Cólicos Menstruales Incapacitantes: Causas, Tratamientos y la Nueva Ley en España

La reforma de la ley de Salud Sexual y Reproductiva, aprobada recientemente, ha introducido la posibilidad de solicitar una baja temporal en casos de reglas dolorosas e incapacitantes, conocida como la “baja menstrual”. Esta medida, pionera en la Unión Europea, ha generado un debate importante sobre un problema real y las posibles implicaciones laborales para las mujeres.

A partir del 1 de junio de 2023, las mujeres en España pueden solicitar esta baja laboral por dolor menstrual incapacitante, siempre y cuando cuenten con un diagnóstico médico previo. La ley no especifica la duración de esta prestación, que se considera temporal y dependerá de cada caso individual.

SÍNDROME PREMENSTRUAL: QUÉ ES, POR QUÉ SE PRODUCE, SÍNTOMAS, TRATAMIENTO - Ginecología y Obstetricia

¿Qué se considera una regla dolorosa e incapacitante?

Hablamos de una regla dolorosa (dismenorrea) cuando una mujer experimenta cólicos fuertes y agudos en la parte baja del abdomen. Estas molestias pueden ser constantes u ocurrir de una forma intermitente durante el período menstrual. También se puede presentar el dolor de espalda o pierna.

Según la nueva normativa, se consideran motivos de baja situaciones en las que el dolor impida realizar la actividad diaria -técnicamente se denomina menstruación incapacitante secundaria o dismenorrea secundaria- e incluye los casos asociados a patologías como endometriosis, miomas, enfermedad inflamatoria pélvica, adenomiosis, pólipos endometriales, ovarios poliquísticos o dificultad en la salida de sangre menstrual de cualquier tipo.

Es importante saber que algo de dolor durante las reglas ocurre con frecuencia y es normal. Consecuentemente, hay que evaluar la intensidad del dolor y el grado en el cual perturba la vida laboral y actividades cotidianas de la mujer para decidir si se trata de una condición patológica.

Una regla dolorosa se considera incapacitante cuando perturba la actividad laboral u otra de la mujer. Esta definición es algo subjetiva, porque depende de la resistencia de la mujer al dolor y del tipo de actividades que suele practicar en el trabajo y en su tiempo libre.

En cualquier caso, si la mujer considera el dolor menstrual demasiado molesto, o si se produce un incremento de la intensidad del dolor durante ciclos menstruales consecutivos, hay que buscar una ayuda médica. La exploración ginecológica es primordial.

El Examen Ginecológico

El examen ginecológico incluye:

  • Un examen de genitales externos.
  • Palpación mediante tacto vaginal.
  • Exploración con espéculo para comprobar la vagina y del cérvix uterino.

Durante esta exploración se toman muestras para detectar eventuales infecciones que pueden estar al origen del dolor. El siguiente paso es una exploración de órganos genitales internos mediante una ecografía para evaluar la morfología de los ovarios, trompas y del útero y detectar una eventual presencia de líquido en la pelvis.

Estos exámenes directos se complementan con los análisis de sangre para detectar estados inflamatorios y desequilibrios de hormonas que regulan la función reproductiva.

Causas de los cólicos menstruales incapacitantes

La dismenorrea puede ser primaria o secundaria. En caso de la primaria se cree que el dolor se debe a las contracciones uterinas y vasoconstricción, causadas por prostaglandinas y otros mediadores inflamatorios. Su intensidad puede ser también condicionada por la presencia de un orificio cervical (que une el interior del útero con la vagina) estrecho, una posición uterina anómala, falta de ejercicio y ansiedad por la menstruación.

En cuanto a la dismenorrea secundaria, se produce como consecuencia de enfermedades y anomalías pelvianas. Las causas más comunes son la endometriosis, adenomiosis uterina, pólipos y miomas.

Endometriosis

Tendemos a confundir el dolor que causa la endometriosis con las molestias de una regla normal, pero nada más lejos de la realidad. Aunque hay mujeres que consiguen controlar esta enfermedad y llevar una vida normal, hay otras que no tienen esa suerte. El dolor puede llegar a ser tan intenso que dificulta la realización de tareas cotidianas, ya que pueden están expuestas a que ese dolor aparezca en cualquier momento, no únicamente durante la menstruación, complicando el día a día.

En líneas general, los síntomas de la endometriosis son muy variables, siendo el más frecuente el dolor abdominal y pélvico, sobre todo durante la menstruación. Algunas mujeres tienen reglas muy abundantes o sangrados intermenstruales. Además, es frecuente sentir molestias durante las relaciones sexuales. La esterilidad es otra dificultad relacionada con la endometriosis, que muchas veces se diagnostica en el estudio previo a un tratamiento de reproducción asistida en parejas que no logran embarazo.

Adenomiosis

Cada mes, el endometrio se deshace, sale por fuera de la vagina y forma la regla. Ahora bien, si el endometrio por alguna razón, en lugar de salir por fuera se infiltra en el miometrio, al deshacerse generará unas lesiones llamadas lagunas o nódulos de adenomiosis.

La adenomiosis es pues una “enfermedad hermana” de la endometriosis, que puede confundirse por sus síntomas, sobre todo, por el intenso dolor que produce. Así, su síntoma principal es un sangrado menstrual mucho más intenso y doloroso. El motivo es la presencia de las antes citadas lagunas de adenomiosis en el tejido muscular del útero. La función de este tejido es provocar las contracciones de parto y también la salida de sangre durante la regla. Estas lagunas obstaculizan la labor, provocando dolor.

La adenomiosis puede afectar, además, a las relaciones sexuales, debido al dolor que ciertas posturas pueden provocar en el útero.

Síndrome premenstrual

Se desconoce la causa que lo provoca, pero se sospecha que podría deberse a un desequilibrio entre las hormonas progesterona y estrógeno. El síndrome premenstrual (SPM) agrupa una gran variedad de síntomas que aparecen en la fase lútea del ciclo menstrual y que suelen remitir al inicio de la menstruación. Incluye síntomas físicos, emocionales, cognitivos y relacionados con el comportamiento.

El síndrome premenstrual afecta hasta al 85% de las mujeres que tienen la regla, y del 2 al 10% experimenta síntomas tan fuertes que pueden ser incapacitantes. A esto se le llama trastorno disfórico premenstrual (TDPM) y sus causas también son desconocidas.

Tratamientos para los cólicos menstruales incapacitantes

En caso de la presencia de una enfermedad detectada, ésta tiene que ser tratada primero. Tratamientos hormonales adecuados se utilizan en casos de desequilibrios de la producción de hormonas ováricas y tiroideas y el uso continuo de una píldora anticonceptiva puede aliviar síntomas de endometriosis. Pólipos y miomas pueden ser extirpados.

La dismenorrea primaria se puede aliviar mediante un estilo de vida saludable (actividad física, pérdida de peso) o por tratamientos medicamentosos sintomáticos (analgésicos, inhibidores de prostaglandinas). La aplicación local de calor en la zona de dolor y acupuntura también pueden ayudar.

Tratamientos antibióticos en casos de infección.

¿Cómo funciona la baja laboral por menstruación incapacitante en España?

La ley asimila la "menstruación incapacitante secundaria" a una "situación especial de incapacidad temporal por contingencias comunes". Esto significa que será similar a la baja de cualquier otra enfermedad común o accidente no laboral. En este caso, no obstante, la Seguridad Social pagará el subsidio desde el primer día y, sin límite de tiempo predeterminado.

Cuando se trata de una enfermedad o accidente, el máximo con una incapacidad temporal es de un año, prorrogable seis meses, y el Estado comienza a pagar a partir del cuarto día. El derecho se aplica "a todas las personas que se encuentren en España, con independencia de su nacionalidad" y, dice la ley, todas las referencias "a las mujeres relacionadas con los derechos reproductivos serán aplicables a personas trans con capacidad de gestar". Es decir, la baja aplica también para los hombres trans que menstrúan.

Críticas y controversias

A pesar de ser esta causa de incapacidad una dolencia únicamente femenina y cuya aparente finalidad es la de favorecer esta especial situación del colectivo de cara a esa ansiada igualdad de género, los términos es los que se ha redactado la disposición ya ha suscitado controversia y críticas en sus dos vertientes: la médica y al social.

  • Ámbito médico: La modificación introducida en el art. 5 ter de la LO 1/2023 habla de «menstruaciones incapacitantes secundarias», concepto definido en el art. 2.6 de la misma Ley como: «Situación de incapacidad derivada de una dismenorrea generada por una patología previamente diagnosticada». El problema es que se refiere a dismenorrea secundaria, es decir, que el dolor menstrual se debe a la existencia de una patología previamente diagnosticada. Frente a ella, la dismenorrea primera sería el dolor menstrual idiopático, esto es, no asociado a una enfermedad o trastorno ginecológico.
  • Repercusión social: Si lo que se pretende es favorecer la contratación femenina, esta disposición parece desincentivadora de cara a la empresa. Esta causa especial de incapacidad es, por definición, cíclica, lo cual implica la ausencia de la trabajadora de forma periódica (probablemente mensual).

Conclusión

La nueva ley en España que permite la baja laboral por menstruación incapacitante es un paso importante para visibilizar y abordar el dolor menstrual. Sin embargo, es fundamental que se complemente con una mayor investigación, educación y acceso a tratamientos especializados para las enfermedades ginecológicas que causan este tipo de dolor. Además, es crucial abordar las posibles implicaciones laborales y sociales para garantizar que esta medida beneficie a las mujeres sin generar discriminación.

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