Cuando tenemos un bebé, es común escuchar comentarios como “se te acabó el dormir” o “prepárate para los llantos”. Los primeros meses suelen ser los más duros, ya que en este periodo nuestro bebé puede sufrir los temidos cólicos. Pero, ¿sabes cuál es su causa y cómo puedes reducirlos?
¿Qué es el cólico del lactante?
Un cólico es un dolor en el abdomen agudo, intermitente y espasmódico, debido a las contracciones involuntarias de los músculos que rodean un órgano. El cólico del lactante es un trastorno muy frecuente que padecen entre un 15% y un 40% de los bebés.
Su causa es desconocida, pero hay varios factores que pueden estar relacionados con su aparición:
- Inmadurez del aparato digestivo
- Tragar bastante aire durante la alimentación
- Acumulación de gases debido a la fermentación de la lactosa en el intestino
- Intolerancia a la lactosa o a la proteína de la leche de vaca
- Alteración de la microflora intestinal
- Estreñimiento
- Factores hormonales
¿Cuáles son sus síntomas?
Es cierto que todos los bebés lloran, pero no todos los llantos del bebé suelen ser por cólicos. Algunos de los síntomas que presentan los cólicos son:
- Llanto repentino
- Al llorar, el bebé se pone rojo, aprieta los puños y encoge las rodillas sobre la barriguita
- Rigidez en el tronco y extremidades
- Suelen ocurrir por la tarde o noche
- No se consuela con nada, ni cogiéndolo en brazos, ni dándole de comer
- Ocurre en los primeros 3-4 meses de vida
- El llanto puede durar varias horas y ocurrir más de 3 veces por semana
¿Cómo puedo reducirlos?
No hay nada que los haga desaparecer por arte de magia, suelen desaparecer entre los 4-6 meses sin más. A continuación, te dejamos algunas de las medidas que pueden ayudar a tu bebé a reducir el llanto y los cólicos:
- Fórmulas anticólico (AC): son una buena opción si se le está dando leche de fórmula, ya que son más fáciles de digerir y son reducidas en lactosa, con esto se disminuye la formación de gases.
- Probióticos: son totalmente seguros ya que son naturales y su administración puede ayudar a disminuir los cólicos y el llanto del bebé. Algunas de las cepas utilizadas son: Lactobacillus Reuteri, Lactobacillus GG, Lactobacillus acidophilus, Bifidobacterium longum y Pediococcus pentosaceus.
- Masajes en la barriguita: realizar masajes al bebé en la zona del abdomen les ayuda a relajarse y facilita la expulsión de los gases. Existen productos específicos para realizar estos masajes, que contienen aceites esenciales como: manzanilla, lavanda, cardamomo, naranjo, hinojo... Tienen propiedades digestivas y relajantes. Aplicar el aceite masajeando el vientre en sentido de las agujas del reloj formando una espiral desde el ombligo hacia fuera.
- Infusiones: podemos encontrar infusiones específicas para bebés que contienen, manzanilla, anís, hinojo, melisa o hierba luisa, que favorecen la expulsión de los gases, son antiespasmódicas y favorecen la digestión.
Si ninguno de los anteriores remedios ha funcionado y no observas ningún cambio a mejor, consulta con el pediatra, él será el que recete el tratamiento más adecuado. Los cólicos en bebés son un reto tanto para los pequeños como para sus padres, y uno de los métodos naturales para aliviar este malestar es a través de la postura adecuada.
La importancia de la postura
La postura del bebé puede tener un impacto significativo en su sistema digestivo. La postura es una herramienta sencilla y efectiva para aliviar los cólicos en bebés.
Cuando el bebé está en posición horizontal después de alimentarse, puede ser más difícil expulsar los gases acumulados, lo que contribuye a la incomodidad abdominal.
- Posición vertical: Mantener al bebé en posición erguida después de alimentarlo permite que los gases se liberen con mayor facilidad.
- Posición boca abajo sobre el antebrazo: Esta posición, también llamada “técnica del avión”, implica sostener al bebé boca abajo sobre el antebrazo, con la cabeza hacia el codo y el abdomen sobre el antebrazo.
Al aprender a utilizar estas posiciones, los padres no solo alivian el malestar del bebé, sino que también fortalecen el vínculo emocional, ya que el contacto cercano brinda consuelo y seguridad al pequeño.
Consejos adicionales para calmar los cólicos
Estos tips te ayudarán a saber cómo quitarle los gases a tu bebé. Buenos gestos:
- Si das el pecho, evita las especias, los alimentos de la familia de las crucíferas (col, brócoli, col de Bruselas...) y las legumbres (alubias, judías...), fuentes de flatulencia.
- Antes de nada, debéis mantener la calma y estar tranquilos. Tu nerviosismo altera aún más al bebé y empeora la situación. Lo primero que te has de repetir mentalmente es que al bebé no le va a pasar nada.
- A continuación, comprueba que no lleva el pañal sucio (pipí, caca) y que no tiene calor o frío, hambre o sed.
- Intenta darle de comer (lactancia materna o biberón) en un lugar tranquilo, sin ruidos, sin gente, y favorece que expulse el eructo a continuación.
- Prueba con medidas posturales: ponerlo boca abajo sobre tu brazo con la cabeza apoyada en la flexura del codo, de tal manera que la barriguita descanse en tu antebrazo; balancearlo; o hacerle masajes abdominales suavemente mientras le elevas las piernas.
- También puedes portearlo, cogerlo en brazos y darle palmaditas en la espalda, besarlo y acariciarlo (no se va a malcriar por hacerlo).
Cuando esté en plena crisis de llanto, puedes probar a ponerlo boca abajo en la cama, mientras tú lo vigilas y le acaricias la espalda. Eso sí, recuerda que, durante sus primeros seis meses de vida, los bebés deben dormir boca arriba para prevenir la muerte súbita del lactante. De modo que, en cuanto se calme y se duerma, dale la vuelta.
Para ellos, estar cansado, tener hambre o dolor de estómago son malestares tan comunes (y que muchas veces sufren de más de uno a la vez) que se transmiten de la misma manera: con llanto.
En vez de esperar que tu bebé te de la señal de que tiene sueño, sería interesante anticiparse a sus necesidades siguiendo una rutina estricta. Hacer seguimiento de las horas que ha estado despierto, las horas que ha dormido, si alguna toma suele vomitar, etc.
De esta forma, podemos asegurarnos que duerma la siesta durante el día antes que se sobre fatigue. Ya que, el dolor de barriga debido a cólicos tiene que sentirse 100 veces peor si también está cansado y con sueño.
Para conseguir que duerma la siesta, recomiendo llevar al bebé a una habitación sin mucho ruido con luz tenue un poco antes de la hora de la siesta. Siéntate con él en brazos y mírale. Probablemente podrás ver algunas señales de sueño de forma más clara aquí.
La mayoría de bebés con cólicos necesita que los mantengan levantados de 20 a 30 minutos después de comer. Sin embargo, deberíamos intentar que no se duerma durante este proceso. No queremos crear una asociación, y que la consecuencia sea que el bebé sólo se duerme en brazos.
Si el bebé llora cuando está en la cuna, hay que acudir para que no se sienta solo.
De forma adicional, existen formas que podemos ayudar a los bebés a reducir los síntomas de cólicos en el momento del llanto.
Intenta que haya un poco de actividad entre toma y siesta.
Mueve las piernas. Acuesta al bebé sobre una superficie plana como, por ejemplo, la cama. Una vez colocado, prueba a estirar y flexionar las dos piernas del bebé al mismo tiempo. También puedes hacer el movimiento de la bicicleta si crees que las molestias de tu bebé están en su punto más alto. La última opción es mover las piernas en sentido circular. Esto le calmará muchísimo e incluso le divertirá.
Palmaditas en la espalda: tras cada toma, es importante que tu bebé expulse los gases, es decir, ese aire que puede haber tragado después de la comida. Para ello, siempre recomendamos que lo apoyes en tu hombro y le des palmaditas en la espalda. A veces suelen tardar en expulsar los gases pero, al final, siempre terminan haciéndolo. Para calmar los posibles cólicos, prueba a hacer un movimiento ascendente con tus manos mientras das esas pequeñas palmaditas.
La alimentación materna afecta directamente a la alimentación del bebé. Es cierto que los cólicos son inevitables y que pueden aparecer, aunque tu dieta sea adecuada, pero hay ciertos alimentos que no son recomendables para el bebé, por lo que siempre será mejor evitarlos mientras se esté dando el pecho.
Asimismo, siempre será aconsejable hacer varias comidas al día con alimentos frescos y evitar el tabaco en la medida de lo posible.
Aprende a hacer un masaje para aliviar los cólicos del bebé
Recuerda que los cólicos del lactante no duran para siempre. Aunque en el momento parezcan interminables, con paciencia, apoyo y las estrategias adecuadas, esta etapa pasará y tu bebé irá regulando su sistema digestivo.
