g de peso corporal: aprox.

Para calcular la cantidad de leche de cada toma, hay que dividir el total por el número de tomas diarias.

Estas cifras son indicativas y el número de tomas durante el día puede variar de un bebé a otro.

En la lactancia mixta, una de las principales preguntas es con qué frecuencia dar el biberón o el pecho. No hay una respuesta única, porque la frecuencia, al igual que las dosis, depende de la edad y las necesidades del bebé o del niño. Normalmente, los bebés alimentados con leche de fórmula se alimentan cada 2-4 horas; esto se hace manteniendo una flexibilidad adecuada en los horarios, dejando que el bebé duerma si está descansando o anticipando un poco el biberón si tiene hambre.

Sin embargo, es esencial ser sensible a las señales de cada recién nacido y darle de comer cuando manifieste hambre, en lugar de seguir tablas rígidas de cantidades estándar para la edad y el peso del bebé. Por el contrario, también es importante no sobrealimentar al bebé: por lo general, se recomienda darle la oportunidad de avanzar una pequeña cantidad de leche al final de la toma, sin insistir en la lactancia cuando el bebé da muestras de querer apartar el biberón con la lengua. De hecho, incluso los bebés alimentados con leche de fórmula son capaces de autorregularse, al igual que ocurre con la lactancia materna.

Además, a menudo se piensa que limitar la alimentación mixta a la noche sólo simplifica la rutina del sueño, dando por sentado que un bebé alimentado con leche artificial dormirá más que uno amamantado. Esto no es cierto.

Consejos para una Lactancia Mixta Exitosa

La lactancia mixta es segura para la salud del bebé y la madre. Esto es especialmente cierto en los casos en los que se aplica para hacer frente a dificultades en el crecimiento del bebé o a falta de leche materna suficiente.

En general, la leche materna es siempre la preferida, pero alternarla con leche en fórmula no compromete el crecimiento del bebé si se hace con cuidado y bajo supervisión médica. Todas las leches artificiales del mercado están aprobadas por normas internacionales y son equivalentes desde el punto de vista nutricional y sanitario.

También existen leches especiales que deben elegirse con cuidado en caso de alergias, problemas (como estreñimiento o problemas digestivos) o leches específicas para satisfacer necesidades especiales, como las leches antirreflujo o acidificadas. Los productos disponibles, como se ha dicho, son similares desde el punto de vista nutricional, pero varían en la forma (líquida o en polvo) y el tipo de leche.

¿Cómo Hacer una Lactancia Mixta Correctamente?

En la lactancia mixta, es muy importante utilizar correctamente el biberón, manteniendo el contacto visual y respetando las señales de hambre y saciedad del bebé. Para que la lactancia con biberón sea tranquila y agradable para todos, hay algunas precauciones útiles: mantener el torso del bebé elevado, estimular los labios con el dedo o la tetina, mantener el contacto visual con el bebé y mantenerlo cerca del cuerpo del adulto. Para ello, puedes ayudarte con un soporte de lactancia.

En la lactancia mixta, la elección de un biberón de alta calidad es esencial para el bienestar del bebé. En concreto, un buen biberón para lactancia mixta tiene estas características:

  • Tetina similar a la del pecho: suave y ancha durante los primeros meses para simular mejor la lactancia materna.
  • Función anticólicos: el biberón debe minimizar la ingestión de aire durante la succión para prevenir los cólicos al proporcionar un flujo uniforme de leche.
  • Flujo adecuado: el biberón debe estar equipado con una tetina adecuada a la edad y las necesidades de cada bebé. Un flujo lento es adecuado para los bebés pequeños o los lactantes menos hambrientos, mientras que los flujos más rápidos son adecuados para los bebés mayores o los más voraces.

El set NaturalFeeling de Chicco ofrece todo lo necesario desde los primeros días. De hecho, contiene nada menos que cuatro biberones NaturalFeeling, dos adecuados para bebés desde los primeros días de vida (0M+) y con tetina de flujo lento, y dos biberones adecuados para bebés más mayores, a partir de los dos meses, con tetina de flujo medio. Todos los biberones tienen una tetina ancha y suave que simula el enganche natural al pecho.

Relactación paso a paso: Recuperar la lactancia con éxito

Relactación: Recuperando la Lactancia Materna Perdida

Amamantar es la mejor forma de alimentar a un bebé. Además, es una forma de relación especial madre-hijo que muchas mujeres desean disfrutar. A veces, un mal consejo, una separación imprevista o un problema de salud puede interrumpirlo. Relactar es recuperar la lactancia perdida. Si lo deseas puedes conseguirlo. Para ello necesitarás ayuda, tiempo, paciencia, determinación y un bebé que colabore. Algunas mujeres consiguen recuperar la lactancia por completo, otras necesitan la recuperan de forma parcial. Cualquier cantidad de amamantamiento será buena para la madre y para el bebé. Si lo deseas, merece la pena intentarlo.

¿Cómo se Produce la Leche?

Durante el embarazo, la glándula mamaria se desarrolla y prepara para producir leche debido al efecto de las hormonas (prolactina y oxitocina). Una vez que se expulsa la placenta tras el parto, el cerebro materno fabrica prolactina cuando el bebé mama. Gracias a ello, el pecho comienza a fabricar leche (al principio calostro). Después, el olor, el contacto y el chupeteo del bebé, hacen que se produzca oxitocina en el cerebro de la madre. Esta hormona también se conoce como la hormona del amor porque favorece que la madre se enamore de su bebé. Su efecto es exprimir y empujar la leche hacia el pezón.

Cuanto más se vacía el pecho y más tomas hace el bebé, más leche se produce. Así, la cantidad se adapta a lo que el bebé necesita desde las primeras gotas de calostro. Si no hay succión, ni se vacía la mama, cesa la producción de leche y el pecho vuelve al estado “durmiente” previo al embarazo. Pero si de nuevo hay succión frecuente, las mamas pueden “despertar” y volver a fabricar leche.

Factores que Influyen en el Éxito de la Relactación

El éxito de la relactación y la cantidad de leche que se produce depende de:

  • La edad del bebé (cuanto más pequeño más fácil será conseguirlo).
  • El tiempo transcurrido tras el parto (más fácil si han pasado menos de 3 meses).
  • Que haya o no enfermedades maternas (diabetes, hipotiroidismo, hipertensión y algunas causas de infertilidad) o problemas de los pechos (poco desarrollados o cirugía mamaria).
  • Si hubo una lactancia previa con buena producción.
  • La frecuencia de las tomas o de las extracciones de leche (cuanto más frecuentes y largas, mayor probabilidad de éxito).
  • Tu deseo de amamantar, tu determinación, perseverancia, paciencia y el apoyo de tu entorno.

Pasos para la Relactación

Para conseguir una relactación exitosa, es crucial seguir una serie de pasos que estimulen la producción de leche y fomenten el enganche del bebé al pecho.

1. Estimular la Producción de Leche

  • Cuando el bebé se engancha al pecho pero no hay leche o hay poca: Usa un sistema de para ofrecer el alimento al pecho (relactador). Si el bebé agarra bien el pecho y tiene una buena succión, ofrecerle el alimento directamente en el pecho con mucha frecuencia es la mejor manera de estimular la producción de leche. Se hace colocando una sonda hasta unos milímetros más allá de la punta del pezón, mientras que el otro extremo se conecta al recipiente con la leche. Se puede utilizar un relactador comercial o un recipiente que se llena con la leche o la fórmula y en el que se mete una sonda de alimentación para bebés. Así, el bebe obtiene su alimento mientras succiona del pecho y lo estimula para que produzca leche. Cuantas más veces mame el bebé más aumentará la producción. Ofrece siempre ambos pechos en cada toma. Si la succión del bebé es adecuada y frecuente, no es necesario utilizar el extractor de leche para estimular el pecho.
  • Cuando no se desea usar relactador o el bebé lo rechaza: Si tienes leche pero quieres aumentar tu producción, ofrece siempre el pecho antes y después de las tomas de suplemento y ofrece los dos pechos en cada toma. Ofrece los suplementos como se indica más abajo (apartado 2) pero ofrece el pecho en todas las tomas, antes y después del suplemento y los dos pechos cada vez. En este caso, es muy importante que, además, realices extracciones de leche con extractor o manual, tantas veces como toma el bebé.
  • Si el bebé no se engancha al pecho o para aumentar más la estimulación: Aplica masaje y realiza extracción manual o con un sacaleches durante al menos 10 minutos, al menos 7 veces al día. Las extracciones no tienen que ser a horas fijas, pero es recomendable que sean muchas (6 o más). Es importante que al menos 2 extracciones sean por la noche, pero también es necesario descansar al menos 4 horas seguidas todos los días. Si puedes estimular los dos pechos a la vez (con un extractor doble o con dos sacaleches), esto ayuda a recuperar antes la producción. Es recomendable no realizar la extracción mientras tienes al bebé al pecho porque puede dificultar la relación madre bebé y no siempre ayuda a estimular el pecho. La técnica de extracción poderosa consiste en estimular el pecho con mucha frecuencia durante periodos de tiempo más o menos largos. La extracción poderosa durante una hora (tres tandas de extracción durante 10 minutos en cada pecho cada tanda, separadas por 10 minutos de descanso) puede ser más fácil de mantener durante una o dos semanas.

2. Favorecer que el Bebé se Enganche al Pecho

  • Si tu bebé sigue enganchándose al pecho, la relactación es más fácil. Si hasta ahora solo se engancha para consolarse, prueba a ofrecerle el suplemento con el relactador desde el principio. Cuando te familiarices con él, verás que es más fácil, rápido y tu bebé estimulará el pecho obteniendo tu leche y el suplemento a la vez. Cuando comiences a tener más leche, conseguirás que el bebé se enganche al pecho y mame unos minutos en cada pecho sin la sonda. Déjale que lo haga antes de colocar la sonda. Cuando te parezca que quiere más, se suelte o se quede dormido, coloca la sonda para que termine la toma con el suplemento.
  • Si tu bebé no se engancha al pecho: Aplica un poco de leche extraída sobre el pecho, ofrece el pecho con el relactador desde el principio, háblale, no le obligues, ten paciencia. Ofrécele el alimento tu misma siempre que sea posible, mejor cuando no esté demasiado dormido ni demasiado hambriento, puedes hacerlo en una habitación con poca luz, música suave, sin distracciones, quizá en una mecedora, en el pañuelo o la mochila de porteo, mientras paseas… Aumenta el contacto con tu bebe, haz mucho contacto piel con piel, portéale, ofrece el alimento cerca del pecho desnudo, túmbate a su lado, toma baños con él. Ofrécele tu leche extraída o la fórmula con un vaso o una cucharita para evitar las tetinas. Si prefieres usar una tetina, conviene que al inicio la coloques inclinada hacia abajo de modo que el bebé no obtenga leche en el primer minuto (imita el estímulo sobre el pecho de llamada de la leche). Es mejor usar tetinas que hagan que el bebé abra mucho la boca, que no sean planas ni con formas y que sean más bien largas y cilíndricas (parecidas a un pezón no aplastado). Cada bebé puede necesitar una tetina diferente, pero conviene evitar las que le permitan cerrar la boca durante la toma. Además, es recomendable no inclinar el recipiente demasiado para evitar un flujo rápido de la leche.

3. Sustancias para Aumentar la Producción de Leche

El fenogreco, la canela, la cúrcuma o el jengibre pueden aumentar la producción de leche en algunas madres. Ciertos medicamentos utilizados para el tratamiento de las náuseas también tienen este efecto. Todos pueden tener efectos secundarios para la salud, consulta con tu médico antes de tomarlos.

Duración y Proceso de la Relactación

Generalmente necesitarás al menos 2 semanas de compromiso intenso y, si has dejado de amamantar completamente, necesitarás al menos tanto tiempo como el que llevas sin dar el pecho. La mitad de las mujeres consiguen una lactancia completa al mes, la otra mitad pueden tardar otro mes o conseguir una lactancia materna parcial.

Disminución de Suplementos

Una vez que el bebé empieza a ganar peso adecuadamente, podrás empezar a disminuir poco a poco la cantidad que le ofreces de suplemento. Es mejor bajar un poco la cantidad en varias tomas que quitar una o varias tomas de golpe. Cuando empieces a retirar suplemento, lo normal es que el bebé te pida más a menudo, esto hará que tengas más leche. Otra opción es ir dejando que sea el bebé el que se deje suplementos o no ofrecerlos si ves que en una toma de pecho se ha quedado saciado. Cada bebé es diferente.

¿Cuándo Buscar Ayuda Profesional?

Si el abandono de la lactancia se produjo porque el bebé no obtenía suficiente leche, es importante además descartar problemas maternos y solucionarlos si se quiere tener éxito en la relactación.

Recuerda que amamantar es una labor de equipo, si lo has intentado todo y el bebé no quiere engancharse, reconoce tu esfuerzo y sigue adelante, disfruta de tu bebé.

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