El chupete es un compañero inseparable para muchos niños, y ese vínculo a menudo comienza a los pocos días de nacer. Pero, ¿es realmente imprescindible el chupete para el bebé? ¿Cuándo es el momento adecuado para empezar a usarlo y cómo debe ser su higiene? Este artículo explora a fondo las ventajas y desventajas del uso del chupete, su relación con la lactancia materna y artificial, y ofrece recomendaciones para su uso adecuado.
¿Qué es un Chupete?
Un chupete es, generalmente, un pezón de silicona que se le da a un bebé o a un niño pequeño para que lo succione. El estándar suele ser un chupete con forma de pezón y tiene un protector bucal y un asa. El protector de la boca y el asa están ahí para evitar que el niño se ahogue o se lo trague.
Según los especialistas, el bebé tiene necesidad de succión desde que nace, y ese instinto natural se sacia no solo alimentándose del pecho de mamá o del biberón sino también con un chupete. En esa succión encuentra consuelo y relax, y de tal forma que cuando se acostumbra a ello no resulta nada fácil conseguir que se olvide del chupete.
No, y de hecho hay niños que no usan nunca el chupete, lo que no significa que no succionen para tranquilizarse, ya que esto lo pueden hacer bien en el pecho de su madre, bien con su propio pulgar o bien con un trocito de tela.
Sin embargo, debes tener en cuenta que no es recomendable recurrir al chupete cada vez que el bebé llora. El llanto es una de las principales maneras que tiene el pequeño para comunicarse e indica diferentes tipos de necesidades.
El recién nacido tiene el reflejo de succión, que le permite alimentarse, pero además le calma y le reconforta. La succión de los dedos, el chupete u otros objetos constituye una actividad normal en el desarrollo del niño.
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Tipos de Chupetes
La estructura básica de un chupete consta de 4 partes: la anilla, el anclaje, el escudo y la tetina. En función de la forma y el material del que esté fabricado el chupete, se pueden distinguir diferentes tipos.
En relación al tipo de material de la tetina, los chupetes pueden ser:
- De caucho o látex: son suaves y flexibles, pero de fácil deformidad. Este tipo de chupetes suelen tener un color anaranjado y se recomienda su uso en bebés con alergia a otro tipo de material o que prefieren una tetina de mayor suavidad.
- De silicona: suelen ser de color transparente y son más resistentes. Estos chupetes tienen una larga duración, ya que no se deforman con tanta facilidad como los de látex. Además, las tetinas de silicona tampoco absorben olores. Generalmente, se recomienda el uso de chupetes con tetina de silicona puesto que son más sencillos mantenerlos en buenas condiciones.
Si se tiene en cuenta la forma de la tetina, los chupetes pueden ser:
- Anatómicos: la tetina tiene forma de pezón, por lo que los bebés se suelen adaptar fácilmente para la succión.
- Fisiológicos u ortodóncico: también conocidos como chupetes de gota. Este tipo de chupones tienen forma plana y simétrica, por lo que disminuye el riesgo de deformar el paladar.
- Redondos o cereza: es el tipo de chupete de mayor tamaño y menos aconsejado puesto que puede provocar alteraciones en la mordida del bebé.
Como se puede observar, hay varias modalidades de chupetes, pero elegir el más adecuado para el bebé dependerá de varios factores.
Recomendaciones para el Uso del Chupete
Independientemente del material del que esté fabricado el chupete y de la forma que tenga la tetina, hay que estar seguro de que el chupete cumple con todas las normas de seguridad. Los padres deben tener en cuenta algunas recomendaciones básicas a la hora de adquirir un chupete.
Por ejemplo, es importante saber que el chupete debe estar hecho de plástico y tener los bordes redondeados. Además, es preciso que el chupete tenga una anilla para poder extraerlo de la boca del bebé cuando sea necesario.
La tetina del chupete no debe superar los 3’3 cm y la base tiene que ser lo suficientemente grande como para que el recién nacido no pueda metérselo todo en la boca.
En cuanto a la higiene, hay que cambiar el chupete periódicamente para evitar la aparición de bacterias y limpiarlo con agua a menudo. No se deben pasar los chupetes de una boca a otra para evitar el traspaso de gérmenes. Tampoco hay que guardar el chupete suelto en un bolso o bolsillo, sino que debe hacerse en su caja.
Los expertos aconsejan no untar el chupete con azúcar o miel, ya que se trata de un método que utilizan algunos padres para relajar a los bebés. Además, la tetina del biberón no debe usarse a modo de chupete.
Ventajas del Uso del Chupete
Los defensores del uso del chupete apelan a una serie de beneficios. A continuación, se enumeran algunos de ellos:
- Satisface el reflejo de succión.
- Ayuda a calmar al bebé cuando llora y a relajarlo.
- Proporciona distracción al bebé.
- Ayuda a conciliar el sueño al bebé.
Además, hay estudios que afirman que el uso del chupete contribuye al desarrollo de los mecanismos cerebrales encargados del control de las vías respiratorias. Por tanto, el uso del chupete podría reducir el riesgo de la muerte súbita del lactante.
El uso del chupete es especialmente recomendable para los bebés alimentados con leche artificial como factor protector del Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante.
Asimismo, se han aportado teorías según las cuales el uso del chupete reduce el riesgo de que en el futuro el niño sufra caries en los dientes.
Chuparse el dedo puede ser más difícil de controlar y corregir a largo plazo.
Desventajas del Chupete
Pese a que el uso del chupete aporta una serie de ventajas, también puede suponer algunos inconvenientes:
- No es igual la succión del chupete que la del pezón de la madre, por lo que su utilización puede dificultar la lactancia, en especial, lo chupetes con forma de cereza.
- Aumenta el riesgo de otitis media aguda: algunos expertos hablan de que el uso del chupete favorece el paso de bacterias por la nariz y el oído, provocando infecciones en el oído medio.
- Provoca la desviación de los dientes, especialmente cuando se usa el chupete durante mucho tiempo y no se utiliza el tipo de chupete adecuado.
- Aparecen llagas en las mucosas del paladar y de la boca.
Además, es posible que si el bebé requiere del chupete para dormir, comience a llorar cuando se le caiga de la boca durante la noche. Por tanto, el uso del chupete puede crear una dependencia del mismo. También puede incrementarse el riesgo de sufrir candidiasis en la boca o caries si se impregna el chupete con sustancias como, por ejemplo, la miel.
Puede afectar al crecimiento maxilar. El uso continuado y pasados los 18 meses del chupete puede causar comprensión del maxilar, deformaciones del paladar, incluso maloclusiones dentarias permanentes y protrusión de los dientes anteriores si su uso se prolonga mucho tiempo.
Hay estudios que ven una relación entre el uso del chupete y un menor tiempo de lactancia. Succionar el chupete produce saciedad, lo que puede ser peligroso si el bebé pierde peso o no aumenta de peso adecuadamente.
El Chupete y la Lactancia Materna
Los expertos aconsejan no iniciar su uso antes de los quince días de vida, para que la lactancia materna esté bien establecida. Es decir, en los primeros días de vida del recién nacido, ofrecerle un chupete puede “despistar” e interferir en la lactancia.
Si sientes que tu leche es insuficiente, tienes grietas o crees que tu bebé “no se agarra” bien al pecho, es preferible no ofrecerle un chupete todavía.
El patrón de succión del chupete es diferente al de la succión del pezón, de modo que el uso del chupete puede dificultar la adquisición de la técnica para la lactancia materna.
Por otro lado, el niño que satisface parte de sus necesidades de succión con métodos no nutritivos estimula durante menos tiempo el pezón materno, y con esto, disminuye la producción de leche, y el niño está más hambriento e irritable, lo que obliga a los padres a introducir la lactancia artificial.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconseja el uso del chupete durante el primer mes de vida en bebés amamantados, ya que podría interferir con el establecimiento adecuado de la lactancia y causar confusión entre tetina y pezón.
Una vez que la lactancia esté bien consolidada, el uso moderado del chupete puede considerarse, especialmente durante el sueño, ya que está asociado con una reducción del riesgo de muerte súbita del lactante (SMSL).
Eso sí, el chupete no debe sustituir las tomas y conviene limitar su uso para reducir riesgos como otitis o problemas dentales si se prolonga demasiado.
El Chupete y la Lactancia Artificial
En el caso de un bebé alimentado con lactancia artificial, el chupete puede introducirse desde los primeros días de vida, ya que no existe riesgo de confusión entre tetina y pezón, como ocurre con la lactancia materna.
Introduce el chupete en momentos de calma, cuando el bebé busca succión no nutritiva para tranquilizarse o dormir. Asegúrate de elegir un chupete adecuado para su edad y de materiales seguros, supervisando siempre su uso para evitar dependencia excesiva o problemas dentales a largo plazo.
¿Cuándo y Cómo Quitarle el Chupete al Bebé?
Se recomienda comenzar a restringir su uso a partir de los 8 o 10 meses y suprimirlo hacia el año de vida. A la hora de dejar el chupete, debes ayudar a tu hijo a que lo haga de modo voluntario, sin situaciones drásticas.
Como es obvio, el bebé no puede usar el chupete eternamente. Conforme pasa el tiempo, los inconvenientes del uso del chupete superan a los beneficios. Por ello, lo más aconsejable es retirar el chupete a partir de los entre los 12-24 meses de edad. Sin embargo, esto puede variar según cada caso.
No existe una única forma para retirar el chupete, sino que dependerá de la dependencia de cada niño o niña. Por ejemplo, una buena idea es hablar con el pequeño o la pequeña y explicarle que se va haciendo mayor y, por eso, ya no tendrá que usar el chupete.
Además, es importante no quitarle el chupete si ha sucedido o va a suceder un evento importante en la familia como la llegada de un nuevo miembro a la familia.
En cualquier caso, durante el proceso de retirada del chupete, lo más importante es no enfadarse, tener paciencia y ser consciente de que cada niño o niña necesita su tiempo para ello.
Como preparación a esta etapa, debemos ir reduciendo su uso en el último trimestre del primer año.
Tabla Resumen: Ventajas y Desventajas del Chupete
| Ventajas | Desventajas |
|---|---|
| Satisface el reflejo de succión | Puede dificultar la lactancia materna |
| Ayuda a calmar al bebé | Aumenta el riesgo de otitis media |
| Reduce el riesgo de SMSL | Puede provocar problemas dentales |
| Evita que se chupe el pulgar | Crea dependencia |
La decisión final depende de los padres y, por supuesto, del bebé. Hay bebés que no cogen el chupete de ninguna forma y, por mucho que se lo ofrezcas, no le gusta y lo escupe. En este caso, no debes obligarle ni forzarle. Pero si tu bebé es muy nervioso, llora a menudo, duerme mal y le encanta estar cogido al pecho y ves que le gusta el chupete, puede ser muy útil y ayudarte en muchas ocasiones, así que no hay problema en dárselo.
Esperamos que estas líneas os sirvan para tener más información y tomar la decisión que sea más idónea en vuestro caso.
