Cólico Nefrítico: Dolor Renal, Síntomas, Causas y Tratamiento

¿Has experimentado alguna vez un cólico nefrítico? Este dolor intenso, originado en los riñones o las vías urinarias, puede ser una experiencia muy desagradable. Para manejar y prevenir eficazmente el dolor de un cólico nefrítico, es crucial conocer sus síntomas, causas y las opciones de tratamiento disponibles.

Un cólico nefrítico es un cuadro de dolor de gran intensidad en la zona renal. El dolor se caracteriza por tener un carácter cólico, lo que significa que la intensidad sube y baja de forma intermitente. Además, genera una gran ansiedad en el paciente.

Síntomas del Cólico Nefrítico

El síntoma más habitual de la litiasis renal es el dolor de espalda provocado por un cólico nefrítico. El cólico nefrítico se caracteriza por la aparición repentina de un dolor en un lado del abdomen o de la región lumbar, que aparece y desaparece y produce una sensación de pinchazo o quemazón.

Existen diferentes síntomas de un cólico nefrítico, pero estos son los principales:

  • Dolor intenso en la zona lumbar que se extiende hacia los riñones, la zona inguinal y los genitales. Dicho dolor puede ser variable, y puede estar acompañado además por una molesta sensación de ardor y escozor al miccionar.
  • Náuseas y vómitos.
  • Dificultades a la hora de orinar y necesidad de hacerlo muy poco a poco.
  • Oscurecimiento de la orina, que además puede ir acompañado de olores desagradables.

Otros síntomas que pueden presentarse son:

  • Sangrado en la orina (hematuria). De hecho, la inmensa mayoría de personas con litiasis renales que obstruyen la salida del riñón presentan hematuria micro o macroscópica.
  • Alteraciones gastrointestinales, como estreñimiento, disminución de la emisión de gases, náuseas y vómitos.
  • Mareos y sudores.
  • Escalofríos y fiebre alta (en casos de infección urinaria).

Es importante apuntar que el típico cólico nefrítico se caracteriza por un dolor oscilante, muchas veces relacionado con la toma de líquido -especialmente alcohol-. Por contra, el dolor típico de ataque renal no se relaciona ni con el movimiento ni con la posición. Cuando tenemos un cólico, no existe ninguna posición en la que el dolor cede.

¿El cólico nefrítico siempre duele mucho?

No. En muchas ocasiones el dolor del cólico es leve o moderado, y es perfectamente tolerable. Sin embargo, sí es cierto que algunas personas sufren ataques de cólico nefrítico verdaderamente graves en intensidad y que solo pueden ser controlados con analgesia inyectable.

¿El dolor sube y baja o siempre está ahí?

El dolor del cólico típicamente sube y baja.

¿Qué dolor produce el cólico nefrítico?

Depende de la altura a la que se detiene la litiasis. Así, las litiasis renales que obstruyen el riñón a nivel de la pelvis renal o el uréter más alto suelen producir dolor lumbar del mismo lado, a menudo asociado a náuseas y vómitos.

A medida que la piedra obstruye a nivel más bajo, los síntomas cambian. Por ejemplo, cuando la litiasis alcanza el uréter medio es común que nos encontremos con un dolor que ha pasado de la espalda al abdomen o el flanco. También puede asociar alteraciones intestinales o sangrado.

Las piedras pélvicas suelen producir dolor abdominal bajo o inguinal, y cuando éstas están a nivel de la vejiga, es común que las personas noten síntomas parecidos a los de infección de orina o sensación de hormigueo genital en ese lado.

Causas del Cólico Nefrítico

Cómo Prevenir los Cálculos Renales (Kidney Stones) - Urology Care Foundation

La causa principal del cólico nefrítico es la presencia de cálculos o piedras en el interior del riñón o en los uréteres. Estos cálculos pueden bloquear el flujo de orina y causar una obstrucción dolorosa en el paciente.

El cólico en los riñones se debe, por lo general, por la presencia de una piedra o cálculo renal en los uréteres, que son los estrechos conductos por los que la orina pasa desde los riñones a la vejiga. Estos cálculos renales son piedras formadas por sales de calcio o ácido úrico generalmente, que se forman en el riñón y que, si adquieren un tamaño considerable y se desprenden hacia los uréteres, pueden obstruirlos y no dejar pasar la orina que va rumbo a la vejiga.

En otras ocasiones, el cólico nefrítico es secundario no a una litiasis, sino a una estenosis (estrechez) en la pelvis renal o el uréter, que puede ser congénita o adquirida.

En la mayoría de casos, el origen del cólico nefrítico y de la presencia de litiasis renal, no es una causa concreta o una enfermedad determinada. En cambio, existen factores que favorecen su formación:

  • Falta de hidratación: Beber poco (sobretodo agua) aumenta el riesgo de aparición de litiasis renales.
  • Cálculos renales. La obstrucción por cálculos renales es la causa más común del cólico nefrítico.
  • Estrechamientos del uréter.
  • Compresión externa.
  • Hábitos no saludables.
  • Origen desconocido.
  • Baja ingesta de líquidos
  • Exceso de peso.
  • Dieta inapropiada.
  • Algunas enfermedades.
  • Suplementos y medicamentos inadecuados.

Diagnóstico del Cólico Nefrítico

Ante un posible cólico nefrítico se requiere siempre la evaluación por un médico. El diagnóstico del cólico renal se basa en la historia clínica, la exploración física y un conjunto de pruebas complementarias. Es fundamental identificar antecedentes de cólicos previos, valorar factores de riesgo y realizar una exploración detallada, incluyendo la puño-percusión lumbar.

La obstrucción de los uréteres provocada por un cálculo renal, y la consiguiente inflamación de estos órganos, produce un dolor muy característico en la fosa renal, hacia los flancos. Este dolor, aunque comienza en la zona lumbar, se extiende rápidamente hacia las ingles y la zona genital.

Para confirmar el diagnóstico, los especialistas de urología pueden solicitar algunas de las siguientes pruebas diagnósticas:

  • Análisis de sangre
  • Análisis de orina.
  • Radiografía de los conductos urinarios. Sirve en ocasiones para ver los cálculos de calcio y los de oxalato.
  • Ecografía renal. Es la prueba fundamental diagnóstica, ya que permite ver si hay o no obstrucción del riñón y con frecuencia el cálculo. Sirve además para el control de la evolución.
  • TAC (UroTAC). El mejor método diagnóstico actual es la realización de un TAC, que permite observar piedras de calcio pero también de ácido úrico.

Alcanzar un diagnóstico seguro cuanto antes es la clave para poder combatir el dolor y eliminar la fuente de esta molesta afección.

Tratamiento del Cólico Nefrítico

Cuando se padece un cólico nefrítico por la presencia de litiasis renales, debemos llevar a cabo un tratamiento que variará en función del momento en el que nos encontramos.

En un primer momento el tratamiento debe centrarse en controlar el dolor mediante analgesia (antinflamatorios), que inicialmente se tomarán por vía oral, pero que en ocasiones, si el dolor es muy intenso y persistente, serán de administración intravenosa, por lo que deberá acudir al servicio de urgencias de un hospital.

Los pacientes con cólico nefrítico deben ser tratados del dolor en un servicio de urgencias. El cuadro es muy doloroso y suele necesitar medicación intravenosa. Habitualmente se utilizan analgésicos y antiinflamatorios. Una vez que el dolor ha cedido pueden continuar con tratamiento oral de forma ambulatoria.

Los analgésicos habitualmente se administran por vía intramuscular o intravenosa, por ser más eficaces y porque así se impide que puedan ser vomitados.

Puede ayudar aplicar calor en la zona dolorida. El calor es un relajante muscular, reduce el dolor y favorece la salida de las piedras.

Cuando el cálculo renal es inferior a los 10 mm., el cuerpo puede expulsarlo de forma natural empleando la propia presión de la orina, por lo que el tratamiento podría basarse en el alivio del dolor. Sin embargo, si la piedra es más grande, será necesario emplear el tratamiento para el cólico nefrítico más apropiado en cada caso:

  • En casos de cálculos inferiores a 1 cm ciertos medicamentos (Tamsulosina) ayudan a su expulsión espontánea. Cuando el cálculo está próximo a la vejiga, el uso de alfa-bloqueantes favorece la expulsión.
  • Litotricia por ondas de choque, más eficaz cuando el cálculo está en el riñón aunque también se realiza en el uréter.
  • Nefrolitotomía percutánea, cirugía para el cálculo cuando se encuentra en el interior del riñón que tiene como objetivo fragmentar la litiasis de gran tamaño y extraer sus fragmentos.
  • Ureterorrenoscopia, introduciendo un endoscopio rígido o flexible por la uretra hasta llegar a los uréteres incluso al riñón para extraer los cálculos ureterales o renales problemáticos.

Si el cólico nefrítico no mejora a pesar de dichos tratamientos y comienza con algún signo de complicación (empeoramiento de la función renal, infección severa con fiebre, dolor insoportable…) en ocasiones será necesaria la derivación urinaria.

¿Cuándo hay que ir a urgencias?

Existen varias circunstancias que obligan a ir a urgencias cuando tenemos dolor de riñón.

  • La primera y más importante es la fiebre, puesto que no es típica del cólico. Cuando coexiste un cólico nefrítico con fiebre y escalofríos es imperativo acudir a urgencias dado que puede apuntar a la existencia de una infección urinaria (pielonefritis obstructiva), que exige la realización de exploraciones complementarias y el inicio de tratamiento.
  • Lo mismo ocurre con cuando el dolor se acompaña de náuseas y vómitos incoercibles, puesto que no será posible controlar el dolor con analgesia vía oral. En esa situación será necesario controlar la clínica digestiva, además del dolor, antes de plantear el alta del paciente.
  • ¿Presenta el paciente síntomas o signos de que el cólico se ha complicado? Cuando se presenta complicaciones. Cuando el cálculo no sale.

Prevención del Cólico Nefrítico

La prevención es sustancial en cualquier tratamiento de cólico nefrítico. Ya hemos contado por qué se produce un cólico nefrítico, ¿pero es posible adelantarse a esta patología para no llegar a sufrirla y no tener que recurrir a un tratamiento para el cólico renal? Saber por qué dan cólicos al riñón es la clave para prevenirlos: si la afección se produce por la acumulación de sales y minerales como el calcio, que se acumulan hasta formar una piedra, lo que hay que hacer es conseguir que dichos cálculos no lleguen a formarse.

Medidas preventivas:

  • Beber abundantes líquidos. las personas que han tenido cólicos por cálculos renales deben beber sobre 2 litros de agua al día. La orina lleva sales y cristales y cuando estos son muy abundantes, pueden cristalizar y formar piedras. La mejor forma de evitar esa cristalización es diluir la concentración de dichas sustancias aumentando la ingesta de agua. Sin embargo, en pleno cólico no se debe aumentar la ingesta de líquidos.
  • Dieta personalizada: Dependiendo del tipo de cálculo renal que haya presentado el paciente o a la predisposición del mismo a producir uno u otro tipo, se podrá realizar una dieta indicada a su prevención.
  • Acostumbrarse a mantener una correcta hidratación, hay que beber en torno a dos litros de agua y otros líquidos al día.
  • Eliminar la máxima cantidad de sal de la dieta diaria, así como limitar la ingesta de proteínas animales.
  • Aunque se deben ingerir alimentos ricos en calcio, lo más aconsejable es no recurrir a suplementos.
  • Reducir la toma de alimentos ricos en oxalatos, como el chocolate, los frutos secos, el té o las espinacas.
  • En general siempre se aconsejará disminuir la sal y proteínas de la dieta.

Complicaciones del Cólico Nefrítico

Un cólico nefrítico puede provocar determinadas complicaciones si no se trata. Así, puede provocar infección de orina que podría llegar a pasar a la sangre. Además, la obstrucción total de los uréteres puede hacer que el riñón aumente de tamaño y pueda sufrir daños irreversibles, así como provocar una insuficiencia renal.

Algunas complicaciones son:

  • La obstrucción total o casi total al paso de orina por el uréter.
  • Una insuficiencia renal aguda en el caso de que el riñón dañado (obstruido) sea el único que tiene el paciente.
  • Infección. En algunas ocasiones, debido a la obstrucción de la vía urinaria, la orina se infecta. Cuando ocurre esto, la infección de la orina puede penetrar en el riñón produciendo una infección del riñón. Cuando se infecta el riñón hablamos de pielonefritis aguda. En esta situación el paciente suele notar, a parte del dolor lumbar, escalofríos y fiebre alta. Cuando esa infección se extiende a traves de la sangre por el resto del cuerpo hablamos de sepsis urinaria.
  • Rotura de un cáliz renal. Se debe al aumento de presión dentro de la vía urinaria. La presión de la orina es ta grande que se produce una rotura de un cáliz renal.
  • Anuria. Es también una situación grave que obliga a una actuación inmediata. Aparece cuando un cólico nefrítico se produce en un paciente con un solo riñón funcionante. Esto puede ocurrir por que solo tenga un riñón, o por falta de funcionamiento del otro riñon. El síntoma inicial y principal es que el paciente deja de orinar por completo. Este cuadro se conoce con el nombre de anuria.
  • Anulación funcional y atrofia del riñón. No es una complicación inmediata.

Duración del Dolor de un Cólico Renal

¿Cuánto dura el dolor de un cólico renal? El dolor de un cólico renal puede durar desde varias horas hasta varios días, dependiendo de factores como el tamaño, la ubicación y el avance del cálculo por las vías urinarias. El dolor solo desaparece por completo cuando la obstrucción se resuelve. En general un cólico nefrítico dura unas horas. Si el dolor se prolonga durante más de un día o si aparece fiebre hay que descartar complicaciones, por lo que el paciente debe ser valorado en una urgencia médica.

¿Cuándo se deben estudiar las causas del cólico nefrítico?

En general, ante un único episodio de cólico nefrítico no suele haber indicación para proceder a un estudio de sus posibles causas. En los adultos sólo se estudian si los cálculos son muy grandes o múltiples, si se producen cólicos nefríticos de repetición o si existe una historia importante de litiasis renal en la familia.

Expulsión espontánea del cálculo

Desde que empieza el cólico hasta que se expulsa el cálculo, pueden pasar desde horas, hasta semanas. Esto depende sobre todo del tamaño del cálculo, de la superficie del mismo (liso o con espículas). Los lisos se expulsan con mas facilidad que los que tienen salientes y picos. Aproximadamente un 75% de los casos el cálculo se expulsa de forma espontánea.

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