A medida que el embarazo llega a su término, muchas futuras mamás se preocupan por saber cuándo se encaja el bebé para poder tener un parto vaginal (sin cesárea). Es normal que una serie de cuestiones relacionadas con esta cuestión revoloteen sin descanso por sus mentes: en qué semana debería estar encajado el bebé, cómo saber si ya se encuentra bien posicionado, qué se nota en este caso…
Para tener un buen parto, el bebé debe colocarse haciendo el pino, es decir con la cabeza hacia abajo. Ten en cuenta que si la cabecita de tu bebé es lo primero que sale, ensancha el canal del parto. En cambio, cuando el bebé no se da la vuelta y viene de nalgas.
¡BEBÉ de NALGAS! 😳🔄 Ejercicios para GIRARLO antes del parto
¿Cuándo se considera que el bebé está de nalgas?
La presentación de nalgas, pelviana o podálica es el nombre que recibe la presentación en la que la pelvis fetal está en contacto con la pelvis materna (en concreto, con su estrecho superior). Por tanto, el feto se encuentra "sentado" sobre la pelvis de la madre.
Tipos de presentación de nalgas. Fuente: reproduccionasistida.org
Sin embargo, se pueden distinguir tres tipos de presentación de nalgas:
- Presentación de nalgas francas o puras: las piernas del bebé se encuentran estiradas hacia arriba. Por tanto, los pies estarán cerca de la cabeza. Es la presentación de nalgas más frecuente, entre un 65-70% de los casos.
- Presentación de nalgas completas: el feto está sentado sobre la pelvis materna, con las rodillas dobladas y los pies cerca de las nalgas. Se encuentra en un 5% de los casos de presentación de nalgas.
- Presentación de nalgas incompletas: en un 25-30% de ocasiones, el bebé se encuentra de nalgas, pero con uno o ambos pies en la vagina. Es en el momento del parto cuando puede producirse este prolapso de los pies.
¿Por qué el bebé se presenta de nalgas?
Hay ciertos factores que pueden dificultar que el bebé se dé la vuelta espontáneamente para colocarse en posición cefálica. Entre ellos, se encuentra:
- Bebé prematuro o con bajo peso.
- Alteraciones en la morfología del útero materno.
- Placenta previa.
- Cordón umbilical corto.
- Problemas con el volumen de líquido amniótico: oligohidramnios y polihidramnios.
- Embarazo múltiple.
No obstante, en muchas ocasiones (50-80%), las causas por las que el bebé se encuentra en posición podálica son desconocidas.
Ejercicios y Técnicas para Favorecer el Encajamiento Fetal
Para que el final del embarazo no se nos haga muy cuesta arriba existen algunos ejercicios y actividades que nos pueden ayudar a que nuestro bebé se anime a nacer sin tener que esperar a que nos induzcan el parto.
A partir de la semana 34 (o tras la ecografía del tercer trimestre), es posible realizar ciertos ejercicios o técnicas para intentar que el bebé se coloque en presentación cefálica. Si se realizan antes, aún puede ocurrir con frecuencia que el bebé se gire de manera espontánea. Estos métodos no garantizan el éxito, pero pueden ayudar y favorecer que el bebé gire y se coloque con la cabeza hacia abajo.
Ejercicios Recomendados
Hay una serie de ejercicios que la embarazada puede realizar, incluso en casa, para intentar favorecer que el bebé que viene de nalgas se dé la vuelta. No obstante, se debe consultar primero con el ginecólogo o matrona para comprobar que no existe ninguna contraindicación.
- Gatear sobre una manta o esterilla, para no hacerse daño en las rodillas.
- Practicar yoga adaptado al embarazo. Muchas de las posturas adaptadas en el yoga para embarazadas ayudarán al bebé a girarse. Una de ellas es la posición del gato.
- Ponerse a cuatro patas apoyando rodillas, pies y manos, para luego apoyar los antebrazos y bajar la cabeza y los hombros hacia el suelo. Esta postura final se puede mantener durante unos 10 minutos.
- Realizar ejercicios en el agua y matronatación.
No obstante, también es importante recordar la importancia de mantenerse activa durante todo el embarazo y realizar ejercicio adaptado a cada periodo gestacional si el especialista no lo ha contraindicado.
Moxibustión
La moxibustión es una técnica de medicina tradicional china que utiliza artemisa para elaborar una especie de puro, el cual se acerca caliente a un punto del pie en la parte externa del dedo meñique (en este caso de presentación fetal de nalgas).
Lo recomendable es consultar al ginecólogo/matrona y a un especialista en medicina tradicional china acerca de su eficacia, sus contraindicaciones y cómo realizarla correctamente (ya que una vez aprendida, esta técnica podría realizarse en casa).
Moxibustión para presentación podálica. Fuente: ginefiv.com
Versión Cefálica Externa (VCE)
La versión cefálica externa (VCE) es una maniobra obstétrica llevada a cabo en el hospital por un especialista (o dos) entrenado en esta técnica. Consiste en intentar girar poco a poco al bebé que se presenta de nalgas para que adopte la posición cefálica.
La VCE se realiza, como su nombre indica, de manera externa, es decir, el especialista coloca sus manos por fuera del vientre materno.
Esta técnica se suele realizar en la semana 36 o 37 de gestación si no existe ninguna contraindicación y la embarazada decide someterse a ella. Además, ya que la VCE trata de evitar la cesárea a la que se recurre en muchos casos de presentación de nalgas, la embarazada no debe tener contraindicado el parto vaginal.
La realización de la VCE es molesta y quizá algo dolorosa, pero es un procedimiento breve y suele ser tolerado. No obstante, se puede realizar tras la administración de analgésicos (siempre por parte del especialista) o con el uso de anestesia.
Finalmente, es importante mencionar que puede que no se consiga girar al bebé o que, incluso, este vuelva a darse la vuelta después del procedimiento. Además, la VCE puede tener algunos riesgos o complicaciones (los más graves son poco frecuentes), por lo que la mujer debe ser informada previamente de todo.
Otros Consejos y Técnicas
- Andar a un ritmo moderado: Genera un movimiento en la pelvis propicio para que el bebé se descienda y se encaje. Para todos los ejercicios físicos se aconseja una intensidad intermedia y acorde al estado físico de la madre.
- Estimulación de los pezones: La succión de los pezones que sucede durante la lactancia provoca la segregación de oxitocina. Así, estimular uno de los pezones hasta que se generen contracciones adelanta este proceso. Se puede hacer con un masaje, con otro bebé (si tienes un hijo que esté mamando) o con un sacaleches.
- Relajación: Cuando este momento empieza a generar ansiedad, el cuerpo segrega adrenalina, inhibidor de la oxitocina, hormona responsable de que el parto tenga lugar. En esta misma línea, los baños calientes también inducen la relajación y relajan los nervios que una madre pueda sentir en estos últimos días.
- Técnicas Manuales (Osteopatía): "La osteopatía, mediante una serie de técnicas manuales o tratamientos no invasivos se intenta, al final del embarazo, devolver la flexibilidad a la columna vertebral y la correcta movilidad a la pelvis materna. Aliviar tensiones musculares en la zona, de forma que la madre se sienta más relajada y confortable, y el bebé se pueda colocar de la forma más correcta, de forma que puede ayudarnos a que el parto se inicie o a que la dilatación se acorte", indica esta especialista. Cualquiera de estos métodos requiere de la profesionalidad y experiencia de un profesional correctamente formado.
Ejercicios de Movilidad Pélvica
La importancia de trabajar la movilidad de la pelvis durante el embarazo facilita que nuestro bebé pueda pasar a través del canal del parto. ¡Pero no sólo nos ayuda ese día! ¡Nos ayudará a sentirnos mejor durante todo el embarazo y evitar molestias en la espalda, la barriga y el pubis!
Aquí os presentamos los ejercicios que favorecen liberar las tensiones de la zona lumbar y la pelvis y que ayudan al bebé a posicionarse de forma adecuada antes de parir.
- Estiramiento dinámico del psoas: Tener un psoas (flexor de la cadera) tenso limita la movilidad de la columna lumbar, pelvis y cadera. Esto podría reducir nuestra capacidad de adoptar posturas fisiológicas durante el parto natural.
- Ejercicio de movilidad para la pelvis media: En este ejercicio el objetivo es aumentar la elasticidad de los aductores (la cara interna de las piernas) que de forma indirecta mejorará la flexibilidad del suelo pélvico.
- Ejercicio de movilidad de la pelvis superior en cuadrupedia: Este ejercicio favorece la apertura de la pelvis superior (la zona entre los huesos ilíacos) y, a la vez, el posicionamiento occípito anterior del bebé.
- Rotaciones externa e interna de las caderas: El objetivo de este ejercicio es movilizar las articulaciones de las caderas y a la vez modificar los espacios en la pelvis superior e inferior.
- Movimientos pélvicos sentada en la fitball: Los movimientos de la pelvis en la posición sentada sobre la pelota de pilates hacen que la zona lumbar se libere de las tensiones y la pelvis aumentará su movilidad.
- Giros de la pelvis con las caderas en rotación externa: Este ejercicio relaja la espalda, masajea la zona del sacro y a la vez aumenta el diámetro de la pelvis superior ya que nuestras caderas permanecen en la rotación externa.
- Rotaciones de las caderas en la posición semisentada: Este ejercicio, igual como el que hicimos a cuatro patas, consiste en realizar grandes movimientos de la rotación externa e interna de las caderas.
¿Y si el bebé no se da la vuelta?
Es cierto que en los últimos años (a partir del año 2000), cuando un bebé venía de nalgas, se optaba por la cesárea programada, ya que se pensaba que era mejor respecto al parto vaginal en bebés de nalgas a término.
No obstante, estudios posteriores han mostrado que, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos y con un adecuado control y atención al parto, el parto vía vaginal es una opción razonable en el caso de un bebé a término que viene de nalgas.
Entre estos requisitos se encuentra:
- Crecimiento intrauterino adecuado y peso estimado inferior a 4000 gramos.
- Actitud de la cabeza fetal (evaluada preferiblemente por ecografía al inicio del trabajo de parto) en flexión o indiferente.
- Presentación de nalgas puras o completas. La presentación de nalgas incompletas se asocia más a problemas relacionados con el cordón umbilical o a un riesgo mayor de atrapamiento de la cabeza fetal por una dilatación del cérvix incompleta.
En el caso de intentar el parto por vía vaginal, adoptar una posición en cuclillas es una buena idea. No obstante, si el parto no progresa bien, se realizará una cesárea.
Por todo ello, es importante que la mujer cuyo bebé viene de nalgas se informe previamente de todas sus posibilidades.
