Cómo No Odiar a Tu Marido Después de Tener Hijos: Consejos Esenciales

La llegada de un bebé supone tener que reformular la relación de pareja, ya que nos vemos obligados a re-estructurar el tiempo (individual y de pareja), la sexualidad, la convivencia, las relaciones con amigos, las relaciones con nuestras familias. No es raro que cuando hablas con personas que acaban de tener un hijo te digan: “casi nos separamos”, “nos hemos peleado como nunca”,etc. Se dice mucho eso de que tener hijos te cambia la vida, pero nosotros añadiríamos que también te cambia la pareja.

Pero, ¿qué ocurre cuando la relación de pareja lleva más tiempo y empiezan a surgir conflictos? Será importante que, cuando una persona llega a pensar que ya no aguanta a su pareja, analice qué está pasando y si tiene solución. Puede que en ese momento, aquellos aspectos a los que antes no le daban importancia comiencen a hacerse muy visibles, llegando incluso a pensar: “¡no soporto a mi pareja!” Y es que todas las relaciones pasan por diferentes etapas y fases en las que suele haber conflictos.

Las Hormonas y los Cambios Emocionales

Vaya por delante que hablar de hormonas y cambios de humor (con la ovulación, con la regla, con la menopausia…) nos coloca a las mujeres en ese incómodo rol de volubilidad, caos emocional y locura cíclica que tantas veces rebota como un bumerán y se vuelve en nuestra contra. No solo somos hormonas y altibajos -y no dejes que nadie te lo haga creer-, pero es cierto que las alteraciones físicas y emocionales propias de esta etapa pueden destapar un río de sentimientos encontrados. Por eso no es tan descabellado que se te pase por la cabeza que odias a tu pareja.

Los estrógenos pueden ser los culpables de que cambie la visión que tenías de tu pareja. Puede que mil pequeñas rencillas que tenías guardadas decidan que es el momento de aflorar.

La Menopausia y su Impacto en la Relación

“La menopausia es un cambio de ciclo vital en el que, junto a las alteraciones físicas y hormonales, se dan cambios emocionales y psicológicos que requieren de un reajuste. La menopausia es una etapa de la vida en la que las mujeres experimentan cambios hormonales significativos debido a la disminución de los niveles de estrógeno y progesterona. Estos cambios hormonales pueden tener un impacto en el bienestar emocional y físico de una mujer, y también pueden afectar su relación de pareja.

Cambios Emocionales

Las fluctuaciones hormonales pueden aumentar la sensibilidad emocional y llevar a cambios de humor más pronunciados, lo que puede afectar a la forma en que una mujer se comunica y se relaciona con su pareja. A nivel emocional, señala la psicóloga, “la irritabilidad y los cambios de humor pueden generar más dificultades de comunicación.

Disminución del Deseo Sexual

Algunas mujeres pueden experimentar una disminución del deseo sexual durante la menopausia debido a los cambios hormonales y otros factores relacionados con la edad, lo que puede crear tensiones en la relación íntima con la pareja. “Es posible que descienda el deseo sexual y que los niveles de excitación sean más difíciles de alcanzar.

Estrés y Ansiedad

La menopausia puede ser una etapa de la vida estresante para algunas mujeres, especialmente si experimentan síntomas incómodos o si están preocupadas por los cambios en su cuerpo y salud. El estrés y la ansiedad pueden afectar a la dinámica de la relación, y “los cambios corporales y hormonales, junto a la labilidad emocional, pueden dar lugar a tristeza, irritabilidad, ansiedad, sentimientos de culpa y, a menudo, baja autoestima.

Cambios en la Autoestima

Algunas mujeres pueden sentirse inseguras o menos atractivas debido a los cambios físicos asociados con la menopausia, lo que podría influir en cómo se sienten en su relación de pareja. “La baja autoestima puede influir también, junto con los cambios hormonales, en el descenso del deseo sexual.

Herramientas para Mantener el Vínculo

Comprensión y paciencia: no mostrar enfado ni critica ante la bajada del deseo sexual o el hecho de que cueste más alcanzar la excitación. Nosotras también tenemos herramientas para reconvertir esas emociones negativas y ayudar a mantener el vínculo.

Permitirnos la incomodidad, el fastidio y el disgusto que en un principio podemos sentir es importante, ya que estamos en un proceso en el que poco a poco asumiremos nuestra nueva condición. Debemos entender que la menopausia también entraña un duelo, el de etapas relacionadas con la juventud que quedan atrás, y eso es doloroso. Será positivo enfocar esta etapa como parte de un proceso natural y sano de la vida. Puede ser el momento de buscar espacios. Es importante reconocer el propio cuerpo y su nueva manera de sentir.

Relaciones Tóxicas y Dependencia Emocional

Todo comienza por un mal concepto sobre uno mismo, si un miembro de la pareja o los dos tienen una baja autoestima siempre conducirá a un pensamiento irracional producto de la desvalorización y la inseguridad. Haces cosas solo por complacer a tu pareja y que son contrarias lo que realmente quieres hacer. No puedes expresarte con claridad por el miedo a ser juzgado. No puedes ser tú, mides todo lo que haces y dices.

Seguramente si te sientes manipulado, desvalorizado, juzgado o maltratado estés en una relación tóxica. La dependencia emocional no es amor, los celos no son amor, la crítica constante tampoco, el intentar cambiar a tu pareja o que el o ella lo intente contigo no es amor.

Cuando en una pareja una de las dos partes aprovecha el poder del vínculo para hacer daño a la otra mediante amenaza del abandono o chantaje emocional, no estamos hablando de amor, sino de una disfunción. Cuando desaparecen el afecto y la ayuda, ya no hablamos de pareja sino de problema.

El amor de sus padres es decisivo a la hora de construir su propio concepto del amor de pareja, por eso, la responsabilidad de ser padre y/o madre es mucho mayor de lo que nos imaginamos, todo cuenta, somos ejemplo para ellos en el día a día, en nuestras actitudes, en lo que decimos y en lo que no decimos, en como somos en el amor, en la forma en la que lo expresamos y en como manejamos los problemas. Si continuas tu relación tóxica solo por “resistir” le estás diciendo a tus hijos que el amor es resistir, que no hay límites, que hacer daño y sentirse mal esta relacionado con el buen amor, es un mensaje poco saludable y lleno de consecuencias pues así es como construirán sus relaciones futuras.

No es fácil salir de ninguna relación, tampoco lo es cuando hay hijos pero lo es mucho menos si esa relación no es sana y cuando el propósito de uno o las dos partes es seguir haciendo daño, entonces en muchas ocasiones, el niño se convierte en la principal víctima de la ruptura.

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Problemas de pareja tras tener un hijo 👶 | Cómo evitar que la relación de los padres se deteriore

¿Cómo Salir de la Relación “Tóxica” para No Afectar a Mis Hijos?

Los padres no se separan: Pase lo que pase tu pareja y tú siempre seréis padres de vuestros hijos, os separáis como pareja, pero nunca como padres, por lo tanto, siempre debe de existir una buena comunicación referente a los niños donde ellos sientan que independientemente de que ya no estáis juntos, cuentan con el apoyo de los dos.

La forma en la que comunicarlo: Como se lo comuniques a tus hijos que ha habido una separación en la pareja determinará muchas consecuencias. Es importante mantener una conversación con ellos donde estén presentes ambos progenitores y le ayuden (siempre en un lenguaje infantil) a comprender el por que papá y mamá han llegado a tomar esa decisión. Elimina frases que infravaloren a tu pareja: Tienes que darles la oportunidad a ellos de que construyan su propio concepto sobre quien es su padre o madre. Muchas veces no hacen falta verbalizaciones, miradas y actitudes son mas que suficientes. Evítalas.

Existe un Síndrome de Alineación parental, hijos manipulados por un cónyuge para odiar a otro descrito por José Manuel Aguilar y lo describe como un conjunto de síntomas que resultan del proceso por el cual el padre o la madre transforma la conciencia de sus hijos , mediante distintas estrategias, con objeto de impedir obstaculizar o destruir sus vínculos con la otra parte de la pareja, el resultado en ese niño es dolor y frustración

El niño no es la razón: Cuando los padres de un niño se separan, la primera emoción que siente el menor es culpa, cree que es él el problema de la separación, por ello trabajar con ellos en reconducir ese sentimiento hasta que quede la ausencia de este es clave para que entienda que el motivo del divorcio es independiente de él.

El amor paternal continua: Aunque el amor entre mamá y papá haya terminado y dejando a un lado los problemas que han existido entre ambos, el amor por los hijos nunca muere, explicárselo así le ayudará a disminuir la ansiedad por abandono. Minimiza cambios: En una separación todo cambia, probablemente existan mudanzas de hogar o incluso de escuela, mantener los menos cambios posibles para él le ayudará a seguir construyendo su ambiente como un entorno seguro.

Si estás bien, tu hijo también lo estará: Preocúpate de tu estabilidad emocional, de trabajar el duelo de la separación, de hacer deporte, comer bien y si es necesario, ponerte en manos de un especialista en psicología para lograr superar bien el cambio.Sentimiento de culpabilidad: Muchas veces en una separación puedes sentirte culpable por haber sido la o el causante de esa ruptura de estructura familiar, esa culpa muchas veces, puede llevarte al error y a romper con los límites que se habían trabajado anteriormente, por ejemplo: empezar a comprarle demasiadas cosas, no seguir con una rutina de estudio... etc. Si el niño ve que te sientes culpable se aprovechará de ese sentimiento para seguir pidiendo y para que sigas consintiéndolo.

Causas Comunes del Malestar en la Convivencia

Las causas más comunes del malestar de la convivencia son:

  • Falta de intimidad y espacio personal.
  • Diferencias en la crianza y educación.
  • Conflictos de lealtad y roles confusos.

En definitiva, se tratan de problemas de base en la relación de pareja en la que se consigue asentar la relación sentimental y el hecho de que alguno o ambos miembros de la pareja tengan hijos. Siempre es posible compatibilizarlo si existe el compromiso, dedicación y actitud adecuada. Si no se tiene la consciencia necesaria ni se potencian las habilidades que compatibilicen la situación, el malestar irá aumentando hasta desencadenar en situaciones desagradable y enfrentamiento que se podrían evitar si se fuera más realistas y se aceptar tanto las partes más favorables como las menos favorable de la nueva pareja, pues no existen las relaciones perfectas, sino las que tienen la consciencia y dedicación suficiente como para que sea viable, justa y satisfactoria para todos.

Falta de Intimidad y Espacio Personal

En ocasiones las relaciones de pareja se ven limitadas por la falta de intimidad y cantidad y calidad de relaciones sexuales condicionadas por la existencia de hijos convivientes. Es algo lógico, pues no se tiene la misma intimidad y espacio temporal entre dos personas que conviven solas que cuando tienen el condicionamiento de la convivencia con hijos de uno o ambos miembros de la pareja. A tal efecto es importante ponernos en la piel de los hijos, pues para ellos en ocasiones tampoco es fácil pasar a convivir con el nuevo novio o novia de nuestra madre o padre.

Diferencias en la Crianza y Educación

Las diferencias en la crianza y la educación es un motivo de graves fricciones, pero no debería de existir, pues se debería de partir de la base de que quien cría y educa a los hijos es su padre o su madre, sin perjuicio de que la pareja al convivir pueda tener un papel secundario. Se debe de respetar el modelo educativo del padre o madre de los hijos, proponer cambios, pero no llegar al conflicto por ello, pues en todo caso lo que se debería es tomar la decisión de dejar de convivir y mantener la relación de pareja que corresponda.

Conflictos de Lealtad y Roles Difusos

Los conflictos de lealtad son muy duros, pues en ocasiones distorsiona el asentamiento pacífico y saludable de las nuevas parejas sentimentales cuando existen hijos de uno o ambos miembros de la pareja. Los roles difusos pueden llevar a confundir que una cosa es ser pareja de la madre o el padre, y otra que se llegue a cubrir una figura paterna o materna inadecuada. En ocasiones es por que la propia persona se autoproclama con el papel de padre o madre de los hijos de la pareja, pero en otros casos se trata de la tendencia a responsabilizar a la nueva pareja con el rol de padre o madre. Es importante aclarar la base de las relaciones para poder desarrollarla sin malentendidos.

Estrategias para Mejorar la Convivencia

De las cosas más importantes como estrategia para mejorar la convivencia cabe destacar:

  • Establecer límites claros y realistas.
  • Fomentar la comunicación acierta con la pareja.
  • Buscar actividades compartidas y tiempo de calidad juntos.

Los problemas no se superan solos, sino que se deben de afrontar. La estrategia podría ser un simple cambio de actitud que busque su reflejo en el comportamiento de los demás y que por medio de la comunicación canalice las ganas de sacar adelante la relación en todos los miembros de la convivencia. La mejor manera de mejorar la pareja y la convivencia es mejorar nuestra actitud y esperar que eso redunde en un beneficio de la actitud de todos los demás.

Establecer Límites Claros y Realistas

De no establecer límites claros y realistas podremos estar ante relaciones anárquicas en las que cada uno hace lo que quiere y existen disfuncionalidades y asimetría de poder en cada relación lo que acabe siendo un caos. Los límites deben de ser razonables y justos, en este caso, se marcarán pautas de respeto y tolerancia que permitirán la cohesión y consolidaciones de modelos de convivencia sostenibles y gratificantes para todos. No tener límites o pretender límites excesivos pueden ser un foco de conflicto.

Fomentar la Comunicación Abierta con la Pareja

La comunicación abierta en la pareja es la clave, pues de no ser así la relación irá a la deriva y será mucho más vulnerable a los avatares que se vayan produciendo en todos los ámbitos. La comunicación es la base de la confianza y el entendimiento y será el punto de partida del desarrollo de la relación. Una ausencia o mala comunicación puede llevar a relaciones injustas, insanas o insatisfactorias en las que reine la falta de coordinación.

Buscar Actividades Compartidas y Tiempo de Calidad

Buscar actividades compartidas y tiempo de calidad es fundamental, pues de no desarrollar nada juntos la relación puede acabar resultando monótono y ese desgaste lleve a hacerla insatisfactoria. Buscar actividades compartidas no es hacer grandes cosas juntos, sino pequeñas actividades gratificantes para ambos pueden ser de gran envergadura o sencillas y simples, suelen funcionar igualmente. El tiempo de calidad es fundamental y esencial, después será mejor cuanto más tiempo compartido mejor, pero siempre que sea de calidad.

Alternativas si la Convivencia No es Viable

Las alternativas que pueden existir si la convivencia de pareja e hijos de uno o ambos miembros de la pareja no es posible, son las siguientes:

  • Mantener relaciones LAT en las que cada uno viven en su casa.
  • Terapia familiar o de pareja para optimizar la relación.
  • Replantear la continuidad de la relación.

Toda relación de pareja es voluntaria y debería de ser gratificante y satisfactoria para ambos miembros de la pareja. Es difícil de valorar, pues todas las relaciones tienen cosas mejores y peores, pero el cambio puede ser en positivo, pues está la relación en constante evolución como todo lo demás. Hay que saber crear y mantener relaciones satisfactorias y saber terminarlas en el momento adecuado cuando deban de serlo para evitar un desgaste que puede acabar en enfrentamientos, malestar y daño emocional.

Mantener una Relación sin Convivencia (LAT)

Las parejas LAT cada vez son más frecuentes pues evitan los problemas de convivencia que son uno de los principales causas y futuros de ruptura. Las parejas LAT tienen la limitación de requerir dos viviendas y ello requiere un mayor esfuerzo económico. La convivencia es más ahorrativa y en España uno de los principales problemas de las familias es el pago del hogar. No siempre es posible establecer relaciones de pareja LAT, tienen la limitación de no tener las ventajas de la convivencia, pero también hay que destacar evitar los problemas de la convivencia. Cada relación será diferente y habrá que potenciar aquello que sea más conveniente en cada caso.

Considerar la Terapia Familiar o de Pareja

Considerar la terapia familiar y de pareja es una excelente opción. No siempre será posible por el coste económico que ello supone, pero es mucho más importante y necesario que otros gastos que las personas contradictoriamente están acostumbradas a desembolsar. Es importante irse de vacaciones, tener un buen coche, tener la ropa que nos gusta, un buen móvil… etc pero también habría que replantearse que es igual o incluso más importante una terapia familiar y de pareja para construir relaciones saludables y conscientes.

Evaluar la Continuidad de la Relación

Para evaluar la continuidad de la relación hay que ser realistas y contestar a tres preguntas.

  1. ¿Ambos quieren mantener la relación?
  2. ¿Ambos están dispuestos a hacer lo que es necesario para mantener la relación sanamente?
  3. ¿Es posible mantener la relación de manera viable?

En definitiva, es saber si los dos quieren la relación aceptándola como es, si están dispuestos a hacer lo que es necesario y si es realmente posible que funcione y tenga futuro.

Aspectos Legales y Derechos en la Convivencia

Los aspectos legales son importantes, pues existen derechos en el mero hecho de que exista convivencia.

Derechos y Obligaciones de las Parejas No Casadas

Los derechos y obligaciones de parejas no casadas y sin hijos son muy limitados, pues en casos de matrimonio sí constituye domicilio conyugal y en caso de hijos igualmente constituye domicilio familiar. En casos de derechos y obligaciones de parejas no casadas habrá que atenderse al Código Civil, de hecho, no suelen firmarse documentos adecuados al acuerdo de convivencia, por lo que habrá que ver quien de los miembros de la pareja tiene derecho a usar el inmueble, ya sea por ser el titular del contrato de alquiler o propietario del inmueble. El otro tendría una situación de mero precarista, persona que a pasado a la convivencia con el consentimiento del otro y que podrá ser echado del inmueble extrajudicialmente o, en su defecto, judicialmente.

Implicaciones Legales de la Convivencia con Hijos Ajenos

Las implicaciones legales de la convivencia con hijos ajenos no suponen ninguna connotación, más allá de la evidencia de que los menores tienen una especial protección. Ello supone que al igual que no se puede echar a la fuerza a una persona que convive en una casa, no se puede echar a sus hijos, de hecho, podría constituir un posible delito de coacciones que en caso de hijos menores es especialmente grave. En vía judicial el titular de la vivienda podrá echar tanto a la parea como, en su caso, a sus hijos, pero por la vía legal, nunca por la vía forzosa.

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