¿Quieres llevar a tu bebé cerca de ti de forma segura y cómoda? Un fular portabebés es una excelente opción para cargar a tu hijo durante sus primeras etapas, permitiéndote tener las manos libres. La idea es que puedas cargarlo cuando quieras, pero sin usar tus brazos directamente para ello.
Existen diferentes formas de colocar el fular portabebés, pero todo dependerá del modelo que hayas elegido. Lo primordial es que al usarlos te sientas seguro de que tu bebé se encuentra en la posición adecuada y que va completamente seguro en tu pecho.
¿Cómo usar tu nuevo FULAR?
Pasos para colocar un fular portabebés
De todas las formas de colocación del fular porteo, el anudado delante es la más sencilla. Aquí te mostramos los pasos básicos para colocarlo correctamente:
- Localiza el centro del fular: El centro está comúnmente marcado por su etiqueta o logo de la marca.
- Posiciona el fular: Coloca el centro del fular sobre tu pecho, asegurándote de que la tela se extienda uniformemente sobre tus hombros y espalda.
- Cruza los extremos: Después de que has introducido los extremos, debes cruzarlos nuevamente por el frente de ti.
- Ata alrededor de la cintura: Pasa nuevamente los extremos alrededor de tu cintura y dale dos vueltas.
- Coloca al bebé: Coge al bebé y apóyalo en uno de tus hombros, mientras lo vas acomodando dentro del fular.
¿Cómo saber si el fular portabebés está bien colocado?
Finalmente, hay algunos detalles que pueden ayudarte a comprobar que tu fular está bien colocado:
- Posición de "ranita": El culete del bebé queda por debajo de la altura de sus rodillas, por la posición de “ranita”.
- Tela que cubre de rodilla a rodilla: Comprueba que la tela cubre al bebé de rodilla a rodilla (corva a corva) y que queda estirada cubriendo la espalda de tu bebé. Ten en cuenta que cada banda debe quedar correctamente estirada de rodilla a rodilla.
- Protección de la cabeza: Puedes cubrir su cabecita con uno de los laterales, para mayor protección, sobre todo cuando duermen o están recién nacidos.
Al seguir todos los pasos para colocar el fular portabebés puedes comenzar a portar a tu pequeño sin ningún problema.
Ventajas del pañuelo portabebés
Una de las ventajas del pañuelo portabebés es que su elasticidad permite hacer un «nudo preanudado» que se mantiene hecho cuando sacamos al bebé, por lo que podremos aprovecharlo, evitando así tener que hacer todos los pasos cada vez que queramos sacarlo para alimentarle, cambiar el pañal, etc. De este modo, evitaremos arrastrar tela y tener que volver a hacer todo el proceso. Además haremos la mayor parte de los pasos antes de coger al bebé en brazos, resultando más rápido y sencillo.
Errores comunes al colocar el fular de porteo
Hay 6 errores muy frecuentes a evitar a la hora de colocar el fular de porteo en posición correcta, y que puedes estar cometiendo:
- Bandas flojas que caen por debajo del hombro: Cuando estamos haciendo el nudo, la tela del fular debe quedar recogida y siempre por encima del hombro. En caso contrario, quedará sin tensión al colocar al bebé en el pañuelo de porteo.
- Tela desordenada y retorcida.
- Extender las bandas sin bascular bien la cadera: Para que el bebé quede perfectamente colocado en posición ranita, debemos dejar ambas bandas de tela bajo sus rodillas.
- Bandas para el asiento del bebé que no están correctamente extendidas.
- Bandas que impiden la visibilidad al bebé: Es recomendable doblar un poco la banda desde el cuello hacia el hombro para permitir que el bebé pueda ver. Ponerlo a la altura de un beso, pero sin llegar a poder darle con la barbilla.
- Tiras muy cerca del cuello del porteador.
Además, es fundamental elegir el pañuelo de porteo adecuado, que tenga elasticidad suficiente para poderse preanudar, y dar un soporte adecuado.
Otras consideraciones
Colocar el pañuelo porteo a la cadera no es el uso habitual, y si buscas un portabebés de cadera te recomendamos una bandolera de porteo.
El pañuelo de porteo o fular elástico no es un portabebés de espalda. Su ancho insuficiente (normalmente unos 50 cm) y la elasticidad de la tela, juegan en contra para que podamos colocar el bebé detrás.
