Cómo Dejar de Producir Leche Materna: Consejos y Remedios

Una duda habitual en las madres es si son capaces o no de producir toda la leche que necesita el bebé. Es importante aclarar que la producción de leche depende de la estimulación que realiza la succión del bebé vaciando el pecho.

Hay leche pero la madre no se nota la “subida" y duda de que tenga suficiente. Las primeras 48 horas de vida el bebé se alimenta del calostro de su madre, pero casi ninguna madre lo ve salir del pecho, incluso apretándoselo. Por otro lado, tras la subida, muy pocas madres notan que la leche sale a chorro o que mojan los empapadores y, sin embargo, la mayoría produce la leche que su bebé necesita.

A partir del tercer día, si el bebé mama de forma adecuada, más de 8 veces al día y hace 3 o más deposiciones al día, se puede decir que está alimentando correctamente. Con el tiempo, después de las primeras semanas, el pecho deja de parecer duro y lleno para estar más blando, sin dejar de producir leche. Además el bebé tarda menos en hacer las tomas y extrae la leche más eficazmente.

Ante este cambio, algunas madres creen que no se alimenta adecuadamente o que deja el pecho tan pronto porque tienen poca leche. Si el niño está tranquilo y feliz y moja 4-5 pañales diarios, es que está tomando la leche que necesita. Además el pediatra irá controlando la evolución en los controles de salud.

Algunas madres utilizan puntualmente el extractor para situaciones determinadas. Hay leche suficiente pero tras utilizar el extractor no se observa salida de leche o sale muy poca. La cantidad de leche que una madre puede extraerse con un sacaleches es menor que la que el bebé puede extraer con la succión y que está disponible para él en la mama.

El bebé ha crecido bruscamente y necesita más leche. Existen picos de crecimiento del bebé en los que pedirá de manera más frecuente, pareciendo que no se queda satisfecho con la cantidad de leche que toma al pecho. La madre tiene leche suficiente, pero el bebé no la puede obtener. El bebé mama menos de 8 veces al día o se limita la duración de la toma. La posición del niño o el agarre del pecho no son adecuados.

El bebé puede estar mucho tiempo al pecho, pero no puede vaciar completamente la mama. Sólo obtendrá la leche del comienzo de la toma (con menor contenido graso) por lo que no se queda saciado. Si esta situación no se corrige, como el bebé no vacía bien las mamas, éstas dejan de producir la cantidad de leche que necesita el bebé. Puede haber dolor al mamar o grietas. La solución consiste en corregir la posición o el agarre.

Para amamantar a demanda, el bebé tiene que mamar siempre que quiera. El agarre al pecho debe ser correcto: la boca abarca el pezón y gran parte de la areola y el labio inferior está evertido (hacia afuera). El bebé debe mamar todo el tiempo que quiera del mismo pecho. Así soltará el pecho espontáneamente cuando esté saciado, es decir cuando obtenga la leche del final de la toma, que es la que más contenido graso y mayor poder saciante tiene. Además coincidirá con el vaciado de la mama, solicitando así al pecho que continúe con la producción.

Los bebés maman para alimentarse, pero también para consolarse y para sentirse protegidos y queridos. El pecho necesita el estímulo de la boca del bebé (la succión) para fabricar leche. Si por el contrario el bebé hace tomas escasas, está decaído o muy irritable, no moja el pañal suficientemente, las deposiciones no han cambiado de color desde el primer meconio a pesar del paso de los días, la madre tiene grietas y dolor en el pecho con las tomas, entonces, puede que el bebé no esté tomando toda la leche que necesita.

En este caso es importante consultar con un profesional para valorar la lactancia y el peso del bebé y poder identificar la causa de una posible hipogalactia. Ninguna de las causas de la hipogalactia se soluciona exclusivamente administrando suplementos de leche artificial.

Métodos para Cortar la Leche Materna

Muchas mujeres se enfrentan al problema de cómo cortar la leche materna. Y es que no siempre es fácil, sobre todo cuando se ha dado el pecho porque, en general, el cuerpo sigue produciendo leche mientras dura la lactancia con el fin de garantizar la alimentación del recién nacido.Sin embargo, hay ocasiones en las que el bebé ya no quiere pecho y hay que pasar a otra alimentación, o bien se tiene que comenzar el destete por su edad. Son solo algunos de los casos en los que es necesario cortar la leche materna si el cuerpo no lo hace de forma natural.

Para cortar la leche materna, reduce gradualmente las sesiones de lactancia, sustituyéndolas por alimentos sólidos o fórmula. También puedes utilizar métodos como extraer menos leche cada vez.

Seguramente hayas oído hablar de unas pastillas para retirar la leche materna. Sin embargo, ¿quién receta la pastilla para cortar la leche? Solo puede hacerlo un médico, por lo que antes de ir a la farmacia deberás pasar por él o ella.

Tratamientos Clínicos

Para cortar la leche materna existen varios tratamientos clínicos, como los siguientes:

  • Pastillas para cortar la leche materna: En general, es el tratamiento más utilizado porque es una de las maneras más rápidas de cortar la leche materna, aunque puede llegar a ser un poco agresivo. Así pues, solo se recomienda en aquellos casos que no forman parte del destete natural, o bien si la mujer tiene algún problema de salud. Lo más habitual es que se emplee el medicamento Dostinex, que es el más usado cuando se precisa cortar la leche de golpe, o la Cabergolina, cuya acción en el organismo se centra en reducir la prolactina en la sangre, dificultando así el aumento de la producción de leche.
  • Vitaminas para retirar la leche materna: Otro de los tratamientos médicos más empleados para cortar la leche materna urgente es tomar vitamina B6, cuya ingesta se realiza principalmente por vía oral a través de pastillas o cápsulas. La clave está en que esta vitamina frena la producción de prolactina plasmática, que es la hormona vinculada con la leche materna.
  • Inyecciones para dejar la lactancia materna: El médico también puede prescribir inyecciones para cortar la leche materna. En este caso, son de estrógenos.

Como producir más LECHE MATERNA | Recetas para Mamás

Remedios Naturales

Además de los tratamientos médicos que hemos comentado anteriormente para cortar la leche materna, existen otros remedios naturales que son de ayuda, aunque no tienen base científica. Sin embargo, se han utilizado desde hace muchos siglos, pues son consejos que pasan de generación en generación dentro de las familias. Te los mostramos a continuación:

  • Té de salvia: Beber el té de salvia es una de las maneras naturales de cortar la leche materna, porque es un estrógeno natural que frena la producción. La forma de tomarlo es sencilla, pues solo tienes que preparar un té como una infusión normal. Además, en muchas herboristerías y tiendas naturistas lo puedes encontrar con la bolsita preparada y lista para hacer la infusión con tan solo calentar el agua.
  • Compresas frías: Colocar compresas frías o bolsas de hielo cubiertas con algún paño sobre los pechos también te puede ayudar a cortar la leche materna. La clave está en que ayuda a bajar la inflamación, que es habitual que se produzca tras el parto y durante las primeras semanas del postparto al aumentar el tamaño del pecho por la mayor afluencia de sangre a las mamas y de líquido linfático, a lo que se suma la propia leche materna.
  • Hojas de col: Realmente, no hay muchas investigaciones que corroboren la eficacia de poner hojas de col sobre los pechos. Sin embargo, hay personas que lo han probado y dicen que funciona. La clave está en coger las hojas de repollo o col (mejor si previamente han estado en la nevera) y colocarlas sobre los senos, evitando el pezón.

Consejos Complementarios

Aparte de los tratamientos y remedios naturales que te hemos comentado para cortar la leche materna, aún puedes seguir otra serie de consejos complementarios que son de gran ayuda:

  • Quitar las tomas de forma gradual: Este método es más natural y respetuoso para las mamas, aparte de evitar que puedan aparecer problemas, como la congestión de la mama o la mastitis. Quitar las tomas siempre tiene que hacerse progresivamente, de manera que quites una un día y esperes cuatro días hasta quitar otra, y así sucesivamente hasta que ya no quede ninguna. En pocos días, el pecho dejará de producir leche.
  • No sacar leche: Para cortar la lactancia no es bueno utilizar los aparatos para sacar leche materna, ya que con estos sistemas se aumenta la producción.
  • No estimules los pezones: La estimulación de los pezones aumenta la producción de leche. Es recomendable que no emplees sujetadores que los presionen mucho.
  • Beber agua: La deshidratación ayuda a producir más leche. Por lo tanto, es importante beber abundante agua.

Con estos consejos y tratamientos sobre cómo cortar la leche materna, esperamos haberte ayudado a saber más sobre las soluciones que tienes a tu disposición.

Relactación: Retomar la Lactancia Materna

La lactancia materna es el mejor alimento para tu bebé. No obstante, en algunas ocasiones la mamá se ve forzada o tiene que tomar la decisión de interrumpir la lactancia materna y dar el biberón a su bebé durante un determinado periodo de tiempo. ¿Cómo retomar la lactancia materna tras este descanso? El concepto “relactar” se refiere al procedimiento mediante el cual la madre consigue volver a producir leche después de que la lactancia haya disminuido de forma total o parcialmente.

Tras al parto, algunas madres primerizas encuentran tantas dificultades a la hora de dar el pecho que deciden dejarlo y comenzar con la leche artificial. Sin embargo, después de varias semanas, cuando ya la ansiedad tras el parto ha desaparecido, muchas madres deciden volver a intentarlo por recomendación de los especialistas. Otras mamás deben dejar de dar el pecho por enfermedad u hospitalización, por ejemplo.

Pero, ¿es posible volver a dar el pecho una vez se ha abandonado? Como hemos adelantado, sí es posible retomar la lactancia materna del bebé pero, para ello, es necesario realizar un plan de relactación que se amolde a tu situación personal. Una buena opción es dejarse guiar por un profesional sanitario. Sí, siempre será recomendable volver a dar el pecho. Recuperar la leche materna es posible pero no sencillo. Puede ser un camino largo y complicado pero, cuando lo consigas, pensarás que es una de las mejores decisiones que has tomado.

Proceso de Relactación

Lo primero que deberás hacer será recuperar la producción de leche. Para ello, deberás estimular el pecho con la propia succión del bebé. Es la forma más natural y más recomendable. Ahora bien, si optas por este método tendrás que ofrecer el pecho al bebé de forma continuada, cada dos horas como máximo, para que la producción de leche vaya en aumento. En caso de que el bebé rechace el pecho, que suele pasar tras un largo periodo de ausencia de leche materna, deberás estimular la producción de leche mediante el vaciado manual del pecho.

Si el bebé ha estado tomando el biberón durante varias semanas, es importante darle un pequeño margen para que acepte de nuevo el pecho. Así que, durante esas primeras semanas de reincorporación, tendrás que alternar la leche materna y la leche artificial. Tras el parón, es habitual que el bebé rechace el pecho de la madre al no conseguir la cantidad de leche que necesita. Para evitar esto, los expertos recomiendan el uso de un relactador.

Este es un accesorio que consiste en una bolsa, en un biberón o en un vaso donde se introduce la leche de fórmula y un pequeño tubo por el que pasa el alimento artificial. En ocasiones, la lactancia materna exclusiva no se vuelve a recuperar, sino que se deberá usar una lactancia mixta hasta que el bebé comience a tomar alimentos complementarios.

Preguntas Frecuentes Sobre la Lactancia Materna

Es frecuente que la madre se haga muchas preguntas: ¿podré darle el pecho? ¿tengo suficiente leche? ¿es buena? ¿cuánto tiempo tiene que pasar entre toma y toma? ¿cómo sé que come lo suficiente? ¿por qué no se coge bien? ¿qué haré cuando tenga que volver a trabajar?

Para informarte y ofrecerte la posibilidad de plantear tus dudas y compartir tus experiencias, existen numerosas asociaciones tanto a nivel internacional como a nivel provincial, e incluso local. Asimismo, en USP Instituto Universitario Dexeus hemos creado el Grupo de Consulta y Asesoramiento a la Lactancia Materna.

¿Por qué algunas mujeres tienen leche y otras no?

Son muy pocas las mujeres que no pueden amamantar a sus hijos por razones médicas (déficit de prolactina, tejido mamario insuficiente, etc.). La causa mayor de fracaso en la lactancia durante los primeros 15 días de vida son los errores en la técnica de la lactancia, la administración precoz de biberones o del chupete, la falta de succión por un horario rígido con pocas tomas al día o el vaciado incompleto de las mamas. La madre debe ingerir líquidos abundantes (agua, zumo, caldo, infusiones, leche...) y revisar la posición al pecho y la técnica de alimentación, estableciendo un ritmo flexible “a demanda” de las tomas.

¿La leche materna no alimenta tanto como la leche adaptada?

La leche materna es el alimento óptimo y suficiente para los recién nacidos y lactantes hasta los 6 meses de edad. La leche adaptada se digiere con mayor dificultad, más lentamente, y por ello se pueden espaciar más las tomas, pero está comprobado que el lactante alimentado de forma natural tiene un mejor estado digestivo y metabólico.

La leche materna posee ciertos componentes exclusivos (lactoferrina, inmunoglobulinas, peroxidasa, complemento, etc.) que protegen al lactante frente a las infecciones; además su contenido en grasas (tipo omega 3 y 6) favorece el desarrollo del sistema nervioso; parece tener también un papel protector en la incidencia de la muerte súbita del lactante; disminuye la aparición de dermatitis del pañal; previene la obesidad, hipertensión arterial y arterioesclerosis en edades posteriores de la vida adulta; previene la aparición de alergias e incluso parece poseer propiedades anticancerígenas. Todo ello no ha podido ser conseguido con las leches adaptadas, aún en sus formulaciones más actuales.

Mi bebé de 2 días de vida parece estar muerto de hambre y pierde peso, ¿qué hacer?

Durante los primeros días, el pecho produce el “calostro”, que es el alimento ideal para los primeros días de vida de un recién nacido. Aunque la cantidad de calostro que se produce es pequeña, es suficiente para el bebé, que debe preparar su tubo digestivo para recibir a los 3 ó 4 días la “leche de transición”, y a los 10 días la leche madura. La pérdida de peso fisiológica es, por lo tanto, natural y necesaria.

¿Cómo saber si mi hijo mama lo suficiente?

Sabremos que un bebé come lo suficiente si:

  • Aumenta de peso.
  • Moja los pañales unas cinco veces al día.
  • Hace un mínimo de 3 ó 4 deposiciones por semana, aunque suelen ser mucho más frecuentes durante los primeros 2 meses.
  • Realiza al menos 6 tomas diarias.
  • Los pechos aparecen más vacíos después de las tomas, quedando más blandos que al iniciarla.

¿Cuáles son los alimentos prohibidos si le estoy dando pecho a mi hijo?

Clásicamente se ha dicho que algunos alimentos (espárragos, alcachofas, ajo, cebolla o algunas especias) dan mal sabor a la leche y no deben tomarse. Es posible que algunos de ellos al ser volátiles o de sabor amargo puedan dar distinto sabor a la leche materna, pero ello depende de la cantidad ingerida y en principio no hay razón para evitar su consumo moderado. Sin embargo, si se sospecha en casos concretos que algún alimento determinado le sienta mal al recién nacido, es preferible evitarlo.

Tampoco es conveniente ingerir alcohol o tomar otras drogas o medicamentos, incluido el tabaco. No es necesario que la madre tome demasiada leche de vaca, como clásicamente se había recomendado, ya que el uso de suplementos de calcio durante el embarazo y la lactancia es ya una práctica rutinaria y se podría favorecer alguna intolerancia o alergia a proteínas de la leche. Si en la familia existen antecedentes de alergia a algún alimento, también es prudente evitarlos.

La lactancia materna exclusiva conviene mantenerse hasta el 6º mes: es beneficioso dar el pecho sea cual sea la duración de la lactancia, pero para potenciar al máximo sus efectos es importante alimentar al lactante exclusivamente con leche materna hasta los 6 meses y continuar como mínimo hasta el año de edad. A partir de los 6 meses, deberán también introducirse otros nutrientes.

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