La depresión posparto es una condición que afecta a muchas mujeres después del parto, caracterizada por sentimientos de profunda tristeza. Aunque el parto haya ido bien, este trastorno puede ocurrir en aproximadamente el 10% de las mujeres.
Estas mujeres experimentan sentimientos contradictorios tras el nacimiento del bebé, como felicidad por la llegada de su hijo, pero también tristeza, melancolía y ganas de llorar debido a su debilidad emocional. A veces dar a luz no es tan gratificante como se esperaba: entonces la madre entra en un estado de melancolía que puede derivar en un trastorno psiquiátrico más o menos grave. En España una de cada diez mujeres sufre depresión posparto.
Tipos de Depresión Posparto
La gran mayoría de mujeres que sufren depresión posparto simplemente experimentan un cuadro leve de este trastorno, el cual aparece 2 o 3 días después del parto y dura unas 2 semanas. La depresión posparto leve no necesita tratamiento y tampoco tendrá ninguna repercusión en la salud mental de la madre.
No obstante, un pequeño porcentaje de estas mujeres presentará un tipo de depresión posparto más grave. Esta suele aparecer un mes después del parto y puede alargarse en el tiempo. En este caso, la mujer será incapaz de cuidar de su propio hijo y necesitará ayuda y tratamiento por parte de un profesional médico. Es un cuadro grave que en ocasiones puede requerir la hospitalización y en cualquier caso exige un seguimiento muy cercano.
Fases de la Depresión Posparto
La depresión después del parto, que puede ir de leve a moderada o intensa, aparece con mayor frecuencia en los 3 primeros meses tras el nacimiento del bebé. Dentro de este periodo de tiempo, la mujer pasa por las siguientes fases:
- Primera fase: la madre vuelve a encontrarse a solas consigo misma tras varios meses de tener en su vientre al bebé.
- Segunda fase: el protagonismo principal lo tiene el recién nacido y la madre queda relegada a un segundo plano.
- Tercera fase: la madre empieza a recuperar la paz al asumir e interiorizar esta nueva situación y aprende a adaptarse a ella.
Después del parto, la mujer necesitará todo el apoyo emocional de su pareja y de las personas más allegadas. En unos días, toda esta situación pasará y, al llegar a casa, la alegría de tener al bebé, las atenciones que éste necesita y el trabajo que requiere harán que los sentimientos se normalicen y se adapten a las circunstancias.
¿Por qué Ocurre la Depresión Después del Parto?
Las causas exactas de la depresión posparto se desconocen. Sin embargo, los cambios hormonales que la mujer sufre durante el embarazo y después del parto pueden afectar gravemente a su estado de ánimo. Como apunta el citado instituto, la aparición de la depresión posparto se puede deber a una mezcla de factores genéticos y ambientales. Los niveles de estrógenos se disparan durante el embarazo y caen estrepitosamente después del parto.
Además, existen otros motivos que pueden llevar a la mujer a esta situación de tristeza:
- Los cambios en el cuerpo.
- Los cambios en las relaciones sociales y/o laborales.
- La falta de sueño.
- La falta de tiempo para sí misma.
- La preocupación por el bebé y su capacidad para criarlo.
También existen algunos factores de riesgo que aumentarían la probabilidad de sufrir depresión posparto. Algunos ejemplos son ser madre adolescente, haber tenido un embarazo no deseado, ser madre soltera, antecedentes depresivos, trastorno bipolar, depresión postparto previa, embarazo múltiple, dificultad para la lactancia materna, tener problemas económicos, no tener una buena relación con la pareja o la familia, etc.
Síntomas de la Depresión Tras Dar a Luz
Los síntomas de la depresión posparto son muy similares a los de una depresión normal, aunque con algunas particularidades. Durante las dos primeras semanas después del embarazo los sentimientos de ansiedad, irritación, tristeza con llanto e inquietud son comunes. Es un período que suele denominarse "depresión puerperal" o "baby blue". En cambio, cuando estos síntomas no desaparecen, se desarrolla una depresión posparto.
Los sentimientos más comunes en estas madres que acaban de dar a luz son ansiedad, irritación, tristeza con llanto e inquietud. Las comentamos a continuación:
- Sentimientos de tristeza, desesperanza y vacío.
- Llanto frecuente y sin razón aparente.
- Irritabilidad y mal humor.
- Ansiedad y preocupación excesiva.
- Sentimientos de culpa e inutilidad.
- Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba.
- Cambios en el apetito (comer demasiado o muy poco).
- Problemas para dormir (insomnio o dormir en exceso).
- Fatiga y falta de energía.
- Dificultad para concentrarse o tomar decisiones.
- Pensamientos negativos sobre sí misma y sobre el bebé.
- Miedo a no ser una buena madre.
- Aislamiento social.
- Pensamientos de hacerse daño a sí misma o al bebé (en casos graves).
Es importante señalar que algunas mujeres pueden experimentar solo algunos de estos síntomas, mientras que otras pueden experimentar una combinación más amplia. La intensidad de los síntomas también puede variar de una mujer a otra.
¿Cómo Superar la Depresión Posparto?
Consejos para la madre
- Hablar de los sentimientos y las cosas que preocupan a la madre con algún familiar o persona de confianza.
- Pedir ayuda en los momentos que se sienta sobrepasada, ya sea para cuidar al bebé o para hacer cualquier otra tarea.
- Salir a pasear, quedar con alguna amiga fuera de casa o hacer cualquier otra actividad al aire libre.
- Reservar algún momento del día para relajarse y no hacer nada.
- No quedarse sola todo el día con el bebé.
- Empezar a cuidar el físico y no abandonarse completamente.
- Buscar tiempo para tener intimidad con la pareja.
- Relacionarse con otras madres o buscar grupos de apoyo para encontrar otras madres con la misma situación.
- No distanciarse de las amistades que tenía antes del embarazo y de la llegada del bebé.
Cualquier mujer que acabe de dar a luz puede seguir estos consejos, aunque no tenga síntomas de la depresión posparto.
Tratamiento Profesional
Lo primero y más importante es pedir ayuda si se detectan los síntomas descritos, puesto que es un problema médico que afecta a la madre, al bebé y a la familia.
Entre las dudas más comunes de nuestras pacientes se encuentra si es posible superar esta depresión sin medicamentos y la respuesta es que sí, se puede superar con ayuda psicológica. En El Prado Psicólogos cuentan con psicólogas expertas en depresión postparto y psicología perinatal que podrán ayudarte a lidiar con esta nueva etapa de tu vida de una manera más positiva para todos. Aplicamos una psicoterapia profunda y breve en la que combinamos técnicas de la terapia cognitivo-conductual con la hipnosis, EMDR y EFT.
Si se trata de una depresión resistente o los síntomas son graves, también puedes contar con nuestro servicio de Psiquiatría. De hecho, debes saber que existen varios medicamentos antidepresivos que son adecuados para las madres lactantes ya que los bebés los toleran muy bien.
Con frecuencia los trastornos depresivos mayores agudos del embarazo no se tratan o se tratan en forma insuficiente Es más, se sabe que aún habiéndose hecho el diagnóstico de un trastorno psiquiátrico durante el embarazo, éste a menudo no se trata. La finalidad de un tratamiento para la depresión en una embarazada es mejorar su estado anímico, minimizando los riesgos para el embrión/ feto en desarrollo. Por cierto, se debe comenzar con estrategias de orden general como recomendar interrumpir el consumo de cafeína, nicotina y alcohol, o intentar maximizar las posibilidades de descanso. Puede ser beneficioso recurrir a técnicas de relajación y también a medidas de manejo ambiental. Un reciente metaanálisis indica que se cuenta con alguna evidencia de que el ejercicio físico puede ser efectivo para tratar la depresión durante el embarazo.
Intervenciones psicoterapéuticas
Muchas pacientes con depresiones leves a moderadas pueden ser tratadas exclusivamente con psicoterapia. Para tratar la ansiedad que frecuentemente acompaña a la depresión, pueden ser muy útiles tanto las técnicas de relajación, la terapia cognitivo-conductual, como la psicoterapia de apoyo. Para los síntomas anímicos, siempre que no sean intensos, suele preferirse la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) o la Psicoterapia Interpersonal (Interpersonal Psychotherapy, PIP). Por lo general se usan en su modalidad individual, pero también se pueden emplear en su versión grupal (34). Pese a que la evidencia a favor de la psicoterapia de orientación psicodinámica es limitada, los expertos plantean que se trata de una opción razonable si no se dispone de TCC o de PIP.
