La litiasis biliar es una de las enfermedades más frecuentes del hombre, especialmente en los países occidentales. Entre un 10 y un 20% de la población adulta va a tener piedras en la vesícula biliar, cifra que aumenta a un 25-30 % en personas mayores de 70 años. Entre un 65 y un 85% de los sujetos con litiasis biliar permanecen asintomáticos. La manifestación más frecuente de la colelitiasis/coledocolitiasis inicialmente silente es el cólico biliar (probabilidad del 25,8% ± 4,6 en 10 años).
Para diagnosticar la litiasis biliar, la ecografía abdominal es el método más utilizado tanto para el diagnóstico como para valorar las posibles complicaciones. El cólico biliar se trata con analgésicos. En los pacientes con cólicos biliares claros y persistentes, y sobre todo si presentan complicaciones, el tratamiento definitivo, si no hay contraindicaciones, debe ser quirúrgico, mediante colecistectomía convencional o laparoscópica.
La vesícula biliar es el órgano que almacena la bilis, necesaria para la digestión de las grasas. Está compuesta principalmente por sales biliares, colesterol y bilirrubina. El órgano donde el organismo almacena la bilis hasta el momento en que es necesaria es la vesícula biliar, que se asemeja a una pequeña bolsa con forma de pera y se encuentra situada debajo del hígado. Entre una comida y otra, la vesícula biliar se relaja y va almacenando bilis en su interior.
En ocasiones, cierto componente de la bilis se solidifica, dando lugar a depósitos duros de tamaño variable que se van concentrando en el interior de la vesícula biliar. El número de cálculos o piedras es muy variable de persona a persona, dentro de la vesícula biliar. Otras veces son de mayor tamaño, aunque más de la mitad de las personas con cálculos en la vesícula biliar no tienen síntomas.
Eso sí, en los casos en los que obstruyen el conducto que drena la vesícula biliar, lo normal es que aparezca un dolor intenso y continuo en la parte superior derecha del abdomen pocas horas después de comer, acompañado de náuseas y vómitos. Si la obstrucción del conducto por el cálculo persiste, puede llegar a inflamarse la vesícula e incluso puede añadirse una infección.
Colecistectomía Laparoscópica con el Sistema Weck® Hem-o-lock® Auto Endo 5®
Tipos de Cólico Biliar
Dividen en: simple y complicado.
- Cólico Biliar Simple: El cólico simple es autolimitado con una duración de 2-3 horas. A pesar del nombre, el dolor habitualmente es constante y no cólico, dura de una a cuatro horas y no se alivia con los movimientos intestinales. Normalmente el paciente acude a urgencias y tras descartar que se trate de un cólico complicado el tratamiento suele incluir analgésico y reposo digestivo.
- Cólico Biliar Complicado: Si es un cólico complicado, el paciente quedará ingresado en el hospital, donde se instaurará un tratamiento médico que suele incluir antibióticos. En estos casos, lo habitual es que paciente sea intervenido quirúrgicamente para extirpar la vesícula biliar (colecistectomía), bien mediante cirugía abierta o bien mediante endoscopia.
Diagnóstico del Cólico Biliar
Para diagnosticar la litiasis biliar, la ecografía abdominal es el método más utilizado tanto para el diagnóstico como para valorar las posibles complicaciones. La ecografía es el método diagnóstico más sensible y específico (98%). Con una ecografía, se puede detectar la presencia de barro biliar o cálculos, que se visualizan como una imagen hiperecogénica que deja sombra acústica.
Con la ecografía, se puede determinar la localización y tamaño de los cálculos, si la vía biliar está o no está dilatada, así como la morfología de la vesícula (engrosamiento de la pared sugestivo de colecistitis, etc.). El paciente debe estar en ayunas.
El barro biliar se presenta como un material ecogénico en capas sin sombras. Las pruebas bioquímicas, al no ser específicas, son de poca ayuda para el diagnóstico.
Ecografía mostrando cálculos biliares.
Tratamiento del Cólico Biliar Simple
El cólico biliar se trata con analgésicos. El cólico simple es autolimitado con una duración de 2-3 horas.
Tratamiento del Cólico Biliar Complicado
Si es un cólico complicado, el paciente quedará ingresado en el hospital, donde se instaurará un tratamiento médico que suele incluir antibióticos. En estos casos, lo habitual es que paciente sea intervenido quirúrgicamente para extirpar la vesícula biliar (colecistectomía), bien mediante cirugía abierta o bien mediante endoscopia.
Colecistectomía: Extirpación de la Vesícula Biliar
Cuando la colelitiasis provoca síntomas está indicada la cirugía. Se debe extirpar la vesícula por completo (no se pueden extraer los cálculos ya que en muchas ocasiones son múltiples y muy pequeños).
En los pacientes con cólicos biliares claros y persistentes, y sobre todo si presentan complicaciones, el tratamiento definitivo, si no hay contraindicaciones, debe ser quirúrgico, mediante colecistectomía convencional o laparoscópica.
En estos casos, lo habitual es que paciente sea intervenido quirúrgicamente para extirpar la vesícula biliar (colecistectomía), bien mediante cirugía abierta o bien mediante endoscopia.
Existen situaciones que pueden aconsejar la elección de la cirugía abierta, como el haber sido intervenido en el abdomen previamente, entre otras. Sin embargo, existen situaciones que pueden aconsejar la elección de la cirugía abierta, como el haber sido intervenido en el abdomen previamente, entre otras.
Sin vesícula biliar, la bilis drenará directamente al intestino delgado desde el hígado en un rango fijo a lo largo del día, en vez de hacerlo sólo en el proceso de la digestión.
Tipos de Colecistectomía
- Colecistectomía Laparoscópica: Esta técnica permite una rápida recuperación, con menor dolor postoperatorio y menor riesgo de infección de las heridas. En el abdomen superior, se introducen una videocámara e instrumental. El postoperatorio es mucho menor que en la intervención abierta. Con la aplicación de las técnicas Laparoscópicas, la recuperación de la cirugía se produce en 24 a 48 h.
- Colecistectomía Abierta: Requiere anestesia general. Se realiza una incisión en la línea media del abdomen o bajo el reborde costal derecho. En algunas ocasiones puede ser necesario convertir la cirugía laparoscópica a cirugía abierta por la incapacidad de visualizar correctamente las estructuras anatómicas y esto no constituye en si mismo una complicación, sino una decisión para realizar la cirugía de forma segura.
Representación esquemática de una colecistectomía laparoscópica.
Tratamientos Alternativos a la Cirugía
Existen algunos tratamientos alternativos a la cirugía, aunque su efectividad es limitada y no siempre son adecuados para todos los pacientes:
- Disolución de Cálculos con Ácido Ursodeoxicólico: Se utiliza ácido ursodeoxicólico por vía oral. Consigue la disolución del cálculo en el 50-60% de los pacientes. Requiere que el cálculo sea radiotransparente, menor de 5 mm y que la vesícula sea funcional. Sin embargo, tiene éxito terapéutico en sólo el 47% de los casos (si el cálculo es único en el 80%). Además, producen recidivas en un 11% cada 18 meses.
- Litotricia con Ondas de Choque: Se utilizan ondas de choque para facilitar su disolución. Al romper las piedras, los trozos más pequeños pasaban al conducto de la bilis obstruyendo el páncreas y produciendo una pancreatitis y en ocasiones Colecistitis Aguda con mortalidad del paciente.
Recomendaciones Nutricionales para Pacientes con Colelitiasis Sintomática
Existe una serie de recomendaciones dietéticas para aquellas personas que han tenido cólicos biliares o han sido sometidas a cirugía de la vesícula biliar. Objetivos: - Disminuir el dolor - Evitar la estimulación de la vesícula biliar.
Recomendaciones Generales
- Seguir una dieta saludable y variada, similar a la Pirámide de la Alimentación Saludable.
- Evitar las comidas abundantes. Comer poca cantidad y varias veces al día; lo ideal es repartir las comidas en 5-6 tomas (desayuno, media mañana, comida, merienda, cena y algo antes de acostarse).
- Comer despacio y en un ambiente tranquilo. Masticar bien.
- Reposar sentado hasta media hora después de las comidas principales.
- Tomar los líquidos y el agua en pequeñas cantidades (evite los zumos y las bebidas gaseosas), fuera de las comidas y en cantidad no inferior a 2 litros al día.
- Realizar cocinados sencillos (hervidos, en su jugo, plancha, vapor, horno) y evitar los fritos, rebozados, empanados, salsas, guisos y en general todas aquellas cocciones que lleven muchas grasa y aceite.
- Evitar alimentos estimulantes (café, refrescos de cola, alcohol).
- Evitar los alimentos que no se toleren bien de forma repetida.
- Las legumbres pueden producir “gases”. Para evitarlo cambiar el agua de cocción una vez hayan hervido 10 minutos y pasarlas por el pasapurés para mejorar su digestión. Si no se toleran los cereales integrales, sustituirlos por refinados.
- En caso de obesidad, procurar perder peso; para ello consulte con su médico y nutricionista.
Alimentos Generalmente Bien Tolerados
Habitualmente los alimentos que se muestran a continuación son bien tolerados y no producen un estímulo biliar considerable.
- Lácteos: Leche y derivados semi o desnatados. Quesos fresco y bajos en grasas.
- Cereales, legumbres y patatas: Patatas, arroz, sémola, pasta, pan, cereales del desayuno, galletas “tipo María”, legumbres trituradas y pasadas por el pasapuré.
- Verduras y hortalizas: Cocidas y sin piel.
- Cárnicos, pescado y huevo: Carnes magras (lomo, solomillo de cerdo o ternera), aves sin piel, conejo, pescado blanco, huevos, jamón cocido, etc.
- Frutas: Frutas cocidas en compota, en conserva, muy maduras, sin piel, zumos de frutas no ácidas.
- Dulces y bollería: Azúcar, miel, confitura sin semillas.
- Bebidas: Agua, infusiones, caldos desgrasados, batidos realizados con leche o yogur desnatados.
- Aceites y grasas: Aceite de oliva, girasol en cantidades moderada.
