El nacimiento de un hijo es una maravillosa aventura que recorremos, como es natural, con aciertos y errores. Estos son algunos consejos, fruto de la experiencia y el sentido común, que solo pretenden guiaros. Vuestro instinto hará el resto. Desde el nacimiento, cuidar la salud bucal de tu bebé es fundamental para su bienestar a largo plazo. Uno de los aspectos clave de este cuidado es la limpieza de las encías, incluso antes de que aparezcan los primeros dientes.
Los papás suelen pensar que la limpieza de la boca de sus hijos debe comenzar en el momento en el que son capaces de utilizar, con ayuda, un cepillo de dientes. ¡Nada más lejos de la realidad! Contrariamente a lo que se piensa, antes de la aparición de los primeros dientes (normalmente entre el quinto y octavo mes de vida) se debe comenzar la higiene bucal limpiando las encías del bebé.
¿Sabías que 1 de cada 3.000 bebés nacen con dientes natales? El dato es tan curioso como poco habitual. Es decir, la mayoría de los bebés nacen sin dientes.
¿Cuándo Empezar a Limpiar las Encías del Bebé?
Es importante comenzar a limpiar las encías de tu bebé desde una edad temprana, incluso antes de que aparezcan los primeros dientes. Puedes comenzar tan pronto como los primeros días después del nacimiento, utilizando una gasa húmeda y limpia para limpiar suavemente las encías después de cada alimentación.
Lo ideal sería que limpiaras la boca de tu bebé después de darle el pecho o de darle el biberón, para retirar los restos de leche y evitar su fermentación. Como mínimo deberías hacerlo una vez al día, preferentemente por la noche, introduciendo tu dedo índice limpio, y recorriendo con movimientos suaves y circulares la superficie de las encías, sus caras laterales, el interior de las mejillas, el paladar y la lengua. No te preocupes si te parece difícil hacerlo. Retira lo que puedas, sin profundizar demasiado y hasta donde tu bebé necesite y/o admita. Verás que en poco tiempo él se acostumbra y cada vez será más fácil hacerlo.
Recomendamos comenzar la limpieza de las encías desde el nacimiento, una vez al día (podemos aprovechar el momento del baño). Si no lo hemos hecho antes, será necesario comenzar la higiene bucal con la erupción del primer diente de leche, dos veces al día; a la mañana y a la noche.
Con una gasa humedecida, paciencia y jugando con los más pequeños, se frotarán las encías para eliminar restos de leche y papillas. Con la higiene bucal temprana se buscan dos objetivos. El primero es, evidentemente, mantener boca, encías y dientes lo más limpios posibles.
La limpieza bucal del bebé debe hacerse al menos una vez al día, preferiblemente después del último alimento o durante el baño, que es un momento de calma ideal para incorporar esta rutina. La Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP) indica que lo ideal es comenzar desde el nacimiento, aunque el bebé aún no tenga dientes visibles. Según sus recomendaciones, se debe aprovechar un momento relajado como el baño para limpiar la boca del bebé una vez al día.
¿Se limpian las encías de los bebés?
Si la lactancia es materna al principio tendrás poco que retirar, porque una buena succión del bebé hace que la leche caiga casi directa del pezón a su garganta.
¿Por qué es importante limpiarles las encías?
La limpieza de las encías del bebé es un paso crucial en su cuidado diario y juega un papel fundamental en su salud oral a largo plazo. Aunque los bebés no tienen dientes al nacer, sus encías aún pueden acumular bacterias y residuos de alimentos que pueden contribuir a problemas dentales en el futuro.
Limpiar las encías del bebé después de cada alimentación es especialmente importante, ya que ayuda a eliminar cualquier residuo de leche y bacterias que puedan haber quedado en la boca del bebé. Esto no solo contribuye a mantener las encías limpias y saludables, sino que también ayuda a prevenir la formación de placa bacteriana y la caries dental en el futuro.
Al limpiar las encías del bebé, eliminas estas bacterias y restos de alimentos, lo que ayuda a prevenir la acumulación de placa y la aparición de caries dentales. Además, la limpieza regular de las encías también estimula la circulación sanguínea, lo que puede ser reconfortante para tu bebé y ayudar a aliviar cualquier molestia asociada con la dentición.
Además, una buena higiene oral desde una edad temprana sienta las bases para una boca saludable en el futuro. Al acostumbrar a tu bebé a la limpieza de las encías desde el principio, estableces hábitos saludables que pueden durar toda la vida. Además, limpiar las encías del bebé puede ayudar a que se familiarice con el proceso de cepillado y prepararlo para el cuidado dental más avanzado a medida que crece y desarrolla sus dientes.
¿Cómo Limpiar las Encías del Bebé?
Es importante seguir algunos consejos específicos en el momento de limpiar las encías del bebé:
- Envuelve un dedo limpio con una gasa húmeda o usa un paño limpio y suave para limpiar las encías de tu bebé después de cada comida.
- Realiza movimientos suaves y circulares al limpiar las encías del bebé para eliminar cualquier residuo de leche y estimular la circulación sanguínea en las encías.
- Idealmente, limpia las encías del bebé después de cada alimentación y antes de acostarlo para dormir.
- Mantén la limpieza de las encías como parte de tu rutina diaria de cuidado del bebé, incluso cuando los dientes comiencen a aparecer.
- Realiza movimientos suaves, sin presionar.
Consiste en tomar un trozo de gasa estéril y humedecerla en agua tibia hervida. Luego te envuelves el dedo índice con la gasa y se pasa por las encías del bebé, así como también por la lengua y paladar, retirando aquellos restos de la dieta que pueden quedar acumulados.
Realiza una leve presión. • Usa una gasa estéril o un dedal de silicona humedecido en agua potable.• Limpia con movimientos suaves las encías, lengua, mejillas y paladar.
¿Qué usar para limpiar las encías del bebé?
Para limpiar las encías del bebé, es importante contar con algunos elementos que faciliten esta tarea y que puedas encontrar fácilmente en cualquier farmacia o tienda especializada para bebés:
- Gasas o paños suaves: utiliza gasas o paños suaves y limpios para limpiar las encías del bebé. Evita utilizar materiales ásperos que puedan irritar las encías sensibles de tu pequeño. Antes de limpiar las encías del bebé, humedece la gasa o el paño con agua potable. Es fundamental evitar el uso de cualquier sustancia o solución que no sea agua, ya que los bebés pueden tragar pequeñas cantidades durante el proceso de limpieza.
- Dedal de silicona: también puedes emplear un dedal de silicona diseñado para dedos adultos para limpiar las encías del bebé. Estos dedales están diseñados con pequeñas protuberancias que pueden ayudar a eliminar la placa y estimular las encías del bebé de manera suave y efectiva.
Cuidado Dental Después de la Erupción de los Dientes
Si no lo hemos hecho antes, será necesario comenzar la higiene bucal con la erupción del primer diente de leche, dos veces al día; a la mañana y a la noche.
Una vez que han aparecido los primeros dientes de leche, es importante que los cepilles al menos dos veces al día, una por la mañana y otra por la noche. Puedes ayudarte de un dedal de silicona o de un cepillo dental infantil de cabezal pequeño humedecidos en agua.
Cuando comience su dentición pon especial cuidado en limpiar sus dientes desde el primer día. Su esmalte es todavía frágil y, por lo tanto, más vulnerable a los ácidos que las bacterias forman durante el proceso de fermentación.
Alrededor de su primer cumpleaños puedes comenzar a limpiar su dentadura con un cepillo de cabezal pequeño y suave, mojado y adecuado para su edad. Lo más importante de la limpieza dental es el arrastre de la placa bacteriana, mediante una buena técnica de cepillado.
Con el bebé sentado sobre tu regazo y su espalda sobre tu abdomen, colócate frente a un espejo y mueve el cepillo con movimientos hacia abajo desde las encías.
A partir del año aproximadamente, realizaremos la higiene bucal con un cepillo dental del tamaño de su boca. El uso de pastas dentales fluoradas es la mejor manera de prevenir las caries. El cepillado dental en niños es efectivo sólo si es realizado por un adulto. Recomendamos dejar que ellos jueguen, sin embargo el adulto debe realizar la higiene hasta que el niño posea la habilidad motora adecuada (aproximadamente a los 8 años).
Sin embargo, deberíamos utilizar el cepillo con el primer diente, cosa que ocurre generalmente alrededor de los seis meses. Desde la salida del primer diente, deberíamos empezar a cepillar la boca de nuestro bebé dos veces al día utilizando. Para ello, debe utilizarse un cepillo de dientes para niños y una pasta adecuada. Respecto a la pasta de dientes infantil, esta debe contener flúor, así como ingredientes como el xilitol, que contribuyen a reforzar los dientes y a protegerlos contra las caries. Tan solo es necesario usar una pequeña cantidad de dentífrico.
En cuanto el niño tiene dientes y muelas que se tocan entre ellos, ya se puede utilizar un sistema interdental. Para ayudar a los papás, en PHB ofrecemos nuestro divertido y práctico flosser, un utensilio donde colocar el hilo dental con el que pasar fácilmente el hilo por los espacios interdentales.
A partir de los 2 años, ceda la responsabilidad a su bebé del cepillado de sus dientes, así le crea el hábito además estimula la motricidad. Luego que su bebé termine, continue para garantizar que queden limpios los dientes, encías y lengua. Utiliza un cepillo infantil y una pequeña cantidad de pasta dentífrica fluorada.
Debemos tener en cuenta que los dientes de leche preservan el espacio de los permanentes y ayudan al bebé a masticar y hablar.
Existe la falsa creencia de que los dientes de leche no son importantes porque son temporales y van a ser reemplazados por los definitivos.
Otros Consejos Importantes
- Cuidado con la alimentación: Procura limpiar su boca después de darle alimentos ricos en carbohidratos (leche, papilla de frutas, de cereales, zumos, galletas, pan, arroz…) y, especialmente, por la noche. Después de cada amamantamiento si continúas con lactancia materna a demanda nocturna y, si es artificial, tras el último biberón o después de cada uno que los que le des durante la noche. Además de estos consejos de higiene, debemos recordar que los alimentos dulces son un factor determinante para la aparición de caries. Elija una dieta balanceada evitando el consumo de almidones y azúcares. Cuando ingiera estos alimentos, trate de hacerlo con la comida y no entre comidas.
- Evita compartir saliva: Llegado el momento de la alimentación complementaria no pruebes su comida con los cubiertos que utilizas para él, ni soples sobre los alimentos para enfriarlos. Ten en cuenta que puedes transmitirle bacterias de tu saliva y que la flora bacteriana de los bebés es diferente a la de los adultos. Por la misma razón, nunca pruebes un biberón para saber si está a la temperatura adecuada, ni utilices tu boca para limpiar chupetes, mordedores, o cualquier utensilio que tu bebé se lleve a la suya. Otra de las recomendaciones más importantes en beneficio de la buena salud bucal y general del bebé, es evitar el contacto directo de besos y especialmente saliva con la boca del recién nacido. Es importante recordar que los bebés son muy delicados y ante cualquier virus o bacteria pueden enfermar rápidamente. Básicamente porque estaríamos introduciendo virus o bacterias en la comida del bebé sin ser conscientes.
- Atención a las molestias de la dentición: En esto de la salida de los dientes hay diferentes teorías. Mientras que algunas voces afirman que no duele, hay otras que apuntan hacia todo lo contrario. En lo que sí parecen coincidir es en las molestias que les ocasiona la erupción, ya que se les inflaman las encías y pueden acumular tensión en la zona. Es en ese momento cuando el mordedor se convierte en un imprescindible. Ten varios mordedores y recuerda lavarlos con agua y jabón frecuentemente, así evitas la proliferación de bacterias. Existen geles bálsamos para las encías específicamente formulados con el fin de protegerlas y aliviar estas molestias.
- Hazlo divertido: Es muy importante para la higiene oral del recién nacido ayudarle a adquirir el hábito existen ciertos recursos, como que los padres se cepillen a la vez que el niño, y multitud de aplicaciones, juegos, canciones, etc. Y como último consejo: disfrutad del proceso. Enseñar con paciencia, amor y diversión cualquier hábito, siempre ofrece buenos resultados.
Cuándo Consultar al Dentista
La primera consulta con un dentista debe realizarse cuando el bebé cumpla su primer año o cuando empiecen a aparecer sus primeros dientes.
Ante cualquier duda, en PHB os aconsejamos acudir al odontopediatra. Si tienes más dudas sobre cuándo lavar los dientes a un bebe o como debes cuidar la salud oral de tu hijo, visita nuestra clínica. Somos expertos en odontología infantil en Madrid.
Problemas Comunes y Señales de Alerta
Es bastante común que los bebés tengan una capa blanquecina en la lengua, especialmente si están alimentados con leche materna o de fórmula. Sin embargo, si la capa blanca no se elimina fácilmente o se extiende a otras zonas de la boca, como encías o mejillas, es posible que no se trate solo de leche.
También es importante considerar si el bebé tiene un frenillo lingual corto (anquiloglosia).
Cuando notes que tu bebé babea más o tiene encías inflamadas, la higiene bucal se vuelve aún más importante.
La frecuencia del dedo cepillo dependerá de la dieta y de la edad del bebé.
La higiene oral del recién nacido constituye una de las acciones más importantes para la salud del pequeño. Hay padres no aparecen los primeros dientes no es necesario prestarle mayor atención a la salud dental de los más pequeños.
Tabla Resumen de Cuidados Bucales por Etapa
| Etapa | Acciones | Frecuencia | Herramientas |
|---|---|---|---|
| Desde el nacimiento hasta la erupción del primer diente | Limpiar encías, lengua y mejillas | Al menos una vez al día, preferiblemente después del último alimento | Gasa estéril o paño suave humedecido en agua |
| Erupción del primer diente hasta el primer año | Cepillar los dientes y limpiar las encías | Dos veces al día, mañana y noche | Cepillo dental infantil de cabezal pequeño, dedal de silicona |
| Después del primer año | Cepillar los dientes y limpiar las encías | Dos veces al día, mañana y noche | Cepillo dental infantil, pasta dental con flúor (en pequeñas cantidades) |
Recuerda que establecer buenos hábitos de higiene oral desde una edad temprana es fundamental para promover una sonrisa saludable y prevenir problemas dentales en el futuro. Si tienes dudas sobre el cuidado infantil de tu bebé, no dudes en consultar con nosotros. Te proporcionaremos orientación específica sobre cómo cuidar adecuadamente la salud oral de tu pequeño y resolver cualquier inquietud que puedas tener. La higiene bucal en bebés también es necesaria para cuidar las encías.
El éxito en una buena higiene dental de los más pequeños se basa en la constancia.
