Cómo alimentar a cachorros recién nacidos con leche: Guía completa

Muchos de vosotros habréis sido, sois o seréis ” padres adoptivos” primerizos. Aunque los cachorros sean de la mamá perruna, es imposible resistirse a colaborar en todo lo que podamos y ayudar a que los pequeñajos salgan guapos y gorditos. En primer lugar, dejar claro que la mejor forma de alimentar a los recién nacidos será siempre dejar que lo haga la propia madre, la cual conviene que a su vez, esté alimentada con pienso para cachorros.

La leche materna constituye uno de los alimentos más completos de la naturaleza. No solo la leche perruna, la leche de vaca, la leche de las gatas… Son todas un súper alimento para los cachorros. Asimismo, la primera leche, llamada calostro, cuenta con un extra, ya que en esta primera fracción de la leche materna existen una gran concentración de anticuerpos que van a conferir una inmunidad fundamental al cachorrito.

Por lo tanto, en condiciones normales, la mejor opción para alimentar a los neonatos es dejar que la madre los amamante libremente y sean ellos los que coman.

Sin embargo, puede que nos encontremos que la madre no produce suficiente cantidad, rechaza a sus crías, esté muy enferma o incluso puede ser que haya muerto y, por ello, debemos hacernos cargo de la alimentación de los pequeños hasta que puedan comer por sí solos. Es muy importante no perder el tiempo, pues los primeros días son los más importantes para que los pequeños puedan salir adelante.

¿Qué hacer si el cachorro no quiere mamar?

El cachorro no quiere mamar: para incentivar el reflejo y conseguir que mame podemos nosotros mismos intentar colocar la boca del neonato en un pezón de la madre, y aplicar una ligera presión sobre el pezón para provocar la eyección de la leche e intentar que el cachorro ingiera el calostro. Si no hay forma de conseguirlo, teniendo en cuenta como ya mencionamos lo importante que es la ingesta de calostro, tendremos que buscar otra opción.

Bien podemos tratar de ” ordeñar ” a la mamá del cachorro y recoger el calostro en una jeringuilla o biberón para darle a tomar al bebé. O bien, podemos optar por comprar una solución de calostro comercial para arreglar la situación.

La madre ha fallecido, no quiere darles de mamar o tiene alguna enfermedad y los cachorros no pueden mamar: Si por desgracia la perra ha fallecido durante el parto, o no es buena madre y no quiere amamantarlos, podríamos buscar una madre nodriza. Esta opción es relativamente frecuente en colectividades caninas donde puede ser que haya varias perras recién paridas. Si os veis en alguna de éstas situaciones y necesitáis apoyo o asesoramiento, no dudéis en contactar con nuestro equipo veterinario.

Guía sobre cómo alimentar a un cachorro

Al igual que ocurre con nosotros los humanos, el primer alimento que debería tomar un cachorro es la leche materna, ya que es rica en nutrientes para que crezca sano y fuerte. Pero en Popas te vamos a contar cómo alimentar a un cachorro con piensos naturales para que la evolución sea lo mejor posible. La recomendación suele ser hacerlo a las seis u ocho semanas, de forma gradual. Aunque no te sorprendas si tu cachorro muestra interés por la comida sólida a las tres o cuatro semanas, es de lo más normal.

Lo ideal es no separar a los cachorros de sus madres hasta los 45 días de edad. A partir del día 18 los alimentos sólidos pueden ser un complemento a la leche materna. Como hemos indicado en el apartado anterior, lo ideal es alimentar a un cachorro con leche materna hasta los 45 días de edad, por lo que a partir del día 18 puedes introducir la comida sólida en forma de puré, mezclando las croquetas del pienso con agua hasta que se forme una pasta con textura de papilla.

Lo mejor para alimentar a tu cachorro es elegir un pienso de calidad para perros.

Tipos de alimento para cachorros:

  • Pienso seco: es la más empleada, además de recomendada por veterinarios para alimentar a un cachorro. Serían las famosas croquetas de pienso.
  • Pienso húmedo: es muy común utilizarlo para alimentar a un cachorro como complemento del pienso seco, para obtener una textura fácil de digerir.
  • Dieta BARF o ACBA (Alimentación Cruda Biológicamente Adecuada): es una dieta que, como su propio nombre indica, tiene como base alimentos crudos (carne, pescados, huevos, vísceras, frutas, verduras, frutos secos…). En Piensos Popas no la recomendamos, al igual que muchos especialistas, ya que conlleva riesgos de contraer enfermedades por una alta exposición a bacterias.
  • Comida casera: siempre y cuando lleves un control de los nutrientes para alimentar a tu cachorro, y te haya asesorado un veterinario, puedes optar por complementar su dieta con comida casera.

En Popas tenemos piensos 100% naturales indicados para alimentar a un cachorro como el tuyo. Star+ Puppy, a base de pollo y atún, nuestra gama más gourmet para los paladares más exigentes. Además, con Popas puedes continuar su alimentación adulta y elegir el pienso que mejor se adapte a sus necesidades. Contamos con piensos de alta energía, hipoalergénicos, bajos en grasas, etc.

En este sentido, no hay mejor alimento que la leche materna. Sin embargo, cuando nos llevamos el cachorro a casa desde pequeños se hace imposible alimentarle con leche materna. No obstante, aunque elijas una u otra opción, el proceso de alimentación sigue siendo el mismo.

Alternativas a la leche materna: Leche maternizada

Si la madre no puede amamantar a los cachorros, la mejor alternativa es la leche maternizada, un alimento completo de lactancia, diseñado para el cuidado de tu cachorro. Esta leche maternizada para cachorros con Omega 3 y calostro, es ideal para perritos de todas las razas. A menudo nos preguntamos si darle leche a un cachorro de perro recién nacido es bueno y es que, los perros no tienen una enzima (lactasa) que hace la función de digerir la lactosa que es un tipo de azúcar existente en la leche sobre todo de vaca.

La mejor leche para el cachorro es la materna pero existen situaciones en las que estas crías necesitan la introducción de leche para cachorros lo más natural posible y sustituta de la materna en su dieta y sobre todo que no les sea dañina. En los casos en que las crías de perro son huérfanas o no ganan peso lo suficiente, es recomendable proporcionarles leche maternizada especial para cachorros.

La leche maternizada se trata de un compuesto formulado y que está totalmente adaptado para cubrir las necesidades básicas nutricionales del cachorro recién nacido hasta el momento en el que se produce el destete (al mes de edad). Nosotros recomendamos que la leche maternizada para cachorros sea de cabra ya que la leche de vaca no es adecuada por contener lactosa como comentábamos al principio.

Esta leche precisamente está adaptada a crías de perro por tener una serie de características similares a la leche de perra. Una leche que vaya a ser preparada para los cachorros caninos debe ser:

  • Digestiva
  • Exenta de almidón
  • Rica en ácidos grasos esenciales como el Omega 3 y 6
  • Rica en contenido calórico
  • Reforzar el sistema inmunitario del recién nacido.

Por ello, la fórmula de Farm Food para su leche maternizada especialmente desarrollada para cachorros está estudiada y comercializada para una alimentación única, lo más parecida posible a la leche materna y exclusiva para cachorros pero no solo cachorros de perro sino que también está indicada para cachorros de gato y otros mamíferos recién nacidos por sus componentes naturales y no dañinos en el aparato digestivo de estos animales.

Y es que el sistema inmunológico de los cachorros recién nacidos es todavía muy inmaduro y durante el primer mes de vida se debe prestar total atención a su evolución. Así que, las características de la leche de cabra para cachorros hace que éstos no padezcan trastornos intestinales que puedan traducirse en posibles diarreas, estreñimiento u otra serie de problemas intestinales no pudiendo aprovechar los nutrientes necesarios.

LECHE PARA CACHORROS (1/2) | Leche casera para perritos recién nacidos ★ PetDarling

¿Cuándo es necesario dar leche maternizada a los cachorros?

Como comentábamos al principio, este producto es esencial cuando los cachorros están más débiles o son huérfanos ya que no disponen de la leche materna original. Es una situación proclive para darles el suplemente de leche maternizada adecuado. Además, los cachorros suelen demandar una toma de leche cada dos horas ya que sus estómagos son pequeños y se cansan pronto de tomar leche.

Lo importante de todo es que las crías ganen el peso necesario para su desarrollo. En el caso de que la perra pueda darles leche materna pero no es suficiente para toda la camada o tiene problemas de inflamación de mamas, se recomienda complementar la alimentación de estos cachorros con el aporte extra de este tipo de leche adaptada.

Uso correcto de la leche maternizada para cachorros

El envase aporta toda la información necesaria sobre el número de tomas según la edad del cachorro pero comentar que el proceso de preparación del biberón para los cachorros es muy similar al de la preparación para un bebé. Debes mezclar el polvo con agua tibia (40-50ºC) y dejar que la leche se enfríe hasta que quede a ± 38°C. La cantidad diaria de leche que necesita un cachorro dependerá de su peso.

Puedes por ejemplo ceñirte a la norma de 15 ml por 100 gramos de peso corporal por día. Este proceso sería el ideal para obtener la mezcla adecuada: 300 gramos de polvo por litro.

Tener que alimentar a un cachorro recién nacido es una tarea muy complicada que requiere dedicación y tiempo. El cachorro es un ser muy sensible que necesita de unos cuidados constantes por tu parte. No te ofrezcas a hacerlo si no tienes todo el tiempo disponible o al menos una persona de confianza que te ayude.

Los motivos más comunes que llevan a tener que alimentar a un cachorro recién nacido son el abandono o el rechazo de la perra y aunque es una experiencia maravillosa, recalcamos la importáncia de que sea la perra quien le amamante.

Por todo el mundo, y habitualmente adjuntas a centros de acogida de animales de compañía o refugios, existen las llamadas casas de acogida para perros y gatos que acaban de llegar al mundo. Si crees que no vas a poder cuidar a los recién nacidos por las múltiples exigencias que ello supone, te recomendamos acudir a estas personas y dejarlos en su cuidado.

El entorno adecuado para los cachorros

Para empezar, deberás crear un entorno estable para los cachorros. Una caja de cartón, un transportín cómodo o una cesta serán suficientes.

Los perros necesitarán una temperatura corporal de entre 20ºC o 22ºC. Es muy importante que respetemos esta temperatura y jamás la elevemos o bajemos, aún siendo invierno pues los cachorros no pueden regulársela a sí mismos. Podemos hacernos con una bolsa de agua que cambiaremos regularmente, una rosca que mantiene el calor o esterilla eléctrica (siempre cubierta y protegida por toallas evitando que puedan roer los cables). Estaremos muy atentos al control de la temperatura.

Cubriremos el foco del calor con una toalla y por encima con una manta, aislándolos bien del contacto directo.

Una vez creado el entorno y con los cachorros dentro, cubriremos la cesta con una manta dejando una rendija por la que pueda pasar el aire. Debe parecer una madriguera.

Como recomendación extra podemos añadir un reloj cubierto por una manta que simulará los latidos del corazón de la madre.

Los cachorros que sean menores de 15 días son fáciles de identificar, pues aún no han abierto los ojos. La principal causa de mortaldad en los cachorros es la incorrecta alimentación.

Si nos hemos encontrado unos perros recién nacidos por la calle debemos tener presente que es muy probable que no sobrevivan ya que requieren ser alimentados cada 3 o 4 horas. Si carecen de alguna de las tomas las posibilidades de sobrevivir caen drásticamente.

¿Cómo alimento a un perro recién nacido?

Acudiremos a una clínica o centro veterinario rápidamente y después de comentarles el caso nos proporcionarán sin ningún problema leche maternizada artificial. No obstante, también puedes elaborar leche maternizada casera en tu hogar, una solución de emergencia, hasta que acudas al especialista. Debemos hacernos con diversos biberones, uno para cada miembro de la camada.

Es importante que cada uno tenga el suyo propio, pues en caso de neumonía u otro tipo de enfermedad, se transmitiría muy fácilmente de uno a otro. También es importante que dispongamos de una o dos tetinas para cada biberón, y observar cuál se adapta mejor al hocico del perro.

Calentaremos la leche brevemente y comprobaremos que está templada.

Cogeremos al primer cachorro y (con la tetina llena de leche sin una gota de aire) le estimularemos para despertarlo. Estará en la posición normal del perro, a "cuatro patas" jamás lo sujetaremos como a un bebé humano, y finalmente le administraremos la leche (unos 10 miligramos).

No importa que consuma un poco más, lo que sí es importante es que nunca le alimentemos por debajo de esas cantidades.

Estaremos muy atentos en el momento de suministrarle leche y si observamos que hace un ruido excesivo, extraño o bien que expulsa la leche por la nariz acudiremos de inmediato a una clínica veterinaria. Eso son síntomas de que la leche ha ido a los pulmones. Es por eso que recalcamos la importancia de no acunarle como a un bebé.

Después de la ingesta, con una prenda de algodón o una toallita húmeda para bebés recién nacidos, le masajearemos los genitales y observaremos que en ese mismo instante hace pipí y caca. Este procedimiento lo hace la perra con la lengua en condiciones normales. Es importante que no nos olvidemos este paso

Finalmente y después de que todos los cachorros hayan sido alimentados lavaremos los biberones con agua hirviendo, sin utilizar detergente alguno. Para saber cuál es de cada cachorro, podemos hacer una marca o comprarlos de diferentes colores.

Una vez acabado el proceso de alimentación de cada uno de los perros de la camada, irán volviendo a la cesta que debe seguir a la temperatura indicada en el apartado interior. Jamás dejaremos de alimentar a un solo perro, aunque le veamos dormido o apático.

Es muy importante que sigamos con la ingesta de leche cada 3 - 4 horas, sino el perro recién nacido podría morir. Desde el primer día pesaremos a cada uno de los cachorros y anotaremos en una tabla su peso. Para estar seguros de que ingieren lo que les corresponde y observar un desarrollo correcto deberemos comprobar que cada día todos aumentan un 10% su peso. Si este aumento del peso se encuentra algo por debajo debemos suministrarle algo más de alimento.

Hasta las 2 - 3 semanas de vida cumpliremos rigurosamente este ritual de alimentación cada 3 - 4 horas incluyendo obviamente la noche. Es conveniente que contemos con alguna persona que nos pueda ayudar en este proceso y que acuda a nuestro domicilio para alimentarles y vigilarles si no nos encontramos allí.

Pasadas las 3 semanas empezaremos a dilatar el tiempo de toma y será un cambio de forma gradual. Los primeros dos días serán cada 4 - 5 horas, los dos siguientes cada 5 - 6 horas y así sucesivamente hasta las 4 semanas de vida. Además, en estas tres semanas aumentaremos la dosis hasta 15 mililitros o 20 si los aceptara. No le forzaremos nunca a beber de más.

A las 4 semanas ya observaremos unos cachorros más inquietos, activos y desarrollados. Es el momento de reducir un 5% su consumo de leche y darles por primera vez una cucharada sopera de comida húmeda, pienso mojado en agua o paté.

Si al momento de alimentarles encuentras algún cachorro apático y que apenas se mueve, puede estar sufriendo una bajada de tensión. Mediante una jeringa sin punta aplícale en la boca agua con azúcar o pégale en el hocico algo de miel, que irá chupando poco a poco.

Es importante saber que los cachorros alimentados por biberón carecen de algunas defensas naturales que aporta la leche materna. Les apartaremos completamente de la calle y no dejaremos que ningún perro se acerque a ellos. Además tampoco les bañaremos.

Si observamos pulgas, garrapatas o algún otro parásito es muy importante que acudamos cuanto antes al veterinario, él sabrá qué hacer. No intentemos quitárselas nosotros mismos con repelentes bajo ningún concepto.

A partir de las 6 - 8 semanas será el momento ideal para que acudamos al veterinario y le administremos las primeras vacunas como la del distemper, hepatitis, parovirus, coronavirus, parainfluenza y Leptospira. A partir de entonces le llevaremos regularmente para suministrarle los refuerzos y otras vacunas que se suministran a mayor edad.

Las probabilidades de éxito de toda una camada no siempre resultan al 100% puesto que en algunas ocasiones, y sin quererlo, quizás no cumplimos todos los pasos o el cachorro se ve afectado por algún problema.

Problemas comunes durante la lactancia artificial

A continuación os ofrecemos los problemas de lactancia más comunes:

  • Atragantamiento: Al beber utilizando el biberón, a veces los cachorros se pueden atragantar. Este echo es debido en ocasiones a una mala posición en el momento de alimentar a los cachorros. Puede llegar a ser muy grave y conducir a la muerte del animal, por este motivo te recomendamos que acudas al veterinario cuando antes, el cual te mostrará como utilizar una sonda.
  • Debilidad: Observas al cachorro débil y sin fuerzas. ¿El cachorro está tomando las cantidades que debería? Si no estás seguro que se beba las cantidades adecuadas deberás asegurarte que cumple sus dietas poniendo la cantidad exacta en el biberón (e incluso un poco más) y asegurándote que se la beba. Eso sí, nunca le fuerces.
  • Fiebre: El cachorro tiene fiebre. Este es un problema muy común que puede ser consecuencia de falta de estabilidad en la temperatura o carencias en la alimentación.

Leche maternizada casera: Recetas

Antes de explicar cómo hacer leche maternizada para cachorros de emergencia deberemos conocer cuáles son los valores nutricionales de este alimento materno para poder substituirlos de la mejor forma posible. Concretamente, en 1 litro de leche de perra hay entre 1.200 y 1.300 kcal repartidas entre estos valores nutricionales:

  • 90 g de grasas
  • 80 g de proteínas
  • 35 g de hidratos de carbono
  • 3 g de calcio
  • 1,8 g de fósforo

Debemos saber que 1 litro de leche entera de vaca de la que encontramos en los supermercados tiene tan solo 600 kcal, es decir la mitad que tiene la de perra, aportando menos cantidad de nutrientes. Si usáramos este producto deberíamos dar 2 litros al cachorro para aportar casi lo mismo que obtendría del alimento que le ofrece su madre.

Para saber cuánta leche hay que dar en cada toma primero hay que pesar al cachorro para poder calcular los nutrientes necesarios y la cantidad de cada dosis. Si no lo hemos podido pesar en el veterinario es recomendable que lo hagamos con una balanza de cocina debido al poco peso que todavía tendrá el pequeño. Las calorías requeridas según las semanas de vida y el peso del animal serán las siguientes:

Semana de vida Calorías requeridas
Primera semana 12 a 13 kcal / 100 g de peso / día
Segunda semana 13 a 15 kcal / 100 g de peso / día
Tercera semana 15 a 18 kcal / 100 g de peso / día
Cuarta semana 18 a 20 kcal / 100 g de peso / día

Poco a poco se deben ir espaciando las tomas, lo óptimo es que en la tercera semana solo se hagan 4 tomas diarias, es decir cada 6 horas, pues además podrán añadirse otros factores en la alimentación como el agua y las papillas.

Es muy importante preparar la cantidad justa para la toma y hacerlo media hora antes de alimentar al cachorro. No es aconsejable guardarla para futuras tomas, aunque si se hace por pocas horas debe guardarse muy bien cerrada y en la nevera.

Asimismo, siempre debemos acudir al veterinario para que revise su salud y para que nos ayude a ajustar los cuidados a la salud y etapa de crecimiento de nuestro peludo.

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