La gonorrea, también conocida como blenorragia, blenorrea o gonococia, es una infección de transmisión sexual (ITS) muy común causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae o gonococo. Esta bacteria afecta principalmente las mucosas del aparato genital y urinario, pero también puede afectar la conjuntiva ocular, la faringe y el recto.
¿Cómo se contagia la gonorrea?
La gonorrea se transmite principalmente a través del contacto sexual. Esto incluye:
- Sexo anal
- Sexo oral (tanto dar como recibir)
- Sexo vaginal
- Compartir juguetes sexuales sin cubrirlos con preservativo
La gonorrea se adquiere al tener relaciones sexuales con una persona infectada. La probabilidad de transmisión del gonococo desde una mujer infectada a la uretra de un hombre es de un 20% por cada coito vaginal sin protección y desde un hombre infectado a su pareja femenina es tan alto como un 50-70%.
Además, una mujer embarazada puede contagiar a su hijo durante el parto, infectándole los ojos u otros órganos.
Es importante destacar que muchas veces la persona infectada no presenta síntomas, ignorando que está contagiada con esta infección de transmisión sexual.
¿Cómo se trata la GONORREA?
Síntomas de la gonorrea
Es posible que tanto hombres como mujeres con gonorrea no presenten síntomas. No tiene síntomas “específicos” que puedan indicarte con seguridad que estás frente a esta enfermedad. Por lo que el diagnóstico debe hacerlo un médico a través de tus síntomas, las preguntas que te hace y las analíticas de laboratorio que te manda.
Síntomas en Hombres
- Dolor al orinar
- Descarga de líquido purulento por la punta del pene
- Secreciones blancas, amarillas o verdes del pene
- Dolor o inflamación testicular
Síntomas en Mujeres
- Más cantidad de flujo y secreción vaginal
- Dolor y ardor al orinar
- Sangrado vaginal entre períodos menstruales
- Dolor abdominal
- Dolor pélvico
Otros síntomas comunes
- Picor en el ano
- Descarga de líquido purulento por el recto
- Manchas de sangre en el papel higiénico
- Dificultad para defecar
- Dolor en los ojos, sensibilidad a la luz, lagañas purulentas
- Puede haber dolor de garganta y ganglios inflamados
Si alguno de estos síntomas te hace sospechar que tienes gonorrea, o un compañero/a sexual los presenta, no dudes en consultar a tu médico.
Diagnóstico de la gonorrea
Si existen síntomas que hagan sospechar la presencia de gonorrea se deben realizar cultivos de las secreciones vaginales o uretrales. Para obtener la muestra se introduce un bastoncillo para recoger el pus a través de la vagina y llegar al cuello del útero en el caso de la mujer o a través de la uretra en el caso del varón. Si se sospecha la enfermedad en otra localización (conjuntiva, recto, articulación) se procederá de la misma forma, intentando tomar una muestra para cultivo mediante la toma de secreciones o mediante una artrocentesis (punción articular).
La gonorrea puede detectarse mediante análisis de orina y cultivo de muestras obtenidas de las zonas sospechosas de infección, como la uretra, la vagina, el recto o la garganta. Estas muestras pasan por un proceso de cultivo y análisis microscópico en el laboratorio para determinar la presencia de Neisseria gonorrhoeae.
También puedes conocer tu estado de salud sexual con el Test ETS Básico de Sanitas, que permite identificar mediante técnicas moleculares material genético (ADN o ARN) de las bacterias responsables de la gonorrea, la clamidia, la Tricomaniasis y Mycoplasma hominis.
El aislamiento de N. gonorrhoeae mediante cultivo es el método estándar para el diagnóstico. Las técnicas de amplificación de ácidos nucleicos basadas en PCR se caracterizan por su rapidez y por tener una sensibilidad similar a la del cultivo pero mayor especificidad.
Tratamiento de la gonorrea
Hasta el descubrimiento de los antibióticos la gonorrea se trató con muchas cosas, ninguna exitosa. Sangrías, baños de vapor, dietas estrictas y tratamientos con sales de mercurio que oscurecían los dientes o intoxicaban al paciente estaban a la orden del día. Recién en el siglo XX apareció un tratamiento efectivo: los antibióticos. Pero la gonorrea fue pasando por varios tratamientos y haciéndose resistente a casi todos ellos.
El tratamiento de la gonorrea se realiza con antibióticos. El tratamiento de la gonorrea es complicado debido a la capacidad de N. gonorrhoeae de desarrollar resistencia a los antimicrobianos.
El tratamiento estándar para la gonorrea no complicada durante los últimos diez años en España ha sido:
- Ceftriaxona inyectable + Azitromicina oral.
- Gentamicina inyectable + Azitromicina oral como segunda opción (cuando hay resistencia bacteriana, no hay disponibilidad del medicamento o se es alérgico a la ceftriaxona).
Pero si la gonorrea está en la garganta o en el recto, el tratamiento puede cambiar.
Debido a la resistencia a los antibióticos en las diferentes partes del mundo, este plan de tratamiento se adecúa a cada paciente. Se comienza con el tratamiento estándar, pero después hay citas de seguimiento para verificar la curación de la persona con gonorrea, pues pueden desaparecer los síntomas, pero seguir habiendo infección.
Las parejas sexuales de la persona positiva deben someterse a pruebas diagnósticas y tratarse para evitar la transmisión del patógeno de forma recíproca. Se recomienda no practicar ningún tipo de acto sexual durante 7 días tras el inicio del tratamiento.
Complicaciones de la gonorrea no tratada
Cuando esta enfermedad de transmisión sexual (ETS) no es tratada, puede desembocar en:
- Infertilidad
- Abortos espontáneos
- Enfermedad inflamatoria pélvica
- Artritis séptica (una inflamación de las articulaciones muy dolorosa)
- Endocarditis (infecciones cardíacas)
- Problemas de piel
Además, la gonorrea sensibiliza al cuerpo y facilita el contagio del VIH. En cambio, si se trata a tiempo, la gonorrea puede curarse.
Prevención de la gonorrea
Hay algunas medidas que puedes considerar aplicar durante tus relaciones sexuales para minimizar la posibilidad de contagio de gonorrea y otras enfermedades de transmisión sexual:
- Preservativo durante toda la relación sexual, no solamente un rato antes de la eyaculación.
- Barreras de látex o poliuretano para practicar sexo oral.
- Utilizar juguetes sexuales recubiertos con un preservativo, preservativo que ha de cambiarse al cambiar el o la usuaria del juguete sexual.
- Si eres sexualmente activo, es preferible optar por mantener relaciones sexuales monógamas
- Realizar analíticas a ambos miembros de la pareja sexual antes de decidir utilizar anticoncepción diferente al preservativo (anticonceptivos orales, DIU, etc).
- Realizar pruebas de sangre regularmente como pruebas de detección en caso de tener muchos compañeros sexuales, aunque se utilice preservativo. En este caso no se busca prevenir el contagio, sino prevenir las consecuencias de no tratar a tiempo la enfermedad.
- Evitar las relaciones sexuales con alguien que manifiesta tener síntomas de gonorrea.
Evitar el contacto sexual en todas sus variantes es el único método 100% eficaz de prevención de la gonorrea. Como esto no es una opción en la mayoría de los casos, la prevención y el control se llevan a cabo mediante las prácticas de sexo seguro.
En el caso de las personas sexualmente activas, la mejor forma de prevenir la gonorrea es manteniendo relaciones sexuales con protección y el uso correcto del preservativo. No obstante, el preservativo no garantiza al 100% la no transmisión de la gonorrea.
Y si tienes alguna duda sobre tu riesgo de contraer gonorrea, no dudes en hablar con tu médico o con tu farmacéutico.
Recuerda: Si has recibido tratamiento para la gonorrea, deberás esperar un tiempo tras finalizar el tratamiento antes de mantener relaciones sexuales. Lo más adecuado es realizar un nuevo cultivo de exudado vaginal/endocervical tras el tratamiento para confirmar la desaparición de la bacteria.
