El chupete es uno de los objetos más utilizados durante los primeros meses de vida del bebé. Los bebés utilizan la succión no solo para alimentarse, sino también como una forma de calmarse y autorregularse. Pero, ¿qué ocurre con los bebés prematuros extremos?
Beneficios del Chupete en Prematuros
El uso del chupete durante el sueño tiene un efecto protector del SMSL, con una asociación sin causalidad con una OR de 0,71, según un meta-análisis (9 estudios retrospectivos de casos y controles publicados entre 1993 y 2003). Se calcula que se evitaría una muerte por cada 2733 niños. Ofrecérselo al ponerlo a dormir en decúbito supino y no reintroducirlo en la boca una vez que el niño se haya dormido.
Existe una certeza moderada de que el uso del chupete produce un beneficio neto de magnitud moderada. Recomendación de grado B.
En el caso de lactantes alimentados al pecho, se debe retrasar la introducción del chupete al mes de vida, cuando la lactancia materna ya está establecida.
Riesgos y Consideraciones
Es importante mencionar que cualquier succión diferente al pecho (como en el caso de la succión del chupete o también la tetina del biberón) puede modificar la succión del bebé y entorpecer la lactancia.
Aún así, es recomendable no ofrecerlo en las primeras seis semanas de vida del bebé.
Entre los riesgos asociados al uso prolongado del chupete se encuentran:
- Infecciones de oído medio, especialmente a partir de los 6 meses.
- Posibles problemas en la dentición si se usa de forma prolongada.
¿Cómo Elegir el Mejor Chupete?
Una vez te has informado de los pros y contras del uso del chupete, si has tomado la decisión de ofrecer chupete a tu bebé llega el momento de elegir uno, y te explicamos qué debes tener en cuenta. Es posible que entres en la tienda de tu barrio, en la farmacia o en Internet y encuentres decenas de opciones, diferentes tamaños, formas, colores, materiales, opciones personalizables, anatómicos, ergonómicos… ¡Menudo lío!
Está claro que cada persona puede tener criterios diferentes a la hora de escoger un chupete -como de cualquier otro accesorio para mamás y bebés lactantes-, según la edad del bebé y el uso que le quiera dar. Y, por supuesto, la decisión es tuya.
Tipos de Chupetes, ¿cuál es el tipo de tu bebé? - DrBrowns
Tipos de chupetes:
- Chupete anatómico: Este tipo de chupete, a pesar de que se dice que tiene una forma similar a la del pezón de la madre durante la lactancia, no es cierto.
- Chupete de gota: El chupete de gota también es conocido como chupete ortodóncico o fisiológico. Su tetina tiene una forma plana y más ancha en la parte superior, similar a una gota invertida. Este diseño se basa en la idea de que el chupete no debe interferir con el desarrollo de la boca del bebé y su dentición.
- Chupete de cereza o tetina redonda: Este chupete es el más grande todos. Que la tetina sea de silicona preferiblemente.
Escoge siempre la talla más pequeña posible de chupete, cuanto más pequeño, mejor.
¿Cómo Quitar el Chupete?
La forma de quitar el chupete va a depender de la edad del niño, de su carácter y de su grado de madurez. Sin embargo, entre los 18-24 meses el proceso es más complejo. Va a influir en el temperamento como ya hemos dicho, y, normalmente, suele haber dos extremos.
Reducir o limitar el uso del chupete para periodos concretos como el sueño. Un truco puede ser prepararle una ‘‘ceremonia o fiesta de despedida’’, en la que será él quien se despida y decida qué hacer con él. Puede meterlo en una caja para regalárselo a los niños más pequeños, enviarlo al ‘‘mundo de los chupetes’’, regalárselo a los reyes magos o a Papá Noel, entre otras opciones.
En esta etapa en la que ya hemos conseguido que deje el chupete, volverá a ocurrir que el niño se acordará de él y nos lo volverá a pedir. Es muy importante no comprar otro nuevo, sino que hablaremos con él y le recordaremos que ya se ha despedido de él porque se hace mayor.
Lactancia Materna y el Chupete
El primer año de vida es el período de crecimiento más rápido en todas las especies de mamíferos y, por lo tanto, las demandas nutricionales son mayores. La leche materna es el mejor alimento para cubrir las necesidades nutricionales del lactante y, además, favorece el establecimiento del vínculo madre-hijo.
Está demostrado que la lactancia materna reduce el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) y muerte durante el primer año de vida, disminuye el riesgo de padecer enfermedades gastrointestinales, respiratorias y urinarias y, de presentarse, que sean menos graves.
Según UNICEF, no hay ninguna otra intervención en la salud que tenga un beneficio tan grande para las madres y sus bebés y que cueste tan poco a los Gobiernos como la lactancia materna.
Se ha visto que la lactancia materna disminuye: el número y la gravedad de enfermedades infecciosas, algunas alteraciones metabólicas y el síndrome de muerte súbita del lactante, entre otras.
Los beneficios de la leche materna son también para los prematuros, que deberían recibirla, fortificada para los de menor peso.
En todos los prematuros es importante iniciar la nutrición enteral con leche materna lo más precozmente posible.
Hay que tener en cuenta que los prematuros no podrán lactar de forma directa al pecho por lo menos hasta alcanzar la semana 32- 34 semanas de edad corregida que es cuando empiezan a realizar una succión adecuada, siendo capaces de coordinarla con la deglución.
Cuando se objetive que el recién nacido es capaz de succionar y deglutir, se iniciará la succión al pecho con fin nutritivo. Se puede succionar al pecho mientras se administra la alimentación por la sonda, favoreciendo dicha transición.
En general debemos tener en cuenta que los prematuros estables a nivel cardiorrespiratorio con capacidad para succionar y deglutir, lo hacen mejor al pecho que al biberón.
Los bebés prematuros se caracterizan por tener un patrón de succión aun inmaduro, en el que se observan ráfagas de succión cortas con pocas succiones seguidas y pausas largas para descansar.
Los recién nacidos prematuros pueden tener menos fuerza para mamar. Además, a veces pueden tener dificultades motoras por patologías asociadas a la prematuridad y muchos bebés requieren mucho entrenamiento antes de alcanzar el objetivo final.
Recomendaciones sobre el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL)
El síndrome de la muerte súbita del lactante (SMSL) se define como la muerte súbita de un lactante de menos de un año, cuya causa permanece inexplicada después de una minuciosa investigación del caso que incluya autopsia completa, examen del lugar de fallecimiento y revisión de la historia clínica.
El SMSL constituye la primera causa de muerte posneonatal (entre el primer mes y el año de vida) en los países desarrollados, suponiendo el 40-50% de dicha mortalidad.
Desde el inicio de las campañas preventivas educacionales acerca de la muerte súbita, iniciadas en torno a 1994, se vio un descenso de la prevalencia de SMSL de 1,37 por 1000 nacidos vivos en 1987 a 0,57 en 2002 en Estados Unidos.
La imposibilidad de identificar prospectivamente a las futuras víctimas del SMSL, obliga a que las recomendaciones se basen en actuar sobre aquellos factores de riesgo que sean susceptibles a la acción preventiva.
Medidas Preventivas:
- Cuidados prenatales y control de la gestación: hay estudios que demuestran una disminución del riesgo de SMSL en aquellos lactantes cuyas madres han seguido un adecuado control del embarazo.
- Lactancia materna: se ha demostrado en numerosos estudios de casos y controles y metanálisis (OR 0,55) la asociación de la lactancia materna como factor protector de SMSL. La lactancia materna debe prolongarse al menos hasta los seis meses de edad, ya que la gran mayoría de muertes súbitas ocurren en este periodo.
- Cohabitación: compartir habitación sin compartir cama disminuye el riesgo de SMSL. Compartir la habitación sin compartir la cama se ha demostrado que disminuye hasta un 50% el riesgo de SMSL.
- Compartir la cama (colecho): varios estudios han mostrado una asociación entre el riesgo de SMSL y el compartir cama con los padres. Se recomendará no practicar colecho si cualquiera de los padres son fumadores, han consumido alcohol, medicamentos ansiolíticos, antidepresivos o hipnóticos y en situaciones de cansancio extremo. Tampoco se debe hacer colecho en sofás o sillones o cualquier otro sitio que no sea la cama.
- Exposición prenatal y postnatal a alcohol o drogas: existe un riesgo incrementado de SMSL. Las madres deben evitar el consumo de alcohol y drogas durante el periodo periconcepcional y durante la gestación.
- Tabaquismo pasivo: 13 estudios encontraron que el hábito de fumar del padre o la madre después del embarazo aumenta el riesgo 2,31 veces (IC 95%: 2,02-2,59). Desaconsejar fuertemente el tabaquismo, muy especialmente a la madre desde el comienzo de la gestación.
- Postura del lactante en la cuna: es el principal factor de riesgo modificable. El decúbito prono durante el sueño se ha asociado fuertemente con el SMSL en múltiples estudios de casos y controles, de análisis pre y post intervención y en estudios prospectivos, tanto en Europa como en Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Evitar la posición en prono durante el sueño desde el periodo neonatal hasta el año de vida, pero especialmente hasta los 6 meses de edad. La posición más adecuada es el decúbito supino.
- Superficie de descanso: Deben usarse siempre superficies firmes: los colchones deben ser firmes y mantener su forma incluso cuando sean colocadas las sábanas, de modo que no haya espacios entre el colchón y la barandilla de la cuna.
- Arropamiento excesivo y sobrecalentamiento en la cuna: el sobrecalentamiento se ha asociado con mayor riesgo, especialmente si la cabeza queda cubierta (head covering). Generalmente se aconseja una temperatura de 20 a 22 ºC y evitar el arropamiento excesivo, sobre todo si el bebé tiene fiebre. La recomendación para evitar que la cabeza se cubra es poner al lactante a los pies de la cama y la manta hasta el pecho, bien remetida.
- Uso del chupete al dormir: usar el chupete durante el sueño tiene un efecto protector del SMSL, con una asociación sin causalidad con una OR de 0,71, según un meta-análisis (9 estudios retrospectivos de casos y controles publicados entre 1993 y 2003). Ofrecérselo al ponerlo a dormir en decúbito supino y no reintroducirlo en la boca una vez que el niño se haya dormido. En el caso de lactantes alimentados al pecho, se debe retrasar la introducción del chupete al mes de vida, cuando la lactancia materna ya está establecida.
- Inmunización y calendario vacunal: en un metanálisis sobre la relación de las vacunaciones con el SMSL no se observó asociación positiva entre ambas. Cumplir el calendario vacunal vigente.
Solo por una indicación médica específica (reflujo gastroesofágico grave o ciertas malformaciones de las vías aéreas superiores) puede recomendarse el decúbito prono.
Tabla 1. Comparación a nivel internacional de la mortalidad infantil y la incidencia de la muerte súbita del lactante (SMSL) en la población pediátrica, en 2005.
| País | Mortalidad Infantil (por 1000 nacidos vivos) | Incidencia de SMSL (por 1000 nacidos vivos) |
|---|---|---|
| Australia | 5.0 | 1.0 |
| Nueva Zelanda | 6.0 | 1.2 |
| Irlanda del Norte | 4.5 | 0.9 |
| España | 3.5 | 0.4 |
| Estados Unidos | 6.5 | 0.6 |
