¿Cómo nacen las muelas del juicio? Información esencial sobre los terceros molares

Las muelas del juicio, también conocidas como terceros molares, son una parte esencial, pero a menudo problemática, del desarrollo dental humano. Aunque casi todo el mundo ha oído hablar de las muelas del juicio, no todos saben realmente qué son, cuándo erupcionan y qué problemas pueden generar para el resto de dientes.

Entender qué son las muelas del juicio, cuándo es necesario extraerlas y cómo manejar los problemas asociados es crucial para mantener una buena salud bucal. En este artículo, vamos a tratar de aclarar algunas dudas sobre las muelas de juicio, también conocidas como cordales.

¿Qué son las muelas del juicio?

Cuando hablamos de cordales, nos referimos a las cuatro piezas dentales que salen en la parte posterior de la boca, detrás de los segundos molares. Las muelas del juicio son los últimos dientes que aparecen en la boca, es decir, son las últimas en el proceso de dentición.

Históricamente, los terceros molares cumplían un papel crucial en la masticación de alimentos más duros y fibrosos que formaban parte de la dieta ancestral. Los cordales tienen su origen en nuestros antepasados, cuando la raza humana necesitaban unas mandíbulas muy desarrolladas para poder ingerir unos alimentos que requerían mayor masticación.

La dentadura completa consta de 32 dientes, entre incisivos, caninos, premolares y todos los molares, incluyendo las muelas del juicio. Por tanto, el número total de dientes que hay en una dentadura adulta variará en función de si cuenta con las muelas del juicio. Si un adulto llega a su dentición definitiva sumando sus cuatro cordales tendrá un total de 32 dientes, pero si no le ha salido ninguno, su mandíbula estará formada por 28 piezas dentales.

En muchos casos, la mandíbula humana no tiene espacio suficiente para albergar las muelas del juicio. Además, hay médicos que afirman que existen evidencias de que los maxilares actuales son más pequeños que los de los humanos prehistóricos.

¿Cuándo aparecen las muelas del juicio?

Las muelas de juicio suelen surgir durante la adolescencia o la adultez temprana. Generalmente, entre los 17 y 25 años. Estas muelas son las últimas en erupcionar y, generalmente, comienzan a aparecer entre los 17 y 25 años, aunque depende de cada persona.

Su nombre común, «del juicio», sugiere que su aparición coincide con la llegada de la madurez. Es posible que aparezcan en una edad más temprana o tardía, o incluso no llegar a crecer nunca. Además, como no se rigen por una regla exacta, tampoco tienen por qué erupcionar las cuatro.

¿A qué edad salen las muelas del juicio?

  • Entre los 17 y 25 años: En la mayoría de los casos, las muelas del juicio empiezan a asomar entre la adolescencia tardía y la primera adultez.
  • A los 30, 35 o incluso más tarde: Algunas personas notan cómo les emerge una muela del juicio a edades más avanzadas, aunque no es lo más frecuente.
  • A partir de los 40 años: Se han registrado casos en los que las muelas del juicio han erupcionado incluso a partir de los 40 años. Sin embargo, esto es poco frecuente.

La edad de aparición de las muelas del juicio varía según cada persona. No hay una edad máxima estricta. En la mayoría de los casos, las muelas del juicio empiezan a asomar entre la adolescencia tardía y la primera adultez. A esa edad la dentadura definitiva ya está asentada y la mandíbula ha completado casi todo su crecimiento.

Es esencial realizar evaluaciones regulares con tu dentista u ortodoncista para identificar a tiempo cualquier complicación. La evaluación regular con un profesional dental es clave para identificar cualquier problema temprano y determinar la necesidad de extracción.

Problemas comunes asociados a las muelas del juicio

MUELAS DEL JUICIO | ¿EXTRAERLAS O NO? CÓMO SABERLO “Cordales o terceros molares”

Aunque algunas personas pueden experimentar una erupción sin complicaciones, en otros casos estos molares pueden ocasionar problemas significativos. Aunque son una parte natural del desarrollo dental, los muelas del juicio pueden causar diversos problemas debido a la falta de espacio en la mandíbula.

Los principales problemas que causan las muelas del juicio son dolores y molestias, infecciones, enfermedad periodontal y caries. Los principales motivos para ello serán la falta de espacio en nuestra dentadura y la retención o bloqueo por parte de un hueso o encía, impidiendo la salida del cordal.

Si los dientes comienzan a apiñarse, se dificulta sustancialmente la higiene bucodental, pues el sarro y las bacterias se acumulan en lugares donde el cepillo no puede llegar. Si la extracción es compleja, debe hacerla un cirujano maxilofacial.

Esto puede ocurrir porque las cordales no crezcan de manera totalmente vertical, sino que salgan inclinadas o torcidas. Como hemos indicado anteriormente, aunque se produzca la erupción de las muelas del juicio, hay personas que no presentan sintomatología si estas crecen sanas y alineadas.

La complicación más sintomática de las muelas del juicio es el dolor agudo y persistente en la zona donde está erupcionando. Pero además, pueden dar lugar a otros problemas.

  • Impactación: La falta de espacio en la mandíbula puede causar que las muelas del juicio no puedan salir completamente.
  • Dolor: La erupción de las muelas del juicio puede ser dolorosa.
  • Mayor presencia de bacterias: La dificultad para limpiar las muelas del juicio puede llevar a una mayor acumulación de bacterias.
  • Desplazamiento de los dientes: La presión de las muelas del juicio puede desplazar otros dientes.

Extracción de las muelas del juicio

Las muelas del juicio no tienen una misión fundamental en nuestra boca, por ello es habitual extraerlas si presentan o pueden presentar problemas. Como hemos comentado anteriormente, al no tener una función específica dentro de nuestra boca, generalmente se extraen únicamente si presenta problemas.

En algunos casos, se toma la decisión de operar las muelas del juicio cuando la persona ya presenta sintomatología. La extracción puede ser sencilla si la muela está completamente erupcionada en la boca o presentar diferentes tipos de complejidad según su inclinación y su cercanía a nervios, otros dientes o estructuras.

Son dos los profesionales encargados de la extracción de una muela del juicio: el odontólogo especializado en cirugía e implantes y un cirujano maxilofacial. Para un gran número de personas, las muelas del juicio no suponen ningún problema y, por lo tanto, no se aconseja su extracción.

Recuperación tras la extracción

Una vez ha terminado la intervención, el paciente necesitará un tiempo de recuperación que también variará en función de cómo haya sido la cirugía. En primer lugar, debe esperar a que se pase el efecto de la sedación.

El profesional que ha practicado la cirugía recetará algún medicamento para aliviar el dolor. Recuerda que ni las muelas del juicio ni la cirugía tienen las mismas consecuencias de un paciente a otro, por lo que es necesario que consultes con tu odontólogo o cirujano maxilofacial las pautas adecuadas en tu caso.

Ya sabes que el tiempo de recuperación puede variar dependiendo de cada caso. Por eso, te recomendamos tener paciencia, mantener cerca de ti todo lo que necesites para que no tengas que hacer esfuerzos.

Tabla Resumen: Problemas comunes y soluciones

Problema Descripción Solución
Impactación La muela no tiene suficiente espacio para erupcionar completamente. Extracción de la muela del juicio.
Dolor Dolor agudo y persistente en la zona de erupción. Analgésicos, evaluación y posible extracción.
Infección (Pericoronaritis) Inflamación e infección de la encía alrededor de la muela. Antibióticos, higiene bucal mejorada y posible extracción.
Apiñamiento dental La presión de la muela del juicio causa desplazamiento de otros dientes. Extracción de la muela del juicio y posible ortodoncia.
Caries Mayor riesgo de caries debido a la dificultad de higiene. Higiene bucal rigurosa y posible extracción.

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