Esgrafiado para niños: Qué es y cómo se hace

Este verano, combate el aburrimiento con creatividad. Las vacaciones son el momento perfecto para dar rienda suelta a la imaginación, descubrir nuevas técnicas y experimentar con procesos creativos. Hoy te propongo hacer esgrafías o dibujos mágicos, una manualidad fantástica que puedes hacer con niños de cualquier edad. ¡Es muy divertido!

¿Qué es el esgrafiado?

Las esgrafías o el esgrafiado es una técnica decorativa utilizada durante siglos a nivel arquitectónico. Procede del término italiano "sgraffiare" y consiste en hacer incisiones o rascar un soporte para mostrar una capa interior. Si nos centramos en la parte pictórica, el esgrafiado consiste en la realización de dos capas de pintura en una misma obra.

Materiales necesarios

Para hacer esta esgrafía solo se necesita:

  • Una caja de ceras Manley con variedad de colores
  • Una cartulina blanca o de color claro
  • Un palillo, punzón o algo similar

Las ceras Manley, por si no estás familiarizado con ellas, son un tipo de cera muy grasa y blanda que suele utilizarse en bellas artes. Es perfecta para los niños más pequeños porque les resulta muy fácil pintar con ellas. Eso sí, os advierto, si no las conocéis, que manchan un poco.

Cómo hacer esgrafiado con ceras: Paso a paso

La técnica de esgrafiado puede resultar muy sencilla y nos da la posibilidad de crear verdaderas obras de arte muy coloridas con unos pocos elementos y, como siempre, con la ayuda de tu creatividad e imaginación.

  1. Pinta el diseño sobre tu papel: En la primera parte debes pintar el fondo, para ello coge tu papel o cartulina y coloréalo con las ceras Manley.
  2. Haz el dibujo previamente en el fondo: Si quieres que tu resultado tenga unos colores «reales» puedes seleccionar el dibujo que quieres hacer y pintarlo en el fondo de tu esgrafiado. Para ello solo tienes que seleccionar el dibujo de referencia y pintarlo a grandes rasgos sobre el papel.
  3. Mezcla colores: Si solo quieres jugar con los colores puedes hacerlo de una forma más sencilla. Coge las ceras y, sin un orden, colorea todo el papel.
  4. Retira el exceso de grasa: Una vez tengas el diseño acabado y para retirar el exceso de grasa de las ceras aplicaremos una pequeña capa de polvos de talco (también puedes hacerlo con harina). Para ello solo espolvorea sobre todo el dibujo un poco de polvo, ¡puedes extenderlo con un pincel suave completamente seco!
  5. Cubre tu creación: Una vez tu diseño esté terminado y hayas aplicado los polvos para secar la pintura toca tapar tu creación. Para esto echa un chorro de témpera negra sobre el diseño y con un pincel espárcelo bien por toda la obra.
  6. ¡Listo para rascar!: Una vez la témpera negra esté seca, coge cualquier herramienta un poco afilada y comienza a rascar.

Variantes del esgrafiado

En esta segunda opción vamos a utilizar como variante la témpera negra. En el ejemplo que os muestro en el vídeo la primera capa la he hecho de nuevo con las ceras Manley y sobre ella he pintado la segunda capa con la témpera. Para terminar os presento una tercera opción para hacer esgrafías caseras, en esta ocasión vamos a utilizar tinta china para sustituir a la témpera que hemos usado en el ejemplo anterior. Esta es mi opción favorita.

Tanto en las opciones anteriores como en esta puedes utilizar colores para aplicar la segunda capa.

Cada material tiene sus pros y sus contras: la tinta china cubre más rápidamente, con una sola mano, y la capa de negro resulta más intensa y pareja, pero es más cara, en general no la tenemos en casa, mancha más y a veces resulta más difícil rasparla, porque se adhiere más al color.

Si usáis tinta china, antes de pasarla echad un poco de talco sobre la hoja y distribuidlo con la mano, eliminando el excedente. Esto sirve para que la tinta no resbale tanto sobre la cera.

Si usáis témpera, mezcladla con 1 o 2 gotas de jabón para platos. Con un rodillo o pincel, extendemos el negro cubriendo toda la hoja. Si usáis témperas, puede que tengáis que dar 2 o 3 manos.

La parte más divertida

Ahora llega la parte más divertida. Con las herramientas que tengamos para rayar, comenzamos a dibujar haciendo un poco de presión, raspando de esta manera la capa negra, y haciendo emerger el color de las ceras. Si raspamos demasiado fuerte también quitaremos la capa de cera, por lo que tenéis que probar la presión justa.

Recomendaciones

Esta técnica es muy sencilla, pero requiere un poquito de paciencia de parte de los peques, ya que hay que cubrir toda la hoja con las ceras. Por eso esta técnica es recomendada para los peques a partir de 4 años, aunque si los vuestros son más pequeños y creéis que no se aburrirán coloreando por un rato largo, ¡adelante!

Lo primero será cubrir toda la hoja de color, cuanto más pequeñas sean las manchas de cada color, más bonito será el resultado.

Cómo hacer un dibujo esgrafiado

El resultado final

El resultado final de estas manualidades infantiles es siempre sorprendente y precioso. Estas esgrafías o dibujos mágicos son una técnica muy sencilla y divertida. Podéis experimentar todo lo que queráis y combinar los colores y las formas. ¡Espero que os haya gustado esta técnica y este verano no paréis de crear y disfrutar con el Do It Yourself!

Publicaciones populares: