Obesidad y Fertilidad Femenina y Masculina: Un Vínculo Crucial

La obesidad y el sobrepeso influyen significativamente en la fertilidad tanto de hombres como de mujeres. El exceso de peso puede causar desequilibrios hormonales, estrés oxidativo e incrementar el riesgo de diversas patologías, que combinados pueden provocar infertilidad. Sin embargo, muchos de estos efectos pueden revertirse o mitigarse con un cambio en el estilo de vida, intervenciones médicas y un enfoque integral hacia la salud.

Abordar los problemas como la obesidad y el sobrepeso desde etapas iniciales mejora las probabilidades de concepción, además de contribuir a un embarazo más saludable. El peso corporal saludable es un factor crucial para la fertilidad. En muchas ocasiones, la obesidad se asocia a otras enfermedades, como diabetes e hipertensión, que también pueden ocasionar dificultades para la concepción.

Es normal que las parejas con problemas para concebir de forma natural sufran angustia y decepción cuando se anhela conseguir un embarazo que no termina de llegar.

Una nutrición equilibrada es clave para mejorar la fertilidad.

¿Cómo se Define el Sobrepeso y la Obesidad?

Existe una fórmula que permite evaluar si tu peso es el adecuado a tu estatura. Se llama índice de masa corporal (IMC) y se calcula dividiendo el peso en kg por el valor de la talla al cuadrado (IMC= kg/m2). Si el IMC se sitúa entre 25,0 y 29,9, se encuentra dentro del rango de sobrepeso. Si es 30,0 o superior, se encuentra dentro del rango de obesidad.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que el estado nutricional del ser humano es saludable cuando el IMC se encuentra entre 18,5 y 24,9.

A continuación, mostramos toda la clasificación del estado nutricional en función del IMC de cada persona:

IMC Estado Nutricional
IMC < 18,5 Delgadez
IMC 18,5-24,9 Normal
IMC 25-29,9 Sobrepeso
IMC 30-34,9 Obesidad
IMC > 35 Obesidad mórbida

Es especialmente recomendable que todas las mujeres en búsqueda del embarazo tengan un IMC adecuado con tal de evitar, no solo problemas de fertilidad, sino también complicaciones obstétricas que podrían poner en riesgo la salud del futuro bebé.

Pero es una estadística, hay que analizar cada caso de manera individual. No es, entonces, un valor determinante.

Efectos de la Obesidad en la Fertilidad Femenina

En mujeres, estos cambios hormonales pueden conllevar alteraciones en la ovulación normal y desequilibrios a nivel del aparato reproductor, que hacen que no se produzca una implantación adecuada del embrión. La obesidad está asociada con un desequilibrio hormonal significativo, particularmente en el eje hipotalámico-hipofisario-ovárico.

La resistencia a la insulina, una característica común en personas con obesidad, puede conducir a un exceso de producción de insulina, lo que a su vez afecta los niveles de hormonas sexuales como los andrógenos y los estrógenos. El ciclo normal también puede verse alterado por el exceso hormonas que se producen en el tejido adiposo. En muchas ocasiones, la obesidad y el sobrepeso se asocian con el síndrome de ovario poliquístico (SOP), que también puede empeorar la fertilidad.

El tejido adiposo en exceso también puede influir en el entorno uterino, afectar a la receptividad endometrial y reducir las probabilidades de implantación del embrión. Los estudios indican que en la mujer aumenta el tiempo requerido para lograr una concepción. Este hecho está relacionado con alteraciones en la ovulación, que puede ser irregular o no tener la calidad necesaria, lo que se puede traducir también en problemas en el embrión o en la implantación endometrial.

¿Por qué tener exceso de peso afecta a la fertilidad? El cambio endocrino más importante que produce la obesidad es la elevación del nivel basal de insulina y la resistencia a la misma, lo que conlleva a alteraciones en los ciclos menstruales y en la ovulación.

¿Y a qué se deben estas alteraciones? Los estrógenos son las hormonas sexuales producidas en las mujeres. Se producen principalmente en los ovarios, pero también en las glándulas suprarrenales y en el tejido adiposo o graso.

Impacto en los Tratamientos de Reproducción Asistida

En los tratamientos de estimulación ovárica y de preparación del endometrio, las mujeres obesas requieren mayores dosis de gonadotropinas, ya que presentan una mayor resistencia a las mismas, lo que puede provocar una respuesta ovárica peor. Las tasas de éxito de estos tratamientos suelen ser más bajas en mujeres con obesidad debido a la baja calidad ovocitaria, dado que la estimulación ovárica funciona peor por una absorción irregular de la medicación y a un menor efecto de las hormonas administradas.

Según datos de la Society for Assisted Reproductive Technology (SART), el mayor IMC se traduce en un menor número de ovocitos recuperados y una peor calidad de los embriones.

Además, las pacientes obesas tienen mayores posibilidades de complicaciones durante el embarazo como podría ser el desarrollo de diabetes gestacional, hipertensión, parto prematuro (…), así como durante el parto y postparto, cuando tienen una mayor incidencia de fetos macrosómicos, cesárea o riesgo de trombosis, entre otras.

¿Es verdad que la obesidad también se asocia a una mayor incidencia de problemas durante el embarazo, el parto y el postparto? Sí, la obesidad aumenta la incidencia de preeclampsia. Y la resistencia a la insulina asociada a obesidad aumenta el riesgo de desarrollar diabetes gestacional y de bebés de mayor tamaño al nacer.

Infografía sobre los riesgos de la obesidad durante el embarazo.

Consideraciones Genéticas y Enfermedades de Base

En estos casos el control hay que hacerlo desde el inicio, porque enfermedades como el SOP suelen provocar anovulación, ciclos irregulares y sobrepeso.

¿Es posible un embarazo con ovarios poliquísticos?

Efectos de la Obesidad en la Fertilidad Masculina

En diferentes estudios se ha visto que provoca una menor concentración, motilidad y el aumento del porcentaje de espermatozoides con una morfología anormal. La obesidad también está relacionada con un aumento del estrés oxidativo.

Cuando se produce un aumento del estrés oxidativo a nivel testicular, se altera la producción normal de espermatozoides y se incrementa la fragmentación del ADN de los mismos. Esta condición se asocia a fallos de fecundación e implantación, de desarrollo embrionario y aborto.

En el varón con obesidad, tiene lugar una conversión de la hormona masculina (testosterona) a estrógenos, provocando unos niveles disminuidos de hormona masculina y de gonadotropinas. La obesidad del varón está asociada con alteraciones hormonales que dañan la fertilidad y pueden desembocar en la disminución de la calidad seminal.

“Los varones con obesidad presentan unos niveles menores de testosterona en sangre y su temperatura escrotal aumenta, lo que aumenta también la producción de radicales libres en el semen y ocasiona daños en el ADN espermático”, aclara la especialista. Esto explica que la obesidad en el varón se traduzca en una mayor prevalencia de oligozoospermia y de atenozoospermia.

La obesidad puede afectar la calidad del esperma y la fertilidad masculina.

Soluciones y Cambios en el Estilo de Vida

Al reducir el peso y modificar las conductas nocivas hacia hábitos saludables, los pacientes pueden volver a tener niveles óptimos de fertilidad. La buena noticia es que con control y seguimiento médico desde el inicio, un cambio de hábitos y una dieta saludable se puede mantener el peso bajo control y prevenir posibles complicaciones y riesgos.

  • Pérdida de peso: Reducir entre un 5 % y un 10 % el peso corporal total, puede mejorar significativamente la fertilidad al restablecer el equilibrio hormonal, mejorar los ciclos menstruales y mejorar los parámetros del seminograma.
  • Actividad física: Incorporar el ejercicio regular ayuda a reducir el estrés oxidativo, mejorar la sensibilidad a la insulina y promover un ambiente hormonal más favorable para la fertilidad. Además, el ejercicio también contribuye al bienestar emocional.
  • Nutrición equilibrada: Adoptar una dieta rica en nutrientes, baja en grasas saturadas y azúcares refinados, y rica en antioxidantes puede mejorar la salud reproductiva.

El IMC y su Impacto en la Fertilidad

La fertilidad está influenciada por múltiples factores, desde la genética y la edad, hasta el estilo de vida y el estado de salud general. Uno de los elementos cuya relación con la fertilidad es menos conocida pero que es de gran relevancia es el Índice de Masa Corporal (IMC). Este indicador, que relaciona el peso y la altura para evaluar si una persona está en un rango de bajo peso, peso normativo, sobrepeso, u obesidad, puede tener un impacto significativo en las posibilidades de concebir y llevar adelante un embarazo exitoso.

La Dra. Begoña Arnott, ginecóloga responsable de Ginemed Asturias, explica que “tener un IMC por encima o por debajo de los valores óptimos (18.5 - 24.9) disminuye la posibilidad de concebir de manera natural, pues se altera el eje hormonal encargado de la función reproductora”. Adicionalmente, algunas investigaciones han demostrado que tanto el bajo peso como el sobrepeso y la obesidad están asociados con problemas de fertilidad en hombres y mujeres.

IMC Bajo y Fertilidad Femenina

Las mujeres con un IMC bajo (inferior a 18.5) enfrentan riesgos significativos relacionados con su salud reproductiva. Estos incluyen ciclos menstruales irregulares, ovulación anómala e incluso la ausencia de menstruación (amenorrea). Según la especialista, "un IMC bajo puede ocasionar trastornos en la ovulación, irregularidades menstruales y afectar el desarrollo endometrial. En adolescentes, además, puede retrasar la maduración sexual".

IMC Elevado y Fertilidad Femenina

Asimismo, un IMC elevado (superior a 25) puede estar vinculado al síndrome del ovario poliquístico (SOP), una de las principales causas de infertilidad femenina. En palabras de la doctora: "Un IMC alto puede afectar la calidad ovocitaria, asociarse al SOP, incrementar el riesgo de diabetes mellitus, resistencia a la insulina, problemas cardiovasculares e hipertensión.

IMC y Fertilidad Masculina

En el caso de los hombres, el exceso de peso también se asocia con un riesgo más alto de infertilidad, debido a los cambios en la producción de hormonas y el semen.

IMC y Tratamientos de Reproducción Asistida

Por otro lado, las implicaciones del IMC se extienden a los tratamientos de reproducción asistida. Estudios recientes han demostrado que las mujeres con un IMC fuera de lo normativo enfrentan mayores desafíos en procedimientos como la fertilización in vitro (FIV).

Es fundamental entender que la fertilidad no depende únicamente del peso. Factores como el estrés, sueño y bienestar emocional también juegan un papel crucial. Sin embargo, para las personas con un IMC fuera del rango normal, el primer paso hacia la concepción es optimizar su salud general mediante cambios en el estilo de vida.

“Es importante tener una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, legumbres y proteínas magras, además de evitar alimentos ultra procesados, tabaco y alcohol.

Publicaciones populares: