Cómo Criar Hijos para que Sean Exitosos y Felices

Seguramente te cuestiones a menudo si estás criando a tus hijos dándoles las suficientes herramientas para que en un futuro sean adultos empáticos, felices, cariñosos, exitosos y, sobre todo, felices. Todos los padres queremos que nuestros hijos crezcan felices.

La Importancia del Tiempo de Calidad y el Cariño

Algo esencial para que nuestros hijos desarrollen una autoestima alta, sean felices y logren lo que se propongan es prestarles atención, darles cariño y amor, y escucharlos, además, por supuesto, de aconsejarles. Los niños que pasan tiempo de calidad de manera regular con sus padres aprenden a ser compasivos y amorosos a través de los lazos que forjan con ellos.

La Regla de los Nueve Minutos

En este sentido, la regla de los nueve minutos se ha vuelto viral: consiste en prestarles toda tu atención en tres momentos del día durante tres minutos, que puedes alargar todo lo que quieras. Esos primeros tres minutos debes dedicárselos por la mañana, despiértale con palabras tiernas y cariñosas, con paciencia y sin prisas.

Lecciones de una Experta en Felicidad: Gretchen Rubin

Gretchen Rubin estudió Derecho en la Universidad de Yale. De hecho, llegó a ser asistente legal de Sandra Day O’Connor, jueza del Tribunal Supremo y la primera mujer magistrada de la Corte Suprema de Estados Unidos, pero decidió dar un vuelco a su vida. Ahora es investigadora y experta en felicidad, y una de las más influyentes del mundo. Presenta el famoso podcast ‘Happier with Gretchen Rubin’ y sus libros, como ‘Objetivo: felicidad’, se han traducido a más de 30 idiomas. Pasó de abogada a referente en hábitos y felicidad y como experta escribía en la CNBC sobre cuáles eran las tres mejores lecciones para criar hijos felices y exitosos.

Validación Emocional: Clave para el Bienestar

Tendemos a pensar que felicidad y psicología positiva van de la mano y que la segunda implica que siempre tenemos que estar “bien” y que si queremos que nuestros hijos sean felices, tenemos que intentar a toda costa animarles. Está bien hacerlo, pero no es la solución mágica y permanente que imaginamos. Las emociones son una especie de guía que nos permite saber qué necesitamos en cada momento. Todas y cada una de ellas tiene una función, también las mal llamadas emociones negativas, y es esencial que un niño aprenda a transitar también esas emociones desagradables, para lo que la validación emocional es clave. En lugar de decirle siempre a nuestro hijo que mire el lado bueno de las cosas o tratar de animarle todo el tiempo, algo que la experta asegura que es “inútil”, es más práctico que se sientan escuchados y validados.

Rubin asegura que “el amor es incondicional y exigente. Te acepta tal como eres y espera lo mejor de ti”. Además, la pedagoga Eva Bach aseguraba en su libro ‘La belleza de sentir’ que hay que cambiar el “te quiero por lo que vales, lo que haces y lo que logras”, por un “tú vales pero no te quiero por eso ni por lo que consigues o haces, te quiero porque eres y por quién eres y, aunque rompas mis esquemas y expectativas, te seguiré queriendo”.

El Impacto del Bienestar de los Padres en los Hijos

Aquellos padres que se presionan a sí mismos experimentan tasas más altas de agotamiento y ser un buen padre no significa ser un padre perfecto. Cuando somos amables con nosotros mismos y cambiamos nuestra forma de tratarnos y exigirnos, “nuestras relaciones cambian”, asegura Rubin. “Un aspecto frustrante de la felicidad es que no podemos obligar a la gente a cambiar”, afirma, pero cuando cambiamos nosotros, nuestros hijos también cambian. Según asegura Rubin, por experiencia propia sabe que dormir más para estar menos irritable, ir más calmada o conservar su sentido del humor, hizo que sus hijas se volvieran “más tranquilas y alegres”.

Claves para Criar Niños Independientes y Seguros

Criar niños independientes y seguros de sí mismos requiere ante todo saber cuándo intervenir y cuándo permitir espacios para que adquieran competencias propias, esas que asentarán tras enfrentarse a retos y dificultades. Hemos llegado a un punto en el que una de nuestras prioridades es resolver todo problema que presentan nuestros niños. Es más, en ocasiones incluso nos anticipamos a ellos cuidando de que tengan una vida fácil, gratificante y siempre plácida. De este modo, no solo les conferimos a ellos una aparente y casi mágica tranquilidad, sino que también nosotros experimentamos placer al saber que todo está en orden.

Todo ello es sin duda comprensible y en gran parte de los casos, hasta esperable. Ahora bien, cabe decir que hay quien lleva esta conducta al extremo. Al allanarles el camino cada día y en cada circunstancia, privamos al niño de una habilidad necesaria: el funcionamiento ejecutivo. Los psiquiatras infantiles Wendy Moss y Donald Moses entienden el funcionamiento ejecutivo como ese conjunto de habilidades donde uno aprende a ser responsable de su mundo, a organizarse, a gestionar sus cosas, a aprender de sus errores y a desarrollar un sentido de autoeficacia.

Estrategias para Fomentar la Independencia y la Seguridad

Veamos por tanto qué estrategias podemos llevar a cabo para criar niños independientes y seguros de sí mismos.

  1. Saber cuándo intervenir y cuándo guiar desde lejos: La educación de un hijo es como un baile donde a instantes hay que abrazarlos y sujetarlos y al poco, permitir libertad de movimiento. Ahora bien, incluso en esos instantes donde la pareja de baile puede desprenderse para ejecutar sus propios pasos y movimientos en libertad absoluta, la otra parte sigue estando presente, guiando desde la distancia. Saber cuándo actuar y cuándo alejarnos de nuestros hijos exige antes de nada, la aplicación de unas normas básicas de convivencia y un marco de actuación donde cada miembro en casa tiene sus responsabilidades. Una responsabilidad asumida y diariamente ejecutada concede derechos y es en esa dinámica pactada entre los miembros de una familia donde los niños pueden ir creciendo en seguridad y felicidad sabiendo qué se espera de ellos en cada momento.
  2. La confianza: Para criar niños independientes es necesario que les proveamos de confianza; confianza hacia nosotros como padres o educadores y confianza con ellos mismos. Así, el pequeño que crece en un entorno donde se le nutre de forma constante, donde el afecto y la atención siempre es accesible y donde no hay miedos ni barreras a la hora de comunicar miedos y necesidades, tendrá mayor seguridad para saberse capaz de hacer casi cualquier cosa.
  3. Aprender a tomar decisiones saludables: ¿Qué entendemos por decisión saludable? Las decisiones saludables o enriquecedoras son aquellas que permiten a un niño ir aprendiendo, abriéndose camino al asumir responsabilidades donde entender que los actos tienen consecuencias y que las malas conductas impactan en uno mismo y en el entorno. Además, también son aquellas que enseñan que pedir consejo es bueno y que a veces, la elección que uno tome no tiene por qué coincidir con la de los demás. Asimismo, y para criar niños independientes, es necesario tener en cuenta que cada niño tiene su personalidad, sus gustos, sus pasiones. Como adultos no podemos mediar en todas sus decisiones y elecciones, pero sí podemos guiar y aconsejar.
  4. Enseñar a los niños a responsabilizarse de las tareas pequeñas y también de las grandes: Conseguir que un niño sea responsable requiere tres cosas: tiempo, paciencia y afecto. En la crianza, los principales enemigos son la necesidad de querer que los pequeños asuman de forma rápida un gran número de competencias y en ocasiones, nuestra falta de habilidades a la hora de gestionar esos desafíos cotidianos que surgen cuando menos lo esperamos. Un modo de ir sembrando progresos es entender que los pequeños son capaces de asumir responsabilidades desde edades tempranas. A los 3 años, por ejemplo, ya pueden aprender a guardar sus juguetes e incluso, ayudarnos con pequeñas tareas domésticas como poner y quitar la mesa, regar las plantas, cuidar a las mascotas, etc. La aplicación de normas, deberes y responsabilidades lo antes posible, facilitará que crezcan sabiendo que pueden hacer muchas cosas de las que piensan, que asumir responsabilidades es sinónimo de crecer y que llevarlas a cabo con éxito refuerza la autoestima.
  5. La tolerancia a la frustración: Una estrategia esencial para criar niños independientes y responsables es ayudarles a desarrollar paciencia y la capacidad para manejar los pequeños obstáculos del día a día. Algo que no podemos perder de vista es que tengan la oportunidad de experimentar y tolerar la frustración para convertirse posteriormente en adolescentes y adultos seguros de sí mismos. Por tanto, no dudemos nunca del poder de la palabra “no” cuando sea necesario. Una negativa a tiempo y en el momento preciso, genera grandes beneficios a largo plazo.
  6. Desarrollar el autocontrol: Enseñar a los pequeños a mirarse desde dentro, a navegar y entender sus universos emocionales les capacitará para gestionar mucho mejor los problemas y desafíos del día a día. Para conseguirlo, nada mejor que inculcar en ellos una crianza y una educación basada en los recursos de la inteligencia emocional.
  7. Las habilidades sociales: La importancia de desarrollar la competencia social en los niños. Desarrollar unas correctas habilidades sociales en los niños les ayudará a construir relaciones más satisfactorias, a tener una imagen de sí mismos más segura y a desarrollar una competencia social adecuada y enriquecedora. No nos nos olvidemos tampoco de que algo tan básico como asentar una correcta empatía y una buena asertividad, les facilitará tener unos vínculos más positivos en su entorno donde evitar dinámicas de bullying y sobrevivir de forma más sana en su recorrido social y emocional.

Más Consejos para una Crianza Positiva

La crianza positiva se basa en el respeto mutuo, la comunicación abierta y el establecimiento de límites claros. Se trata de criar a los hijos para que sean responsables, cariñosos y respetuosos.

  1. Lo más importante que puedes hacer por tus hijos es construir relaciones sólidas con ellos. Esto significa pasar tiempo de calidad con ellos, escucharlos atentamente y mostrarles que los amas y los apoyas sin condiciones.
  2. Los niños necesitan saber qué se espera de ellos para poder comportarse bien. Establece expectativas claras y consistentes para el comportamiento de tus hijos y asegúrate de que todos los cuidadores estén en la misma página.
  3. En lugar de centrarte en los aspectos negativos del comportamiento de tus hijos, concéntrate en los aspectos positivos. Elogia a tus hijos cuando se comporten bien y recompénsalos por sus logros.
  4. Cuando tus hijos no sigan las reglas, es importante que haya consecuencias claras y consistentes. Las consecuencias deben ser apropiadas para la edad y la ofensa, y deben aplicarse de manera justa y consistente. Es importante explicar a tus hijos por qué están recibiendo una consecuencia y ayudarlos a aprender de sus errores.
  5. Los niños aprenden observando a los adultos en sus vidas. Si quieres que tus hijos se comporten de cierta manera, asegúrate de modelar ese comportamiento tú mismo. Si quieres que tus hijos sean honestos, sé honesto con ellos.
  6. La comunicación es clave para cualquier relación, y esto es especialmente cierto cuando se trata de la crianza de los hijos. Habla con tus hijos sobre sus sentimientos, pensamientos y experiencias.
  7. Los niños necesitan aprender a resolver problemas por sí mismos. En lugar de resolver siempre sus problemas por ellos, enséñales cómo identificar el problema, generar soluciones y elegir la mejor solución.
  8. A medida que tus hijos crezcan, es importante fomentar su independencia. Anímalos a hacer cosas por sí mismos y dales la oportunidad de tomar sus propias decisiones.
  9. ¡La crianza de los hijos no debe ser todo trabajo y nada de diversión! Asegúrate de dedicar tiempo para divertirte con tus hijos. Juega con ellos, llévalos a pasear y haz cosas que disfruten juntos.
  10. No puedes ser el mejor padre o madre si no te cuidas a ti mismo. Asegúrate de dormir lo suficiente, comer alimentos saludables y hacer ejercicio regularmente. También es importante tomarte un tiempo para relajarte y desestresarte.

La crianza positiva es un viaje, no un destino. Puede que educar a los hijos para que se conviertan en personas triunfadoras pueda parecer algo ambiguo. Pero se ha identificado una serie de actitudes de padres hacia sus retoños que les ayuda a convertirse en personas seguras de sí mismas, resilientes y equilibradas.

La Importancia de la Empatía y el Interés

Varias psicólogas y autoras ofrecen tres claves que coinciden en muchos de los casos que han estudiado. ¿Por qué se debe mostrar empatía?

  • Pedirle que se fije en las emociones de las personas que le rodean. Un ejemplo es, por la calle, indicarle una persona cualquiera y pedirle que razone cómo puede estar sintiéndose.
  • Estar atento a los intereses propios. Margot Machol, autora de "Criar a un empresario: Cómo ayudar a tus hijos a que cumplan sus sueños", entrevistó a 70 padres que han tenido hijos exitosos en la vida. Su objetivo era encontrar prácticas de crianza comunes a todos ellos, o al menos a la mayoría. "Deportes, videojuegos, música... todos los niños de los padres con los que hablé tenían una pasión fuera de la escuela.

Dana Suskind, doctora y profesora de cirugía y pediatría en la Universidad de Chicago, añade que interesarse incluso por aquello que no sea un 'hobby' (como simplemente hacer o fijarse en algo a diario) puede causar gran impacto.

  • Sintonizar con aquello en lo que se centra el niño. Ella comenta: "Digamos que estás en la mesa y tu hijo se está comiendo un tentempié, mientras le ves mirar por la ventana.
  • Más comunicación, hablar sobre aquello que le interesa.
  • Conversación bidireccional, para asegurarse que que padre e hijo participan. "Crea charlas en las que le plantees cuestiones que le hagan describir el mundo que le rodea, o cómo se siente", dijo.

Un Problema como Desafío Superable

Roni Cohen-Sandler es una psicóloga que se especializa en relaciones paterno filiales, concretamente entre madre e hija, y también en desarrollo de la adolescencia y guías para padres. "Mientras empatizas con su aflicción, redirigir su atención a sus triunfos y placeres más recientes les permite ver más allá. También es muy importante ser más consciente de los propios actos, preguntarse si se describen los distintos escenarios de manera positiva o negativa. ¿Se es una persona que ve el vaso medio lleno, o la que lo ve medio vacío?

Aspectos Clave para Ayudar a tus Hijos a Triunfar

Todos deseamos que nuestros hijos disfruten de una vida plena y feliz y puedan alcanzar, a lo largo de la misma, todos los objetivos que se propongan. Es cierto que existen personas que, sin contar con un apoyo familiar significativo durante su infancia, han logrado triunfar en distintos ámbitos. Sin embargo, las probabilidades de criar a niños exitosos aumentan notablemente si los padres los ayudamos en los siguientes aspectos:

  1. Responsabilizándoles de sus obligaciones: Quizá pueda parecer que realizando nosotros sus tareas les estamos haciendo un favor pero, en realidad, sucede todo lo contrario. Julie Lythcott-Haims, ex decana de estudiantes de la Universidad de Stanford y autora del libro How to Raise an Adult, advierte de la importancia de que los niños se hagan cargo de sus labores. “Los quehaceres construyen un sentido de responsabilidad”, ante lo cual, sostiene que nuestra misión es enseñarles las habilidades necesarias para completarlos y otorgarles algo de libertad hasta que lo hagan.
  2. Enseñándoles a estudiar: Uno de los deberes de un niño es afrontar y culminar satisfactoriamente su etapa académica. En este terreno, también caemos a veces en el error de intentar hacer las cosas por ellos. Lo verdaderamente importante, tomando una expresión de José Pascual, creador del método de estudio Pascal, es que “aprendan a aprender”. Una planificación minuciosa previa, una rutina sólida y nuestro apoyo, junto al seguimiento de técnicas de aprendizaje efectivas y la concesión de cierta autonomía, es todo lo que necesitan.
  3. Valorando sus triunfos de la manera correcta: Los elogios pueden marcar la diferencia entre los futuros niños exitosos y los demás. Si están mal formulados, pueden situarlos en posturas conformistas o incluso prepotentes. La clave es destacar el trabajo, las estrategias y los procedimientos que les han llevado al triunfo y no supuestas capacidades innatas que le posicionan por encima del resto. Carol Dweck, profesora de psicología de la Universidad de Stanford, establece un paralelismo entre este razonamiento y la figura de Albert Einstein. Argumenta que si pensamos en él únicamente como alguien brillante, lo que reflejaría una mentalidad fija, estaríamos dejando de lado el trabajo que llevó a cabo para resolver problemas muy difíciles.
  4. Animándoles a superar los fracasos por sí mismos: El término resiliencia hace referencia a la capacidad de recuperarse rápidamente de las dificultades. Considerada por muchos una de las claves para alcanzar el éxito, es esencial que se la transmitamos a nuestros hijos siendo ejemplares, confiando en sus aptitudes y animándoles a asumir riesgos mientras supervisamos sus acciones.
  5. Asegurándonos de que se sienten apoyados: La psicóloga Nancy Eisenberg asegura que “los padres que responden a las emociones de sus hijos de manera reconfortante favorecen la adaptación social de los mismos, al contrario que los que los acusan de exagerar o los castigan por mostrarse molestos por algo”. Eso sí, como comentábamos antes, no se trata de remediar los problemas por ellos, sino de alentarles a que busquen la solución más adecuada para hacerlo.

5 CLAVES para Criar Niños Mentalmente Fuertes - Marian Rojas Estapé

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