En el ámbito de la odontología moderna, la Clínica Dental Satorres en Paterna se destaca por su enfoque en tratamientos innovadores y personalizados para mejorar la salud y estética dental de sus pacientes. Con un equipo de profesionales altamente cualificados y tecnología de vanguardia, la clínica ofrece una amplia gama de servicios, desde implantes dentales hasta carillas y tratamientos para la apnea del sueño.
Las carillas dentales son una opción popular para mejorar la estética dental.
El Dr. Satorres Grau: Un Especialista con Trayectoria
El Dr. Satorres Grau, especialista en Odontología y Estomatología con más de 20 años de experiencia, lidera la clínica. Licenciado por la Universidad de Valencia, ha profundizado sus conocimientos con múltiples cursos de posgrado. Su experiencia abarca desde implantes dentales y carillas hasta el tratamiento de la apnea del sueño.
Coronas de Zirconio: Estética y Durabilidad
En el mundo de la odontología restaurativa, las coronas de zirconio se destacan como una innovación moderna, ofreciendo una solución estética y duradera para dientes deteriorados. El zirconio, un elemento con propiedades metálicas y cerámicas únicas, es utilizado en diversos campos, destacándose en odontología por su versatilidad y biocompatibilidad. En los últimos años, se descubrió la gran versatilidad del zirconio en procedimientos dentales, siendo este un tipo de elemento similar al titanio, pero con una apariencia translúcida y blanquecina, que actualmente fascina a la mayoría de clientes que desean aplicarse coronas.
La razón de la llegada del Zirconio al sector odontológico, se debe al avance tecnológico, específicamente de las máquinas fresadoras con tecnología CAD/CAM. La corona dental es un tratamiento estético y funcional de los dientes. Esta se asemeja a una “funda”, pero hecha de un material muy resistente, que se coloca sobre el diente deteriorado. La corona cubre el diente a partir de la línea de la encía, y a diferencia de otros tratamientos como las carillas dentales (que solo cubren la cara anterior del diente), la corona dental reviste el diente por completo.
El zirconio se destaca por su resistencia excepcional a las fuerzas masticatorias y desgaste, lo que lo hace especialmente adecuado para coronas en premolares y molares, donde la durabilidad es crítica. Sin embargo, ante dietas muy específicas, su resistencia puede ser menor que la de otros materiales. El zirconio destaca por su translucidez y tonalidad natural, similar a la de los dientes, lo que lo hace ideal para tratamientos estéticos donde la apariencia es crucial. Comparado con materiales como la porcelana o el metal, el zirconio combina resistencia y estética. Además, las coronas de zirconio ofrecen una solución altamente personalizable.
Realizar una corona dental es un proceso que puede concretarse en hasta tres días. Antes de cualquier tratamiento dental, se deben hacer los exámenes y limpiezas correspondientes. El dentista utiliza pastas de silicona o alginato para tomar la impresión de la dentadura completa del paciente en ellas. Basándose en esta impresión, se fabrican las coronas o fundas, en las medidas adecuadas para cada diente. Se envían los recursos necesarios al laboratorio, principalmente, la impresión dental. Luego, estas coronas se tallarán, por medio de un proceso de fresado con tecnología CAD/CAM sobre un bloque de Zirconio.
Finalmente, los últimos arreglos implican que se examine el acabado de la máquina de fresado y se pulan las mínimas imperfecciones de las coronas. En esta etapa final, se aplican las coronas a la dentadura del paciente por medio de un proceso de cementación. La cementación es permanente, lo que significa que las coronas no se pueden remover manualmente por el paciente, solo por el dentista utilizando removedores especiales.
Comparación entre coronas de zirconio y otros materiales.
Consideraciones Estéticas y Funcionales
Las coronas de Zirconio tienen una superficie bastante lisa, a diferencia de la textura rugosa natural de los dientes naturales. La apariencia blanquecina traslúcida del Zirconio es popular por ser estéticamente atractivo para las personas. Además, se ha evidenciado que el uso de coronas dentales con metal, puede acabar oscureciendo la zona de las encías en algunos casos particulares. Se denominan monolíticas a aquellas coronas que son completamente hechas de Zirconio. No están aleadas con metal, ni combinadas con otros materiales como litio o porcelana.
Las coronas translúcidas han sido modificadas para lucir un aspecto más transparentoso, ya que esta característica, junto con la tonalidad de la corona, se pueden modificar y aumentar antes de fabricarlas. Los dientes anteriores son los caninos y los incisivos: los dientes más visibles de una dentadura. Cuando elegimos colocarnos coronas de Zirconio en esta sección de dientes específicamente, tenemos que intentar sacarle el mayor provecho estético posible, ya que estos dientes no suelen utilizar mucha fuerza oclusiva, por lo tanto, no aprovechan totalmente la resistencia y dureza del Zirconio, pero sí pueden aprovechar su vistosidad.
Ejemplo de coronas dentales.
Los dientes posteriores son los encargados de aplicar la mayor cantidad de fuerza oclusiva mandibular. Al seleccionar coronas de Zirconio para los molares y premolares, debe ser con un sentido más práctico que estético, ya que estos dientes son poco visibles pero muy activos al ingerir alimentos. Para las restauraciones dentales completas, el Zirconio, aunque es un buen material, puede no ser el más indicado, porque es ligeramente frágil en comparación a la cerámica con metal. Las coronas de zirconio pueden seleccionarse para dientes anteriores, pero en los posteriores, debemos tener en cuenta el tipo de comida que solemos ingerir, porque mientras más crujiente y dura sea, más rápido se desgastaran las coronas posteriores de Zirconio.
En situaciones de carácter puramente cosmético, donde nuestro principal objetivo es mejorar nuestra apariencia (teniendo en segundo plano la funcionalidad) entonces las coronas de Zirconio son un sí total. La rutina de higiene depende de cuáles dientes poseen coronas de Zirconio y cuáles no. Las coronas de Zirconio son actualmente las más solicitadas por los pacientes, gracias a su rápida entrega, a su estética, su durabilidad y la cantidad de detalle que posee, volviéndola casi indistinguible de un diente natural sano.
En cuanto al precio de las coronas de Zirconio existir un rango muy variable. Estos precios van a cambiar dependiendo de la clínica, experiencia del dentista, del laboratorio y de la dentadura del paciente. Estos costes se aplican específicamente a coronas que se vayan a colocar en dientes naturales.
Carillas Dentales: Una Sonrisa Perfecta
Las carillas dentales son un tratamiento dental de carácter estético. La carilla es una lámina delgada que se coloca en la parte frontal o exterior de los dientes, para que imite al diente natural sobre el cual se está colocando. Las citadas láminas, se fabrican a medida para cada paciente, asegurando un ajuste perfecto y una apariencia natural. Existen principalmente dos tipos: las carillas de porcelana, conocidas por su durabilidad y resistencia a las manchas, y las carillas de composite, más económicas y con una instalación más rápida.
El propósito de una carilla dental es mejorar el aspecto de nuestra sonrisa, camuflando las imperfecciones de los dientes naturales, como manchas, coloración amarilla, asimetría entre los dientes, etc. La carilla le ahorra al paciente gran cantidad de procedimientos dentales estéticos que mejoren las imperfecciones del diente natural, y le ofrece una solución rápida e inmediata para lucir una dentadura atractiva. Además de su función estética, las carillas también pueden mejorar la operatividad de los dientes, proporcionando una superficie más uniforme y resistente para la masticación.
Aunque las carillas dentales ganaron popularidad en los años 70, su origen se remonta a los años 30, cuando se utilizaron por primera vez en Hollywood para mejorar la sonrisa de los actores. Al inicio se exploraba el uso de materiales de baja durabilidad a través de la prueba y el error. El doctor Charles Pincus dio con la cerámica como el material más conveniente para lograr remodelaciones dentales con carillas de alta durabilidad. Los materiales que se utilizan para fabricar carillas son diferentes, quimicamente, del tejido que compone nuestros dientes naturales.
Las carillas son una solución artificial a nuestros dientes reales, por lo que algunas personas pueden inquietarse al pensar en cuanto se notará que llevan un tratamiento artificial. Durante el tratamiento, el paciente tiene la libertad de elegir entre una serie de tonos disponibles para sus carillas, que van desde un color beige hasta blanco impoluto. Las carillas protegen la superficie frontal del diente natural, evitando que este reciba lesiones. Este revestimiento actúa como una barrera contra la erosión ácida y el desgaste físico, preservando la integridad del diente subyacente.
A algunos pacientes suele costarles más de lo normal el masticar, debido a que poseen una superficie irregular en el diente o una desalineación de los dientes. Al colocarse las carillas, estos dos factores dejan de molestar al paciente, ya que la carilla cubre la superficie irregular y una vez colocadas se alinean perfectamente entre ellas.
Tipos de Materiales para Carillas
Tipos de materiales utilizados en carillas dentales.
- Porcelana: Es el material más utilizado para la elaboración de carillas dentales. La porcelana es un tipo de cerámica altamente resistente a cualquier tipo de daño. Son especialmente resistentes ante manchas o decoloraciones.
- Resina compuesta (o composite): Es un material muy utilizado en el campo de la estética dental, debido a su precio accesible. En carillas dentales, la resina compuesta (también llamada composite) es dura, resistente y de buena apariencia, por lo que es una de las opciones más seleccionadas, ya que a pesar de ser muy económicas, ofrecen características muy buenas. Una de sus mejores características es que para colocarse requiere menos desgaste del esmalte que la cerámica.
La porcelana, siendo un material más duro y translúcido, ofrece un acabado más realista y duradero que la resina compuesta. Depende del material y el mantenimiento que se le dé a las carillas.
Cuidados y Mantenimiento de las Carillas
Cepillarse los dientes una cantidad mínima de dos veces al día, una hora después de haber comido. Los hábitos como el bruxismo, el morderse las uñas, morder lápices y utilizar el borde de los dientes para destapar cosas, son todos potencialmente riesgosos de dañar nuestras carillas. Las carillas son un tratamiento de remodelación estética dental, que debe ser monitoreado como cualquier otro tratamiento, solo que de manera más pasiva.
El Proceso de Colocación de Carillas
Primero se evalúa el estado del paciente, cuál es su problemática y si es apto para recibir un tratamiento de carillas dentales. Los pacientes con caries deben tratarlas antes de colocarse carillas, ya que estas pueden empeorar si se les colocan carillas encima. Luego de determinarse si el paciente es apto para el tratamiento, se le presentan los tipos de materiales y colores disponibles. El paciente recibe una breve explicación de los pro y los contra de cada material y se le responden sus dudas al respecto. Una vez que se ha decidido el tipo de carilla, el material y el color, se procede a preparar el esmalte dental realizando el desgaste necesario. Es posible colocarle al paciente carillas provisionales, llamadas mock up, mientras se fabrican las carillas permanentes.
Para hacer las carillas en el laboratorio, se hacen moldes de los dientes del paciente, con alginato, silicona u otros materiales. Luego de ser fabricadas, las carillas se le entregan al dentista para que las revise y se las muestre y pruebe al paciente. Cuando las carillas están listas, se cementan en los dientes del paciente. Para hacer esto, primero se hace una limpieza bucal y se aplican productos que mejoran la adhesión de las carillas al esmalte. Posteriormente, se le aplica cemento a las carillas y cuidadosamente se unen a los dientes. El paciente debe probar la dureza y la resistencia de las carillas por medio de pruebas de oclusión, también le va indicando al dentista las sensaciones que experimenta y este se asegure que todo está en orden.
Carillas de porcelana antes y después.
Candidatos Ideales y Limitaciones
Las carillas pueden colocarse, sin problemas, en personas con un esmalte dental saludable, que no ha sido desgastado por tratamientos dentales o por enfermedades. Se pueden colocar en dientes con desalineaciones y espaciamientos ligeros, en dientes con manchas y decoloración y con formas irregulares, como astillas o cortes. El paciente no puede tener ninguna enfermedad bucodental. Las caries se consideran una infección de los dientes, por lo que están incluidas. El paciente debe entender la forma en que trabajan las carillas y las limitaciones que tienen las mismas, teniendo en cuenta el color y el material que ha sido seleccionado.
Las carillas conllevan un proceso irreversible. Es esencial que los candidatos tengan expectativas realistas y una comprensión clara de los resultados estéticos y funcionales. Finalmente, las carillas no son un tratamiento milagroso, y duran dependiendo del cuidado que se les dé. La higiene debe ser constante, siempre con el objetivo de evitar, lo máximo posible, la acumulación de placa bacteriana en las carillas. La higiene dental incluye limpiar los dientes hasta tres veces por día una hora después de comer.
El desgaste realizado en el esmalte puede provocar sensibilidad dental en el paciente por algunos días. Esto implica experimentar incomodidades con las temperaturas altas o bajas y sentir dolor al rechinar los dientes o morder alimentos muy duros. Solo las carillas hechas de cerámica son resistentes a las manchas. Deben evitarse, especialmente durante las primeras semanas después de la operación. El dentista debe realizar un chequeo periódico del estado de sus carillas, para llevar un control de las mismas y de su deterioro, ya que estas se van desgastando a través del uso.
Las carillas dentales son una opción popular para mejorar la estética dental en casos donde los dientes presentan manchas, desgaste, roturas o desalineaciones leves.
