En un momento en el que Europa parece terminar una era y empezar otra, y en el que Inglaterra abandona la Unión Europea, es oportuno reflexionar sobre sus orígenes y cómo se ha formado a lo largo de los siglos. Este artículo explorará la historia de Inglaterra, desde la prehistoria hasta la conquista normanda, examinando las diversas influencias que han moldeado su identidad.
Mapa de Inglaterra en el Reino Unido
Geografía de Inglaterra
Inglaterra, la isla alargada situada sobre Francia, también conocida en la antigüedad como Britania o Albión, forma parte del Reino Unido, un país compuesto por Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte. La mayor parte de Inglaterra es una enorme llanura con pocas montañas, con la excepción de la parte norte, donde se encuentran los montes Peninos. En Escocia, el relieve es más pronunciado, especialmente en los montes Grampianos. El río más famoso es el Támesis, que atraviesa Londres, mientras que el río Severn, el más largo y caudaloso del país, nace en Gales, en los montes Cámbricos. En las Highlands escocesas se encuentra el famoso Lago Ness.
INGLATERRA MEDIEVAL 4: Guillermo el conquistador Normandos - Dinastía Normanda (Documental Historia)
Britania Prehistórica
Hace 500.000 años, Gran Bretaña estaba unida al continente europeo por un puente de tierra en el Canal de la Mancha, permitiendo que los Homo Heidelbergensis poblaran la zona. Estos fueron reemplazados por los Homo Neandertalensis hace 230.000 años. Sin embargo, la población humana moderna no se hizo numerosa hasta el final de la última glaciación, hace 13.000 años, cuando el deshielo elevó el nivel del mar y convirtió a Gran Bretaña en una isla. Alrededor del 5000 a.C., la costa ya era similar a la actual. En los siglos siguientes, oleadas de inmigrantes de Europa introdujeron la ganadería, el cultivo de trigo y cebada, y la fabricación de cerámica, marcando el inicio del Neolítico hacia el 4000 a.C.
Stonehenge, un monumento neolítico en Wiltshire
El Neolítico y la Edad del Bronce
Diversos grupos humanos se asentaron en colinas, construyendo empalizadas y fosos. Destaca el asentamiento de Windmill Hill, construido alrededor del 3700 a.C. A partir del 2500 a.C., se comenzó a construir Stonehenge, posiblemente utilizado como observatorio astronómico. Las gentes que construyeron Stonehenge probablemente realizaban rituales en cada solsticio de verano y también enterraban a sus muertos en sus inmediaciones. Cerca de Stonehenge se encuentra el yacimiento de Durrington Walls, con restos de una aldea neolítica del 2500 a.C. y una estructura circular de madera conocida como Woodhenge. Hacia el 2500 a.C., la llegada de la Cultura del Vaso Campaniforme marcó el inicio de la Edad del Bronce. Esta cultura, conocida por sus vasos de cerámica en forma de campana, introdujo la fabricación de armas de bronce, impulsando el comercio en el sur de Inglaterra gracias a los yacimientos de estaño en Cornualles y Devon.
La Edad del Hierro y la Llegada de los Celtas
Alrededor del año 800 a.C., la Edad del Hierro llegó a Britania. Esta tecnología fue introducida por los Celtas, quienes ocuparon gran parte del sur inglés durante los siguientes mil años. Los celtas se organizaban en tribus lideradas por un rey, con una nobleza guerrera y una clase sacerdotal, los druidas. Tuvieron conflictos con los Pictos, guerreros preceltas del norte, lo que llevó a la construcción de fortalezas de madera, los Hillforts, con sistemas de murallas, fosos y terraplenes. Hacia el 350 a.C., el explorador griego Piteas de Masalia exploró el litoral británico, dejando constancia escrita de la historia y costumbres del lugar. Nuevos inmigrantes, como los belgas, se fusionaron con los britanos, y los poblados crecieron, expandiendo su influencia y mejorando el comercio.
Reconstrucción de una casa redonda de la Edad del Hierro en Butser Ancient Farm
La Invasión Romana
La prosperidad de Britania atrajo la atención de la República Romana. Julio César realizó dos expediciones a Britania en el 55 a.C. y el 54 a.C. En la última, se enfrentó a la tribu de los Catuvelaunos, liderados por Casivelono. Aunque César venció, no se quedó en Britania, sino que regresó a Roma. Sin embargo, Comio y sus atrebates migraron a Britania, formando un pequeño reino. Roma se alió con la tribu de los trinovantes, pero en el 9 d.C., los catuvelaunos, liderados por el rey Cunobelino, iniciaron una guerra contra ellos. En el año 43 d.C., el emperador romano Claudio comenzó la Invasión a Britania, liderada por el general Aulo Plaucio. Tras asegurar el territorio de los trinovantes, los romanos atacaron a los catuvelaunos. La batalla final tuvo lugar en Camulodunum (Colchester), la capital catuvelauna. Después de la victoria romana, muchas tribus britanas aceptaron la soberanía romana, pero Carataco organizó una resistencia más al oeste. En el año 47, el general Ostorio Escápula dirigió ataques en Gales contra los siluros y los ordovicos, liderados por Carataco, quienes fueron vencidos en el año 50. Carataco huyó y se refugió con la tribu de los Brigantes, pero su reina Cartimandua lo entregó a los romanos.
La Rebelión de Boudica
Boudica, la reina de los Icenos, se levantó en armas contra los romanos entre el año 60 y el 61. Su rebelión tuvo éxito inicialmente, uniendo a muchas tribus rebeldes. Sin embargo, el general romano Cayo Suetonio Paulino la venció en la Batalla de Watling Street. Tras esta victoria, la situación en el sur de Britania se tranquilizó. Los romanos comenzaron a romanizar a la población, y los reinos celta-britanos fueron absorbidos por la administración romana. Britania se convirtió en una provincia del Imperio romano con capital en Camulodunum.
Britania Romana
La principal ciudad romana fue Londinium (Londres), el centro del comercio britano-romano. Otras ciudades importantes fueron Caleva (Silchester), Camulodunum (Colchester), Lindum (Lincoln) y Glevum (Gloucester). Aquae Sulis (Bath) fue famosa por sus aguas termales. El gobernador Julio Agrícola conquistó muchas nuevas tierras, llegando hasta Caledonia en el año 80. Allí se enfrentó a los Pictos, destacando la victoria en la Batalla del Monte Graupio en el año 84. En 115, los pictos conquistaron la guarnición romana de Eboracum (York), lo que llevó al emperador Adriano a ordenar la construcción del Muro de Adriano, una muralla de 118 kilómetros. El sucesor de Adriano, Antonino Pío, ordenó la construcción de otra muralla más al norte, a la altura del fiordo de Forth. Entre los años 286 y 296, Carausio se declaró emperador de Britania y del norte de la Galia, hasta que fue vencido por Constancio Cloro. Tras eso, se reorganizaron las provincias: Britania Prima, Britania Secunda, Flavia Caesariensis y Maxima Caesariensis.
El Muro de Adriano, una fortificación construida por el Imperio Romano
El Fin de la Britania Romana y la Invasión Anglosajona
En el siglo V, el Imperio Romano estaba debilitado por las invasiones bárbaras. En el año 407, el emperador Constantino III retiró gran parte de las tropas de Britania para luchar en la Galia. Esto fue aprovechado por los anglos, sajones y jutos, pueblos germánicos del norte de Alemania y Dinamarca. En el año 410, los britano-romanos pidieron ayuda al emperador Honorio, pero éste les dijo que se apañaran solos. Esta fecha marca el fin de la Britania romana y el comienzo del dominio anglosajón. Estos pueblos formaron siete reinos, conocidos como la Heptarquía Anglosajona.
La Conquista Normanda
A principios del siglo V, el Imperio Romano abandonó Britania a su suerte, y la isla cayó en manos de los sajones. Tras siglos de dominio sajón, la isla fue invadida por los normandos, descendientes de los vikingos. Los normandos se habían establecido en el noroeste de Francia, en la región que tomó su nombre, Normandía. En 1066, Guillermo el Conquistador reclamó el trono de Inglaterra y derrotó al rey Harold Godwinson en la Batalla de Hastings. La victoria normanda tuvo profundas consecuencias, incluyendo la sustitución de la nobleza sajona por oficiales normandos, la introducción de métodos de gobierno y administración normandos, y el establecimiento del normando como idioma oficial. La conquista normanda marcó el paso definitivo de Inglaterra al feudalismo.
| Periodo | Acontecimientos Clave |
|---|---|
| Prehistoria | Poblamiento por Homo Heidelbergensis y Neandertalensis, llegada de los humanos modernos, inicio del Neolítico |
| Edad del Bronce | Cultura del Vaso Campaniforme, construcción de Stonehenge |
| Edad del Hierro | Llegada de los Celtas, construcción de Hillforts |
| Invasión Romana | Expediciones de Julio César, invasión de Claudio, rebelión de Boudica |
| Britania Romana | Romanización de la población, construcción del Muro de Adriano |
| Invasión Anglosajona | Llegada de anglos, sajones y jutos, formación de la Heptarquía Anglosajona |
| Conquista Normanda | Batalla de Hastings, coronación de Guillermo el Conquistador |
La historia de Inglaterra es una historia de invasiones, migraciones y transformaciones culturales. Desde los primeros pobladores prehistóricos hasta la conquista normanda, la isla ha sido moldeada por diversas fuerzas que han contribuido a su rica y compleja identidad.
