Desde los primeros días, tu bebé puede experimentar malestar digestivo o alergias. Si tu bebé sufre de estreñimiento funcional, es importante buscar formas seguras y eficaces para aliviar su malestar. A continuación, exploraremos las causas de los cólicos y el estreñimiento en bebés, así como los remedios más utilizados para aliviarlos.
¿Qué son los Cólicos en los Bebés? Síntomas y Causas
Los cólicos en bebés se manifiestan como episodios de llanto intenso y persistente, que generalmente aparecen en las primeras semanas de vida y mejoran hacia los 3 o 4 meses. Aunque no siempre hay una causa única, a menudo se relacionan con la maduración del sistema digestivo y con una mayor sensibilidad del bebé a estímulos y cambios.
Síntomas habituales de cólicos en bebés
- Llanto intenso que aparece a menudo por la tarde o noche y cuesta calmar.
- Dificultad para tranquilizarse incluso tras comer, cambiar el pañal o mecerlo.
- Cuerpo tenso, con piernas encogidas hacia el abdomen o puños cerrados.
- Gases y barriga que parece más dura o distendida.
- Expresión de incomodidad, como muecas o enrojecimiento.
Aunque es una etapa agotadora, en la mayoría de los casos los cólicos son temporales y disminuyen progresivamente.
CÓLICOS en Recién Nacidos y lactantes. 7 TIPS que ayudarán a tu bebé a aliviar el dolor y gases 💨
Remedios para los Cólicos del Bebé
Si estás buscando remedios para los cólicos, aquí tienes un resumen práctico de las estrategias más habituales para ayudar a tu bebé durante un episodio:
- Masajes para cólicos en bebés: ayudan a relajar el abdomen y favorecer la expulsión de gases.
- Posturas para aliviar gases: ciertas posiciones pueden ayudar a que el bebé se calme y expulse aire.
- Calor suave en el abdomen: puede relajar la musculatura y reducir la incomodidad.
- Contacto piel con piel y porteo: el movimiento y el contacto suelen ser muy calmantes.
- Rutinas tranquilas (ruido blanco, balanceo, luz tenue): ayudan a disminuir la sobreestimulación.
- Revisión de la toma y alimentación: ajustar el agarre, el ritmo o el tipo de fórmula puede ser útil en algunos casos (siempre con el pediatra).
Importante: si el llanto es inconsolable, hay fiebre, vómitos, diarrea, sangre en heces, falta de apetito o notas algo fuera de lo habitual, consulta con tu pediatra para descartar otras causas.
Remedios para Aliviar los Cólicos en Bebés: Masajes, Calor y Posturas
A continuación encontrarás remedios y técnicas que suelen utilizarse para aliviar los cólicos del bebé. No hay una única solución universal, pero muchas familias notan mejoría combinando varias de ellas.
Masajes para Cólicos en Bebés: Cómo Hacerlos
Los masajes pueden ayudar a relajar el abdomen y favorecer la expulsión de gases.
Cómo hacerlo:
- Coloca al bebé boca arriba en una superficie cómoda y segura.
- Con manos templadas, realiza movimientos circulares suaves en el vientre en sentido horario.
- Mantén una presión mínima (más caricia que masaje profundo).
- Puedes hacerlo durante unos minutos, varias veces al día, especialmente después del baño o cuando el bebé esté tranquilo.
Consejo: si el bebé se altera, prueba primero con contacto piel con piel o una postura calmante y vuelve al masaje cuando esté más relajado.
Calor Suave en el Abdomen (con Precaución)
El calor suave puede ayudar a relajar la musculatura abdominal y reducir la incomodidad.
Cómo aplicarlo con seguridad:
- Usa una bolsa de agua caliente o saco térmico templado, siempre envuelto en una toalla.
- Colócalo unos minutos y observa la reacción del bebé.
- Evita temperaturas altas y nunca dejes el calor sin supervisión.
Posturas para Aliviar Gases y Calmar al Bebé
Algunas posturas ayudan a que el bebé se sienta más seguro y a liberar gases:
- Vertical sobre tu hombro: favorece el eructo y alivia presión.
- “Tigre en el árbol” (boca abajo sobre tu antebrazo): puede calmar en algunos bebés.
- Boca abajo sobre tu pecho (siempre despierto y supervisado): el contacto y el calor corporal relajan.
- Piernas flexionadas con suavidad: con el bebé boca arriba, puedes acercar las rodillas al abdomen lentamente y soltar, repitiendo varias veces.
Importante: el bebé debe dormir siempre boca arriba. Las posturas boca abajo son solo para momentos de vigilia y supervisión.
Movimiento, Porteo y Ambiente Tranquilo
El movimiento rítmico y un entorno con menos estímulos pueden ser un “remedio” muy eficaz:
- Mecerse suavemente o caminar con el bebé en brazos.
- Porteo ergonómico (siempre con la vía respiratoria despejada y posición adecuada).
- Ruido blanco suave o sonidos constantes (por ejemplo, ventilador o app de ruido blanco).
- Luz tenue y reducir ruidos fuertes o visitas si está sobreestimulado.
Cambios en la Alimentación: Cuándo Considerarlos
En algunos casos, revisar cómo se alimenta el bebé puede ayudar:
- Si toma pecho: comprobar el agarre, evitar que trague aire, y consultar si hay dudas.
- Si toma biberón: revisar la tetina (flujo adecuado) y el ritmo de la toma.
- Si toma fórmula: comentar con el pediatra si conviene valorar otro tipo de fórmula (no cambiar por cuenta propia si hay dudas).
Remedios para los Cólicos en Bebés Recién Nacidos
Los cólicos en bebés recién nacidos (primeras semanas) suelen vivirse con más angustia porque la familia aún se está adaptando. El llanto constante puede generar frustración, cansancio e incluso sensación de culpa. Recuerda:
- Los cólicos suelen ser transitorios.
- No significa que lo estés haciendo mal.
- Pedir ayuda (pareja, familia, apoyo sanitario) también es una forma de cuidar al bebé.
- Si te sientes sobrepasada, deja al bebé en un lugar seguro unos minutos y respira. Estar tranquila ayuda a transmitir seguridad.
Cómo Calmar a Tu Bebé Durante los Cólicos: Consejos Prácticos
- Crea un “kit de calma”: luz tenue, ruido blanco, porteo o manta, y una rutina corta (balanceo + postura vertical).
- Reduce la sobre estimulación: menos ruido, menos pantallas, menos cambios bruscos.
- Prueba técnicas por tandas: masaje 3-5 min → postura vertical → movimiento suave.
- Descansa cuando puedas: turnos con otra persona si es posible.
- Consulta al pediatra si algo no encaja con lo habitual o te preocupa.
Los cólicos bebé son frecuentes y, aunque pueden ser muy duros, en la mayoría de casos mejoran con el tiempo, especialmente hacia los 3 o 4 meses.
El Estreñimiento en Bebés
El estreñimiento tanto en adultos como en bebés es un trastorno de la defecación. En los pequeños supone defecar pocas veces y cuando lo hacen, las heces tienen una consistencia dura y poca cantidad.
¿Cómo Deben Ser las Heces del Bebé?
La defecación en los bebés va cambiando conforme va creciendo. Para determinar si la consistencia, el color, la frecuencia y la cantidad de sus heces es la normal, es importante tener en cuenta diversos factores como la edad o la alimentación, por ejemplo.
Generalmente, los bebés que se alimentan de leche materna presentan heces bastantes líquidas y de color amarillento. Otra característica de este tipo de heces es su olor ácido.
Sin embargo, los bebés que toman alimentos sólidos, expulsarán heces cuyo color dependerá del alimento ingerido. Pese a ello, cabe destacar que cada bebé tiene su ritmo intestinal, pero si surgen dudas, lo mejor será consultar al especialista.
¿Cuáles Son las Causas del Estreñimiento Infantil?
El principal motivo del estreñimiento en el bebé está relacionado con el tipo de alimentación. El estreñimiento es un problema bastante frecuente en los primeros meses de vida, pero que suele desaparecer entre el cuarto y el sexto mes cuando comienzan a alimentarse a base de purés o papillas.
La leche materna, además de protegerlo contra infecciones, es más fácil de digerir para el pequeño y como consecuencia, es menos frecuente el estreñimiento. Normalmente, los primeros meses de vida casi cada vez que se alimenta el pequeño defeca, aunque puede ocurrir que, en ocasiones, pueden pasarse varios días sin evacuar.
Uno de los principales problemas de la leche materna con respecto al estreñimiento es que, como no podemos controlar la cantidad de alimento que consume el pequeño, en ocasiones cuando éste no evacua con normalidad puede ser que no se esté alimentando correctamente porque no está comiendo lo suficiente.
Por su parte, la leche artificial suele provocar más problemas de estreñimiento que la leche materna. Con este tipo de alimentación, la frecuencia con la que el bebé defeca no suele superar las dos veces diarias. Para este problema, algunos especialistas recomiendan añadir un poco de agua extra al biberón. Respecto a la lactancia artificial, algunos laboratorios ya han trabajado en leches especiales antiestreñimiento.
Síntomas del Estreñimiento en Bebés
Como en la mayoría de problemas relacionados con el bebé, la causa de los síntomas casi nunca es fácil de determinar. Algunas de las reacciones que puede tener el bebé ante este problema gastrointestinal son los siguientes:
- El bebé levanta constantemente las piernas.
- Su rostro se enrojece.
- Llora con más frecuencia y con llanto nervioso. El bebé está más irritable.
- Defecaciones duras, en poca cantidad y con escasa frecuencia.
- Su estómago se endurece.
Los padres deben controlar, especialmente en sus primeros meses de vida, la textura y frecuencia de las defecaciones del recién nacido. Ante un caso de estreñimiento, es recomendable acudir cuanto antes al pediatra en aras de evitar que se convierta en un problema crónico o se complique provocando graves molestias al niño o algún tipo de fisura anal.
Recomendaciones para Aliviar el Estreñimiento
Los especialistas ofrecen a los padres algunos consejos que pueden ayudar al pequeño cuando padece estreñimiento. A continuación, se enumeran algunas de las recomendaciones habituales para afrontar el estreñimiento infantil:
- Ejercer presión en el abdomen con sus piernas. Hay que tener en cuenta que es más complicado defecar estando la mayor parte del tiempo acostado con lo cual colocarlo en una postura como en cuclillas también puede ayudar.
- Añadir un poco de agua extra al biberón si se opta por alimentar al bebé con leche artificial.
- Masajear el abdomen o la espalda.
- Realizar baños templados.
- Otro consejo para los bebés estreñidos es dales zumos de frutas, especialmente de manzana, pera o ciruela. En el caso de bebés que comienzan a tomar alimentos sólidos, también estaría indicados purés con pasas, melocotón, etc.
En cualquier caso, es muy importante la visita al médico para evitar que el problema empeore. Tal vez el especialista recomiende usar un supositorio de glicerina para facilitar la defecación al bebé.
Remedios Adicionales para el Cólico del Lactante
Medicamentos
Realmente, medicamentos como tales hay pocos. Los bebés pueden utilizar la simeticona, que ayuda a disgregar los gases en el medio líquido del intestino evitando la hinchazón y el dolor producido al moverse el gas por la panza del bebé. La simeticona no se absorbe por el intestino, por lo que se considera seguro para niños y lactantes. Puede causar más gases, ya que ayuda a eliminar el aire, pero no suele causar otros efectos adversos. Eso sí, ayudará sólo en el caso que los cólicos se deban a gases: si se deben a cualquier otra razón este medicamento no será efectivo.
Otros Remedios
Una posibilidad es utilizar Eupeptin Kids®, un complemento alimentario que combina una enzima digestiva llamada pepsina con sales de sodio y magnesio. La pepsina facilita la digestión de las proteínas de la leche y otros alimentos, mientras que las sales favorecen una evacuación normal y sin molestias. La combinación facilita la evacuación normal y sin molestias, aliviando el estreñimiento y cólicos asociados en lactantes y en niños.
Plantas Medicinales
Las plantas ofrecen algunas soluciones para el cólico del lactante. Existen en la farmacia preparados a base de manzanilla, hinojo y/o melisa para aliviar la digestión del bebé, de forma que el cólico no aparezca o sea más ligero. Estas tres plantas tienen acción carminativa y espasmolítica (evitan gases y quitan dolores cólicos) y pueden utilizarse en bebés. Tradicionalmente se utilizaban preparados de anís estrellado (Illicium verum) pero luego de que aparecieran casos de intoxicación (el aceite esencial puede resultar neurotóxico) se considera que no debe utilizarse esta planta en lactantes y niños menores de seis años.
El problema de las infusiones es el volumen y su preparación: si se preparan en mucho líquido llenan la panza del bebé y evitan que tome el volumen de leche que beberían con el estómago vacío. Es conveniente utilizarlas durante tiempos cortos si el bebé lo pasa mal, pero no deberían utilizarse como un complemento alimenticio de uso rutinario durante muchas semanas.
Probióticos
Por vía oral también existen preparados de probióticos, con o sin añadidos de origen vegetal. La cepa que ha demostrado funcionar se llama Lactobacillus reuterii y funcionan bien en casos de cólicos del lactante relacionados con afectaciones de la digestión del bebé debido a una flora intestinal inmadura.
Masajes Abdominales
Los masajes realizados en el vientre del bebé no solamente ayudan a que los gases se muevan por su pancita, sino que además son relajantes para el propio bebé. No deben realizarse durante el ataque de llanto, sino luego de un baño o de un cambio de pañal. Puedes ayudar el movimiento con aceite de almendras, crema de bebé, o aprovechar productos específicos para el cólico del lactante que, además de facilitar el masaje, están preparados con aceites esenciales digestivos y calmantes.
Fórmulas Anticólico
En el caso de los niños que utilizan leche de fórmula se puede intentar cambiarle la marca utilizando preparados que modifican su fórmula para que no causen (tantos) cólicos. Las fórmulas anticólico se identifican porque suelen llevar las siglas AC o las palabra Confort, Digest o similar. Las fórmulas de leche anticólico suelen tener proteínas “previamente hidrolizadas”, es decir, tratadas para que el intestino del bebé tenga menos trabajo para digerir la fórmula. También tienen un contenido menor en lactosa, que es un azúcar que puede generar gases, y se le añaden productos para que la flora intestinal se desarrolle bien (fructooligosacáridos y otros prebióticos).
Preparación del Biberón
La preparación del biberón puede influir en los cólicos, ya que si agitas mucho la leche puede formarse espuma. Y la espuma es aire atrapado en la leche, aire que al entrar en el sistema digestivo del bebé causará gases. Aunque la tetina sea anticólico, si el aire ya está en la leche desde el momento de la preparación el bebé se lo tragará, ya que los sistemas anticólicos de los biberones evitan que entre aire al succionar, pero no quitan el aire que ya está disuelto. En YouTube hay varios videos que muestran cómo preparar un biberón: algunos lo sacuden cual maraca, otros lo hacen girar entre las manos, y hay quien agita con una cuchara de mango largo o un cuchillo bien limpio. Todos logran que el polvo se disuelva, pero el que menos aire ingresa a la leche es el último método.
Si el niño llora mucho y sospechas que sufre de cólico del lactante puedes probar alguna de estas soluciones, pero si no son efectivas consulta al pediatra. Lo fundamental es que no pierdas la calma durante los episodios de llanto, ya que el bebé nota si sus padres están ansiosos y afectados, y le será más difícil calmarse aún. Recuerda que los cólicos del lactante pasarán, ya que se resuelven cuando el sistema digestivo del bebé madura y no afectan el desarrollo posterior del niño. Mientras tanto muchos mimos, muchos masajitos… ¡y mucha paciencia!
