Como padres, una de las cosas que más nos preocupa es la salud y comodidad de nuestros niños. Por eso, le dedicamos mucho tiempo a determinar cuál será la decoración de su dormitorio, qué mesa de escritorio y silla es la mejor o dónde colocar la cama para que su descanso sea de 10. Asegurarnos de que duerme bien se debe convertir en una de nuestras principales preocupaciones durante su crecimiento.
Elegir entre un colchón para niños muelles o visco, no es tarea fácil. Hoy vamos a intentar sacarte de dudas con algunos tips que te vamos a recomendar. Lo que sí te podemos asegurar es que optar por un colchón para niños muelles o visco después de leer esta guía será un poquito más fácil.
Lo primero que debemos tener en cuenta es su edad. Nuestros hijos van a seguir creciendo hasta que alcancen los 18 años, lo que significa que durante este tiempo tenemos que estar muy pendientes del buen desarrollo de su columna vertebral.
A la hora de comprar la cuna de tu bebé, no hay que olvidar que elegir el mejor colchón es de gran importancia para garantizar su seguridad y comodidad a la hora de dormir.
El mejor colchón de bebé es el que tiene como base el descanso de tu bebé, pero le acompaña la seguridad para su salud, reduciendo el riesgo de la plagiocefalia posicional y la muerte súbita por asfixia.
Colchón de cuna Ecus Care con certificado sanitario para la prevención de la plagiocefalia y la asfixia.
¿Qué tener en cuenta al elegir un colchón para cuna?
Si te preguntas qué colchón es mejor para tu bebé, en esta guía descubrirás todos los requisitos para que aciertes en la compra del mejor colchón para cuna de tu bebé. Para comprar su primer colchón existen muchas consideraciones. Sin embargo, hay una serie de características fundamentales a las que hay que prestarle especial atención, ya que son básicas.
Tamaño
El primer colchón de un bebé debe tener un tamaño adecuado. Más allá de las medidas como tal, lo más importante es la relación entre el colchón y la cuna. Si el colchón es más pequeño que la cuna, quedarán espacios en los bordes. Esto puede ser muy peligroso, ya que el bebé puede caer allí mientras duerme y quedar atorado.
Es extremadamente importante que su primer colchón sea del tamaño adecuado, ya que esto se relaciona con la seguridad. Generalmente este colchón se colocará en una cuna, por lo que las medidas deben ser compatibles entre sí. De no ser así, pueden quedar espacios entre el colchón y las barras de la cuna.
Las dimensiones de colchones de cuna más comunes son 120 x 60 cm y 140 x 70 cm. También es frecuente que su primer colchón sea un colchón de minicuna. Estos generalmente miden cerca de 75 x 45 cm o 50 x 80 cm aproximadamente.
Firmeza
Los niños recién nacidos necesitan dormir muchas horas, por lo que es recomendable que el colchón sea cómodo y firme. Los mejores colchones para cunas son los que permiten que el cuerpo del bebé descanse plácidamente sin que existan puntos de presión, pero sin ser blandos para que pueda moverse y no se hunda en él.
Los colchones de bebé deben ser firmes, no pueden ser blandos.
Dureza: El colchón perfecto para los bebés debe de tener una firmeza medio-alta, de esta manera repartirá el peso de forma uniforme adaptándose a la forma del bebé para evitar la plagiocefalia y las desviaciones de su columna vertebral.
Ya hemos mencionado previamente la importancia de la firmeza. Su primer colchón debe ser lo suficientemente firme. Para esto es necesario saber que los colchones de bebés deben ser más firmes que los de adultos. Una forma de probar esto es presionando su centro.
Materiales
Como el bebé pasará tantas horas durmiendo, los materiales de su primer colchón deben ser seguros y resistentes. Dentro de los materiales recomendados encontramos el algodón, la lana, el látex natural y las fibras de coco. Este tipo de materiales ofrecen varios beneficios.
Al ser orgánicos, no contienen químicos sintéticos ni pesticidas, por lo que no se expone al bebé a toxinas. Además, son hipoalergénicos y previenen los ácaros.
Al ser fibras naturales, permiten un paso de aire adecuado que ayuda a regular la temperatura, haciendo que el bebé esté fresco en verano y cálido en invierno.
Debes asegurarte de que el colchón esté fabricado con materiales seguros y no tóxicos.
Materiales: los materiales de su primer colchón no deben ser tóxicos.
Transpirabilidad
Transpirable. Lo cierto es que los niños suelen sudar durante el sueño, por eso es importante que el colchón evite la condensación de humedad.
Debe tener una cámara de aire interior con un nivel de transpirabilidad alto, para que permita al bebé dormir en cualquier posición, incluyendo la posición boca abajo, ya que es posible que se queden durmiendo así.
Un colchón transpirable es un colchón para bebés seguro. Es decir, si el colchón no deja que el aire transpire puede tener repercusiones como las bolsas de CO2 o relación con la muerte súbita del lactante. Además es importante que no se produzcan humedades en el colchón y no proliferen ácaros y bacterias que puedan propiciar alergias.
Hipoalergénico
Tiene que incluir una capa de protección higiénica que actúe como barrera contra las humedades que provocan hongos, bacterias y ácaros.
Seguridad: la seguridad de su primer colchón no solo está en el tamaño o los materiales que dice tener.
Asegúrate que sea hipoalergénico. Tendrá que tener una capa de protección total higiénica que actúe de barrera contra ácaros, hongos y/o bacterias.
Factores a tener en cuenta para elegir el colchón de cuna
Tipos de colchones para cuna
En el mercado existe mucha variedad de colchones entre los cuales podrás elegir su primer colchón. Una cosa que los diferencia es el tipo de colchón de acuerdo a su núcleo.
- Colchón de muelles: este colchón posee muelles internos que proporcionan soporte firme, cosa muy importante para el desarrollo de la columna del bebé. Tiene como ventaja que su forma no cambia con el tiempo.
- Colchón de espuma: la espuma de poliuretano es ligera y suave. En los colchones de bebé esta espuma es densa para ofrecer el soporte necesario.
- Colchón de latex: el latex natural es resistente y duradero, ya que no tiende a deformarse con el tiempo.
Entre sus características principales destaca que se adaptan al cuerpo, sin ejercer puntos de presión y repartiendo por igual el peso, lo que permite que la columna vertebral permanezca siempre alineada y en una postura saludable.
Los colchones viscoelásticos suelen tener un núcleo de muelles o de espumación HR para adaptarse al cuerpo ofreciendo la firmeza necesaria. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la viscoelástica ofrece una sensación envolvente que varía en función de la densidad del material.
Normalmente cuando tenemos que decidir un colchón para niños muelles o visco, ambas opciones son buenas, siempre y cuando el colchón de muelles ensacados, que se trata del tipo de colchón más firme, tenga un buen acolchado para adaptarse a su cuerpo.
Y ¿qué hay de los colchones de espumación HR?
Fundas de colchón para cuna
A pesar de que su primer colchón será el protagonista, no hay que olvidar la funda del colchón. Este accesorio está diseñado para proteger la cama de derrames, accidentes y más. Al igual que los colchones, existen distintos tipos y materiales de fundas de colchón. Algunas están fabricadas a prueba de líquidos para prevenir mojar el núcleo del colchón. Si buscas algo más natural, puedes optar por las funda de algodón o las de lana.
Al escoger una funda para su primer colchón, lo más importante es que se ajuste al tamaño del mismo, que sea fácil de remover y de lavar. La funda del colchón garantizará protección del colchón, higiene, seguridad y confort.
Fundas del colchón bebé: Los tejidos que recubran nuestro colchón de bebés tienen que ser muy transpirables e hipoalergénicos.
- Fundas de Tejido Stretch: Suelen ser tejido de telas entrelazadas con fibras muy elásticas.
- Fundas de Tejido Tencel: Tejido de fibra 100% natural, de origen vegetal, obtenido a partir de la pulpa del eucalipto mediante un proceso de fabricación totalmente ecológico. Es ideal para pieles sensibles por su excelente suavidad. Actúa como segunda piel, regulando la temperatura corporal y manteniendo el equilibrio hídrico. Inhibe el crecimiento de las bacterias y ácaros de forma natural.
Seguridad y Normativas
A pesar de que un colchón pueda promocionarse como seguro, lo que debes usar como guía verdadera son los certificados y sellos de calidad que tenga el producto. En el caso de su primer colchón, debe tener el marcado CE, que indica que un producto cumple con los estándares de seguridad, salud y medio ambiente de la Unión Europea. También debe contar con la certificación OEKO-TEX. Esto garantiza que el colchón ha sido probado y cumple con los estándares de calidad para textiles. Los colchones con esta certificación están libres de sustancias nocivas y son seguros para su uso en bebés.
Como referencia, existe una Directiva Europea 2001/95/CE en relación con los colchones de cuna que da estas indicaciones:
- Indica que el colchón no debe ser demasiado blando, ni debe ceder bajo el peso del cuerpo, incluso si se pone en pie el niño o anda por el colchón.
- El relleno no deberá sufrir una deformación permanente que impida que la funda esté ceñida al colchón.
- Debe cubrir completamente el somier para evitar que los brazos y las piernas del bebé queden atrapados entre el colchón y la cuna.
La causa exacta del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante se desconoce. En primer lugar, múltiples asociaciones de pediatría sugieren que el bebé duerma boca arriba en un colchón firme. Si éste es muy blando, aumenta el riesgo de asfixia y SMSL.
Los productos químicos utilizados en la fabricación de los colchones pueden emitir gases tóxicos que incrementan el riesgo de SMSL. Por estos motivos su primer colchón debe ser firme, debe tener materiales seguros y debe estar diseñado con un núcleo transpirable para prevenir el riesgo de asfixia.
Es fundamental contralar la temperatura de la habitación del bebé, para que sea confortable y segura, generalmente entre 20°C y 22°C.
Colchón de cuna seguro
Recomendaciones adicionales
En primer lugar, para escoger su primer colchón hay que comprar uno nuevo, no es recomendable usar colchones usados. Ya hemos mencionado previamente la importancia de la firmeza. Su primer colchón debe ser lo suficientemente firme. Para esto es necesario saber que los colchones de bebés deben ser más firmes que los de adultos. Una forma de probar esto es presionando su centro.
Seguidamente, hay que verificar que el tamaño del colchón se ajuste al de la cuna que se va a utilizar. Hay que revisar los materiales y asegurarse que no hay componentes tóxicos o dañinos. De igual forma, debes prestar atención a los certificados y sellos de calidad.
Es posible que encuentres colchones con características o accesorios adicionales, pero los más importantes son los mencionados aquí, lo demás será extra.
En la mayoría de los casos, su primer colchón es cambiado cuando pasa a una cama de niño o si se cambia de una minicuna a una cuna. La mayoría de los colchones de cuna duran aproximadamente 5 años. Si son de espuma, la vida útil es menor que la de los muelles. No obstante, si los muelles empiezan a sobresalir, es hora de cambiar. De igual forma, los colchones a prueba de líquidos duran más que aquellos que no lo son.
El colchón de un bebé está directamente relacionado con su salud y bienestar durante el sueño. Si su primer colchón no cumple con las condiciones necesarias, aumenta el riesgo de problemas de salud como el SMSL, alergias, asma, entre otros. De igual forma, si el colchón no aporta soporte, firmeza y comodidad, el bebé no podrá dormir bien y su descanso no será óptimo. Estos factores también influyen en el desarrollo de la columna vertebral del niño.
Aunque darle un colchón usado a tu hijo puede parecer práctico, no es recomendable. Su primer colchón debe ser nuevo.
Un colchón usado suele estar sucio, especialmente si fue utilizado por un bebé, ya que lo más probable es que tenga manchas y haya sufrido varios accidentes. Adicionalmente, el colchón usado trae todo el polvo y los ácaros que adquirió con el dueño anterior.
Colchones para cuna: ¿Cuál elegir?
Cuidado del colchón
Un cuidado adecuado del colchón garantiza un ambiente higiénico y seguro, así como una vida más larga para su primer colchón. Para saber exactamente cómo cuidar de un colchón de bebé, hay que seguir las instrucciones del fabricante.
Para comenzar, se retira la ropa de cama, incluyendo el protector del colchón. Es recomendable aspirar el colchón para remover polvo y suciedad. Si existen manchas, deben ser limpiadas lo antes posible. Para ello se puede utilizar agua y jabón para ropa de bebé. No se debe empapar el colchón y hay que asegurarse que se seque completamente.
La importacia de los colchones para bebés | Baby's Elche
En definitiva, podemos decir que elegir el colchón adecuado para niños es una decisión importante que puede tener un impacto significativo en su desarrollo y bienestar a lo largo de los años.
En Pikolin, tenemos dos colchones específicamente diseñados para garantizar el descanso adecuado al crecimiento del bebé: El Colchón Cuna Nube y el Colchón Cuna Soft.
Colchón cuna está fabricado con las tecnologías Pikolin Confortcell, Viscofoam y Triple Barrera y ofrece una adaptabilidad suave, transpirabilidad y protección higiénica.
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