Cólico y Dolor de Espalda: Causas y Tratamientos

Las consultas por dolor de espalda son muy habituales. El origen de este dolor, sin embargo, puede deberse a varios factores. Aunque asociamos el dolor de espalda con malas posturas, hernias o sobrecargas musculares, en algunos casos el dolor puede tener su origen en órganos internos, como el estómago, los riñones o el páncreas. Estos dolores viscerales pueden confundirse con patologías de la columna, lo que retrasa el diagnóstico y tratamiento adecuados.

Causas Comunes del Dolor de Espalda

Cuando sentimos dolor en la espalda, nuestra primera sospecha suele estar relacionada con problemas musculares, articulares o vertebrales. Sin embargo, algunos dolores de espalda persistentes pueden tener su origen en órganos internos ubicados en la cavidad torácica o abdominal. Es importante recordar que no tenemos que pensar en el dolor de espalda de origen visceral como el síntoma principal de estas patologías. La mayoría de las personas con dolor de espalda efectivamente van a tener el problema a ese nivel.

Lumbalgia Mecánica

El primero, y más común, es la lumbalgia mecánica, una patología que afecta a la columna vertebral y a la musculatura paravertebral y lumbar. Es la causa más común del dolor en la espalda baja. En la mayoría de los pacientes aparece por alteraciones mecánicas, como la tensión muscular causada por una mala postura.

Litiasis Renal y Cólico Nefrítico

De forma no tan común, pero sí bastante habitual, encontramos el origen del dolor de espalda en el cólico nefrítico causado por la presencia de litiasis renal. El síntoma de litiasis renal más habitual es el dolor de espalda provocado por un cólico nefrítico. El cólico en el riñón o nefrítico aparece cuándo una litiasis se rompe o se desprende, queda atrapada en los conductos urinarios e impide el flujo de la orina.

Si bien decíamos en la presentación que se trata de la segunda causa de dolor de espalda, la litiasis renal es un problema de salud bastante habitual, llegando a afectar al 4,5% de personas en España. En algunos casos, la litiasis renal es tan pequeña que puede desprenderse, bajar por los conductos urinarios y eliminarse con la orina sin causar ningún problema.

En la mayoría de casos, el origen del cólico nefrítico y de la presencia de litiasis renal, no es una causa concreta o una enfermedad determinada. Falta de hidratación: Beber poco (sobretodo agua) aumenta el riesgo de aparición de litiasis renales.

¿Qué es la Litiasis Renal? Causas, síntomas y tratamiento

Dolor Intestinal y Lumbar

El dolor intestinal y el dolor lumbar pueden parecer problemas independientes, pero en realidad están más relacionados de lo que imaginas. Una molestia en el aparato digestivo puede generar tensión en la parte baja de la espalda, mientras que ciertas disfunciones lumbares pueden influir en la salud intestinal. El dolor intestinal y el dolor lumbar no solo comparten puntos de anclaje en tu cuerpo, sino que también pueden retroalimentarse a través del sistema nervioso y la inflamación.

¿Por qué el dolor intestinal puede causar dolor lumbar?

  • Conexión anatómica: Estos puntos de sujeción estructural significan que, si el tránsito intestinal se ve afectado por estreñimiento, inflamación o gases excesivos, la tensión se transfiere hacia la zona lumbar.
  • Inflamación y tensión muscular: La inflamación intestinal puede provocar espasmos musculares que se reflejan en la zona lumbar. Consumir alimentos ultraprocesados, ricos en azúcares o grasas saturadas, favorece la inflamación intestinal.
  • El papel del sistema nervioso: El intestino y la columna lumbar comparten inervación a través de redes nerviosas complejas. Cuando el intestino envía señales de dolor o incomodidad, la región lumbar puede resentirse.

Causas comunes del dolor intestinal y lumbar

  • Tránsito intestinal lento o estreñimiento: El estreñimiento y la acumulación de gases generan presión sobre el área abdominal, que se refleja en la columna lumbar.
  • Síndrome del Intestino Irritable (SII): En este caso no podemos apreciar una lesión aparente, sino que no funciona de una forma adecuada, afectando a la motilidad del mismo. Se caracteriza por: Hinchazón abdominal, Dolor, Malestar, Cansancio y Náuseas
  • Inflamación intestinal y alimentación inadecuada: Consumir alimentos ultraprocesados, ricos en azúcares o grasas saturadas, favorece la inflamación intestinal.

Otras Causas Viscerales del Dolor de Espalda

Aunque asociamos el dolor de espalda con malas posturas, hernias o sobrecargas musculares, en algunos casos el dolor puede tener su origen en órganos internos, como el estómago, los riñones o el páncreas. Estos dolores viscerales pueden confundirse con patologías de la columna, lo que retrasa el diagnóstico y tratamiento adecuados.

  • Aneurisma de aorta: Un aneurisma es una dilatación de la aorta. Una rotura de un aneurisma torácico puede provocar una dorsalgia intensa que irradia en muchas ocasiones al brazo izquierdo.
  • Úlcera de estómago: Se trataría de un dolor de espalda situado entre las escápulas y que irradia hacia arriba.
  • Problemas de páncreas: El dolor de espalda provocado por el páncreas se localiza en la unión entre la zona dorsal y lumbar. Se trata de un dolor intenso que irradia a ambos lados de la espalda, el dolor ocuparía el mismo área de un cinturón ancho o una faja.
  • Obstrucción de uréter: Se produce por la obstrucción de un uréter. Se trata de un dolor intenso situado en el lado del rincón afectado y que irradia hacia la ingle.
  • Problemas pélvicos: Todos los órganos alojados en la pelvis son capaces de producir dolor lumbar, en este caso suele ser un dolor similar al dolor de origen sacroilíaco y la región lumbar baja.

Tratamientos para Aliviar el Dolor Intestinal y Lumbar

  • Nutrición adecuada para mejorar el intestino: Para ello se recomienda llevar una alimentación sana y equilibrada, dando gran importancia a los alimentos ricos en fibra, como la fruta y la verdura, y cereales integrales, sin olvidar una buena hidratación y la práctica de actividad física moderada de forma regular.
  • Osteopatía visceral y terapia manual: La osteopatía visceral se centra en mejorar la movilidad de los órganos internos y su relación con el sistema musculoesquelético.
  • Técnicas de relajación: Técnicas recomendadas: Yoga, meditación, respiración consciente y ejercicios de relajación.

Tratamiento del Cólico Nefrítico

Cuando se padece un cólico nefrítico por la presencia de litiasis renales, debemos llevar a cabo un tratamiento que variará en función del momento en el que nos encontramos.

  • Hidratación: Si bien es cierto que la baja ingesta de agua puede favorecer a la aparición de litiasis renal, cuando se está sufriendo un cólico nefrítico, sobre todo en la fase aguda, es recomendable no abusar del agua. Más hidratación: Si hemos dicho que se debería eliminar al menos 1 litro de orina al día, debemos beber más agua para “provocarlo”.
  • Dieta personalizada: Dependiendo del tipo de cálculo renal que haya presentado el paciente o a la predisposición del mismo a producir uno u otro tipo, se podrá realizar una dieta indicada a su prevención.

Tratamiento General para el Dolor Lumbar

  • Tratamiento farmacológico: El médico será el responsable de pautar la medicación pertinente en función de cuál sea la causa.
  • Tratamiento nutricional: Sería conveniente que acudieras a un nutricionista una vez hayas obtenido un diagnóstico para que te asesore sobre tus hábitos y lo modifiques adecuadamente si es que es necesario.
  • Tratamiento fisioterápico: Son patologías complejas, donde no sólo el profesional sanitario es el responsable de la enfermedad, sino también la persona que lo padece.

Objetivos del Tratamiento Fisioterápico

  • Disminuir/Eliminar el dolor
  • Reducir la hinchazón en caso de que sea por estreñimiento.
  • Corregir posturas antiálgicas
  • Prevenir recidivas

Técnicas Fisioterápicas

  • Terapia manual
  • Masaje abdominal: Resulta efectivo para el estreñimiento crónico. Aumenta la motilidad intestinal, la frecuencia de defecación y disminuye el dolor abdominal.
  • Ejercicio terapéutico: La actividad física estimula la liberación de opiáceos endógenos e inhibe la secreción de prostaglandinas, favoreciendo la disminución del dolor. Además, activa el metabolismo y la motilidad intestinal.
  • Ejercicios de Kegel: En el caso del dolor menstrual, para reducir la intensidad y duración del dolor, podemos incluir ejercicios de fortalecimiento de la musculatura perineal.
  • Estiramientos globales

Cambios Conductuales Recomendados

  • Vigilar la postura en general en el trabajo y en casa.
  • Tener en cuenta la importancia de sentarse de manera adecuada.
  • Si se está mucho tiempo de pie, tener las rodillas en ligera flexión, o apoyar primero un pie sobre un altillo y, pasado un tiempo, el otro.
  • Evitar forzar la defecación.
  • Utilizar un taburete para facilitar la expulsión de las heces. Incluso defecar de cuclillas sería una buena opción.
  • Programar la hora de defecar. Lo ideal sería justo después de levantarnos, pues eliminamos lo del día anterior, y justo después de comer.
  • Establecer un diario defecatorio: para adoptar un hábito sería ideal programarte esas horas aunque no tengas la necesidad de ir.

Si experimentas dolor lumbar recurrente o molestias digestivas sin causa aparente, considera la posibilidad de que estén interconectados. Lo que sí es inusual es que este sea el único síntoma. Los dolores de espalda de origen visceral muchas veces son un síntoma que puede llevarnos a confusión y hacernos retrasar o errar el diagnóstico.

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