El bebé de seis meses es una cajita de sorpresas por descubrir. Es una edad en la que verás grandes avances y cambios en sus comportamientos y capacidades. Por eso es tan importante que lo estimules y le brindes espacios para explorar y alcanzar su máximo potencial. Si estás buscando ideas para estimular a tu hijo a partir de los seis meses y que se entretenga mientras está sentado en su trona, sigue leyendo.
Todos los ejercicios que verás a continuación contribuyen al crecimiento físico, cognitivo y emocional del bebé. Además, ayudarán a aprovechar el tiempo de padres e hijos para fortalecer el vínculo familiar y que el pequeño se divierta y aprenda.
A la edad de 6 meses, su bebé es más activo. Puesto que se mueve más, es una buena idea asegurarse de que la casa sea segura. Ponga todos los productos de limpieza, las medicinas, los venenos y los objetos filosos donde el bebé no los pueda alcanzar. Son cuatro las áreas que se estimulan en el bebé con estos ejercicios: la socio-afectiva, el lenguaje, la cognitiva y la motriz.
Con estas actividades, tu bebé aprenderá a reconocer su entorno familiar, el poder de la voz y de las palabras, a conocer cómo funciona su cuerpo en relación con aquello que le rodea y a moverse e interactuar con personas y cosas.
🔔👶🏼 EJERCICIOS para ESTIMULAR BEBÉS de 5 a 6 MESES (Estimulación temprana)
Actividades para Estimular a tu Bebé de 6 Meses
Aquí te presentamos algunas formas de acompañar su aprendizaje:
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Jugar en el agua
A esta edad, el bebé ya puede sentarse sin apoyo mientras está en la bañera. Pon algunos juguetes a su alrededor y guía su pequeña mano para que se divierta en el agua con ellos e interactúe en repetidas ocasiones. Además de ser una acción divertida para el pequeño de la casa, es conveniente para fortalecer los músculos de la espalda baja del niño y mejorar su postura.
Procura que no le entre agua por boca o nariz. Este juego consiste en que aprenda a relacionarse con este nuevo medio y aproveche sus beneficios, pero ten cuidado de que no salpique demasiado para evitar riesgos.
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Canciones y rimas infantiles para el bebé de seis meses
Siéntate o acuéstate frente al bebé y empieza a entonar una canción o una rima contagiosa y alegre. Baila con él y estimúlalo para que se mueva al ritmo de la música y los versos. Esto ayudará a desarrollar su tono muscular y sus habilidades motoras gruesas.
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Reflejarse en un espejo
A los seis meses, el bebé (aunque no se reconoce) comienza a entender que esa imagen que ve es familiar y es probable que incluso se ría o le tema un poco; pues ese niño del reflejo también le toca y mira. El espejo igual le atraerá por la luz o el brillo.
El espejo es uno de los estadios más interesantes en el reconocimiento de la personalidad, así que no te pierdas la interacción del pequeño con su reflejo. Además, servirá para que aprenda a reconocer e identificar a aquellas personas que están junto a él de forma frecuente si se reflejan también a su lado.
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Juegos con burbujas
Lanza pompas de jabón cerca del bebé y permite que toquen su rostro y que vea todos sus colores (eso sí, procura tener cuidado con el jabón en los ojos y elegir un pompero de calidad). Intenta agarrar las burbujas e invítalo a que también las toque y las tome con sus manos.
Con esta sencilla actividad para el bebé de seis meses lograrás que desarrolle habilidades visuales como el seguimiento de objetos. También mejora la coordinación visual, sensorial y manual.
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Ordenar bloques de construcción
Toma algunos bloques de construcción que sean coloridos y de un tamaño adecuado para las manos del bebé. Siéntalo frente a ti y guíalo para que empiece a armar torres con las piezas.
Aunque no lo logre por completo, estarás ayudándole a que mejore el agarre de objetos y, al igual que con el ejercicio anterior, fortalecerá su coordinación viso-motriz. Una buena idea es invitar a más pequeños a jugar a casa, desarrollar este ejercicio en el aula del jardín de infancia o ir a realizar esta actividad con más niños al parque.
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Lectura de cuentos
Elige los libros con las ilustraciones más grandes y adornadas con colores brillantes. Sienta al bebé en tu regazo y lee con una voz juguetona mientras él puede observar cada uno de los dibujos y movimientos que hagas.
Puede que, en un principio, las palabras no lo cautiven, pero las imágenes sí ganarán toda su atención. No te sorprendas si encuentras a tu pequeño escuchándote con una mirada de sorpresa al ritmo que balbucea.
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Transición del balbuceo a las palabras
Alrededor de los seis meses, el bebé balbucea con intención comunicativa. Gesticula y mueve la cabeza como si le encantara decir que «no», sacudiéndola de un lado al otro. Además, señala objetos, dice adiós e imita sonidos. Por eso, es el momento de retomar con él el balbuceo y convertirlo en palabras.
Debes saber que a esa edad está mucho más receptivo en cuanto a los sonidos que oye, y tratará de imitarlos. Acompáñalo con palabras sencillas como mamá, papá, bebé, agua, etc. Del balbuceo al primer lenguaje solo hay un paso. Ten en cuenta, además, que el bebé entenderá muchas palabras antes de poder pronunciarlas y de cumplir el año de edad.
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Nombrar las cosas
Si bien el habla especial que le dedicas al bebé, está impregnado de palabras que secundan sus balbuceos, aprovecha para nombrar las cosas que le rodean o que le acercas.
Nómbrale con claridad su ropa, sus peluches, sus juguetes, las partes de su cuerpo. Míralo a los ojos mientras mueves los labios con gestualización y articulación expresiva. Sin duda, el bebé disfrutará con la voz de su mamá y su rostro.
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Jugar con una pelota de playa
Si tienes la posibilidad de llevar al pequeño a un espacio al aire libre, aprovéchalo de inmediato. Siéntate a una distancia corta frente a él con las piernas abiertas.
Después, espera a que su atención esté puesta en ti y rueda la pelota con suavidad hacia él. Intentará alcanzarla, moverla y golpearla. Sin duda, estos son movimientos que facilitan su desarrollo muscular, pero también su motricidad fina.
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Tirar de una cuerda
Elige una cuerda que esté hecha de materiales suaves que no hagan fricción con la piel del bebé. Pon un extremo en sus manos y toma el otro en las tuyas.
Después, tira con suavidad de ella y espera a que el niño intente hacer lo mismo.
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Aprender la relación causa-efecto
Desde un poco antes de los seis meses, crece la motivación por explorar el mundo tanto visual como de forma manual. Los objetos que le rodean le resultan al bebé muy atractivos y le sorprende su caída y el sonido que hacen. Tanto es así, que se animará a agarrarlos y volverlos a tirar una y otra vez.
El juego de lanzar, recoger y poner de nuevo el juguete a su alcance es mágico también por la complicidad que crea entre padre e hijo. Aprovéchalo.
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El piso, un aliado de su desarrollo motriz
Una manta, una alfombra o el propio suelo despejado de objetos peligrosos serán los aliados perfectos que permitan crear el mejor escenario para estimular al bebé. Una vez que ha aprendido a rodar, el piso es el espacio más seguro para estimular esa capacidad y para moverse.
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Estimular el gateo
Los bebés inician el gateo entre los 6 y los 7 meses de vida. El gateo es una actividad muy importante que incrementa la adquisición de nuevas habilidades y marca la pauta para la caminata.
En este sentido, una de las actividades que puedes hacer con el bebé de seis meses es estimular el gateo. Otras actividades para el bebé de seis meses también le permitirán aumentar su fuerza muscular. Un buen ejemplo de ello es mover sus pies mientras simulas que está en una bicicleta.
Todos estos ejercicios contribuyen al sano desarrollo de los niños y permiten que los momentos que compartes con ellos sean oportunidades únicas para su crecimiento. Fomentar sus capacidades es posible a través de prácticas sencillas y que no requieren de demasiado tiempo.
Por lo demás, resulta determinante saber que las necesidades de los niños van más allá de la alimentación y el cuidado físico, y que necesitan experiencias diversas para conocer y adaptarse al mundo que les rodea.
Otras Ideas para Entretener a tu Bebé
- Pegar cinta adhesiva en la trona: Con tu hijo o hija de más de seis meses de edad sentado y asegurado en su trona, y con la bandeja de está limpia, de suciedad y de otros objetos, dispón en ella varias tiras de cinta adhesiva de tal manera que se crucen entre sí. Rétale a despegarlas con un ejemplo para que vea cómo se hace y deja que actúe en solitario. Es clave no ayudarle ni darle pistas: solo debemos actuar cuando nos lo pida, si vemos que no puede avanzar. Esto fomentará su capacidad de concentración.
- Jugar con una caja de juguetes: Coloca al bebé junto a una caja llena de juguetes. Enséñale a sacar uno a uno todos los juguetes de la caja y, a continuación, a volver a guardarlos dentro de la caja.
- Esconder juguetes musicales: Esconde juguetes musicales en diferentes lugares y haz que el bebé pueda encontrarlos guiándose por su sonido.
- Tirar y devolver la pelota: Coloca al bebé a una distancia corta frente a ti, juega a tirarle una pelota e intenta que te la devuelva.
- Imitar expresiones faciales: Enséñale a imitar expresiones faciales, abrir y cerrar los ojos de forma exagerada, pestañear, abrir y cerrar la boca, sacar la lengua, hacer sonidos guturales como las vocales, etc.
- Jugar con plastilina no tóxica: Deja que el bebé juegue con plastilina (no tóxica) para que sienta su particular textura y estimular su creatividad.
- Juegos de encajar figuras geométricas: Los juegos de encajar figuras geométricas son muy útiles para su estimulación cognoscitiva.
- Garabatear con lápices de colores: Dale al bebé lápices de colores para que empiece a garabatear sobre un papel. También es interesante que arrugue el papel, lo extienda, lo rompa, etc.
- Explorar un cuento con dibujos: Dále un cuento con muchos dibujos y anímale para que pase las páginas como pueda. Poco a poco pasará más hojas y le llamará la atención. Siéntalo en tus piernas y léeselo, deja que te interrumpa tirándolo, pasando las hojas o dándole la vuelta, luego continúa la lectura.
- Reconocer las partes del cuerpo frente al espejo: Sentarse enfrente del espejo con el bebé, cogerle su manita y llevársela a las distintas partes del cuerpo mientras se indica cómo se llama es otro de los ejercicios que favorecen la estimulación cognoscitiva.
Estimulación Auditiva y del Lenguaje
En esta etapa del desarrollo, el bebé ya sabe balbucear y emitir algunos sonidos que ha aprendido por imitación a los adultos. Por tanto, también es posible realizar algunos ejercicios de estimulación del lenguaje que ayuden al bebé a incrementar su vocabulario, a comunicarse y a ganar autonomía e independencia.
- Llama al bebé siempre por su nombre y háblale como si él entendiera lo que dices.
- Ayúdale a identificar diferentes sonidos. Por ejemplo, el ruido del reloj (tic-tac), el sonido de los pájaros cundo estéis al aire libre (pio-pio), el ruido de los coches (rum-rum), etc. Después de unos días, el bebé será capaz de identificar los objetos cuando le preguntes: ¿dónde está el tic-tac?
- Ayúdale a reforzar el balbudeo: celebra con él cuando repite las sílabas varias veces o si ya es capaz de combinar dos sílabas (ma, ma, ba, ba).
- Enseña al bebé a llamar a papá y a mamá. Puedes taparte la cara con un pañuelo o papel y preguntarle: ¿dónde está papá? o ¿dónde está mamá? Tiene que saber identificar a cada uno.
- Enséñale el significado de SÍ y NO. Cuando no quieras que haga algo, no se lo permitas y mueve la cabeza hacia ambos lados al mismo tiempo que dices NO. Hacer lo mismo para el caso del SÍ.
- Muestra al bebé dibujos o peluches de animales y enséñale el sonido que hace cada uno. Por ejemplo, el perro hace "guau-guau", la vaca hace "muuu", etc. Aunque no sepa repetir los mismos sonidos, ya sabrá identificar cada animal con el ruido que hace.
- Colócale diferentes tipos de música para estimular su ritmo. Para ello, puedes bailar con él de forma más lenta o más rápida según el ritmo.
- Enseña al bebé cómo saludar y despedirse por medio de movimientos con sus manos.
Al estimular la audición del bebé, es posible que comience a hablar antes que si no se realizara. Si se pronuncia de manera exagerada, el bebé podrá ir aprendido, ya que intentará repetirlo.
Es importante recordar que cada bebé se desarrolla a su propio ritmo y que algunas actividades pueden ser más efectivas que otras para su bebé. ¡Lo más importante es disfrutar de este tiempo juntos y observar cómo tu pequeño explora el mundo que le rodea!
