Cólicos del Lactante: Causas, Síntomas y Tratamientos Efectivos

El cólico del lactante es una de las causas más frecuentes de llanto en los primeros meses de vida. De hecho, según los estudios, se estima que su prevalencia a nivel mundial es de entre el 15 - 40 %. Los cólicos del lactante son una de las principales preocupaciones de las familias en los primeros meses de vida del bebé. Sin embargo, no todo llanto prolongado es un cólico del lactante.

¿Qué es el Cólico del Lactante?

El cólico del lactante es definido como episodio de irritabilidad y llanto “inconsolable” de inicio y final brusco, que se rige por la regla del tres. Comúnmente se define como un llanto incontrolable, paroxístico, sin causa identificable, más frecuente a últimas horas de la tarde, en un lactante sano entre las dos semanas y los cuatro meses de edad. Como explican desde la Asociación Española de Pediatría (AEPED), el cólico del lactante es un episodio de llanto intenso que tiene, al menos, tres horas de duración. Su frecuencia es de un mínimo de tres noches a la semana y no tiene relación con ningún malestar, enfermedad, sensación de hambre o incomodidad. La edad aproximada a la que suele aparecer el cólico del lactante es a partir de los quince días de vida y hasta los cuatro meses. De hecho, según la AEPED, estos cólicos también se conocen como “cólicos del primer trimestre”. A partir de los cuatro meses, suelen desaparecer.

Suele acompañarse de rigidez, flexión de miembros inferiores sobre el abdomen y meteorismo. Para ser considerado cólico del lactante hasta hace muy poco debía cumplir estas características:

  • Ocurre en lactantes menores de 4 meses.
  • Se presenta al menos 3 días a la semana.
  • Dura más de 3 horas al día.
  • Se mantiene durante al menos 3 semanas.
  • No afecta el peso ni la talla del bebé.

Ahora los criterios clínicos se han modificado ligeramente pero es importante destacar que no todo llanto es cólico, que en ocasiones son debido a otros trastornos digestivos que hay que dignosticar aunque casi la mitad de los bebés menores de 4 meses pueden experimentarlo.

Síntomas del Cólico del Lactante

Aunque hemos mencionado el llanto como uno de los síntomas del cólico del lactante, es importante abordar con profundidad este y otros más que se suelen dar. El primero de los síntomas del cólico del lactante es un llanto muy intenso y prolongado que tiene una duración de hasta tres horas -puede ser menor dependiendo de cada bebé-. La aparición de este llanto es espontánea, sin que haya un detonante, y los progenitores son incapaces de calmarlo.

Los bebes están agitados e irritables y presentan espasmos repentinos en el abdomen y flexionan sus piernas llevándolas al pecho. Estos síntomas aparecen a última hora de la tarde. El segundo de los síntomas del cólico del lactante es la dificultad para dormir. Con todo, también es importante observar si adopta posturas inusuales. Por ejemplo, los puños cerrados y las piernas encogidas sobre el abdomen. El último de los síntomas del cólico del lactante puede deberse a la aparición de gases que le genera un gran malestar al bebé, por lo que puede haber una relación entre ellos.

Causas del Cólico del Lactante

Cómo afrontar los cólicos del lactante | Mamas & Papas

Se han barajado varias posibles causas del cólico, pero más bien se trata de un síndrome que incluye un grupo de alteraciones. A pesar de los avances en la investigación, la causa exacta del cólico del lactante no está completamente determinada. Sin embargo, existen múltiples factores que pueden influir:

  • Inmadurez del sistema digestivo: Este sistema no solo ejerce como órgano de absorción y secreción, sino que también presenta funciones de barrera y de defensa. En los primeros meses de vida es menor la longitud del intestino delgado. Esto conlleva un tránsito intestinal más rápido. Durante los primeros meses de vida, el sistema digestivo del bebé aún está en desarrollo y puede producir más gases y molestias.
  • Meteorismo: Los lactantes durante los primeros cuatro meses de vida no absorben completamente la carga de lactosa contenida tanto en las fórmulas adaptadas como en la leche materna, y esto hace que se produzca gran cantidad de gas intestinal.
  • Intolerancia a la lactosa o a la proteína de vaca: La lactosa es el carbohidrato preponderante y representa el 40% de la contribución calórica en la leche materna. Esta intolerancia aparece en algunos prematuros y en los bebes nacidos a término, no muestran signos hasta los 3 años de edad. En el caso de la intolerancia a la proteína de vaca hay que suprimir la ingesta de la madre con lactancia materna.
  • Reflujo gasoesofágico: Hay que considerar este diagnóstico cuando pasado el cuarto mes la sintomatología empeora o no mejora.
  • Rutinas irregulares: La falta de hábitos estructurados o cambios frecuentes en las rutinas pueden afectar al bebé.
  • Ansiedad de los cuidadores: Padres primerizos, situaciones de estrés en casa o una reacción exagerada al llanto pueden intensificar el cuadro.
  • Factores emocionales: El llanto es una de las pocas formas que tiene el bebé para expresar su malestar y comunicarse.
  • Posibles causas médicas: En algunos casos, afecciones como el reflujo gastroesofágico, la alergia a las proteínas de la leche de vaca o incluso una otitis media pueden confundirse con cólicos.

Las causas de los síntomas del cólico del lactante no están del todo claras y, de hecho, los pediatras no suelen saber qué es lo que está desencadenando este problema. Antes mencionamos la relación entre los gases y el cólico, que puede ser una de las causas por las que este último aparezca. Por lo tanto, desde la AEPED recomiendan sujetar al bebé en posición vertical después de cada toma para que expulse los gases.

Los factores ambientales y el estrés de los progenitores también pueden influir en la aparición del cólico del lactante. Por ejemplo, un cambio en la rutina, una excesiva estimulación del bebé o la ansiedad presente en el padre o la madre pueden desencadenar que los episodios de cólicos sean más frecuentes de lo habitual.

Diagnóstico del Cólico del Lactante

Uno de los puntos importantes en los recién nacidos es saber diferenciar si realmente se trata de un cólico del lactante o se trata de otro problema. El diagnóstico del cólico del lactante es clínico, basado en los síntomas y en la exclusión de otras patologías. En la mayoría de los casos, no es necesario realizar pruebas adicionales. Sin embargo, si el pediatra sospecha que hay otro problema subyacente, puede solicitar estudios complementarios.

Lo primero, el llanto: Descartar que sea consolable tras satisfacer las necesidades fisiológicas (hambre, higiene, estímulos posturales y sensoriales, apego). Las heces: En recién nacidos con lactancia materna suelen ser de color amarillento, liquida y con grumos. El cambio de color o consistencia, nos puede indicar un problema en la alimentación. Los gases: El abdomen en un bebe presenta pliegues en el tejido. Alteración del sueño: Un recién nacido debe dormir de 15-18 horas. Tipo de leche que toma el bebé: Es más común con lactancia artificial o lactancia mixta (artificial y materna). Las leches de fórmula tienen demasiados suplementos y en ocasiones no son fáciles de digerir. Por ello, se recomienda leches de fórmula básicas y evitar los cambios. Alimentación de la madre durante la lactancia materna: Siempre hay que mantener una dieta equilibrada, evitando suplementos innecesarios. No hay alimentos que aumenten ni la cantidad ni la calidad de la leche.

Tratamiento y Medidas para Aliviar el Cólico

Aunque no hay un tratamiento específico que haga desaparecer el cólico de la noche a la mañana, hay estrategias que pueden ayudar. En la unidad de fisioterapia pediátrica realizamos un abordaje multidimensional y global.

Medidas dietéticas y nutricionales:

  • Dar las tomas a demanda tanto con pecho como biberón es la primera medida que se debe tomar, ya que de esta forma descartamos que el bebe llore por hambre. Los bebes con cólicos suelen mostrar molestias después de las tomas.
  • En el caso de lactancia materna, evitar tomar alimentos que den mal sabor (ajo, cebolla, coles) o alimentos que produzcan gases (alcachofas, legumbres). Si se sospecha de una posible intolerancia a la proteína de la leche (antes de hacer la prueba que lo confirme) prescindir de ella.

Intervenciones conductuales y refuerzo o cambio de cuidados de la familia:

  • Fomentar el vínculo y el apego. El recién nacido necesita contacto. Esto le tranquiliza. Incluso durante la lactancia materna el bebe necesita un tiempo de apego aunque ya haya finalizado la alimentación.
  • Intentar instaurar lo antes posible unos patrones de sueño, que sean cómodos para los padres, hace que aumente la probabilidad de cólicos.

Consejos adicionales:

  • Intente no dejar que su hijo llore.
  • No alimentar al niño cada vez que llore, esperar de 2 a 3 horas entre cada toma.
  • No tiene hambre pero quiere succionar.
  • Quiere que le cojan en brazos. No es posible mimar demasiado a un lactante antes de los 4 meses.
  • Está aburrido, necesita estímulo.
  • Está cansado, necesita dormir.
  • Mecer al bebé en la cuna.
  • Darle un paseo en cochecito.
  • Baño tibio.

Puede ser útil: Colocar al niño erguido o tumbarlo boca abajo sobre el regazo o sobre una bolsa de agua caliente o una manta eléctrica. Hay que intentar prevenir los ataques mejorando la técnica alimentaria, como el eructo, el entorno apacible, etc. El cólico no es el resultado de una mala crianza por lo que no hay motivo para sentirse culpable.

Otros tratamientos:

  • En niños con llanto inconsolable que no responden a ninguna medida, con deposiciones poco frecuentes, heces duras, explosivas, o gran esfuerzo con la defecación, puede introducirse en la dieta leche sin lactosa.
  • También se han ensayado fármacos como: Diciclomina, Dimeticona o Simeticona.

Consulte con su pediatra antes de administrar cualquier medicamento o realizar cualquier cambio de leche. En casos extremos puede ingresarse al niño y cambiar únicamente la rutina alimentaria, proporcionando así un descanso a los padres. No abandonar la lactancia materna ya que no es la causa de los cólicos. Si lo está alimentando con lactancia artificial, no cambie la fórmula a menos que el niño tenga diarrea o vómitos.

Asistencia para la Madre

En caso de lactancia materna, se aconseja a la madre no tomar café, bebidas a base de cola u otros estimulantes. Evite la fatiga y el agotamiento. Realice una siesta diaria si no descansa por la noche. Pida ayuda. Salga de casa para despejar la mente.

Tabla Resumen de Tratamientos

Tratamiento Descripción Consideraciones
Lactancia a demanda Alimentar al bebé cuando lo solicite Descartar otras causas de llanto
Dieta de la madre Evitar alimentos que causen gases o mal sabor Mantener una dieta equilibrada
Fórmulas especiales Considerar fórmulas sin lactosa o hidrolizadas Consultar con el pediatra antes de cambiar la fórmula
Probióticos Microorganismos vivos que actúan sobre las bacterias intestinales Elegir probióticos seguros para bebés
Medidas conductuales Fomentar el apego, establecer rutinas de sueño Crear un ambiente tranquilo y seguro
Terapia manual Masajes y técnicas de fisioterapia pediátrica Buscar profesionales cualificados

En Hospitales Parque sabemos que los síntomas del cólico del lactante pueden ser desesperantes, dado que impiden que el bebé descanse bien y que lo mismo suceda con los progenitores.

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