Elegir la mejor cuna para tu bebé es una decisión crucial, ya que este mueble será su espacio de descanso durante los primeros años de vida. La cuna para el bebé es el elemento principal de la habitación del pequeño, por lo que es importante elegirla de forma consciente. La cuna es un mueble imprescindible para el descanso y el sueño del bebé. Se debe procurar que cumpla con una serie de pautas que garanticen tanto la confortabilidad como la seguridad del pequeño, quien, en sus primeros meses de vida, pasará allí muchas horas al día.
Antes de fijarte en el diseño o el color, la seguridad es el pilar fundamental. Una cuna segura es un espacio de tranquilidad para ti y para tu bebé.
Elegir la primera cuna de tu bebé es una de las decisiones más importantes y emocionantes. No se trata solo de un mueble, sino del espacio seguro donde descansará y soñará durante sus primeros meses y años.
Este artículo detalla algunas características esenciales de la cuna del niño, cuáles son sus medidas recomendadas y qué cuidados se deben tener en relación con el colchón, las almohadas y los juguetes. También ofrece algunas indicaciones acerca de dónde se aconseja colocarla.
Antes de entrar en detalle, te recomendamos hacer clic en el vídeo que encontrarás más abajo en el artículo, donde nuestros simpáticos personajes de Shopping Tips te explican, de forma visual y entretenida, los aspectos clave que debes considerar al elegir la cuna ideal para tu bebé. ¡No te lo pierdas!
Características esenciales de la cuna del bebé
La cuna es un mueble muy simple, en el cual a menudo no se piensa demasiado, ya que todas las cunas parecen más o menos iguales. Sin embargo, hay algunos detalles que es importante tener en cuenta para asegurar tanto la comodidad como la seguridad del bebé en un sitio en el cual, durante sus primeros meses de vida, pasará muchas horas cada día.
Según explica la Asociación Española de Pediatría (AEP) en su ‘Guía Práctica para Padres‘, la cuna debe ser «amplia y confortable, homologada, estable, con formas lisas o redondeadas que garanticen la seguridad». Como la mayoría de las cunas son de madera, el cuidado se debe centrar; por un lado, en que su terminación carezca de astillas, clavos, tornillos y otras piezas salientes con las que el niño pudiera hacerse daño; y, por el otro, hay que evitar barnices, pinturas o decoraciones que puedan resultar tóxicos o nocivos para el bebé.
Medidas recomendadas para la cuna
El documento también ofrece precisiones en cuanto a las medidas recomendadas para el lugar de descanso del niño. La altura interna, es decir, la medida desde el punto más profundo hasta el más alto de la barandilla, debe ser de al menos 60 centímetros. Entre el punto menos profundo y el límite superior, la distancia mínima requerida es de 30 centímetros.
Por lo general, las cunas tienen barrotes. La separación entre los barrotes es de vital importancia, ya que si es demasiado pequeña, el bebé podría introducir allí alguna parte de su cuerpo y quedar atrapado, mientras que si es demasiado grande, podría pasar todo su cuerpo y caer por allí. La AEP indica que el espacio entre ellos debe medir entre 4,5 y 6,6 centímetros.
Incluso una cuestión que puede pasar inadvertida, como el hueco que queda entre el colchón y los bordes de la cuna, está regulada: no deben quedar más de dos centímetros de espacio a cada lado. Esa distancia, que para un adulto es muy poca, representa mucho más para un recién nacido.
Colchones, almohadas y juguetes: ¿Qué debes considerar?
El colchón del bebé tiene que ser lo bastante duro para evitar que pudiera hundir su cara en él, con el consiguiente riesgo de asfixia. También se sugiere que sea resistente y transpirable, es decir, que permita que el aire circule por su interior. Lo más apropiado es que sea de muelles, látex o viscoelástico. Y, según la AEP, «sería conveniente introducir el colchón en una funda con cremallera y un protector», que además pueden ser antiácaros e hipoalergénicos.
Por otro lado, al menos hasta los dos años de edad, en la cuna no debe haber almohadas, cojines ni otros objetos blandos, ya que son un factor de riesgo de asfixia para el bebé. Y el de asfixia no es el único peligro. También la muerte súbita del lactante, cuyas causas los científicos hasta ahora no han logrado esclarecer, es más probable cuando el niño duerme con almohadones u otros objetos blandos en la cuna. Si se considera que necesita dormir con la cabeza algo más elevada que el resto del cuerpo, se puede colocar una toalla plegada debajo del colchón.
A partir de los dos años, se pueden incorporar almohadas pequeñas, que se ajusten a las medidas de su cuerpo.
Con respecto a los juguetes y otros objetos, se debe procurar que siempre queden fuera de la cuna, salvo cuando uno de ellos se convierta en el objeto transicional del niño, caso en el cual hay que asegurarse de que no represente ningún peligro. Si se ha de poner algún juguete móvil sobre la cuna, es fundamental que quede fuera del alcance del bebé y tomar todas las previsiones de seguridad para reducir al mínimo las posibilidades de que se caiga. Y también hay que evitar las cintas atadas a la cuna, ya que representan un importante peligro de asfixia para los pequeños.
¿Cuál es la mejor cuna y cómo elegirla?
¿Dónde colocar la cuna del bebé?
La cuna se debe colocar en una esquina o rincón de la habitación. Lo más importante es que no esté cerca de fuentes de calor o frío excesivos, ni tampoco de corrientes de aire. También se debe poner especial atención para que ni cuadros, ni estanterías, ni ningún otro elemento que pudiera caer por accidente quede encima de este mueble infantil.
Los expertos de la AEP también recomiendan que, durante los primeros 4 o 5 meses de vida, la cuna esté cerca de sus padres, pero separada de donde ellos duermen. Diferente es cuando se decide practicar el colecho: el pequeño no estará separado de sus padres pero, claro está, tampoco usará la cuna.
Otro consejo de los pediatras es que el niño se acostumbre desde bien bebé a que “la noche es para dormir” y, por lo tanto, a dormirse solo en la cuna, y no en los brazos de su madre o su padre. Los recién nacidos pueden pasar hasta 18 horas al día durmiendo, entre los 6 y 9 meses suelen dormir unas 15 horas y alrededor del año necesitan dormir unas 11 o 12 horas.
Normativa y estándares de seguridad
Toda cuna vendida en España debe cumplir con la estricta normativa europea UNE-EN 716. Esta norma garantiza que el diseño, los materiales y la estructura de la cuna han superado rigurosas pruebas de seguridad.
Por ello, los estándares de seguridad son los que rigen la fabricación de estas cunas, pensados para cumplir con las expectativas que se esperan de un producto como este, siempre velando por la salud de los más pequeños.
Requisitos de seguridad clave:
- Separación entre barrotes: Debe ser de entre 4,5 cm y 6,5 cm para evitar que el bebé pueda introducir la cabeza y quedar atrapado.
- Materiales seguros: Los bebés exploran el mundo con la boca, y los bordes de la cuna no serán una excepción.
- Estabilidad: La cuna debe ser robusta y estable, sin piezas sueltas o que se tambaleen.
- Altura ajustable del colchón: Es recomendable que bajes el colchón cuando tu hijo empiece a sentarse.
- Tamaño del armazón: En el interior de la cuna debe caber, bien ajustado, un colchón estándar de al menos 1,31 metros de largo por 70,5 cm de ancho.
Los bordes de la cuna deben ser, como mínimo, de 30 cm.
¡Un truco para verificar la estabilidad de la cuna! Apoyando las manos a los dos lados de la cuna, sacúdela ligeramente. Si las oscilaciones son mínimas, es que está bien hecha y es segura.
Un tema que preocupa mucho a nuestros clientes es la seguridad de su bebé en las cunas. Nos preocupa el bienestar de tu pequeño y queremos que conozcas y te formes más en este ámbito, ¿has oído hablar de la normativa reglada de las cunas?
Tu bebé está solo y sin supervisión cuando está en su cuna. Por este motivo debe ser un lugar totalmente seguro para él o ella.
Tipos de cunas disponibles en el mercado
¿Ya tienes claro qué tipo de cuna encaja contigo? El mercado ofrece diferentes soluciones para cada necesidad.
- Moisés o minicuna: Más pequeñas y ligeras, son perfectas para los primeros 4-6 meses y para hogares con poco espacio. El moisés es aún más pequeño que la minicuna y puede tener forma ovalada o cesta. No se recomienda su uso diario debido al grosor limitado del colchón y menor robustez.
- Cuna colecho: Diseñadas para unirse de forma segura a la cama de los padres, facilitando la lactancia nocturna y el contacto. Suelen tener un lateral extraíble y un sistema de anclaje a la cama principal.
- Cuna estándar: Son las cunas de tamaño estándar (normalmente 60×120 cm). Son una opción duradera y robusta que servirá a tu bebé hasta los 2 o 3 años. Una cuna estándar (60×120 cm) se suele usar hasta los 2 o 3 años, o hasta que el niño sea capaz de trepar por ella.
- Cuna evolutiva: Son la inversión más versátil a largo plazo. Hay cunas que evolucionan según el pequeño crece, transformándose en camas infantiles o incluso en escritorios o divanes. Son una muy buena opción para rentabilizar el gasto.
Accesorios y elementos a evitar
- Protectores acolchados: Los protectores acolchados que se ponen alrededor de la cuna, ya no son recomendables. Varias organizaciones, como la Academia Estadounidense de Pediatría, no los recomiendan ya que aumentan el riesgo de asfixia. Las asociaciones de pediatría desaconsejan el uso de protectores, almohadas o peluches dentro de la cuna durante los primeros meses por el riesgo de asfixia.
- Accesorios para la cuna: Los accesorios para las cunas de los bebés son toda una tentación; sin embargo, no siempre son seguros. Evita las decoraciones elaboradas que puedan romperse y causar que un bebé se atragante.
Consideraciones adicionales
Hay muchos tipos de cunas disponibles y no existe una opción universalmente perfecta. Lo más importante es valorar tus necesidades familiares: ¿prefieres una solución económica, evolutiva o portátil? ¿Tienes espacio suficiente en la habitación? Sea cual sea tu elección, asegúrate de que la cuna cumpla con la normativa de seguridad vigente, esté fabricada con materiales seguros y sea adecuada para la edad y el desarrollo de tu hijo.
En Mi bebé y yo, puedes consultar opiniones reales de otras familias en nuestro apartado Opiniones sobre cunas para bebés.
Dependerá del presupuesto, el espacio y la planificación familiar. Generalmente, los niños utilizan la cuna hasta los 2 o 3 años, aunque los modelos convertibles o cuna-cama pueden prolongar su uso hasta los 5 o 6 años.
A la hora de vestir la cuna es esencial elegir tejidos naturales transpirables, como el algodón orgánico o el lino. También hay que tener en cuenta la época del año y asegurarnos de que el bebé no pasa frío ni calor. Los sacos garantizan que el pequeño no se desarropa durante el tiempo que permanece dormido. Los cojines están desaconsejados, al igual que los peluches grandes y los juguetes duros.
Si bien todos los padres quisiéramos pasar una noche ininterrumpida de sueño, cabe preguntarse si realmente estos inventos satisfacen las necesidades reales del bebé, o simplemente están para comodidad de sus padres. Si los bebés pudieran hablar, ¿pedirían otra cosa diferente que no fuera el de ser acunados por los brazos de mamá y de papá? De hecho, el llorar y despertar con frecuencia, ¿no expresan una necesidad biológica de atención, alimentación y cariño?
Tabla resumen de características importantes
| Característica | ¿Por qué es importante? | Recomendación |
|---|---|---|
| Somier regulable | Permite adaptar la altura del colchón. Una posición alta facilita coger al bebé recién nacido sin forzar la espalda. Una posición baja evita que pueda salirse cuando empiece a ponerse de pie. | Imprescindible. Busca cunas con al menos 2 o 3 niveles de altura. |
| Ruedas con freno | Facilitan mover la cuna para la limpieza o para cambiarla de habitación. | Asegúrate de que al menos dos de las ruedas tengan un sistema de bloqueo fácil de activar y desactivar. |
| Medidas de la cuna | El tamaño estándar es de 60×120 cm. Las convertibles suelen ser de 70×140 cm. | Mide bien el espacio de la habitación antes de comprar. Deja suficiente espacio alrededor de la cuna para poder moverte con comodidad. |
| El colchón adecuado | No suele venir incluido. Debe ser firme, transpirable y del tamaño exacto de la cuna, sin dejar huecos entre el colchón y los laterales. | Prioritario. |
