Cómo dar calor a un cachorro recién nacido: Temperatura y cuidados esenciales

Conocer cómo cuidar a un cachorro recién nacido en esta primera etapa de su vida es fundamental para que nuestros cuidados sean acorde a sus necesidades. En este artículo encontrarás información orientativa, no suple la consulta veterinaria. Recibir una camada de cachorros recién nacidos en el mundo trae una inmensa alegría, pero también puede presentar desafíos únicos, especialmente cuando no hay madre presente para cuidar de ellos.

Dado que los cachorros no tienen madre, es esencial replicar su cuidado lo más fielmente posible. En situaciones normales la madre se encargará de alimentar, mantener calientes y lavar a los perritos. Tú solo deberás ocuparte de mantener el entorno de cría en condiciones óptimas.

Aquí, te proporcionaremos una guía detallada sobre cómo cuidar y nutrir adecuadamente estas pequeñas criaturas vulnerables.

I. El cuidado esencial de un cachorro recién nacido

Básicamente, la dinámica de cuidados para perros recién nacidos se basa en cinco áreas claves: observación, alimentación, temperatura corporal, desarrollo de habilidades sociales y atención veterinaria. Lo más importante, es tener mucha paciencia y llevar todo este proceso con mucho amor, de esta forma, todo será más sencillo y hasta gratificante.

Es fundamental proporcionarles una fuente de calor, ya que no es suficiente con abrigarlos, puesto que durante las primeras semanas de vida aún no termorregulan correctamente. Los cachorros recién nacidos son muy frágiles y se desestabilizan rápidamente.

1. Proporcionar calor: La temperatura ideal

Mantener a los cachorros calientes es crucial, ya que no pueden regular su temperatura corporal durante las primeras semanas de vida. Durante la primera semana, la temperatura ambiental debe ser de 32ºC, bajando a 29ºC entre los 7 y 21 días y a 24ºC al llegar a los 30 días. Es muy importante vigilar la temperatura de los cachorros constantemente, dado que si se enfrían dejarán de alimentarse.

La temperatura corporal de los cachorros al nacer oscila entre 34,5ºC y 36ºC y, durante al menos las dos primeras semanas, ha de mantenerse estable entre 36ºC y 37ºC. Por ello, los cachorros prematuros deben mantenerse calientes.

Si fuese necesario, habría que elevar la temperatura de la habitación y asegurarse de que los cachorros están, en todo momento, cerca de su madre. Si esto no fuese posible por incapacidad de la hembra, tendrá que hacerse un nido de mantas calientes y utilizar una lámpara de calor. La baja temperatura (hipotermia) afecta de modo muy negativo a las crías prematuras de perro y, en especial, a su sistema inmunitario y a su proceso digestivo. Los cachorros con temperaturas corporales por debajo de los 35ºC han de calentarse con cuidado antes de alimentarles. Hay que mantener un grado de humedad ambiental, como mínimo del 60%, para evitar la deshidratación del cachorro.

Es imprescindible que los cachorros no estén expuestos al frío en sus primeras semanas de vida. Por ello, es necesario que estén en lugares con una temperatura ambiente que oscile entre los 20 ºC y 22 ºC. Para conseguirlo, se pueden usar bolsas o botellas llenas de agua tibia envueltas en un paño para simular el calor de la madre. Además, si no se cuenta con su presencia, también se puede colocar un reloj pequeño dentro de la cama para que el perro sienta un sonido similar al latido del corazón de su madre y no se sienta solo los ratos que esté en su cama.

Por el contrario tu cachorro no tiene una progenitora que le proporcione calor o es rechazado por la madre deberás darle especial amor y cuidado. Lo ideal es que le sitúes en una caja de cartón o transportín con sus correspondientes mantas. Necesitará una temperatura estable de entre 20ºC y 22ºC.

Justo debajo de su "nido" pondremos una esterilla eléctrica envuelta en una manta (para que no pueda tener contacto directo).

¿Qué hacer ante la hipotermia severa?

Actuar de forma rápida ante una hipotermia en cachorros es vital para poder salvarles la vida, además de que no tengan efectos secundarios.

Inmersión en agua tibia: Sumergir al cachorro en agua tibia (37-39°C) durante 5-10 minutos.

Tabla de temperaturas ambientales recomendadas para cachorros:

Edad del cachorroTemperatura ambiental
Primera semana32ºC
7 a 21 días29ºC
A partir de 30 días24ºC

2. Alimentación adecuada

Sin una madre, se convierte en tu responsabilidad proporcionar una nutrición adecuada a los cachorros recién nacidos. Durante las primeras semanas, opta por una fórmula de reemplazo de leche específicamente diseñada para cachorros.

Si han nacido muchos cachorros existe la posibilidad que la madre no pueda pueda alimentarlos a todos o repudie a alguno de ellos (normalmente a los más débiles) por lo que, en ese caso, deberás alimentarlos con leche maternizada para cachorros. Intenta si es posible alternar las tomas de leche materna con la alimentación artificial para que ninguno se quede sin leche materna, ya que ésta contiene los anticuerpos que les protegerán contra posibles enfermedades.

Cuando alimentes a un cachorro con biberón, es importante que lo devuelvas inmediatamente a su madre para que se ocupe de su cuidado, acciones como el lamido son un incentivo necesario para que el cachorro orine y defeque normalmente.

Para cuidar a un cachorro y alimentarlo bien, lo ideal es preparar pequeñas cantidades para que la mezcla no se eche a perder y administrarla a temperatura corporal. Hasta que tengan tres semanas, los cachorros comerán entre 6 y 8 veces al día. Utiliza un biberón pequeño para suministrar la leche.

Si el cachorro no succiona del biberón, acude a tu veterinario inmediatamente para que te ayude a encontrar una solución que garantice la correcta alimentación del pequeño. El primer alimento sólido de los cachorros puede ser una porción de pienso para cachorros de buena calidad disuelto con un poco de agua o con la fórmula que le estabas dando antes. Una vez que se acostumbre, añade cada vez menos líquido hasta que alcancen entre 6 y 8 semanas.

Hay casos en que la madre no puede ocuparse en absoluto de cuidar a los cachorros y tendremos que hacerlo por ella. La etapa más delicada son las primeras dos semanas. Los cachorros tienen los ojos y los oídos cerrados y hay que ayudarlos a mantener su temperatura corporal.

Para pasar de la leche al pienso, siempre se debe consultar con el veterinario para asegurarnos que lo hacemos en el momento adecuado. Algunos de los problemas de salud más importantes surgen en los primeros meses de vida, por lo que no se debe dar ningún paso en falso para que nuestro perro crezca adecuadamente y pueda fortalecer su sistema inmunológico.

También es recomendable consultar el tipo de pienso ideal para él, pues la variedad en el mercado es extensa y no todas son válidas para todos los perros. Para ello, hay que tener en cuenta su peso, actividad habitual, estado de salud general y observar que los componentes nutricionales sean de calidad.

3. Higiene y estimulación

Mantener una higiene adecuada es crucial para la salud de los cachorros recién nacidos. Limpia suavemente su cara, patas y cuerpo con un paño cálido y húmedo después de cada alimentación.

Cuando limpies el cuerpo y la cara del cachorro con un paño húmedo, frota su abdomen presionando en dirección al ano. Esto, además de lavarlo, le estimula su digestión y les ayuda a hacer sus necesidades. Debes repetir el procedimiento entre 6 y 8 veces al día, después de cada comida y vigilar que la cama esté siempre bien seca.

Déjale que se mueva para que haga un poco de ejercicio, ten en cuenta que cuando están con la madre los cachorros deben competir con sus hermanos para alimentarse, por lo que tienen que moverse bastante. Para estimular el movimiento también se recomienda sostenerlo en las manos para estimularlos con el contacto.

Hay que tener en cuenta que los perros nacen sin el sentido de la vista ni el del oído, es decir, son sordos y ciegos en las primeras semanas de vida, ya que tienen el conducto auditivo y los ojos todavía cerrados y acabando de desarrollarse. A partir de los 12 días los cachorros abren los ojos y es en la tercera semana cuando desarrollan estos sentidos e, incluso, algunos dan sus primeros pasos.

Llega un momento en el que el pequeño perro deja de arrastrarse e intenta sostenerse con sus cuatro patas para caminar y ser más independiente. Para ayudarle en su aprendizaje, es recomendable acariciarle desde la cabeza hasta la cola y al revés, pues con ello conseguimos simular los lametones de su madre si no está presente. Se trata de un gran estímulo para él, el cual le hará sentirse más seguro.

4. Rutina y seguimiento

Establecer una rutina es esencial para el bienestar de los cachorros. Crea un horario de alimentación y sueño, asegurándote de alimentarlos cada dos o tres horas durante las primeras semanas.

Es importante controlar su aumento de peso. Para ello, es recomendable controlar el desarrollo de los cachorros pesándolos a medida que van creciendo ¡Un cachorro sano debe duplicar su peso durante los primeros diez días de vida! Si consideras que el cachorro no está bien alimentado, si llora demasiado, está inquieto o se muestra decaído.

Pesar a los cachorros regularmente ayuda a realizar un seguimiento de su crecimiento y salud en general. Observa un aumento de peso constante en cada cachorro, ya que una caída repentina puede indicar problemas de salud.

5. Socialización temprana

Si quieres que tus cachorros crezcan sanos y felices, deberás prestar atención a la socialización para ellos es muy importante esta fase, en la que se basará su futura interacción con otros perros, contigo y con el mundo exterior.

Según expertos, es positivo que los cachorros, desde el momento de nacer se mantengan en contacto con su madre y hermanos hasta los 3 meses de vida. Esto les enseñará a relacionarse, a adquirir las conductas propias de los perros y posteriormente, ir creando la confianza emocional necesaria para valerse por si mismos.

Compartir la comida, el espacio y el cariño del dueño son cosas que se aprenden desde que los perros son cachorros.

⚠️ Las tres CLAVES para Socializar a tu Cachorro 🐶📝

6. Consulta veterinaria

Aunque cuidar de cachorros recién nacidos sin madre puede ser desafiante, es recomendable consultar a un veterinario para obtener orientación profesional. El chequeo veterinario inicial es imprescindible para descartar problemas de salud, administrar las primeras vacunas y programar su desparasitación.

Será muy importante acudir al profesional para que asegure el buen estado de salud de nuestros cachorros y empiece con su calendario de vacunación. También será fundamental poner un chip a todos los cachorros para que puedan ser localizados si se pierden en su etapa adulta.

Al mes y medio de vida, comienza el plan de vacunas para un perro recién nacido. Es imprescindible cumplirlo a rajatabla para que no caiga en ninguna enfermedad que afecte a su crecimiento ni a su salud en general. Por ello, se le debe vacunar periódicamente a lo largo del primer año de vida y, posteriormente, cumplir con las fechas estipuladas por el veterinario para asegurarnos que nuestro perro crecerá sano y fuerte.

Hay que tener en cuenta que el plan de vacunación puede cambiar según el país y la región, pero que hay que informarse y cumplir con las vacunas obligatorias.

II. Cachorros prematuros: Un desafío adicional

A los cachorros que nacen antes de que finalice el período de gestación se les denomina prematuros. Si este acontecimiento ocurre más de cinco días antes de que se cumpla todo el ciclo de embarazo, rara vez sobreviven, mientras que si faltan un par de días para la fecha de vencimiento, lo más probable es que estos cachorros nazcan con menor tamaño y sean, por lo tanto, más débiles y con menor instinto de succión y capacidad para ello. Además, los cachorros prematuros padecen a menudo serios problemas respiratorios.

Consejos para cachorros prematuros:

  • Inspeccionar bien a los cachorros: Se debe comprobar a fondo a los cachorros. Si alguno de ellos no respira o el sonido de su respiración es o parece congestionado, hay que frotar a cada cachorro con suavidad, pero de manera firme, con una toalla caliente y áspera mientras se dibuja un arco amplio, como si se «amasara». Esto ayudará a desplazar la mucosa acumulada en el tracto respiratorio y contribuirá a poner a trabajar sus delicados pulmones.
  • Cuidado del cordón umbilical: Si el cordón umbilical de alguno de los cachorros sangrase en exceso, se debe limpiar bien el cordón con yodo y atar la base con hilo dental.
  • Respiración asistida: Si fuera necesario, se debe practicar la respiración asistida al cachorro prematuro. Para ello, hay que tomar al pequeño entre las manos e introducir aire en sus pulmones mientras se sopla con suavidad por sus conductos nasales. Cada vez que se realice esta acción, hay que presionar levemente con los dedos el pecho del cachorro después de cada bocanada de aire que se le proporcione.

Cuidar de cachorros recién nacidos sin madre requiere dedicación, paciencia y atención a los detalles. Al crear un entorno cálido y seguro, replicar el cuidado de una madre y seguir rutinas adecuadas de alimentación e higiene, puedes asegurar el bienestar y la supervivencia de estos adorables pequeños. Recuerda, consultar a un veterinario para obtener orientación siempre es una decisión acertada.

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