El aborto, más allá de ser un tema social y de salud, tiene un impacto económico significativo que a menudo se ignora. Este artículo analiza cómo el aborto afecta la economía, centrándose en datos de Cataluña y España, y considerando su relación con la demografía y el capital humano.
El Aborto en Cataluña: Un Caso Particular
Cataluña ha destacado históricamente por su mayor propensión al aborto, como muestran claramente los datos. Este carácter de “avanzadilla” tiene consecuencias personales evidentes, pero también -y esto se suele ignorar- un impacto económico de gran envergadura.
Cataluña lidera de manera consistente las cifras de abortos en España tanto en términos absolutos como relativos. En 2023, se realizaron 21.175 abortos en Cataluña, lo que representa el 20,5% del total español, a pesar de que la comunidad concentra solo el 16,4% de la población total.
La tasa de abortos en Cataluña fue la más alta del país: 14,92 interrupciones voluntarias del embarazo (IVE) por cada 1.000 mujeres de 15 a 44 años, cifra que supera en 2,7 puntos la media nacional y es significativamente mayor que la de otras comunidades:
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Tabla Comparativa de Tasas de Aborto (2023)
| Comunidad Autónoma | Tasa de abortos (2023) por 1.000 mujeres 15-44 |
|---|---|
| Cataluña | 14,92 |
| Madrid | 13,92 |
| Baleares | 11,56 |
| Asturias | 11,5 |
| Aragón | 8,4 |
| Galicia | 7,3 |
| Extremadura | 7,6 |
| La Rioja | 6,17 |
Cataluña no solo encabeza el ranking, sino que su tasa es casi el doble que la de comunidades como Galicia o Extremadura, y muy por encima de la media nacional.
Evolución de los Abortos en Cataluña
A continuación, se presenta una tabla con la evolución del número de abortos en Cataluña desde 2014 hasta 2023:
| Año | Abortos en Cataluña |
|---|---|
| 2014 | 22.000 |
| 2015 | 21.800 |
| 2016 | 21.500 |
| 2017 | 21.500 |
| 2018 | 21.700 |
| 2019 | 21.800 |
| 2020 | 21.000 |
| 2021 | 21.200 |
| 2022 | 21.500 |
| 2023 | 21.900 |
Fuente: Instituto de Estadística de Cataluña (IDESCAT)
El Aborto y el Capital Humano
El aborto masivo significa también una destrucción masiva de capital humano, que la inmigración está lejos de corregir. El resultado es un empobrecimiento económico directo a medio y largo plazo que se añade al empobrecimiento secuencial que la demografía, la falta de hijos, va ocasionando y que consideraremos en otra ocasión.
El capital humano es el conjunto de conocimientos, habilidades y competencias adquiridas a través de la educación y la experiencia, que permiten a las personas acceder a mejores empleos y contribuir a la productividad y riqueza del país.
En España, el capital humano agregado ha mejorado en las últimas décadas gracias al aumento del nivel educativo, pero sigue siendo inferior al de los países más avanzados de Europa. Los informes internacionales y del Banco de España suelen situar el valor medio del capital humano por persona en países desarrollados entre 300.000 y 500.000 euros, dependiendo del nivel de estudios y la esperanza de vida laboral.
En España, el valor medio estimado se sitúa en torno a los 350.000-400.000 euros por persona adulta, aunque este cálculo es aproximado y puede variar según la metodología y las fuentes. Este valor refleja el potencial de generación de ingresos de un español medio a lo largo de su vida activa, condicionado por la educación, la salud y la empleabilidad.
El coste del aborto en términos de capital humano destruido anualmente en Cataluña es de nada menos que 9.482 millones, mientras que en España es de 37.500 millones. Esto significa en relación con los respectivos PIB una perdida anual del 3, 24 % para Cataluña y un 2,56 % para España.
Aborto y Decisiones Económicas
El aborto se engloba dentro de las decisiones relacionadas con la natalidad, que empiezan con las decisiones sobre actividad sexual y uso de métodos anticonceptivos. Ante un embarazo no deseado, se plantea la posibilidad de interrumpirlo o no, y la decisión podría verse afectada, además de por preferencias o ideología, por factores como la situación económica general o personal, el marco legal, o las políticas públicas relacionadas con la maternidad (permisos, ayudas, sistema de guarderías, etc).
Aborto y Crisis Económicas
Desde un punto de vista teórico, no está claro si esperaríamos que la natalidad bajara o subiera durante una recesión económica. Al empeorar la situación económica, puede que las familias “demanden” menos hijos (“efecto renta”). Por otro lado, los hijos requieren tiempo, y en épocas de crisis, con salarios bajos y desempleo alto, el coste relativo de los hijos baja (el “precio” del tiempo de los padres), con lo que su demanda podría aumentar (“efecto sustitución”).
En el caso español, la respuesta es fácil de visualizar si observamos la caída en el número de nacimientos desde el comienzo de la crisis en 2008. Un análisis simple de regresión muestra que, efectivamente, nacen menos niños cuando la tasa de paro es más alta.
En épocas de desempleo alto, también hay menos abortos. Parece que en épocas de crisis, simplemente hay menos embarazos, y como consecuencia, menos abortos y también menos nacimientos.
Aun así, si los factores económicos juegan un papel a la hora de optar por una interrupción, quizá esperaríamos que la proporción de embarazos que termina en aborto voluntario fuera más alta en épocas de crisis. Sin embargo, parece que este no es el caso.
El Aborto como Derecho y su Impacto en la Sociedad
El aborto fue considerado la pieza clave para lograr dicha “liberación”, ya que mientras los hombres no afrontaban las consecuencias biológicas del sexo, las mujeres sí. A partir de entonces, el aborto se convirtió en el símbolo de la emancipación femenina, entendida sobre todo como liberación sexual. Esta visión se impuso de forma hegemónica en la mayoría de los países europeos, aunque empieza a retroceder en Estados Unidos.
Resulta llamativo que, a pesar del acceso generalizado a métodos anticonceptivos y a la píldora del día después, que en muchos casos actúa como abortiva, el número de abortos no haya descendido drásticamente. Al contrario, se mantiene en cifras elevadas.
En España hablamos de cerca de 100.000 abortos anuales, mientras la natalidad cae en picado. Esto significa que los abortos ya suponen entre una cuarta parte y un tercio de los nacimientos. Su impacto sobre el futuro demográfico y económico del país es devastador.
El Incumplimiento de la Ley del Aborto en España
La ley de interrupción del embarazo en España se aprobó en 2010 y se reformó en 2023 para lograr algo que en más de una década no se había conseguido: implementar esta prestación en centros sanitarios públicos. Sin embargo, un año después de su modificación, se ha comprobado cómo se incumple la ley del aborto: faltan registros de objetores en varias comunidades autónomas y no en todas las que se ha creado dicho registro, este se ha utilizado para organizar los servicios hospitalarios de forma que se pueda dar cabida tanto a la objeción individual como a la prestación sin que ambos derechos colisionen.
La reforma de la ley del aborto de 2023, que entró en vigor hace un año, establece la creación de un registro de objetores de conciencia en cada comunidad autónoma. La norma pretende que los centros sanitarios públicos se organicen de forma que siempre sea posible realizar esta prestación, evitando desplazamientos a otros territorios y derivaciones a clínicas privadas.
Derechos Humanos y el Aborto
El acceso al aborto seguro está esencialmente ligado a la protección y respeto de los derechos de las mujeres y las niñas y de todas las personas que pueden quedarse embarazadas. Los derechos sexuales y reproductivos y la capacidad de las mujeres para controlar su fertilidad y reproducción, también mediante el acceso al aborto, son fundamentales para la realización plena de los demás derechos humanos.
Cuando la Organización Mundial de la Salud promueve la práctica de abortos seguros, está hablando no solo de la disponibilidad de los servicios para practicarlos, sino también de la forma en que se ofrecen esos servicios, de la confidencialidad y la privacidad en la toma de decisiones de las mujeres, por lo que recomienda, entre otras cuestiones, la señalización discreta de la ubicación de los servicios de aborto.
El Derecho a la Vida y el Aborto
Sí, cuando se criminaliza el aborto se puede vulnerar el derecho a la vida de la mujer embarazada. Porque con la prohibición no desaparecen los abortos, sino que se obliga a las mujeres a acudir a métodos inseguros, clandestinos y sin garantías sanitarias. Según la Organización Mundial de la Salud, cada año en el mundo se producen 33 millones de abortos peligrosos.
