Los colibríes, también conocidos como picaflores o chupamirtos, pertenecen a la subfamilia Trochilinae, dentro de la familia Trochilidae. Son aves pequeñas con patas diminutas, pertenecientes al orden Apodiformes. Destacan por su tamaño reducido y su largo pico, adaptado para extraer el néctar de las flores. Son las aves más pequeñas del mundo.
En este artículo, exploraremos en detalle la reproducción del colibrí, sus costumbres y el profundo significado cultural que encierra esta fascinante ave. Comprender su reproducción y anidación nos permite conocer los factores bióticos y abióticos que influyen en su ciclo reproductivo. Esta información es valiosa para entender las relaciones evolutivas y ecológicas entre las especies de esta familia y para desarrollar planes de manejo que permitan su conservación.
Colibrí alimentándose del néctar de una flor.
Vida de los Colibríes
¿Qué son los Colibríes?
El colibrí es un ave conocida por su pequeño tamaño, su largo y delgado pico y su capacidad para volar con gran agilidad. Está emparentado con el vencejo, pues ambas aves pertenecen al orden Apodiformes ya que comparten características anatómicas como la especial estructura de las alas. Sin embargo, algunos autores afirman que el colibrí no está relacionado evolutivamente con ninguna especie de ave y lo engloban dentro de un orden aparte, el de los Troquiliformes.
El colibrí tiene una longevidad de entre 3 y 5 años, aunque puede llegar a vivir 12 años en estado salvaje. En cautividad, el colibrí ha llegado a vivir hasta los 15 años.
Especies de Colibríes
Están reconocidas más de 320 especies de colibríes distintas. Algunas de las especies más conocidas son:
- Colibrí zunzuncito (Mellisuga helenae): También conocido como pájaro mosca o colibrí abeja por su pequeño tamaño, mide unos 5 cm de largo y pesa unos 2 gramos. Es el colibrí más pequeño que existe y se encuentra en Cuba.
- Colibrí gigante (Patagonia gigas): Tiene una longitud de unos 22 cm y un peso de unos 20 gramos. Es el colibrí más grande que existe. Su pico es bastante largo y casi recto. El plumaje de este ave es parduzco o rojizo. Se le encuentra desde Ecuador a Chile.
- Colibrí picoespada (Ensifera ensifera): El colibrí picoespada es el ave con el pico proporcionalmente más largo, de unos 10 centímetros de longitud, casi tan largo como la longitud de su cuerpo. Vive en los Andes.
- Colibrí topacio (Topaza pella): Este colibrí tiene un pico bastante largo y ligeramente arqueado. El plumaje de este ave es rojo con reflejos verdes. Mide unos 20 cm de largo y pesa unos 14 gramos. Tiene un amplio rango de distribución, pues vive en varios países de América del Sur, como Brasil o Venezuela.
- Coqueta pavonina (Lophornis pavoninus): Colibrí pequeño, de 9 cm de largo con pico corto. Tiene dos grupos de plumas verdes a ambos lados de la cabeza. Se le encuentra en Guyana, Venezuela y Brasil.
Costumbres del Colibrí
El colibrí es un animal solitario y más o menos agresivo, ya que los machos de muchas especies de colibríes son territoriales y defienden su territorio de los intrusos a picotazos. Esta ave es de costumbres diurnas y se alimenta durante todo el día, aunque el pico de su actividad se da al atardecer y al anochecer. Los colibríes de América del Norte emprenden largas migraciones, mientras que los colibríes tropicales no migran.
Colibrí picoespada (Ensifera ensifera), una especie con el pico proporcionalmente más largo.
Alimentación del Colibrí
El colibrí se alimenta sobre todo del néctar de las flores, pero suplementa su dieta con pequeños insectos, savia de los árboles y polen. Se dice que el colibrí es un ave nectarívora como los loris. Debido a su alta temperatura corporal, frecuencia respiratoria elevada y frecuencia cardiaca alta, necesita comer cada 10 minutos. A lo largo del día, debe consumir dos terceras partes de su peso corporal en alimento.
¿Dónde Vive el Colibrí?
Las distintas especies de colibríes se encuentran exclusivamente en el continente americano, tanto en Sudamérica como en América Central, así como en la mitad sur de Norteamérica. En la zona más meridional (o sur) de Canadá, también podemos encontrar estas aves. Atendiendo a la zona geográfica en la que habita este ave, el colibrí tiene una distribución neoártica y neotropical. En la zona ecuatorial es donde hay mayor diversidad de colibríes, mientras que en los Estados Unidos y en Canadá se encuentran menos especies distintas de colibríes.
Los individuos de la familia Trochilidae suelen habitar en bosques, selvas, sabanas, cordones montañosos, sierras, parques, jardines y áreas urbanizadas.
La presencia de un colibrí puede tener diversos significados culturales y espirituales.
Reproducción del Colibrí
La reproducción de los colibríes está vinculada con la floración, ya que la mayor oferta de néctar se relaciona fuertemente con la época reproductiva, cuando necesitan cubrir sus altos requerimientos energéticos. Debemos saber que la época reproductiva varía según la región, pero generalmente, el cortejo y la reproducción tienen lugar en primavera cuando hay mayor oferta de alimento. Algunas especies de colibríes pueden realizar migraciones a la hora de aparearse con el fin de encontrar condiciones más favorables para la reproducción, un caso es el de las especies que habitan en América del norte y se desplazan hacia centro América y América del sur. A diferencia de otras aves, los colibríes son polígamos, lo que significa que poseen varias parejas a lo largo de su vida.
Algunas especies de machos reciben de forma repetida la visita de varias hembras donde las cortejan y se reproducen. Otra de las costumbres del colibrí es realizar los denominados “leks” término derivado de la palabra lekstálle que significa “lugar para aparearse” en donde varios machos tratan de cortejar a la hembra por medio de su canto y batido de alas constante.
Los machos no aportan ningún tipo de ayuda en la elaboración del nido, por lo que estos son construidos específicamente por las hembras, quienes incuban los huevos y también cuidan a sus crías. Los nidos suelen tener forma de una taza pequeña, cono invertido o pueden ser cilíndricos y suelen encontrarse colgados o apoyados sobre ramas de árboles o en construcciones realizadas por el ser humano. Los huevos del colibrí suelen ser pequeños, y la hembra suele poner sólo dos huevos, generalmente de forma elíptica-ovoide con la cáscara blanca y lisa. Las crías que emergen de dichos huevos nacen con los ojos cerrados, carecen de plumas, su piel es color rosa y el pico amarillento. Las hembras alimentan a sus crías por medio de la regurgitación: primero buscan el alimento, lo mantienen durante un tiempo en el buche donde se hincha y de esta forma lo regurgitan dentro del pico de sus polluelos.
Según estudios, a los 15 días del nacimiento los polluelos ya presentan un plumón desarrollado de color gris y permanecen en el nido en un periodo de 20 a 30 días aproximadamente. Cabe destacar que este dato varía según de qué especie de colibrí se trate. Otra de las curiosidades de los colibríes radica en que, como la mayoría coloca 2 huevos, las posturas de más números de huevos en un nido pueden deberse a más de una hembra.
¿Qué Enemigos Tiene el Colibrí?
El colibrí adulto tiene pocos enemigos naturales porque es muy pequeño y muy rápido. Además, aunque parezca extraño, esta minúscula ave no duda en abalanzarse sobre su enemigo tratando de darle picotazos antes de emprender la huida. Los principales depredadores del colibrí son, sobre todo en aquellos colibríes de gran tamaño, las serpientes arborícolas, los halcones monteses (Micrastur sp.) y los búhos pigmeos (Glaucidium sp.). Las amenazas más importantes de los chupaflores son los depredadores que saquean los nidos, como los tucanes o los arrendajos.
Reproducción Detallada del Picaflor
Canto de los Colibríes
La mayoría de colibríes son tan malos cantores que deben unir sus débiles trinos para que puedan oírse por las hembras. Estos coros pueden llegar a unir a más de 100 machos de ermitaño colilargo común (Phaethornis superciliosus). En todas las especies de colibríes, el macho y la hembra sólo interactúan para reproducirse.
Sistemas de Apareamiento de los Colibríes
El colibrí es un ave polígama, lo que significa que no se forman parejas estables, sino que los individuos se unen para reproducirse sin mantener vínculos duraderos. En los picaflores no hay monogamia, pues estas aves son poco fieles si lo extrapolamos a la psicología humana.
Época de Celo de los Chupaflores
En la época de celo, que coincide con un pico en la disponibilidad de néctar, la parada de los machos da lugar a un verdadero ballet al que la hembra acostumbra a unirse. Sin embargo, las hembras de ciertas especies prefieren posarse en una rama cercana para observar a su compañero.
Construcción del Nido
El nido del colibrí, efectuado por la hembra, puede ser muy voluminoso, ya que puede ser hasta 20 veces el tamaño del animal. Sin embargo, en ocasiones, no es más que una delicada cúpula apenas más grande que media nuez. Éste está situado desde pocos centímetros del suelo hasta los 30 metros. Tiene forma de cúpula o semi-cúpula para proporcionarles mayor protección a los huevos.
A la hora de construir el nido, este ave busca líquenes porque proporcionan un buen camuflaje y una protección inmejorable contra las infiltraciones de agua. Sin embargo, todos los materiales son buenos, tanto si son de origen vegetal o animal, como musgo, hojas muertas, corteza, pelo, plumas o telarañas. Una hembra tarda entre 5 y 10 días para construir su nido, pero lo aprovechará varios años. La hembra de colibrí orejiazul (Colibri thalassinus) deja colgando del nido unas briznas de hierba para favorecer la caída al suelo de las gotas de lluvia porque están siguiendo una estructura vertical.
Los Huevos de los Colibríes
La hembra de colibrí suele poner dos huevos blancos, de forma elíptica, con un intervalo entre ellos de un día y los incuba durante 2 ó 3 semanas. Este ave es nidícola, pues los polluelos nacen poco desarrollados y necesitan permanecer en el nido para terminar de desarrollarse. Si las condiciones lo permiten, el colibrí se reproduce dos veces al año. El macho no cuida de sus crías, pues no les proporciona cuidados parentales. Después del apareamiento, la hembra abandona al macho.
Los huevos de chupaflor (o colibrí) son blancos y en algunas especies son muy pequeños. Los huevos del colibrí abeja miden entre 8 y 10 milímetros y su nido es como un dedal.
Cría de los Polluelos
En el momento de la eclosión, los polluelos de chupaflor están casi desnudos, sus párpados están sellados, por lo que son ciegos. Lo que estimula a la nidada para abrir el pico y poder ser alimentados por su madre es el conjunto de vibraciones que genera la hembra cuando se posa sobre el nido. Necesitan una semana para abrir los ojos. Cada hembra, durante el periodo de dependencia total de las crías, alimenta a su progenie decenas de veces al día.
Los polluelos de Orejivioleta Ventriazul (Colibri coruscans) en Quito y valles circundantes, presentan un periodo de incubación de 14-16 días, y abandonan el nido después de 20-31 días. Solamente la hembra se ocupa de la incubación y crianza de los polluelos. En algunos casos, el territorio de anidación de la hembra coincide con el territorio de alimentación y/o de cortejo de un macho.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Periodo de incubación | 14-16 días |
| Tiempo para abandonar el nido | 20-31 días |
| Cuidado parental | Solo la hembra |
Una semana después del nacimiento, comienzan a aparecer las primeras plumas y el tamaño del polluelo duplica el que tenía al momento de nacer. A las tres semanas son capaces de volar y comienzan a aventurarse hacia los alrededores del nido. Cumplido el primer mes de nacimiento, y en ocasiones hasta un poco menos, el colibrí puede considerarse adulto. Abandonará el nido y no regresará a él nunca más. De esta forma, el ciclo de vida del colibrí se repite. Aunque la esperanza de vida del colibrí oscila entre los 3 y los 5 años, la mayoría muere siendo polluelo (sobre todo cuando son 3 crías, resulta muy trabajoso para la madre cuidarlas) o antes de cumplir el primer año, una vez que han abandonado el nido.
Significado Cultural del Colibrí
Los colibríes son protagonistas de muchas leyendas e historias con gran cuota de mística y encanto. Según distintas creencias a lo largo de la historia, la presencia de un colibrí tiene varios significados para la humanidad. Representan alegría, sanación y adaptabilidad. En varias culturas se considera que cuando un colibrí se acerca a una persona o la mira, es porque esta necesita sanar y liberar las energías negativas que tiene. Por eso, su presencia recuerda los sueños y la perseverancia para concretarlos.
Cultura Maya: La Leyenda del Colibrí de Jade
Para los mayas, los colibríes son los mensajeros que llevan de un lugar a otro los deseos y pensamientos de los hombres y los dioses. La leyenda dice que los dioses, tras crear todas las cosas que se encuentran en la Tierra (piedras, árboles y animales), le asignaron a cada una de ellas un trabajo o misión. Sin embargo, cuando terminaron de crear el universo, se dieron cuenta de que habían olvidado algo imprescindible: un ser que tuviera la tarea de llevar de un lado a otro sus deseos y pensamientos, un mensajero.
Los dioses se dieron cuenta de que ya no tenían maíz ni barro, materiales con los que habían creado a todos los demás seres. Fue entonces cuando encontraron un pedazo de jade (un tipo de roca ornamental) y lo tallaron en forma de una pequeña flecha. Luego, soplaron sobre ella, y algo salió volando a toda velocidad. El pequeño trozo de jade cobró vida y se convirtió en un colibrí (oxts´unu´um en lengua maya). Desde entonces, esta ave se convirtió en un ser muy respetado, un ser de poder para los mayas. La leyenda cuenta que la delicadeza de esta ave le permitía acercarse a las flores sin mover uno solo de sus pétalos, y que todos los colores del arcoíris brillaban en su plumaje. Sin importar de dónde provenga la leyenda o mito, la presencia de un colibrí (o picaflor) siempre transmite un mensaje positivo y de energía pura para fortalecerse y lograr sanar de manera equilibrada.
Para los mayas, cada vez que aparece una de estas aves es porque un ser querido que falleció está pensando en esa persona. Si se deja observar apenas muere una persona, significa que está bien y en paz. Además de ser los mensajeros de los dioses, los colibríes también se volvieron los portadores de los pensamientos y deseos humanos. Incluyendo los mensajes de los muertos. Los hombres, entonces, intentaron capturar al ave y adornarse con sus plumas. Pero los dioses se enojaron y lo prohibieron, diciéndoles que cualquier hombre que capturara un colibrí sería castigado. Es por eso que los colibríes nunca han sido aves cautivas por el hombre.
Desde entonces, se dice que la cercanía de un colibrí es de buena suerte. Pero no solo eso, su presencia también indica que alguien te ha deseado el bien, y que el ave llevará tus pensamientos y deseos, tan ligeros como él, de un lugar a otro.
El Colibrí en la Cultura Inca
Para esta civilización prehispánica, los colibríes no solo eran mensajeros de los dioses, sino que también llevaban los buenos deseos y pensamientos de otros hombres. Si alguien te deseaba bien, el colibrí tomaba ese deseo y lo llevaba hacia ti.
Cultura Guaraní y el Colibrí
La leyenda guaraní sostiene que es la guía de los santos difuntos. Según los guaraníes, el colibrí es el encargado de elevar al cielo a las almas que posan en una flor. Ellos sostienen que cuando un ser querido deja el plano terrestre, su alma se desprende de su cuerpo y se posa en una flor, donde se purifica, se perfuma y se conecta con la tierra. Allí espera a un colibrí, que es el encargado de conducir hacia el paraíso. Pero de vez en cuando la guía de los santos difuntos hace una parada para que las almas puedan ver una vez más a sus seres queridos.
El Colibrí en la Biblia
En Génesis, el primer libro de la Biblia, relata que en el quinto día Dios crea los animales que pueblan las aguas y el aire, mientras que en el sexto día, antes del hombre, los animales habitan tierra firme. Entre ellos el colibrí, que es considerado el mensajero del cielo que nos llama a seguir adelante y dejar el pasado atrás.
Cultura Azteca: El Mito de Huitzilopochtli y los Colibríes
Los Aztecas fueron un pueblo que por medio de alianzas militares con otros grupos y poblaciones se expandieron rápidamente y dominaron el área central y sur del actual México entre los siglos XIV y XVI. Para esta cultura, los colibríes eran valientes guerreros en la vida, debido a su tamaño pequeño pero enorme fuerza y energía para volar. Así es como se convirtió en el símbolo de Huitzilopochtli, dios de la guerra, advocación solar y patrono de los mexicas, llamado también 'Colibrí Zurdo'.
'Colibrí', que en náhuatl es 'huitzilin' o 'huitzitzilin', literalmente: espina de turquesa o espina preciosa, fue una de las aves más sagradas de los antiguos mexicanos, ya que representaba al dios Huitzilopochtli, quien lo llevaba en su tocado. siempre prendido de una flor que representaba el corazón. Por esto, la representación del ave en vida se debe al llamado para las personas que deben ser fuertes ante la adversidad y confiar en las capacidades personales. Dicen que los guerreros aztecas usaban amuletos con la figura de un colibrí para atraer energía y fuerza.
Fragmento de la obra "El nacimiento Huitzilopochtli".
Datos Curiosos Sobre los Colibríes
- En un día, consume su propio peso en néctar.
- El corazón de este pequeño animal en estado de reposo late entre 500 y 700 veces por minuto, en cambio en estado activo puede llegar a latir 1200 veces por minuto.
- Al gastar tanta energía deben consumir entre cuatro y cinco veces más el peso de su cuerpo.
- Sus flores favoritas son las tubulares de color rojo o amarillo.
- El colibrí tiene una esperanza de vida de entre 12 y 18 años.
- Su vuelo es único y dicen que se 'asemeja a los dioses' porque realizan 200 batidos de ala por segundo. Y pueden volar hacia atrás o mantenerse suspendidos en un sitio, y alcanzar una velocidad de 70 km/h y hasta 130 km/h en época reproductiva.
- Debido a su gran velocidad, para los aborígenes americanos el colibrí es el mensajero y el guardián del tiempo, pues no hay ningún otro animal que supere la velocidad con la que este bate sus alas.
