Riesgos de los Colorantes Alimentarios Durante el Embarazo

Los aditivos alimentarios son sustancias que se añaden intencionadamente a los alimentos con una finalidad tecnológica, pero que no tienen el propósito de variar su valor nutritivo. Su uso es facilitar la preparación, conservación o almacenamiento de los alimentos, y cumplen diversas funciones útiles en los alimentos como modificar sus propiedades organolépticas, dar color o endulzar (colorantes y edulcorantes), preservar los alimentos conservándolos durante más tiempo y protegiéndolos del deterioro producido por microorganismos. Los aditivos pueden encontrarse en la naturaleza, como la vitamina C que contienen las frutas, o la lecitina, que está presente en la soja, huevo, etc. Aunque puede pensarse que el uso de los aditivos en los alimentos es reciente, la realidad es que hace muchos siglos que se utilizan.

El etiquetado de los alimentos es una de las mejores herramientas para saber qué se está ingiriendo en cada momento. Algunas más llamativas que otras, entre las etiquetas que más ponen en alerta a las familias están las que hacen referencia a los colorantes azoicos. ¿Qué son los colorantes azoicos y por qué se usa con ellos este tipo de avisos? ¿Son un peligro real para los más pequeños?

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El Colorante E171 (Dióxido de Titanio)

La principal autoridad europea para la evaluación de riesgos alimentarios se ha pronunciado a favor de retirar el colorante E171 de la lista de aditivos seguros para la ingesta humana. Este aditivo se encontraba desde hace tiempo en el punto de mira de autoridades sanitarias de países como Francia, que ya prohibió su utilización en 2020. En el resto de la Unión Europea, el dióxido de titanio ha seguido presente en productos como dulces y chicles, entre otros.

Se trata de una sustancia de color blanco muy común en la naturaleza que se utiliza en todo tipo de productos cotidianos, desde plásticos y pinturas a protectores solares, cosméticos, dentífricos y fármacos. Este pigmento se utiliza sobre todo para dar brillo, ya que refleja muy bien la luz. En la industria de la alimentación se emplea bajo la denominación de aditivo E171. Asimismo, la Autoridad Europea señala que también puede encontrarse dióxido de titanio en productos utilizados en sopas, caldos y salsas. También puede formar parte de alimentos como el queso, en el que actúa como conservante, o los chicles.

Los expertos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria advierten de que "tras la ingesta oral, la absorción de partículas de dióxido de titanio es baja, pero se puede acumular en el organismo". Por lo tanto, se ha decidido retirar este colorante de la lista de aditivos seguros para el consumo humano no tanto porque se haya demostrado que sea perjudicial, sino porque no se ha podido descartar el riesgo de genotoxicidad.

Las autoridades sanitarias se esfuerzan en detectar la posible genotoxicidad de cualquier alimento, es decir, intentan averiguar si la ingesta de un componente determinado puede llegar a alterar el material genético de las células. Las sustancias genotóxicas pueden llegar a provocar cáncer, principalmente porque tienen la capacidad de producir mutaciones en la cadena de ADN.

¿Está prohibido el E171?

A fecha de redacción de este artículo, no. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha anunciado las conclusiones de su estudio, llevado a cabo a petición de la Comisión Europea tras las dudas generadas alrededor del aditivo E171. Sin embargo, esta agencia no tiene la potestad de prohibir directamente el uso de ningún aditivo, sino que se limita a remitir su evaluación de riesgos a la Comisión Europea y a los estados miembros de la UE, que serán los encargados de tomar las decisiones oportunas.

Tras este informe, la Comisión Europea se ha pronunciado a favor de prohibir el aditivo E171 en toda la Unión Europea. TRADUCCIÓN: "Siguiendo la nueva opinión científica de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria sobre el aditivo alimentario E171, propondremos prohibir su uso en la UE. Este mes se empezará a debatir con los estados miembros.

Por otra parte, los expertos europeos tan solo circunscriben su análisis al uso del dióxido de titanio en alimentos, por lo que no se plantean posibles riesgos en su utilización en otros productos no comestibles, como plásticos o pinturas.

Colorantes Azoicos y su Impacto

E-102. Este es el colorante azoico más habitual en las tiendas de alimentación. Se trata de un colorante artificial que ayuda a mejorar el aspecto de decenas de alimentos que están en los stands del súper. Sin embargo, diversos estudios y asociaciones como la Fundación de Alimentación Saludable consideran que este tipo de colorantes no son buenos para la salud. Además de ello, numerosos estudios relacionan el consumo de los pigmentos azoicos con el trastorno por déficit de atención por hiperactividad.

El uso de los colorantes azoicos en la alimentación, sobre todo en los productos dedicados a los niños, está expuesto a un continuo debate por parte tanto de los productores como de la comunidad médica y dietética.

Estudio sobre Hiperactividad y Colorantes

El estudio, realizado a más de 300 niños de distintas edades, ha analizado las combinaciones del colorante amarillo anaranjado (E110), tartrazina (E102), camoisina (E122) y rojo cochinilla 4R (E124) por un lado y, por otro, el amarillo anaranjado (E110), amarillo quinoleina (E104), carmoisina (E122) y rojo allura (E129). Tanto la EFSA como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) advierten a los padres con hijos con hiperactividad, que sus síntomas podrían mejorar eliminando de su dieta los productos con los colorantes referidos.

Tartrazina (E-102)

En concreto la Tartrazina es un colorante sintético empleado en una gran variedad de alimentos con el fin de proporcionarles un color que va desde el naranja hasta el amarillo. Este colorante está permitido por la Legislación Europea ,donde aparece con el código E-102. Como todos los aditivos que están recogidos en la legislación alimentaria, superó unos estrictos controles para conocer si era seguro para la salud.

Existe cierta controversia en torno a este aditivo. Estudios concluyeron que podría aumentar la hiperactividad en niños pequeños (Tanaka, 2006; McCann et al., 2007). La EFSA realizo en el año 2009 una re evaluación estudiando de nuevo los efectos de este colorante sobre la actividad de los niños. Los expertos consideraron que 7,5 mg/kg de peso corporal/día de sustancia es una dosis segura en niños.

Alternativas Naturales: La Cúrcuma

La cúrcuma es una especie originaria de la India y el sudeste asiático,usada desde hace mas de 4 mil años en gastronomía y con numerosas propiedades medicinales,entre ellas la antiinflamatoria y digestiva. Es una planta perenne perteneciente a la familia del jengibre. Se puede conseguir en cualquier supermercado o herbolario, a un precio económico. Es recomendable no comprarla en lugares ambulantes ni a granel en sitios no autorizados.

Si tenemos que colorear alimentos para dar buen aspecto y vistosidad al plato,es preferible elegir siempre el colorante mas natural,en este caso la Cúrcuma, y aunque en la mayoría de los casos no causa efectos secundarios,puede como cualquier planta,capaz de producir efecto farmacológico para algunas personas si se consumen en grandes cantidades. La cúrcuma posee numerosos beneficios y propiedades para la salud,sin embargo,en exceso,padeciendo enfermedad renal o de vesícula, podría traer efectos no deseados.

Alergias Alimentarias y Aditivos

Los alimentos son una causa creciente de alergia, sobre todo en la infancia. La alergia alimentaria se manifiesta en más del 70% de los casos con urticaria y angioedema. En personas alérgicas a pólenes puede aparecer picor en la cavidad bucal en relación con el consumo de algunos alimentos vegetales como las frutas.

Los alimentos responsables de la alergia alimentaria dependen de las costumbres dietéticas de cada país o incluso de cada región. Cualquier alimento puede causar una reacción alérgica, pero sólo unos cuantos alimentos son los principales culpables. En los niños, los alimentos que causan alergia más frecuentemente son el huevo, la leche y el pescado. Los aditivos de los alimentos, como colorantes, espesantes y preservativos, excepcionalmente causan una reacción alérgica.

El tratamiento de la alergia alimentaria es la eliminación del alimento responsable de la dieta. Algunos alimentos son difíciles de evitar porque pueden estar presentes en múltiples preparaciones culinarias, muchas veces de forma más o menos oculta.

Recomendaciones Durante el Embarazo y la Lactancia

El primer contacto del bebé con los alérgenos ocurre en etapas muy tempranas de la vida del niño. Se han encontrado alérgenos alimentarios y también aeroalérgenos en el líquido amniótico y en la leche materna. La restricción de ciertos alimentos en la dieta de la madre durante la gestación y la lactancia evitaría la presencia de estos alérgenos en el líquido amniótico y en la leche.

Hay diferentes trabajos que estudian esta posibilidad pero los resultados son contradictorios. Hoy por hoy se considera que no hay suficientes datos a favor de estas dietas restrictivas, que por otro lado podrían ser inadecuadas desde un punto de vista nutritivo.

Diabetes Gestacional y Alimentación

La diabetes gestacional afecta a muchas mujeres y se manifiesta en el embarazo, aunque la futura madre antes de quedarse en estado no hubiese sido diabética. La diabetes gestacional se define como cualquier grado de intolerancia a la glucosa detectado durante el embarazo y que puede requerir tratamiento con insulina o sólo con dieta. La diabetes gestacional es una patología bastante frecuente durante el embarazo. Controlada, no suele causar problemas.

Consejos para Reducir el Consumo de Colorantes

Dejar de usar colorantes alimentarios por completo es difícil, a menos que se deje de comer dulces y se cocines toda la comida desde cero. Aun así, es posible reducir considerablemente la cantidad de colorantes que consumes tú y tus hijos.

  • Lea las etiquetas. Los colorantes alimentarios pueden estar ocultos en lugares inesperados. Algunos panes de molde, por ejemplo, están coloreados artificialmente con un color caramelo para que parezcan más saludables. Afortunadamente, los colorantes alimentarios aparecen en la lista de ingredientes de las etiquetas. Los nombres suelen incluir un color, lo que facilita su identificación, siempre que revise la letra pequeña.
  • Reconsidere los alimentos envasados. Evite los ultraprocesados como las galletas, las galletas saladas y los refrescos comerciales.
  • Busque alternativas. Los alimentos con colores naturales, como las frutas y verduras, son ricos en antioxidantes.

Es una buena idea basar la alimentación en materias primas no procesadas. Los aditivos y colorantes que hoy se comercializan, son seguros según evaluación toxicológica. Muchos aditivos que se utilizan en el sector de la alimentación están presentes en la naturaleza, por ejemplo es el caso del E306 o Tocoferol, mas conocido como Vitamina E, presente en muchas frutas y verduras.

REALIDAD Los aditivos cumplen varias funciones útiles en los alimentos. La reglamentación de la Unión Europea (UE) autoriza la utilización de los aditivos evaluados satisfactoriamente por la EFSA y los identifica con la letra E seguida de una numeración específica para cada aditivo, ejemplo: Ácido acético (E260) y carbón vegetal (E153).

Los colorantes sintéticos (artificiales) existen únicamente para dar color a productos como alimentos, bebidas e incluso medicamentos. Estos colorantes no ayudan a conservar los alimentos ni aportan ningún beneficio nutricional. Y las investigaciones sugieren que los colorantes están relacionados con problemas de salud, incluyendo cambios de comportamiento en los niños.

Los colorantes sintéticos son un síntoma de un problema mayor con los alimentos y bebidas que consumen los niños hoy en día. Muchos de los alimentos con estos colorantes artificiales también son ultraprocesados con azucares y carbohidratos altamente refinados. Los colorantes alimentarios se utilizan para crear los colores brillantes que suelen encontrarse en los productos comercializados para niños. Muchos alimentos ultraprocesados, o alimentos producidos industrialmente y elaborados con ingredientes que no se encuentran en casa, contienen al menos uno, mientras que otros pueden contener una mezcla de colorantes.

Fuente: Adaptado de JAMA 2025.

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