Cólicos Biliares: Causas, Síntomas, Tratamiento y Prevención

Los cálculos biliares, también conocidos como colelitiasis, son formaciones sólidas que se desarrollan en la vesícula biliar, un órgano pequeño que se encuentra justo debajo del hígado. La vesícula biliar es un órgano en forma de pera cuya principal función es almacenar bilis, un líquido digestivo producido por el hígado que ayuda a descomponer las grasas.

Anatomía de la vesícula biliar y los conductos biliares

¿Qué es la Vesícula Biliar?

La vesícula biliar es una víscera hueca y pequeña que forma parte de nuestro aparato digestivo. Este órgano se encarga de almacenar la bilis, un líquido producido en el hígado con el fin de digerir las grasas obtenidas tras la ingesta de alimentos. Además de la digestión, a través de la bilis se excreta el exceso de colesterol y ciertos productos de desecho, como la bilirrubina, derivados de medicamentos y mucho más.

La vesícula biliar es un órgano pequeño pero crucial ubicado en la parte superior derecha del abdomen, debajo del hígado. Su función principal es almacenar la bilis, un líquido producido por el hígado que ayuda a descomponer las grasas durante la digestión. Durante la digestión, la vesícula biliar libera bilis en el intestino delgado a través del conducto biliar.

¿Qué son los Cálculos Biliares?

Los cálculos en la vesícula biliar son pequeñas formaciones sólidas que se desarrollan cuando las sustancias en la bilis, como el colesterol o la bilirrubina, se cristalizan. Estos cálculos pueden bloquear los conductos biliares, lo que impide que la bilis fluya correctamente hacia el intestino.

Los cálculos biliares, también designados como colelitiasis o litiasis biliar en el entorno médico, se definen como el depósito de material sólido en las vías biliares, sobre todo en la propia vesícula biliar. El tamaño de los cálculos biliares es muy variable y va desde un grano de arena hasta una pelota de golf, si bien la mayoría presentan unas dimensiones intermedias (20 milímetros o menos).

Tipos de Cálculos Biliares

  • Cálculos de colesterol: Representan los cálculos más comunes y, como su propio nombre indica, están compuestos en su mayoría por colesterol (sustancia cerosa que se encuentra en la sangre).
  • Cálculos pigmentarios: Responden al 20 % de los cuadros restantes. Son de color oscuro y están formados por sales cálcicas de pigmentos biliares (como la bilirrubina) y otros compuestos.

Causas de los Cálculos Biliares

Hay 3 principales caminos para la formación de cálculos biliares.

  • Saturación de colesterol: Si el hígado produce más colesterol de lo que la bilis es capaz de disolver, el exceso puede depositarse en forma de cristales en la vesícula biliar.
  • Exceso de bilirrubina: La cirrosis hepática, las infecciones de las vías biliares, ciertos trastornos sanguíneos y otras condiciones pueden traducirse en un incremento de la bilirrubina circulante.
  • Vaciado incompleto de la vesícula biliar: La bilis puede volverse demasiado concentrada y formar cálculos.

Las causas que favorecen la formación de colelitiasis son variadas y en la mayoría de casos, la aparición de los cálculos biliares se debe a una conjunción de varios de estos factores de riesgo.

  • Ser mujer.
  • Ser mayor de 40 años.
  • Sobrepeso.
  • Factores hereditarios.
  • Diabetes.
  • Cirrosis hepáticas o infecciones de los conductos biliares.

Dependiendo del agente causal, los cálculos biliares pueden variar en su composición y en la presentación sintomática. Las personas de sexo biológico femenino son más proclives a desarrollar cálculos biliares que aquellas de sexo masculino.

Síntomas de los Cálculos Biliares

Los síntomas de los cálculos biliares no siempre se presentan de inmediato, pero cuando aparecen, suelen ser acompañados de dolor y una sensación general de malestar. Muchos pacientes sintomáticos refieren que estos signos aparecen después del consumo de comidas copiosas, sobre todo si estas son ricas en grasas, aunque también es común que el dolor se presente sin ningún desencadenante aparente.

Como acabamos de mencionar, los cálculos biliares no suelen generar síntomas. Entre un 65 y un 85% de los sujetos con litiasis biliar permanecen asintomáticos. En muchos casos los síntomas causados por la colelitiasis se reducen a dolor en la zona superior derecha del abdomen, sin vómitos o náuseas.

Los síntomas del cólico biliar pueden variar en intensidad y duración, pero los más comunes incluyen:

  • Dolor abdominal: Un dolor agudo y constante en la parte superior derecha del abdomen, que puede irradiarse hacia la espalda o el omóplato derecho. Este dolor suele durar entre 30 minutos y varias horas. A pesar del nombre, el dolor habitualmente es constante y no cólico, dura de una a cuatro horas y no se alivia con los movimientos intestinales.
  • Náuseas y vómitos: A menudo acompañan al dolor abdominal.
  • Distensión abdominal: Sensación de hinchazón o plenitud en el abdomen.
  • Ictericia: Coloración amarillenta de la piel y los ojos, si el conducto biliar está completamente bloqueado.

Es importante mencionar que, cuanto más tiempo estén los cálculos presentes, más probable es que se desarrollen posibles complicaciones. Entre los posibles cuadros asociados a la presencia de colelitiasis, destacan la inflamación de la vesícula, la obstrucción del conducto colédoco, la obstrucción del conducto pancreático y el cáncer de vesícula.

Complicaciones de la Colelitiasis

  • Cólicos Biliares: Se notan en la parte superior derecha del abdomen y se producen cuando uno de los cálculos de la vesícula bloquea uno de los conductos biliares.
  • Colecistitis aguda o crónica: Es la inflamación de la vesícula, causada principalmente por la obstrucción de los conductos biliares. La colelitiasis puede causar colecistitis aguda, si se produce de forma puntual, o crónica si implica una aparición periódica de los problemas relacionados con la colecistitis.
  • Coledocolitiasis: La piedra, si ha salido de la vesícula, llega al colédoco donde puede quedar atrapada obstruyendo la salida de la bilis, de las secreciones del hígado y, a veces, de la secreción de jugos pancreáticos.
  • Pancreatitis aguda.

Cómo detener el dolor de vesícula biliar al instante- Dr. Eric Berg Español

¿Cuándo Acudir a Urgencias?

Es fundamental saber cuándo buscar atención médica urgente si sospechas que tienes un cólico biliar. Los signos de alarma que indican la necesidad de atención inmediata incluyen:

  • Dolor severo y persistente: Si el dolor abdominal es muy intenso y no mejora en unas pocas horas.
  • Fiebre y escalofríos: Pueden indicar una infección en la vesícula biliar (colecistitis).
  • Ictericia: Amarillez en la piel o los ojos, que puede sugerir un bloqueo completo del conducto biliar.
  • Cambio en el color de las heces o la orina: Heces de color claro y orina oscura.
  • Confusión o desmayo: Pueden ser signos de un shock debido a una complicación severa.

Diagnóstico de los Cálculos Biliares

La anamnesis es esencial en el diagnóstico de esta condición, pues es posible comenzar a sospechar de cálculos biliares simplemente con el dolor característico referido por el paciente (repentino, en el cuadrante superior derecho del abdomen, y que se puede expandir a zonas adyacentes). Para diagnosticar la litiasis biliar, la ecografía abdominal es el método más utilizado tanto para el diagnóstico como para valorar las posibles complicaciones.

El diagnóstico generalmente se realiza a través de pruebas de imagen. La ecografía abdominal es la técnica más utilizada, ya que es rápida, no invasiva y altamente efectiva para detectar las piedras en la vesícula. La ecografía abdominal es el estudio que más se emplea para la detección de cálculos biliares. Esta tiene una sensibilidad del 84 % y una especificidad del 99 %, lo que avala su eficacia. Dentro del diagnóstico de litiasis biliar son muy importantes las pruebas de diagnóstico por imagen. Dentro de ellas, la más sensible y específica y la de más fácil acceso es la ecografía abdominal, con una tasa de éxito superior al 95% en cálculos mayores de 2mm.

Ecografía abdominal mostrando cálculos biliares

Ante la sospecha de piedras en la vesícula (cólico biliar), se debe hacer una ecografía abdominal para valorar posibles patologías.

Tratamiento de los Cálculos Biliares

La mayoría de los casos asintomáticos de cálculos biliares no requieren tratamiento. De todas formas, la elección de los abordajes clínicos se realiza según el historial clínico del paciente, los resultados de las pruebas diagnósticas y los signos presentados.

En el caso de los cálculos biliares detectados en la vesícula a través de una radiografía o ecografía y que no presentan síntomas, no se requiere ningún tipo de tratamiento, tan solo será necesario mantener una actitud expectante y atenta para detectar la aparición de los síntomas de la colelitiasis si se llegaran a producir. Por otro lado, la colelitiasis sintomática sí que necesita de tratamiento.

El tratamiento inicial del cólico biliar incluye: alivio del dolor y antibióticos (si hay signos de infección).

Opciones de Tratamiento

  • Colecistectomía: Esta intervención quirúrgica consiste en la extirpación completa de la vesícula biliar. Es el abordaje más habitual para tratar este trastorno y por sí sola resuelve los síntomas típicos del cólico biliar en el 95 % de los pacientes.
  • Medicamentos para disolver los cálculos: El ácido ursodesoxicólico es una opción medicamentosa para tratar los cálculos biliares, pero no del todo práctica. En primer lugar, el paciente debe tener cálculos de menos de 1 centímetro con alto contenido de colesterol.

El tratamiento de elección principal para el alivio de los síntomas de la colelitiasis es la operación de colecistectomía. Esta cirugía consiste en la extracción de la vesícula cuidadosamente de modo que se eliminan los dolores y se evita la posibilidad de sufrir complicaciones graves como es el caso de la peritonitis biliar.

Tipos de Colecistectomía

  • Colecistectomía Laparoscópica: La parte diferenciadora de esta técnica sobre la cirugía abierta es que el médico tan sólo necesita de 3 mini-incisiones en la zona abdominal para introducir la cámara y el instrumental quirúrgico para extirpar la vesícula. Se realiza mediante cirugía laparoscópica, un procedimiento mínimamente invasivo con una recuperación más rápida y menos dolorosa.
  • Colecistectomía Convencional: Consiste en la extirpación de la vesícula mediante una cirugía convencional. Esta técnica se realiza también mediante laparoscopia con la principal diferencia que en el caso de la transumbilical tan sólo se realiza una incisión en el fondo del ombligo y en la transvaginal se extrae la vesícula por el fondo de la vagina.

¿Cómo Prevenir los Cálculos Biliares?

Para reducir el riesgo de desarrollar cálculos biliares y cólico biliar, se pueden tomar algunas medidas preventivas:

  • Dieta saludable: Baja en grasas y rica en fibra.
  • Peso saludable: Mantener un peso adecuado y evitar la pérdida de peso rápida.
  • Ejercicio regular: Ayuda a mantener un buen metabolismo y salud general.

Recomendaciones Nutricionales para Pacientes con Colelitiasis Sintomática

Objetivos:

  • - Disminuir el dolor
  • - Evitar la estimulación de la vesícula biliar.

Recomendaciones generales:

  • - Seguir una dieta saludable y variada, similar a la Pirámide de la Alimentación Saludable
  • - Evitar las comidas abundantes. Comer poca cantidad y varias veces al día; lo ideal es repartir las comidas en 5-6 tomas (desayuno, media mañana, comida, merienda, cena y algo antes de acostarse)
  • - Comer despacio y en un ambiente tranquilo. Masticar bien.
  • - Reposar sentado hasta media hora después de las comidas principales.
  • - Tomar los líquidos y el agua en pequeñas cantidades (evite los zumos y las bebidas gaseosas), fuera de las comidas y en cantidad no inferior a 2 litros al día.
  • - Realizar cocinados sencillos (hervidos, en su jugo, plancha, vapor, horno) y evitar los fritos, rebozados, empanados, salsas, guisos y en general todas aquellas cocciones que lleven muchas grasa y aceite.
  • - Evitar alimentos estimulantes (café, refrescos de cola, alcohol).
  • - Evitar los alimentos que no se toleren bien de forma repetida
  • - Las legumbres pueden producir “gases”. Para evitarlo cambiar el agua de cocción una vez hayan hervido 10 minutos y pasarlas por el pasapurés para mejorar su digestión. Si no se toleran los cereales integrales, sustituirlos por refinados.
  • - En caso de obesidad, procurar perder peso; para ello consulte con su médico y nutricionista.

Habitualmente los alimentos que se muestran a continuación son bien tolerados y no producen un estímulo biliar considerable.

  • • Lácteos: Leche y derivados semi o desnatados. Quesos fresco y bajos en grasas
  • • Cereales, legumbres y patatas: Patatas, arroz, sémola, pasta, pan, cereales del desayuno, galletas “tipo María”, legumbres trituradas y pasadas por el pasapuré
  • • Verduras y hortalizas: Cocidas y sin piel
  • • Cárnicos, pescado y huevo: Carnes magras (lomo, solomillo de cerdo o ternera), aves sin piel, conejo, pescado blanco, huevos, jamón cocido, etc.
  • • Frutas: Frutas cocidas en compota, en conserva, muy maduras, sin piel, zumos de frutas no ácidas
  • • Dulces y bollería: Azúcar, miel, confitura sin semillas
  • • Bebidas: Agua, infusiones, caldos desgrasados, batidos realizados con leche o yogur desnatados
  • • Aceites y grasas: Aceite de oliva, girasol en cantidades moderada.

El cólico biliar es una condición dolorosa que requiere atención médica adecuada. Reconocer los síntomas y saber cuándo acudir a urgencias puede prevenir complicaciones graves. Si experimentas dolor abdominal severo y persistente, especialmente después de comer, consulta a un médico para recibir el tratamiento adecuado.

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