Cómo Hidratar la Piel del Recién Nacido: Cuidados Esenciales

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y el único que está constantemente en contacto directo con la atmósfera. Actúa como barrera de protección contra el ambiente externo: ropa, viento, sol, agua, polvo, contaminantes. Nos protege del calor y del frío, del aire, del sol, del roce y también de microorganismos y bacterias. Es un órgano impermeable que se repara y lubrica a sí mismo.

Especialmente, en el caso de recién nacidos y bebés, es muy importante saber cómo cuidarla, ya que algunas características de su piel son diferentes respecto a la piel de los adultos. La piel del bebé es más delgada, permeable y delicada, al ser más inmadura. Esto puede llevar a que se produzcan algunos enrojecimientos o irritaciones, especialmente, en las zonas más sensibles o en los pliegues naturales de la piel.

Al nacer, la dermis (la capa interna de la piel, que contiene el tejido que le da estructura, vasos sanguíneos, grasa y nervios) es muy fina. Las fibras de colágeno que dan soporte y elasticidad a la piel son pequeñas e inmaduras y el resto de estructuras están aún desorganizadas. Por eso la piel del bebé es tan frágil, delicada y vulnerable.

La piel del recién nacido es cinco veces más delgada que la del adulto y su sistema inmune está aún inmaduro. Limpiar e hidratar la piel del bebé con fórmulas emolientes que retengan la hidratación es clave para prevenir las alteraciones cutáneas.

Es imprescindible comprender cómo funciona la barrera protectora de la piel del recién nacido para apreciar su papel a la hora de proteger su delicada piel de posibles daños. Durante el primer mes, la piel de tu bebé desarrollará su propia barrera protectora natural.

La piel de tu bebé necesita un cuidado especial desde sus primeros momentos. Es cinco veces más fina que la de un adulto y con ella debe protegerse del mundo exterior. Estas señales táctiles son muy importantes en los primeros meses de vida del pequeño y tienen mucho impacto en su desarrollo.

La piel del bebé siempre ha sido nuestra referencia predilecta cuando nos queremos referir a una piel perfecta, inmaculada, bonita y sana. Aun así, la piel del bebé en el nacimiento no es totalmente perfecta: todavía es muy inmadura, tiene una absorción percutánea más alta y es muy sensible.

El Momento de Bañar al Recién Nacido

En primer lugar, es importante mencionar que cada vez más se opta por retrasar el primer baño del bebé hasta las 48-72 horas de vida, evitando hacerlo, al menos, en las 24 primeras horas. De este modo, se alarga la protección que le ofrece la vérnix caseosa (capa blanquecina y grasienta que recubre al bebé dentro del útero y al nacer).

Además, se favorece también el beneficioso contacto piel con piel con la madre, ya que no se llevan al bebé a bañarlo inmediatamente tras el nacimiento. Por otro lado, una de las principales dudas acerca del baño del bebé es si este debe realizarse diariamente. Lo recomendable es realizarlo unas 3 veces por semana (por supuesto, manteniendo siempre limpio el culete y los pliegues de la piel entre baños).

Posteriormente, según va creciendo el bebé, el inicio de la alimentación complementaria y su afán de explorar todo lo que le rodea puede hacer que sea necesario reducir el tiempo entre baños.

No está aconsejado realizar baños largos a diario, especialmente en bebés de 0 a 3 años. A menudo, se utilizan geles de baño algo agresivos que pueden resecar o llevarse parte de este manto hidrolipídico que les protege. Se recomienda hacer este baño corto, con agua a temperatura corporal (no muy caliente), y con productos específicos pediátricos.

¿Cómo cuidar la piel del bebé durante el baño?

Para bañar al bebé correctamente y sin dañar su piel, se deben tener en cuenta algunas recomendaciones como las siguientes:

  • Vigilar la temperatura del agua para que esté entre los 36-37oC y comprobarlo siempre antes de mojar al bebé. Para ello, será muy útil utilizar un termómetro de baño. La habitación debe estar a una temperatura agradable, para que el bebé no se enfríe, de unos 24oC.
  • Bañar al bebé con la mano o con una esponja natural muy suave.
  • Utilizar un jabón suave con pH neutro o de tipo Syndet (más conocido como jabón sin jabón) de uso pediátrico, es decir, formulados específicamente para bebés. Si se ha decidido bañar al bebé a diario, no es necesario utilizar jabón todos los días. Los mejores para mi gusto son los geles Syndet, es decir un jabón sin jabón; un gel lavante que si además es emoliente, mataremos dos pájaros de un tiro: limpiaremos la piel del bebé sin afectar a su ph por los jabones y encima le estaremos hidratando.
  • Realizar baños cortos de 5-10 minutos, siendo aún más breve si aún no se ha caído el cordón umbilical o si se baña al bebé a diario.
  • Secar al bebé completamente a ligeros toques con una toalla muy suave de algodón, sin frotar. Es esencial dejar secos los pliegues de la piel como el cuello, las axilas o las ingles y la zona del cordón umbilical.

Por último, recordar que es necesario preparar todo lo que se vaya a utilizar para bañar al bebé de manera previa, para no tener que ir a buscarlo mientras el bebé está en el agua, ya que no hay que dejarlo solo en ningún momento.

Hidratar la Piel del Bebé

Después del baño es un momento idóneo para hidratar la piel de los bebés, utilizando una crema o loción hidratante. En este aspecto también es esencial que el producto sea específico para bebés y sin perfume, porque las cremas y cosméticos de adultos no son adecuados para ellos. Debemos insistir a los padres en que utilicen cremas específicas para bebés, cuanto menos perfume mejor ya que en ocasiones suponen un agente irritante para sus pieles tan finas y sensibles.

No debemos utilizar la cosmética de adultos en las pieles de los niños porque pueden tener efecto estrogénico en ellos y nos podemos encontrar con una lactante a la que le empiezan a crecer las mamas por haber absorbido la crema hidratante que su madre lleva semanas echándole. ¡Ojo!

Hidratar su piel es una buena ocasión para realizar un masaje al bebé. El sentido del tacto está desarrollado, por lo que el bebé percibirá esos mimos y se sentirá seguro y protegido, lo que ayudará a afianzar el vínculo con los papás.

Si el bebé tiene dermatitis atópica, la hidratación diaria será fundamental, pero lo ideal es consultar con el especialista para que pueda recomendar una crema que, además de hidratar, pueda aliviar las molestias y el picor. En el caso de pieles más secas o atópicas la hidratación a diario es básica.

Debemos aprovechar la salida del baño o de la ducha para utilizar un aceite o una crema hidratante y a aprovechar la humedad de la piel en esos momentos para hidratarles a diario.

Hidratar la piel del bebé desde su nacimiento significa proteger al bebé, ofrecerle bienestar y nutrir el vínculo con él.

Muchos padres se preguntan cómo humectar la piel de un bebé sin dañarla. Hidratar la piel del recién nacido a diario puede ayudar a prevenir la aparición de problemas mayores. Denenes Baby, gracias a su acción hidratante profunda, ayuda a mantener la barrera protectora de la piel en óptimas condiciones, reduciendo así el riesgo de brotes atópicos.

En el caso de pieles más secas o atópicas la hidratación a diario es básica.

Opta por una crema facial rica formulada específicamente para la piel del bebé, ya que le proporcionará la hidratación necesaria sin obstruir los poros ni provocar irritaciones.

¿Son todas las cremas iguales?

Por supuesto que no. Las cremas se deben utilizar con criterio. Si nuestro hijo tiene una piel sana y sin mayores problemas, con una crema hidratante pediátrica es suficiente. A medida que el grado de sequedad de su piel sea mayor, utilizaremos cremas más emolientes ricas en principios activos que reestructuran la barrera cutánea y lipídica y al mismo tiempo calman el picor que habitualmente tiene los niños con eccemas o con dermatitis atópica. Así que no os volváis locos y entre lociones, hidratantes, aceites y emolientes, lo ideal es que consultéis con vuestro pediatra o con el dermatólogo.

Lo ideal es aplicar una leche hidratante ligera tras el baño, y un truquito: aplicarla cuando la piel todavía está un poco húmeda. De esta forma, creamos una capa oclusiva y sellamos mejor esa hidratación de la piel.

Además, la hidratación diaria va disminuir la inflamación de la piel en los niños que tienen dermatitis seborreica o atópica. Lo ideal, por ser barata y libre de alérgenos, es la vaselina neutra. Además, los aceites vegetales ricos en ácido linoleico, como el aceite de girasol o de coco, son baratos y han demostrado mejorar la barrera cutánea y tener propiedades antiinflamatorias.

Cuidado de la Zona del Pañal

La zona del pañal es un área en la que puede presentarse la conocida como dermatitis del pañal. El motivo es que esta zona está casi siempre cubierta y húmeda y en contacto directo con la orina y las heces, lo que provoca maceración de la piel, irritación, escozor y que el bebé esté muy molesto.

Esta dermatitis del pañal es bastante habitual en los bebés hasta los 18 meses de edad. Para evitarla, será muy útil seguir algunas recomendaciones:

  • Cambiar el pañal a menudo, para evitar un contacto prolongado con orina y heces y favorecer que la zona esté seca.
  • Lavar la zona con agua y jabón suave (de uso pediátrico, para bebés) mejor que con toallitas que pueden resecar más la piel. Lo ideal es hacerlo de delante hacia atrás para evitar infecciones y de la zona más limpia a la más sucia.
  • Secar muy bien a pequeños toques, especialmente, en los pliegues de la piel (debajo de las nalgas e ingles).
  • No apretar demasiado el pañal, para permitir cierta aireación de la piel. Incluso es positivo quitar el pañal a ratos breves, poniendo al bebé sobre una toalla.

Para tratar esta dermatitis, además de seguir estas recomendaciones, se puede usar una crema específica para la dermatitis del pañal. No es necesario utilizar este tipo de cremas cada vez que se cambie el pañal al bebé si su piel no presenta irritación, pero sí cuando comienza a enrojecer o si tiene estas dermatitis de manera frecuente.

En la zona que llevan cubierta, debido a que pasan horas con humedad, a veces con heces, etc. el pH de la zona suele subir. Esto puede producir irritaciones y eczemas a menudo, y es una zona a la que debemos prestar especial atención y protección.

En el momento en que la piel de nuestro/a pequeño ya está irritada o enrojecida, una pomada tratante nos puede ayudar mucho. En este caso necesitamos ingredientes activos más potentes para reparar la piel, como el Pantenol.

La crema Balsámica cumple la función de protección: se aplica en el cambio de pañal, y crea una película sobre la piel que evitará que la humedad vaya irritando tanto a la piel, equilibrando también el pH.

Proteger la Piel del Bebé de la Exposición Solar

En el bebé la melanogénesis aún no está totalmente desarrollada y, por ello, produce melanina de manera más lenta. La melanina es el compuesto que da color a nuestra piel y, además, la protege naturalmente del sol. Por este motivo, la piel del bebé puede verse dañada más fácilmente por las radiaciones solares.

Proteger la piel de la exposición solar en la infancia es esencial, ya que puede reducir el riesgo de sufrir cáncer de piel cuando sea adulto.

Sin embargo, a los bebés que aún no han cumplido 6 meses de vida, no se recomienda aplicarles crema con protección solar. Por ello, se debe evitar la exposición solar y hay que protegerles adecuadamente con ropa, gorritos, sombrilla y permaneciendo a la sombra.

Si el bebé es mayor de 6 meses, se le puede aplicar un fotoprotector solar pediátrico, preferiblemente con filtros físicos, y reaplicar con frecuencia. No obstante, es recomendable evitar la radiación solar de manera directa hasta que el niño cumpla los 3 años.

Una vez que el pequeño es mayor de 3 años, pueden usarse protectores solares pediátricos con filtros químicos y con un factor de protección elevado. Hay que tener en cuenta que este tipo de crema fotoprotectora (con filtros químicos) debe aplicarse una media hora antes de la exposición solar y hay que reaplicar cada 2-3 horas.

La piel del los bebés es más susceptible de quemarse por la radiación ultravioleta, dado que tienen una epidermis más fina y tienen reducida la capacidad de producir melanina, y estas quemaduras solares en la infancia aumentan el riesgo de cáncer de piel en la edad adulta.

En bebés menores de seis meses, tenemos que protegerlos de la exposición solar directa, buscando la sombra y mediante ropa protectora. No te preocupes por los niveles de vitamina D porque, tal y como recomienda la Asociación Española de Pediatría, los bebés deben recibir suplementos de vitamina D hasta los 12 meses de edad.

La incidencia de melanoma en nuestro país aumenta cada año. La mayoría de la radicación que acumula nuestra piel se adquiere en la infancia. La piel tiene memoria, es decir, no veremos a niños con melanoma pero si ha estado expuesto al sol durante años sin protección, su riesgo de padecerlo en la vida adulta será mucho más alto. Según los expertos se podrían evitar hasta el 80% de los cánceres de piel con una adecuada fotoprotección solar durante toda la infancia.

Debemos proteger a nuestros hijos del sol, sí. Y aquí ya entra en juego el sentido común: si vas a comprar el pan dando un paseo no hace falta que le embadurnes, pero sin duda ante exposiciones prolongadas, sea verano o invierno, sí: comidas al aire libre, excursiones por la montaña, esquiar, largos paseos, etc.

En bebés menores de seis meses, tenemos que protegerlos de la exposición solar directa, buscando la sombra y mediante ropa protectora.

¿Pueden los bebés usar protección solar? La piel de los bebés es tan sensible que es mejor evitar la exposición al sol, en lugar de utilizar crema solar para bebés, durante los primeros seis meses. Cuando tu bebé tenga al menos seis meses, puedes proteger su piel aplicando un protector solar con un FPS muy alto, como el FPS50+, y que esté especialmente formulado para la delicada piel del bebé.

Según los expertos se podrían evitar hasta el 80% de los cánceres de piel con una adecuada fotoprotección solar durante toda la infancia. Los países, como Australia que han puesto en marcha campañas nacionales de concienciación sobre la protección solar han visto como sus tasas han disminuido de forma importante.

Si son lactantes muy pequeños con brotes importantes de dermatitis atópica, investigaremos posibles alergias alimentarias. En ocasiones van de la mano alergia a la proteína de la leche de vaca o la alergia al huevo.

En el momento en que la piel de nuestro/a pequeño ya está irritada o enrojecida, una pomada tratante nos puede ayudar mucho. En este caso necesitamos ingredientes activos más potentes para reparar la piel, como el Pantenol.

La crema Balsámica cumple la función de protección: se aplica en el cambio de pañal, y crea una película sobre la piel que evitará que la humedad vaya irritando tanto a la piel, equilibrando también el pH.

¿Qué ocurre con la vitamina D?

Sí, la vitamina D es fundamental para el correcto metabolismo del calcio que garantice un adecuado crecimiento óseo en los niños además de tener un papel cada vez más importante en enfermedades como la diabetes mellitus tipo 1, la hipertensión arterial o algunos tipos de cáncer. Su principal fuente de síntesis es la radiación solar; esta incide sobre nuestra piel y de este modo fabricamos vitamina D3. Se estima que una exposición de entre 5-15 min al día es suficiente para fabricar la vitamina D3 de todo el día. Exposiciones hasta 10 veces más se necesitaría en pieles mucho más oscuras como sucede en individuos negros.

Sin embargo debido a los riesgos más que documentados de la exposición solar a todas las edades, los pediatras no recomendamos exponer a los menores de un año al sol sin protector. Es por ello que las recomendaciones oficiales es suplementar a todos los niños menores de un año estén alimentados con lactancia materna o no lo estén, con Vitamina D3 en gotas (400UI/día) hasta que cumplan los 12 meses excepto si ingieren un litro al día de fórmulas adaptadas (Leche de continuación), cosa que a estas edades es francamente difícil.

Consideraciones Adicionales

* Evita Bañar al Bebé en Exceso: La exposición excesiva al agua puede agotar la grasa natural de la piel y agravar la sequedad.* Evita Ingredientes Agresivos: Debes evitar el uso de sulfatos, parabenos, ftalatos, colorantes y perfumes artificiales para evitar la sequedad de la piel de la cara y el cuello de tu bebé.* Elige Tejidos Naturales: Elige prendas de fibras naturales, como el algodón y el lino, que permiten que la piel respire.* Cuidado con la Lana: Aunque las chaquetas y los jerseys de punto pueden ser muy bonitos, es importante recordar que la lana puede irritar la piel ya sensible.* Cuidado con las Uñas: Aunque las uñas de tu bebé sean más blandas que las tuyas, siguen siendo lo suficientemente afiladas como para arañar y crecen sorprendentemente rápido. A la hora de hacerle la manicura, puedes utilizar una lima de uñas o unas tijeras especiales para bebés con las puntas redondeadas.* Evita Rozaduras: No debemos olvidar de proteger la piel de tu bebé de las rozaduras eligiendo prendas confeccionadas con tejidos suaves y transpirables. Opta por prendas holgadas que reduzcan la fricción contra la piel, especialmente en las zonas propensas a las rozaduras.

Es importante tener cuidado porque muchos de los productos etiquetados como “seguros para los bebés” o “naturales” o incluso “hipoalergénicos” contienen aditivos que en contacto con la piel pueden provocar una sensibilización y una dermatitis de contacto alérgica o irritativa. Un estudio analizó 533 productos diferentes específicos para el cuidado de la piel del bebé y encontró que la mayoría tenían al menos un sensibilizante, y además encontraron que los más baratos solían tener más que los productos más caros. Para resumir, conviene que busquemos productos sin perfumes y sin conservantes (como la metilisotiazolinona o el formaldehído y sus derivados).

Eczema en Bebés

Muchos bebés también sufren de eczema; de hecho, uno de cada cinco niños en España tiene eczema. Entonces, ¿qué causa el eczema en los bebés? Los investigadores no están del todo seguros de la causa, pero se cree que es una mezcla de factores genéticos y ambientales.

El eczema hace referencia a una serie de enfermedades inflamatorias de la piel, como el eczema del cuero cabelludo (también llamado costra láctea), la dermatitis y el eczema dishidrótico. El eczema del recién nacido se caracteriza por una erupción roja que hace que la piel esté seca y pique.

Comprender los factores desencadenantes y los síntomas del eccema es esencial para un tratamiento eficaz. La barrera cutánea de los bebés con eccema suele estar comprometida, lo que hace que su piel sea más susceptible a la sequedad y la irritación.

Si nuestro hijo tiene la piel muy seca, nos han dicho que tiene una dermatitis atópica. ¿Algún consejo? La dermatitis atópica es una patología muy frecuente en la infancia. Se trata de una sequedad cutánea extrema y localizada en determinadas zonas del cuerpo como puede ser flexuras de brazos, detrás de las rodillas, mejillas o párpados. En casos más graves afecta al resto del cuerpo. Como consecuencia de la sequedad los niños tienen un picor muy intenso que no solo afecta a su sueño sino a su calidad de vida en general.

Es fundamental con estos niños tratar no solamente los brotes en los que estén peor, sino hacer un adecuado y exquisito cuidado de la piel a diario:

  • Evita baños, largos. Es preferible la ducha rápida.
  • No bañarse/ducharse todos los días. Cuanta menos agua mejor.
  • Hidrata la piel con cremas emolientes específicas para atópicos, al menos dos veces al día.
  • Huye de perfumes y colonias.
  • Llévalos a la playa en cuanto se pueda, mejoran espectacularmente con el sol y el mar.
  • Ojo con las piscinas y el cloro, pueden empeorar bruscamente.

Confía en los profesionales cuando os recetemos cremas con corticoides y jarabes antihistamínicos. El tratamiento de los brotes de dermatitis atópica ha de instaurarse lo antes posible, de este modo evitaremos que se alargue y acortaremos en el tiempo los tan molestos síntomas, como por ejemplo el picor. No tengáis miedo, siempre os digo que no os daríamos algo que no fuera lo mejor para vuestro hijo en las circunstancias precisas en las que acudís a vernos.

Tabla de Cuidados Esenciales para la Piel del Recién Nacido

Aspecto Recomendación
Baño 2-3 veces por semana, baños cortos con agua tibia y jabón suave (Syndet).
Hidratación Diaria, con cremas específicas para bebés y sin perfume. Aplicar después del baño sobre la piel húmeda.
Zona del Pañal Cambiar el pañal frecuentemente, limpiar con agua y jabón suave, secar bien y aplicar crema protectora.
Protección Solar Evitar la exposición directa al sol en menores de 6 meses. Usar ropa protectora y protector solar pediátrico (FPS 50+) en mayores de 6 meses.
Ropa Usar tejidos naturales como algodón y lino. Evitar lana en contacto directo con la piel.

¿Cómo cuidar la piel de los niños? | Tu Salud Guía

En este vídeo, Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos habla sobre los cuidados especiales de la piel del bebé.

Tal y como dice Silvia:Una de las principales dudas acerca del momento del baño del bebé es si este debe realizarse diariamente. Lo recomendable es realizarlo unas 3 veces por semana (por supuesto, manteniendo siempre limpio el culete y los pliegues de la piel entre baños).

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