Una de las dudas más frecuentes de los padres es cómo tapar a un bebé recién nacido para dormir. El miedo a que el bebé esté demasiado abrigado o, por el contrario, que pase frío, es algo que supone una preocupación para los padres.
Y es que el descanso del bebé es fundamental para su correcto desarrollo, por eso debemos procurar que lo haga en las condiciones óptimas. A la hora de vestirlo para ir a dormir debemos tratar de que el bebé esté cómodo y seguro.
El sistema del recién nacido para regular su temperatura corporal es inmaduro en los primeros meses de vida, es por ello que debemos garantizar su bienestar y confort abrigándolos correctamente en función de la temperatura a la que que el bebé esté expuesto.
Consejos a Tener en Cuenta al Arropar a un Bebé
1. No Abrigues en Exceso
Abrigar demasiado al bebé puede ser contraproducente. Es cierto que su temperatura corporal es algo superior a la de los adultos y que los recién nacidos pueden tener el sistema de regulación corporal inmaduro y son mucho más sensibles a las temperaturas, pero arroparle demasiado puede producir erupciones en la piel por el sudor, temperatura corporal más alta de lo normal e irritabilidad y molestias por la falta de comodidad.
Para saber si abrigamos en exceso a nuestro bebé debemos utilizar el sentido común y fijarnos en su estado general: si está tranquilo, si llora, si está sudando o tiene las mejillas sonrosadas, etc. Todos estos indicadores nos están dando pistas de cómo se encuentra la temperatura corporal del bebé. Para regularla bastará quitarle alguna capa de ropa o añadirla en caso de que la necesite.
Para conocer la temperatura del bebé lo mejor es guiarnos por el cuello, la barriguita o la nuca ya que los bebés suelen tener las manos y los pies generalmente fríos y esto no sería un buen indicador de su temperatura corporal.
2. Evita Objetos Peligrosos
A la hora de cómo tapar a un bebé reciñen nacido para dormir en la cuna, debemos evitar que en ella tengan cualquier tipo de objeto que no sea indispensable para el sueño del bebé.
Está totalmente desaconsejado que en la cuna haya peluches, almohadas, cojines, juguetes, etc. ya que pueden tapar accidentalmente la cara del bebé y provocar asfixia. La ropa de cuna (sábanas, mantas, etc) debe estar correctamente asegurada para evitar que pueda acabar en la cara del bebé cuando este se mueve.
Las mantas y sábanas deben estar firmemente sujetas debajo del colchón para que el bebé no las pueda sacar con sus movimiento y la altura máxima de estas prendas será por debajo de los brazos del bebé para evitar que le puedan tapar la cara.
3. Asegura los Protectores de Cuna o Chichoneras
Es habitual que coloquemos protectores de cuna o chichoneras para evitar que el bebé se golpee con la cabecita al dormir. Debemos asegurarlos correctamente y comprobar que están correctamente atados de forma regular para evitar que éstos puedan caer en la cara o encima del bebé mientras duerme.
Actualmente todos los sets de chichonera vienen equipados para asegurarlos correctamente a la cuna y que protejan al bebé de darse golpes contra la estructura de la cuna de forma totalmente segura.
4. Elige Ropa Cómoda
Otro de los consejos sobre cómo tapar a un bebé recién nacido para dormir, lo ideal es que tanto la ropa de cuna como la ropa para el bebé sean de algodón 100%. El algodón es un material natural, orgánico y que permite que la piel del bebé transpire.
Equípate con bodies y pijamas de algodón 100% con los que el bebé pueda dormir amplio y confortable.
5. Comprueba la Temperatura y Humedad de la Habitación
Una correcta temperatura en la habitación del bebé hará que nos resulte más fácil poder abrigarle para que pueda dormir cómodamente. Se recomienda que la habitación del bebé esté en una temperatura media, entre 20 y 23º C.
La humedad es otro factor que debemos tener en cuenta y si el ambiente es muy seco debemos valorar hacernos con un humidificador. Una correcta humedad en el ambiente hace que los mocos se expulsen con más facilidad y evitaremos resfriados, bronquitis y sequedad en las fosas nasales.
Con una temperatura y humedad adecuadas, el ambiente será mucho más agradable y permitirá que el bebé duerma mejor.
Cómo Arropar a un Bebé Recién Nacido Según la Estación del Año
Cómo tapar a un bebé recién nacido para dormir en verano
El verano y la primavera son las épocas más cálidas y calurosas y es por ello que no necesitaremos abrigar al bebé con mantas, sábanas o pijamas gorditos.
Lo ideal para tapar a un bebé recién nacido en verano es utilizar una muselina o una manta finita si vamos a estar en lugares donde el aire acondicionado está fuerte.
Para dormir durante la noche bastará con un pelele de algodón de manga corta y, como mucho, un saco finito encima del pijama. Pero habrá lugares en los que, por la temperatura, no necesitarás ni el saco.
En las épocas más cálidas, opta por prendas ligeras de algodón que permitan la transpiración de la piel del bebé. En verano hay que tener en cuenta que no necesitan más ropa que los adultos ya que pueden sufrir un golpe de calor por exceso de capas o prendas.
Recomendamos que en verano lleven bodies de bebé o camisetas de algodón, ya que es un tejido transpirable y fresco, ideal para las altas temperaturas. Si estáis en un espacio cerrado, los expertos recomiendan una temperatura ambiente entre 21 y 25 ºC, y evitar que estén expuestos a ventiladores o aire acondicionado.
Cómo tapar a un bebé recién nacido para dormir en invierno
El invierno es una época fría pero a la hora de abrigar al bebé para dormir, debemos tener muy en cuenta la temperatura que tenemos en el interior de casa y abrigarlo en función de esta temperatura interior.
Lo habitual en invierno es vestir al bebé con un body de manga larga, un pijama de terciopelo o algodón (según la temperatura que haya en casa) y un saco de dormir que podrá variar entre TOG1 y TOG2 según la temperatura de la estancia.
En todo momento debemos procurar el confort del bebé para que pueda dormir con la temperatura correcta y sin molestias.
En días frescos, añade una capa adicional como un saco de dormir o una manta fina. Si viene una noche muy fría prepara la ropa más calentita para tu bebé. Ya sea un par de pijamas ajustados de lana o de dralón (lana para bebé) o un saco de dormir sobre el pijama de algodón.
Si estás esperando un invierno muy frío, opta por abrigar a tu bebé con un pijama más gordito, de tipo body, para asegurar que no se le queda descubierta ninguna parte del cuerpo. Puedes elegir un pijama de lana suave o algodón grueso. Ahora ya sabes como vestir a tu bebé en otoño y en invierno.
Mejores Accesorios para Tapar a un Bebé Recién Nacido
Dentro de los productos que más recomendamos para tapar a un bebé recién nacido se encuentran los siguientes: ropa de algodón 100% cómoda (body y pijama o pelele), manta, muselina y saco de dormir. Dependiendo de la estación del año y la temperatura interior de la casa o de la habitación del bebé tendrás que adaptar la cantidad de ropa que lleva para que el bebé pueda dormir cómodo toda la noche.
La muselina es una gasa de algodón finito que cada vez es más popular debido a la gran cantidad de usos que se le pueden dar.
Algunos de los usos más comunes que se le dan a las muselinas son:
- Para tapar ligeramente al bebé en ambientes más frescos.
- Para secar suavemente la piel del bebé del sudor o al darse un baño en la playa por ejemplo. Al ser muy finitas su capacidad de absorción no es la misma que la de una toalla pero puede sernos útil para secar ligeramente al bebé.
- Para taparnos al dar el pecho al bebé y evitar distracciones con estímulos externos.
- Para colocarla en la arena de la playa, por ejemplo, y permitir que el bebé juegue encima de la muselina así no se llenará tanto de arena ni se quemará con la arena.
- Envolver al bebé para que duerma más cómodamente.
Es importante tener en cuenta la temperatura de la habitación y del clima exterior. La Academia Americana de Pediatría sugiere incluir al vestir al bebé una capa adicional de ropa a la que usamos los adultos en un mismo entorno.
«En sus primeros meses de vida el bebé todavía no regula del todo su temperatura corporal, por lo que es importante evitar la pérdida de calor o el calentamiento excesivo del niño, teniendo en cuenta que, por inmadurez, la termorregulación puede ser ineficaz», comunica la Asociación Española de Pediatría en la Guía práctica para padres.
Puesto que los bebés recién nacidos no regulan correctamente la temperatura, es conveniente taparles bien los bracitos, los pies y la cabecita sea la época del año que sea. Para que sea más fácil, puedes intentar que todos los accesorios lleven velcros, así evitas los botones y las cremalleras, que son más incómodos de poner y pueden dejar marcas en el peque.
La AEP aconseja que la ropita del bebé sea «holgada y cómoda» para que no le apriete. Respecto al material, tanto para la ropa de vestir, como para la ropa de cuna o cama, tiene que ser suave y de tejido no alergénico como, por ejemplo, el algodón.
Durante las épocas más frías del año, lo más aconsejable es vestir al peque por capas, para poder quitarlas de forma fácil en ambientes interiores más cálidos.
| Accesorio | Descripción | Uso Recomendado |
|---|---|---|
| Ropa de algodón 100% | Bodies, pijamas, peleles | Uso diario, todas las estaciones |
| Manta fina | Manta ligera de algodón o muselina | Verano, lugares con aire acondicionado |
| Muselina | Gasa de algodón multiusos | Tapar, secar, envolver |
| Saco de dormir | Saco con diferentes TOG | Invierno, noches frías |
Abrigar en exceso a tu bebé puede, en primer lugar, dar pie al Síndrome de Muerte Súbita del lactante. Por otro lado, y en segundo lugar, puede provocarle sudamina o miliaria, como advierte la AEP en su guía. «Es una erupción frecuente, sobre todo en niños menores de un año. Esta reacción es consecuencia de que el bebé retiene el sudor y se obstruyen sus glándulas sudoríparas. Se puede evitar utilizando prendas de algodón suaves. Si llegase a producirse la sudamina o miliaria, la AEP recuerda: «Es necesario mantener una temperatura ambiental adecuada y darle agua frecuentemente para hidratarlo».
A la hora de dormir, la guía del Gobierno de Aragón insiste en no abrigar demasiado al peque ni tapar su cabecita. Por último, la guía de la AEP dice: «Conviene utilizar la ropa del niño y la de cuna o cama que mejor se adapte a la estación en la que estemos».
Cómo vestir a nuestro bebé
Lo primero que debes averiguar es si tu bebé de verdad necesita que lo abrigues más o si está durmiendo perfectamente calentito y feliz.
Utiliza un termómetro: Lo más rápido y fiable para conocer la temperatura de la habitación es emplear un termómetro de ambiente. Lo ideal es que el dormitorio de tu bebé se encuentre entre los 18º y los 21º Celsius.
Toca su pecho y espalda: Un muy buen indicador de si tu bebé está bien mientras duerme, es tocar la piel del bebé, en la espalda y/o en el pecho. Si le notas frío, es muy probable que esté pasando frío. Si suda, la temperatura es excesiva. Si tiene las manos o los pies fríos, no debes preocuparte. Esto es muy habitual en los bebés recién nacidos o neonatos.
La temperatura ambiente ideal debe estar entre 18º a 20º grados por la noche, por lo que si tu casa tiende a funcionar fría o cálida, deberás ajustarla con capas. El sistema de calefacción ideal para bebés son los radiadores de gas o eléctricos porque proporcionan un calor agradable y uniforme. Por otro lado, en verano no es recomendable abusar del aire acondicionado porque seca el ambiente y puede provocar un resfriado. Es mejor usarlo con moderación para enfriar la atmósfera de la habitación y luego apagarlo mientras el bebé duerme.
Para ello deberás tocar su cuello, barriga o pecho para saber cómo se encuentra. Si una de estas tres partes del cuerpo está caliente o sudoroso quiere decir que tiene calor. Y te recomendamos que le quites una capa o bajes la temperatura ambiente.
La temperatura óptima para el sueño del bebé suele situarse entre los 18°C y 21°C. En las épocas más cálidas, opta por prendas ligeras de algodón que permitan la transpiración de la piel del bebé. En días frescos, añade una capa adicional como un saco de dormir o una manta fina. Es recomendable verificar regularmente la temperatura de la habitación mientras el bebé duerme, especialmente en condiciones climáticas extremas.
La manera óptima de saberlo es poner tu mano sobre su pecho o la parte superior de su espalda. Observa si el bebé está sudando o tiene la piel caliente, lo que podría indicar que está demasiado abrigado.
Si dispones de un vigilabebés con cámara, puedes comprobar si se mueve más de lo habitual o está incómodo.
Proteger el sueño de los más pequeños es importante. Así lo recomienda el mundo de la pediatría, que ofrece una serie de pautas útiles para prevenir el riesgo del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL), pero también para evitar todas aquellas situaciones potencialmente peligrosas para el sueño del bebé en su primer año de vida.
Aquí tienes algunos consejos sobre cómo y dónde dormir al recién nacido y tener un sueño tranquilo (¡y seguro!).
- La posición recomendada para que los bebés duerman en su primer año de vida es decúbito supino, boca arriba, sobre una superficie plana, rígida y no inclinada, como las cunas de colecho. Incluso en caso de reflujo o resfriado, se recomienda siempre la posición boca arriba sobre una superficie completamente horizontal.
- Compartir habitación con los padres tiene numerosos beneficios para el niño: reduce el riesgo de SMSL en aproximadamente un 50% y le ayuda a adquirir el ritmo correcto de sueño-vigilia. Para los padres, en cambio, facilita la lactancia, el cuidado y la vigilancia del recién nacido, transmite serenidad a la madre y fomenta el vínculo madre-hijo.
- No dejes que el bebé duerma en la cama contigo: coloca o sujeta la cuna junto a tu cama para que sienta tu cercanía y sea cómodo cuidarle.
- No utilices objetos blandos como almohadas, peluches o edredones, colchas, cojines de juguete, ni ropa de cama, como mantas o sábanas, en la cuna para el sueño del bebé. También hay que evitar las fundas de colchón acolchadas que ablandan la superficie de la cama; es mejor utilizar fundas de colchón finas que estén siempre bien tirantes y sujetas al colchón.
- Se recomienda el uso de un chupete durante el sueño, tanto de día como de noche, para reducir el riesgo de SMSL. Ten en cuenta que no todos los chupetes son iguales: es preferible una forma ortodóntica, desarrollada para mantener la lengua en una posición alta y adelantada para favorecer el correcto desarrollo de la dentición, la boca y todas sus capacidades funcionales.
- No expongas al bebé al humo durante el embarazo ni después del parto. No fumes en los ambientes donde vive y duerme el bebé.
- Evita las mantas o edredones voluminosos, es mejor vestir al recién nacido por capas, aproximadamente una capa más que la que llevaría el adulto. Puedes utilizar un saco de dormir especialmente diseñado para bebés.
- No coloques la cuna o la cama del bebé cerca de fuentes de calor. No le pongas gorro mientras duerme.
