El llanto inconsolable de un bebé puede ser angustioso para los padres, especialmente cuando no están seguros de la causa. Dos de las causas más comunes de este llanto son el cólico del lactante y los gases. En Fisioclinics Palma, entendemos la preocupación de los padres por el llanto inconsolable de sus bebés.
¿Qué es el Cólico del Lactante?
El cólico del lactante se caracteriza por un llanto del bebé, que se produce sin causa aparente y de forma prácticamente inconsolable, cuya duración puede ser de minutos o incluso horas. El cólico del lactante o infantil, también conocido por sus siglas CL, es el llanto intenso y prolongado de un bebé durante los 3-4 primeros meses de vida. El cólico del lactante es un episodio de lloro de gran intensidad en bebés sanos cuando se encuentre en sus primeros 3-4 meses de vida.
Por ello, hay quienes denominan a los cólicos del lactante también como cólicos del primer trimestre. Normalmente, este síndrome comienza a partir de los 15 días de vida.
Es un problema que afecta al 5-19% de los lactantes de menos de cuatro meses, pues a partir de esta edad desaparece por sí solo. Se trata de un síndrome de la conducta cuya causa se desconoce, pero no es un problema de salud. Normalmente, los cólicos del lactante ocurren durante la noche.
La duración de estos cólicos en el lactante suele ser superior a 3 horas, ocurre al menos 3 veces por semana y se extiende mas allá de las 3 semanas. Esto es lo que se conoce como regla del tres establecida por Wessel. Pese a ello, se ha visto que los criterios de Wessel están desactualizados y son poco prácticos. Por ello, se hizo una actualización donde se modifica la duración del llanto de 3 semanas a al menos una semana.
Existen cuatro características fundamentales que definen el llanto de los bebés con cólicos:
- Paroxístico, es decir, el llanto tiene un inicio y un final marcado.
- Llanto intenso y tono elevado.
- Hipertonía o crisis de contracciones tónicas.
- Inconsolable. A diferencia de cuando el bebé llora porque tiene hambre o el pañal sucio, el llanto de los cólicos no se puede consolar.
Por ello, no todos los llantos del bebé son cólicos. Los bebés adoptan una posición característica cuando sufren un cólico, flexionando los muslos sobre el abdomen, apretando los puños, la cara enrojecida y el abdomen tenso. Parece obvio que sufren de algún dolor abdominal agudo.
Además del llanto inconsolable y de la irritabilidad, los bebés que sufren un cólico durante la lactancia también presentan espasmos estomacales. Como consecuencia de los cólicos del lactante, los padres se pueden sentir angustiados y desolados puesto que no son capaces de calmar a su bebé.
Diferenciar entre el cólico del lactante y los gases puede ser desafiante, pero con el asesoramiento y las estrategias adecuadas, es posible aliviar el malestar de tu bebé. En Fisioclinics Palma, estamos dedicados a proporcionar apoyo y soluciones integrales para mejorar el bienestar de los bebés y la tranquilidad de los padres.
Causas del Cólico del Lactante
Se han barajado varias posibles causas del cólico, pero más bien se trata de un síndrome que incluye un grupo de alteraciones. En la actualidad, la causa exacta de los cólicos del lactante no se conoce, de hecho se considera que existen múltiples factores implicados: inmadurez estomacal, alergias, factores sociales, psicológicos, etc.
Posibles Explicaciones para los Cólicos Infantiles
A continuación, se detallan cada una de las posibles explicaciones para los cólicos infantiles.
Problemas Estomacales y Digestivos
Esta es la explicación clásica que se le ha dado a este trastorno infantil. Esta teoría considera que la causa del llanto radica en contracciones espasmódicas del músculo liso del intestino, favorecidas por la inmadurez del aparato digestivo de los lactantes. La acumulación de gases estomacales y alteraciones en la microbiota intestinal también podrían desencadenar el dolor.
Los lactantes durante los primeros cuatro meses de vida no absorben completamente la carga de lactosa contenida tanto en las fórmulas adaptadas como en la leche materna, y esto hace que se produzca gran cantidad de gas intestinal.
Hay estudios que parecen indicar que los bebés que sufren cólicos durante el periodo de lactancia tienen más cantidad de bacterias Klebsiella y E. Coli. Sin embargo, este estudio no es concluyente y su importancia a nivel clínico es incierta.
Otra de las teorías que se barajan y que está relacionada con las alteraciones digestiva es la de una alergia o intolerancia a las proteínas de la leche de vaca, como la betalactoglobulina y la caseína. Los bebés reciben estas proteínas bien a través de la leche materna o bien a través de la leche de fórmula. Además, la ingesta por parte de la madre de ciertos alimentos como: cebolla, leche de vaca, verduras crucíferas (brócoli, coliflor, repollo) y chocolate, aumenta el número de casos de cólicos del lactante entre las madres que amamantan.
Masaje para el cólico del lactante
Factores Psicosociales
Esta teoría considera que someter al niño a mucha estimulación (exceso de luz, ruido...) puede provocar miedo y frustración en el bebé y la aparición de los síntomas del cólico. Esto explicaría la mayor ocurrencia en primogénitos de padres primerizos. Cuando otras personas alrededor del bebé están preocupadas, ansiosas o deprimidas, los bebés podrían llorar más. Además, algunos neonatos tiene un umbral sensorial más bajo, por lo que acusan más los cambios descritos arriba, y el nerviosismo de los padres. Si no se sienten entendidos, o las respuestas de los padres no son las correctas se desencadenaría el cólico. Por último, el hecho de que sean más frecuentes por la tarde y la noche, se interpreta por algunos autores con un mayor cansancio de los padres al final del día y su menor capacidad de respuesta.
Gases en Bebés
Los gases en bebés son una molestia frecuente, especialmente en los primeros meses de vida. Debido a que el sistema digestivo del bebé aún está en desarrollo, es común que el proceso de alimentación lleve a la acumulación de gases. Estos pueden ser incómodos para el bebé y, en consecuencia, estresantes para los padres. La gran mayoría de los bebés sufren de gases durante los tres primeros meses de vida, así como de otro tipo de alteraciones gastrointestinales. Sin embargo, los gases no deben confundirse con el síndrome del cólico del lactante.
Causas de los Gases en Bebés
Los gases en bebés aparecen principalmente por la inmadurez del sistema digestivo, lo que hace que, al succionar, traguen aire que queda atrapado en el estómago e intestinos. A diferencia de lo que sucede en los adultos, la acumulación de gases en el bebé suele deberse a la ingesta de aire. Esto es lo que se denomina como aerofagia. Por ello, uno de los principales causantes de los gases en el pequeño es él mismo, ya que desconoce la técnica de succión necesaria para su alimentación. Por tanto, el bebé toma mucho aire durante la lactancia, independientemente de que sea lactancia artificial o materna. En cada una de las tomas, el lactante traga una cantidad de aire con la leche que es la que le produce los molestos gases.
Otra de las causas para los gases en el bebé puede ser que el orificio del biberón (por donde pasa la leche) no tenga el tamaño correcto. Esto provoca que se deje pasar una cantidad de aire superior. En ocasiones, la rapidez con la que coma el bebé puede ser un factor determinante para los gases, que aumentan si el pequeño come demasiado deprisa.
No obstante, el origen de los gases en el bebé no siempre está relacionado directamente con la alimentación del recién nacido. Hay veces que el llanto hace que el pequeño trague más aire de lo normal e incluso los gases pueden surgir cuando el bebé padece algún tipo de estrés. Además, hay bebés que sufren gases si son alérgicos a ciertos alimentos o intolerantes a la lactosa, por ejemplo.
Otros factores que contribuyen a la acumulación de gases:
- Tragar aire al alimentarse: Esto sucede tanto en la lactancia materna como con el biberón.
- Posiciones incorrectas al alimentar: Mantener al bebé erguido mientras se alimenta ayuda a reducir la cantidad de aire que traga.
Síntomas de Gases en Bebés
Los bebés suelen manifestar su incomodidad por gases a través del llanto, cambios en el estado de ánimo, o al arquear la espalda y encoger las piernas hacia el abdomen. También pueden mostrar incomodidad al comer o tras la alimentación.
Reconocer los gases en el recién nacido no siempre es sencillo, ya que la sintomatología puede significar muchas otras cosas y puede incluso darse también en bebés sanos. Sin embargo, entre los indicadores más frecuentes de la presencia de gases en el recién nacido podemos encontrar:
- Irritabilidad: el bebé llora constantemente con rabia y sin motivo aparente y muestra, además, una expresión de dolor en su rostro.
- Tripa hinchada: los gases producen cierta hinchazón en el vientre del bebé.
- Abdomen distendido.
- Flexión de las piernas hacia el pecho. Esto es una señal de que el bebé, por sí mismo, está intentando expulsar los gases.
Todos estos síntomas muestran el malestar que los gases provocan en el bebé, pero también podrían ser indicativo de hambre, sueño, cambio de pañal, etc.
Otras manifestaciones de que el bebé puede tener gases es la expulsión de eructos y ventosidades, así como regurgitación o dificultad para tragar.
¿Cómo Calmar el Cólico del Lactante?
No existe ningún tratamiento específico para hacer remitir los cólicos durante los primeros meses de vida del recién nacido. Tampoco hay remedios universales frente a los cólicos infantiles. Sin embargo, existen algunos consejos que pueden favorecer el bienestar del bebé y ayudar a aliviar el cólico del lactante en la medida de lo posible:
- Mantener al bebé en posición erguida.
- Aplicar calor sobre la barriga del bebé mediante una bolsa de agua templada o una mantita.
- En caso de estar amamantando, revisar la dieta por si algún alimento pasa a la leche materna y el bebé es sensible a él.
- Revisar la leche de fórmula y, en caso de ser la causante, consultar con el pediatra el posible cambio.
- Mover al bebé suavemente con la cabeza cerca al corazón para que escuche los latidos como hacía dentro del vientre materno.
- Probar a ponerle al bebé música relajante.
- Dar un masaje al bebé en la barriga para ayudarle a que salga el gas o flexionar los muslos del bebé sobre su tripa.
Cabe destacar que hay que tener cuidado con los remedios caseros frente a los cólicos infantiles. Por ejemplo, las infusiones de anís tiene propiedades digestivas, pero en elevadas dosis, esta infusión es tóxica. En cambio, la manzanilla o el hinojo reducen los síntomas del cólico del lactante sin provocar efectos secundarios.
Recomendaciones para Aliviar los Gases en Bebés
Aunque los gases son comunes, existen varios métodos para aliviar a tu bebé.
- Masajes en el abdomen: Los masajes suaves en el vientre pueden ayudar a liberar los gases.
- Calor: El calor en la zona abdominal puede relajar al bebé y facilitar la expulsión de gases.
- Ambiente adecuado: Algunos bebés se relajan con sonidos de fondo suaves, como los de una lavadora o una aspiradora. Otros, en cambio, prefieren el silencio.
Recomendaciones Adicionales
Algunas de las recomendaciones para expulsar los gases del pequeño pasan por utilizar distintas posturas tras la toma o incluso, si el bebé es propenso a tener gases, es recomendable proceder a la expulsión de los mismos en la mitad de la misma.
Algunas de las posturas que pueden ayudar a que el bebé expulse los gases son las siguientes:
- Tumbar al bebé boca abajo y darle suaves golpecitos en la espalda.
- Sentar al bebé sobre las piernas, inclinado un poco hacia adelante, y frotarle la espalda con cuidado.
- Colocar al bebé sobre el pecho y darle palmaditas en la espalda. Además, la cabeza del bebé debe estar apoyada sobre el hombro.
- Dar un suave masaje en la tripita del bebé y, si es posible, sin pañal.
- Tumbar al bebé boca arriba y mover sus piernas haciendo la bicicleta o ejerciendo una ligera presión hacia el vientre. Esto ayudará a que la expulsión de los gases se produzca por el recto.
Aunque los eructos en los bebés son bastante habituales, no todos los ellos lo hacen igual. Si el bebé no ha tragado aire mientras comía, no eructará.
El eructo se produce cuando la leche llega al estómago del bebé y el aire se queda arriba. Con la lactancia materna suelen tragar menos aire que con la artificial, ya que el biberón contiene, además de la leche que le alimenta, aire. En el caso de la lactancia artificial la inclinación del biberón es muy importante para evitar que el bebé no trague demasiado aire.
La tranquilidad de los padres ante el llanto desesperado del bebé es fundamental para ayudarle a expulsar los molestos aires. Normalmente, los padres entran en cierto estado de nerviosismo ante el llanto desesperado del bebé y este nerviosismo provoca a su vez estrés en el pequeño.
Trucos para Aliviar los Gases en el Bebé
Además de las recomendaciones en relación a la postura, existen otras técnicas que pueden servir para ayudar a que el bebé expulse los gases. A continuación, se enumeran algunas de ellas:
- Realizar masajes suaves con movimientos circulares sobre su tripa.
- Aplicar calor local para reducir el dolor causado por los gases y facilitar su expulsión.
- Bañar al bebé con agua tibia.
- Porteo.
Existen también remedios caseros para aliviar los gases del bebé. El más conocido es el uso de infusiones de anís estrellado. Sin embargo, este remedio popular contra los gases no se aconseja en los bebés puesto que podría tener efectos negativos sobre el mismo y provocarle daños neurológicos.
Otra opción como posible solución para los gases en el bebé es recurrir a fármacos específicos. Sin embargo, nunca se debe automedicar al bebé sin consultar previamente con un especialista.
Cómo Evitar el Cólico del Lactante
Los cólicos infantiles durante los cuatro primeros años de vida no se pueden evitar totalmente, aunque sí se pueden seguir ciertas recomendaciones para reducir, en la medida de lo posible, que ocurran. A continuación, se enumeran algunas de estas recomendaciones para evitar al máximo los cólicos del lactante:
- Revisar el biberón para controlar que no traga demasiado aire y evitar los problemas estomacales.
- Mantener al bebé incorporado mientras es alimentado para evitar que se cuele aire junto a la leche, ya que es más probable que esto ocurra si el bebé está acurrucado o doblado hacia delante.
- Alimentar al bebé antes de que tenga mucha hambre para prevenir que el bebé coma con ansia.
- Hacer eructar a menudo para eliminar las burbujas de aire que hay en el estómago del bebé, cuanto antes mejor, es decir, al cambiar de pecho o a los pocos minutos de la toma del biberón.
Muchas veces no se consigue que el bebé deje de llorar, incluso hay ocasiones que el bebé necesita precisamente llorar y lo mejor es respetarlo y darle todo el cariño posible.
Duración de los Gases y Cólicos
Generalmente, los gases en bebés tienden a disminuir después de los primeros tres o cuatro meses de vida. Esto se debe a que el sistema digestivo se va desarrollando y el bebé aprende a succionar sin tragar tanto aire. Por tanto, los gases no no tienen ningún tipo de consecuencia negativa para el futuro del niño.
Por lo tanto, los cólicos del lactante suelen durar hasta los 3 meses de vida, aunque en algunos bebés pueden alargarse hasta los 4 meses.
Los gases en bebés son normales y desaparecen con el tiempo. En Hero, entendemos la importancia de ofrecer productos adecuados y naturales que apoyen la digestión y el bienestar de los más pequeños. Recuerda mantener la calma y probar los métodos sugeridos para aliviar las molestias de tu bebé.
Diferenciación entre Cólicos y Gases
Diferenciar entre el cólico del lactante y los gases puede ser desafiante, pero es crucial para proporcionar el cuidado adecuado. En Fisioclinics Palma podemos ayudarte a encontrar alivio y mejorar la calidad de vida de tu familia.
La principal diferencia entre los cólicos del lactante y los episodios de gases está en el movimiento de las piernas. Cuando un bebé tiene un cólico en sus primeros meses de vida, suele encoger las piernas hacia el abdomen. Además, el llanto es de gran intensidad y no se puede consolar. En cambio, si el bebé tiene gases, moverá sus piernas constantemente y tenderá a estirarlas para tratar de aliviar el malestar producido por los gases.
Asistencia para la Madre
En caso de lactancia materna, se aconseja a la madre no tomar café, bebidas a base de cola u otros estimulantes. Evite la fatiga y el agotamiento. Realice una siesta diaria si no descansa por la noche. Pida ayuda. Salga de casa para despejar la mente.
El cólico no es el resultado de una mala crianza por lo que no hay motivo para sentirse culpable.
Un equipo de enfermería altamente especializado se encarga del seguimiento del niño durante su desarrollo.
Tratamiento y Recomendaciones Médicas
Intente no dejar que su hijo llore. Considere estas posibilidades y pruebe con cada una cinco minutos. Si no hay respuesta pase a otra:
- Tiene hambre, quiere alimento. No alimentar al niño cada vez que llore, esperar de 2 a 3 horas entre cada toma.
- No tiene hambre pero quiere succionar.
- Quiere que le cojan en brazos. No es posible mimar demasiado a un lactante antes de los 4 meses.
- Está aburrido, necesita estímulo.
- Está cansado, necesita dormir.
Otras recomendaciones:
- Mecer al bebé en la cuna.
- Darle un paseo en cochecito.
- Baño tibio.
- Colocar al niño erguido o tumbarlo boca abajo sobre el regazo o sobre una bolsa de agua caliente o una manta eléctrica.
Hay que intentar prevenir los ataques mejorando la técnica alimentaria, como el eructo, el entorno apacible, etc.
En niños con llanto inconsolable que no responden a ninguna medida, con deposiciones poco frecuentes, heces duras, explosivas, o gran esfuerzo con la defecación, puede introducirse en la dieta leche sin lactosa.
También se han ensayado fármacos como: Diciclomina, Dimeticona o Simeticona.
CONSULTE CON SU PEDIATRA ANTES DE ADMINISTRAR CUALQUIER MEDICAMENTO o REALIZAR CUALQUIER CAMBIO DE LECHE.
En casos EXTREMOS puede ingresarse al niño y cambiar únicamente la rutina alimentaria, proporcionando así un descanso a los padres.
NO ABANDONAR LA LACTANCIA MATERNA YA QUE NO ES LA CAUSA DE LOS CÓLICOS.
Si lo está alimentando con lactancia artificial, NO CAMBIE LA FÓRMULA A MENOS QUE EL NIÑO TENGA DIARREA O VÓMITOS.
| Condición | Características | Duración | Recomendaciones |
|---|---|---|---|
| Cólico del Lactante | Llanto intenso e inconsolable, espasmos estomacales, irritabilidad | Hasta los 3-4 meses | Posición erguida, calor, revisión de la dieta materna o fórmula, masajes suaves |
| Gases en Bebés | Llanto, cambios en el estado de ánimo, arqueo de espalda, encogimiento de piernas | Disminuyen después de los 3-4 meses | Masajes abdominales, calor, mantener al bebé erguido durante la alimentación, eructos frecuentes |
