La búsqueda de un embarazo puede ser un camino lleno de expectativas e incertidumbres. En la actualidad, aproximadamente 1 de cada 7 parejas enfrenta dificultades para concebir, lo que ha convertido este tema en una preocupación social relevante. Sin embargo, existen diversas estrategias y técnicas que pueden aumentar las posibilidades de lograr un embarazo exitoso. En este artículo, exploraremos consejos prácticos y soluciones para la infertilidad, ayudándote a tomar el control de tu salud reproductiva y a maximizar tus oportunidades de ser padres.
Estrategias para optimizar la fertilidad
Que estés tardando en quedarte embarazada no significa obligatoriamente que seas estéril. Así que relájate; en ocasiones, el deseo de maternidad o el miedo a no conseguirlo son tan fuerte que te bloquean. Tómatelo con calma...y ten paciencia.
Además, hay muchos factores que favorecen el embarazo... ¡Aprende a sacar partido de todos ellos!
Conoce tu ciclo menstrual y tus días fértiles
Para empezar, ten en cuenta que la fecundación solo puede producirse cuando estás ovulando, es decir, en teoría, el 14º día (¡en realidad entre el 12º y el 16º!) desde el inicio de la regla. El mejor momento de concebir un bebé se sitúa, pues, en los 2-3 días anteriores a la ovulación y en el día posterior. Si tienes ciclos regulares de 28 días es fácil averiguar los días propicios.
Con la ayuda del calendario de ovulación de Nestlé te será muy sencillo detectar cuáles son tus períodos de fertilidad.
Existen otras técnicas que ayudan a localizar la fecha de ovulación. Una es la de la temperatura basal: después de la ovulación, la temperatura corporal aumenta unas décimas. Tómate la temperatura cada mañana a la misma hora, y con este seguimiento reflejado en una gráfica obtendrás una curva que mostrará el desarrollo de tu ciclo. Eso sí, siempre y cuando tus menstruaciones sean regulares.
También hay tests de ovulación, prácticos y más fiables, que venden en las farmacias y permiten anticipar entre 24 y 48 horas el momento de la ovulación. Sin embargo, en la práctica se observa que en ocasiones esta se produce de forma inesperada. De un ciclo al otro y de una mujer a otra, las leyes de la naturaleza varían considerablemente. El mejor cálculo, y el más placentero, ¡es la práctica regular de los mimos, sin obsesionarse!
¿Cómo calcular los días fértiles para buscar un embarazo de manera natural?
Adopta un estilo de vida saludable
Un estilo de vida inadecuado puede provocar dificultad para concebir, ya que tiene un efecto negativo sobre la fertilidad masculina y femenina. Por ello, es fundamental conocer los hábitos saludables que ayudan a conseguir un embarazo. A continuación, se detallan algunos de ellos.
- Dejar el tabaco, el café y el alcohol: Además de ser perjudicial para la salud en general, el tabaco también influye en la fertilidad. Se ha visto que las mujeres fumadoras tienen peor calidad de los óvulos en comparación con las no fumadoras, lo que dificultaría la gestación. Del mismo modo, beber alcohol tampoco está indicado si se está tratando de concebir. El consumo de alcohol provoca alteraciones en el ciclo menstrual de la mujer, pero también afecta a la calidad seminal en el hombre. Por último, el consumo de café también puede influir negativamente en la fertilidad. Lo ideal sería reducir el consumo de cafeína a menos de 200 miligramos al día, es decir, a una taza al día.
- Seguir una dieta saludable y hacer ejercicio: Una dieta equilibrada es muy importante tanto cuando se está en plena búsqueda como cuando se logra el embarazo. La clave está en que la dieta sea variada, tomar fruta, carne, pescado, lácteos, hidratos de carbono y grasas en pequeñas cantidades diariamente para mejorar la salud. Tampoco hay que olvidarse de las vitaminas. El ácido fólico (vitamina B9) está muy relacionado con el embarazo, puesto que participa en el desarrollo del sistema nervioso del bebé. Por otro lado, el ejercicio físico moderado es tan importante como la alimentación. Actividades como nadar o caminar benefician a la salud general, por lo que tienen un efecto positivo también en la fertilidad y en la consecución del embarazo.
- Controlar la obesidad: Tanto el sobrepeso como un peso excesivamente bajo repercuten de forma negativa en la fertilidad, disminuyendo la probabilidad de embarazo. Lo ideal es tener un índice de masa corporal (IMC) entre 20 y 25.
Suplementos y vitaminas
Si estás planeando quedarte embarazada o acabas de empezar a buscarlo, seguro que has oído hablar del ácido fólico, un suplemento que se convierte en protagonista cuando comienza la aventura de la maternidad.
La ciencia ha demostrado que cuando las mujeres toman suplementos de ácido fólico antes del embarazo y en la gestación se reduce muchísimo el riesgo de aparición de defectos del tubo neural en el bebé, unas malformaciones muy graves.
Fertilidad masculina
Habitualmente, se hace referencia a las medidas que deben tomar las mujeres cuando quieren tener un bebé. Sin embargo, en las parejas heterosexuales, también hay que tener en cuenta al varón.
Alrededor de un 30% de las causas de infertilidad son por problemas masculinos.
La calidad del semen es de vital importancia a la hora de buscar un embarazo y ésta, al igual que ocurre con la fertilidad femenina, se ve afectada por factores ambientales.
Se debe reducir el consumo de tabaco y alcohol, el estrés y la obesidad, así como evitar la contaminación ambiental, exposición al calor y uso de ropa ajustada. Además, es importante evitar las altas temperaturas en la zona testicular. De esta forma, se podrá mejorar la calidad del semen.
Relaciones sexuales
Desde el punto de vista de la sexualidad existen unos criterios establecidos que se consideran normales en aquellas parejas que buscan embarazo. Se considera normal que una pareja que desee gestación mantenga una media de 3 o más relaciones sexuales semanales de forma completa.
Debe descartarse la existencia de un problema sexual asociado y que pueda implicar que no se consiga una relación sexual satisfactoria.
Muchas parejas basan sus relaciones sexuales en el hecho de conocer los días fértiles de una mujer para dirigir las relaciones sexuales en ese momento. Por ello, una situación estresante como puede ser la búsqueda de embarazo inmediata puede ser el único desencadenante del problema.
Este hecho se demuestra claramente en muchas parejas que desean una gestación, no la consiguen y se someten a estudios e incluso se plantean un tratamiento de técnicas de reproducción asistida.
¿Cuándo buscar ayuda médica?
Si tienes menos de 35 años y llevas de 10 a 12 meses intentando quedarte embarazada, conviene que acudas al médico. Si tienes más de 35 años, no tardes más de 6 u 8 meses, pues la tasa de éxito de la reproducción asistida disminuye ligeramente en función de la edad de la mujer. Si padeces exceso de peso, ciclos irregulares o cualquier otro problema ginecológico, no dejes pasar el tiempo y háblalo con tu médico o ginecólogo.
Durante la primera consulta por infertilidad, el médico hará un reconocimiento completo a los dos miembros de la pareja para determinar el origen del problema. Es posible que pida pruebas complementarias: análisis hormonal, ecografía, uterografía (examen radiológico del útero y de las trompas por vía vaginal) a la mujer y espermiograma al hombre.
Las mujeres menores de 35 años que llevan un año manteniendo relaciones sexuales de manera frecuente y sin usar protección, pero no consiguen el embarazo, se recomienda acudir a un especialista en fertilidad. En el caso de mujeres a partir de 36-37 años, el tiempo para visitar a un especialista en fertilidad se reduce a los 6 meses.
Técnicas de reproducción asistida
Una vez identificadas las causas de la infertilidad, ya se puede considerar la aplicación de una técnica de reproducción asistida. Los dos métodos principales son:
- La inseminación artificial: consiste en depositar espermatozoides en las vías genitales de la mujer para facilitar la fecundación. Se practica con el esperma de la pareja o de un donante en caso de infertilidad del cónyuge.
- La fecundación in vitro (FIV): consiste en fecundar in vitro (en el laboratorio) un óvulo y un espermatozoide antes de transferir los embriones obtenidos al útero de la mujer. El resultado positivo pueda dar lugar al nacimiento de los llamados "bebés probeta". Después de más de 30 años de la primera FIV, esta técnica se ha desarrollado considerablemente. Los avances obtenidos permiten en la actualidad que cada vez más parejas estériles vean satisfecho su deseo de ser padres. Tras una FIV clásica, una mujer tiene por ciclo una media de 36,8% de probabilidades de quedarse embarazada en España, según Santé Médecine.net.
Las tasas de éxito son alentadoras, pero estos tratamientos agotan tanto física como psicológicamente. ¡Un auténtico reto para la pareja, que tiene que mostrarse unida! En cualquier caso, merece la pena asumirlo.
Resumen de consejos clave para facilitar el embarazo
A continuación, se presenta una tabla con los consejos clave para facilitar el embarazo:
| Consejo | Descripción |
|---|---|
| Conocer tu ciclo menstrual | Identifica tus días fértiles utilizando calendarios de ovulación, temperatura basal o tests de ovulación. |
| Estilo de vida saludable | Evita el tabaco, el alcohol y el exceso de cafeína. Mantén una dieta equilibrada y realiza ejercicio moderado. |
| Controlar el peso | Mantén un IMC entre 20 y 25 para optimizar la fertilidad. |
| Suplementos de ácido fólico | Toma suplementos de ácido fólico antes y durante el embarazo para prevenir defectos del tubo neural en el bebé. |
| Fertilidad masculina | El hombre debe evitar el tabaco, el alcohol, el estrés y la exposición al calor en la zona testicular. |
| Relaciones sexuales regulares | Mantén relaciones sexuales de 2 a 3 veces por semana, sin necesidad de abstinencia prolongada. |
| Buscar ayuda médica | Consulta a un especialista si no logras el embarazo después de 1 año (si tienes menos de 35 años) o 6 meses (si tienes más de 35 años). |
