Muchas de las decisiones que toman mamás y papás al adquirir artículos para el bebé se basan únicamente en el precio. Entendemos que los presupuestos sean limitados, pero dentro de cada rango de precios hay suficientes artículos a elegir como para tomar una decisión lo más informada posible. Se trata de un accesorio que, posiblemente, usará a diario. Va a estar relacionado con su salud bucal, así como con su estado de ánimo y la conciliación del sueño.
El uso del chupete en los bebés es algo muy común por las múltiples ventajas que genera, especialmente a la hora de calmar el llanto, aliviar momentos de dolor y ayudar a dormir mejor. A pesar de ello, en los últimos años, se ha abierto un debate sobre su conveniencia, especialmente centrado en un uso adecuado, tanto en forma como especialmente en el momento de iniciar su utilización y en el de su retirada.
Este debate además ha trascendido a diferentes niveles, no solo entre los padres, sino especialmente entre los profesionales médicos. El problema está es que incluso en este nivel hay posturas discrepantes, por la publicación de nuevos estudios y especialmente por el peso en el que en muchas ocasiones tienen en cuenta las experiencias personales a la hora de recomendar su uso.
Todo ello hace que sea tan importante analizar los beneficios y posibles perjuicios del uso del chupete antes de poder aplicarlos en el día a día.
ESTE es el chupón ideal para tu bebé ( Ventajas y Desventajas) Joana Campolargo
¿Cuándo se recomienda el uso del chupete?
Aunque aparezca generalmente en las canastillas para bebé, la realidad es que no es recomendable el uso el chupete en los primeros días. En concreto, en los recién nacidos amamantados es mejor evitar el chupete durante las primeras semanas de vida.
Por el contrario, cuando la lactancia materna está bien establecida es cuando se recomienda su uso para conseguir todos sus beneficios en diferentes áreas, determinando así el momento de uso y retirada. Esto se concreta en estos casos:
- Estimular la succión no nutritiva, que es fundamental para reducir el estrés del bebé, disminuir el dolor en los neonatos hospitalizados, conseguir ganancia de peso en prematuros y la maduración y el crecimiento gastrointestinal.
- Reducir el riesgo del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL), muerte sin causa aparente que ocurre, generalmente, durante el sueño de un bebé cuando tiene menos de un año. Esto es especialmente importante cuando la lactancia no es materna.
- Efecto analgésico ante dolores leves o molestias, cuando especialmente el bebé no tiene capacidad de comunicarlo.
También los médicos recomiendan el uso del chupete como marcador, para comprobar si existen problemas o dificultades de lactancia, identificando problemas y ayudando a que el bebé adquiera habilidades imprescindibles para su nutrición y conocimiento. El uso del chupete en este sentido puede conllevar que los más pequeños ganen confianza.
El momento de retirada es muy variable, recomendado hacer desde los 12 meses, y así superar el problema de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante y un máximo de 24 meses, para así evitar problemas odontopediátricos, en la formación de los dientes.
¿Qué beneficios tiene el chupete?
Muchos de los beneficios de usar chupete ya los hemos adelantado en las recomendaciones, ahora los señalamos más concretamente:
Ayudar en la succión del bebé
La lactancia materna exclusiva es recomendada durante los primeros 6 meses de vida, no solo por su aporte en nutrientes y defensas, también como factor de protección de muerte súbita. En este proceso el chupete ayuda a satisfacer la necesidad de succionar del bebé entre tomas a la vez que en muchos casos refuerza su aprendizaje.
Efecto calmante
Es sin duda su uso más extendido. El chupete se utiliza principalmente para calmar al bebé cuando llora, lo que se extiende también en circunstancias en el que el niño sufra estrés como cuando viaja. Su efecto analgésico incluso lleva a que se aplique en las unidades neonatales en relación con los procedimientos dolorosos, si no existe la posibilidad de que el niño mame.
Eso sí, no hay que considerarlo como el único método para calmar al niño o abusar de ello. Existen otras maniobras para calmar a un bebé, más naturales y que generan menos inconvenientes como son el contacto piel con piel.
Ayudar a dormir
Actúa de forma similar. El chupete puede ayudar a que el niño se quede dormido, especialmente cuando lo hace después de una toma, ya que continuar con la succión les ayuda a dormir. Cuando el bebé se duerma es conveniente que se retire para que tenga un sueño tranquilo y reparador.
Permite evitar malos hábitos
El chupete también es de gran ayuda para evitar hábitos perniciosos como chuparse el dedo. En el proceso de eliminar esta mala costumbre, se puede usar el chupete ya que podemos controlar el momento en el que se utiliza, y así ir limitando su uso hasta que se pueda retirar definitivamente.
Contraindicaciones del uso del chupete
Como hemos visto el uso del chupete en bebés, bien utilizado, ayuda a bebés y a los padres. Pero esta es la clave, hacer un buen uso, que además está limitado en el tiempo. Además de posibles problemas de accidentes, por ello hay que controlar al bebé cuando lo usa, también su utilización está relacionado con dificultad en la lactancia, problemas dentales e incluso otitis.
Por todo ello un aspecto clave es saber hasta cuando usar un chupete, buscando un equilibrio entre beneficios y efectos perjudiciales, entre los que están lo siguiente:
Problemas de higiene
El uso normal del chupete lleva a que en muchas ocasiones salga de la boca del bebé, se escupa e incluso caiga al suelo. Esto conlleva un claro problema de higiene y obliga a que se tenga siempre varios chupetes completamente higienizados para su sustitución o equipos de limpieza adecuados para evitar cualquier tipo de riesgo de infección.
Uso cuando hay problemas de lactancia
Aunque no hay evidencias de que el bebé “confunda” chupete con el pezón, lo cierto es que no se recomienda su uso hasta que la lactancia materna esté bien asentada, es decir, que pasen al menos como mínimo unas dos o tres semanas.
Cuando ya no usa la lactancia materna una de las consecuencias que más se repiten es que el material preferido del chupete, caucho o silicona, principalmente, suele ser también el que se utilice en la tetina al conferir un hábito.
Genera dependencia
El uso del chupete para dormir o calmar al bebé como único método puede generar problemas de dependencia, que llevan a que el bebé esté más irritable cuando no lo tiene. Incluso puede llevar a que tenga berrinches cuando lo pierde.
Para evitarlo no solo debemos pensar en llevar siempre chupete de repuesto, un “parche” en el corto plazo, sino que se debe “educar” al bebé con otras formas para relajarse como la música o el contacto directo con los padres.
Problemas dentales
Es una de las preocupaciones más comunes. El problema no está en usar o no el chupete, sino en que sea un uso inadecuado y prolongado en el tiempo, generando problemas en la alineación de unos dientes en el momento de desarrollo.
Por todo ello, junto a los problemas de dependencia, es importante no prolongar su uso más allá de los dos años, con una retirada paulatina.
¿Cómo elegir el mejor chupete?
Una vez te has informado de los pros y contras del uso del chupete, si has tomado la decisión de ofrecer chupete a tu bebé llega el momento de elegir uno, y te explicamos qué debes tener en cuenta.
- Chupete anatómico: Este tipo de chupete, a pesar de que se dice que tiene una forma similar a la del pezón de la madre durante la lactancia, no es cierto.
- Chupete de gota: El chupete de gota también es conocido como chupete ortodóncico o fisiológico. Su tetina tiene una forma plana y más ancha en la parte superior, similar a una gota invertida. Este diseño se basa en la idea de que el chupete no debe interferir con el desarrollo de la boca del bebé y su dentición.
- Chupete de cereza o tetina redonda: Este chupete es el más grande todos.
Que la tetina sea de silicona preferiblemente. Escoge siempre la talla más pequeña posible de chupete, cuanto más pequeño, mejor.
Tipos de chupetes
La estructura básica de un chupete consta de 4 partes: la anilla, el anclaje, el escudo y la tetina. En función de la forma y el material del que esté fabricado el chupete, se pueden distinguir diferentes tipos.
En relación al tipo de material de la tetina, los chupetes pueden ser:
- De caucho o látex: son suaves y flexibles, pero de fácil deformidad. Este tipo de chupetes suelen tener un color anaranjado y se recomienda su uso en bebés con alergia a otro tipo de material o que prefieren una tetina de mayor suavidad.
- De silicona: suelen ser de color transparente y son más resistentes. Estos chupetes tienen una larga duración, ya que no se deforman con tanta facilidad como los de látex. Además, las tetinas de silicona tampoco absorben olores.
Si se tiene en cuenta la forma de la tetina, los chupetes pueden ser:
- Anatómicos: la tetina tiene forma de pezón, por lo que los bebés se suelen adaptar fácilmente para la succión.
- Fisiológicos u ortodóncico: también conocidos como chupetes de gota. Este tipo de chupones tienen forma plana y simétrica, por lo que disminuye el riesgo de deformar el paladar.
- Redondos o cereza: es el tipo de chupete de mayor tamaño y menos aconsejado puesto que puede provocar alteraciones en la mordida del bebé.
Recomendaciones para el uso del chupete
Independientemente del material del que esté fabricado el chupete y de la forma que tenga la tetina, hay que estar seguro de que el chupete cumple con todas las normas de seguridad.
Los padres deben tener en cuenta algunas recomendaciones básicas a la hora de adquirir un chupete. Por ejemplo, es importante saber que el chupete debe estar hecho de plástico y tener los bordes redondeados. Además, es preciso que el chupete tenga una anilla para poder extraerlo de la boca del bebé cuando sea necesario.
La tetina del chupete no debe superar los 3’3 cm y la base tiene que ser lo suficientemente grande como para que el recién nacido no pueda metérselo todo en la boca.
En cuanto a la higiene, hay que cambiar el chupete periódicamente para evitar la aparición de bacterias y limpiarlo con agua a menudo. No se deben pasar los chupetes de una boca a otra para evitar el traspaso de gérmenes. Tampoco hay que guardar el chupete suelto en un bolso o bolsillo, sino que debe hacerse en su caja.
Los expertos aconsejan no untar el chupete con azúcar o miel, ya que se trata de un método que utilizan algunos padres para relajar a los bebés. Además, la tetina del biberón no debe usarse a modo de chupete.
Es necesario comprobar los chupetes con frecuencia, ya que se deterioran con el tiempo. Revisa si tiene buena consistencia, que no haya fisuras, agujeros u otros signos.
Ventajas del uso del chupete
El uso del chupete es uno de los temas más controvertidos a lo largo de los años. Sin embargo, la decisión de si darle el chupete al bebé o no es muy personal, pero es importante conocer tanto las ventajas como los riesgos.
Los defensores del uso del chupete apelan a una serie de beneficios del chupete. A continuación, se enumeran algunos de ellos:
- Satisface el reflejo de succión.
- Ayuda a calmar al bebé cuando llora y a relajarlo.
- Proporciona distracción al bebé.
- Ayuda a conciliar el sueño al bebé.
Además, hay estudios que afirman que el uso del chupete contribuye al desarrollo de los mecanismos cerebrales encargados del control de las vías respiratorias. Por tanto, el uso del chupete podría reducir el riesgo de la muerte súbita del lactante.
Desventajas del chupete
Pese a que el uso del chupete aporta una serie de ventajas, también puede suponer algunos inconvenientes:
- No es igual la succión del chupete que la del pezón de la madre, por lo que su utilización puede dificultar la lactancia, en especial, lo chupetes con forma de cereza.
- Aumenta el riesgo de otitis media aguda: algunos expertos hablan de que el uso del chupete favorece el paso de bacterias por la nariz y el oído, provocando infecciones en el oído medio.
- Provoca la desviación de los dientes, especialmente cuando se usa el chupete durante mucho tiempo y no se utiliza el tipo de chupete adecuado.
- Aparecen llagas en las mucosas del paladar y de la boca.
Además, es posible que si el bebé requiere del chupete para dormir, comience a llorar cuando se le caiga de la boca durante la noche. Por tanto, el uso del chupete puede crear una dependencia del mismo. También puede incrementarse el riesgo de sufrir candidiasis en la boca o caries si se impregna el chupete con sustancias como, por ejemplo, la miel.
¿Cómo quitarle el chupete?
Como es obvio, el bebé no puede usar el chupete eternamente. Conforme pasa el tiempo, los inconvenientes del uso del chupete superan a los beneficios. Por ello, lo más aconsejable es retirar el chupete a partir de los entre los 12-24 meses de edad. Sin embargo, esto puede variar según cada caso.
No existe una única forma para retirar el chupete, sino que dependerá de la dependencia de cada niño o niña. Por ejemplo, una buena idea es hablar con el pequeño o la pequeña y explicarle que se va haciendo mayor y, por eso, ya no tendrá que usar el chupete.
Además, es importante no quitarle el chupete si ha sucedido o va a suceder un evento importante en la familia como la llegada de un nuevo miembro a la familia.
En cualquier caso, durante el proceso de retirada del chupete, lo más importante es no enfadarse, tener paciencia y ser consciente de que cada niño o niña necesita su tiempo para ello.
Tipos de tetinas
Primero vamos a ver en qué se diferencian los diferentes chupetes del mercado:
Según su talla/tamaño:
- Talla 1: 0-6 meses
- Talla 2: 6-18 meses
- Talla 3: 18-36 meses
Según forma de la tetina:
- Anatómico: la parte más superior plana y la inferior redondeada. Podría ser adecuado siempre y cuando se utilice en posición adecuada, ya que no deformaría en este caso el paladar. Sin embargo, menos recomendable porque pueden darle la vuelta.
- De bola o cereza: el cuello se ensancha de forma gradual para acabar en una forma redondeada. Los odontopediatras coinciden en contraindicar esta forma, porque por su gran tamaño deforman mucho el paladar.
- Fisiológicos: tetina simétrica por ambos lados, pudiéndose colocar en cualquier posición en la boca sin aumentar los riesgos. Aunque no hay evidencia científica clara, los odontopediatras recomiendan la fisiológica ya que altera menos la boca, siempre que su cuello sea fino.
Según material:
- Látex y caucho: resistente, aunque duran menos con la pérdida de su flexibilidad. Mayor riesgo de infección, se hinchan con su uso, absorben olores y sabores, y riesgo de alergia.
- Silicona : más resistente y elástico, aunque son vulnerables al desgarro.. No se altera su forma. No absorbe olores ni sabores. Duradero y más higiénica (menos riesgo de infección)
- OK: resistente y elástico. No se altera su forma. No absorbe olores ni sabores. Puede teñirse con algún alimento desgarro.
¿Qué requisitos debe cumplir el chupete que elija para mi peque?
No hay chupete ideal, sino menos malo. La evidencia es muy controvertida, y todavía no hay una certeza clara en la elección del chupete. La atención se focaliza principalmente en la tetina, ya que es la parte del chupete que altera el desarrollo de la boca y por tanto problemas a nivel de la succión, masticación, respiración y habla.
- Debe cumplir las normas europeas
- Material resistente, antialérgico y no tóxico.
- Tetina:
- Material: preferiblemente de SILICONA.
- Forma: FISIOLÓGICA. Cuanto más aplanada y flexible, más fisiológica con la boca del bebé. La de cereza es la más invasiva pues deforman más..
- Talla: PEQUEÑO. 0-6 meses. A más pequeña la tetina, menos invasiva. No aumentar el tamaño con la edad: “La boca del bebé crece, el chupete no”. Solo el escudo para que cubra toda su boca.
- Dureza: lo más FLEXIBLE posible, para que no ejerza presión en el paladar.
- Cuello (unión tetina-carcasa):
- Lo más fino y flexible posible. El grosor de la unión tetina-escudo debe ser delgada, ya que es donde apoyan los dientes, y de este modo no perjudicar la posición dental.
- Escudo:
- Flexible (para evitar que se lo enclave si hay una caída o golpe), ligero, no debe separarse de la tetina y con nariz libre con buena ventilación (dos orificios).
- Evitar cadenas/chupetero:
- El peso del mismo hará que el bebé deba succionar con más intensidad para mantenerlo en la boca, y por tanto habrá más riesgo de alteraciones.
- Si lo tiene a mano a todas horas hará un uso excesivo. Lo ideal sería limitarlo a pocos momentos (por ejemplo, para dormir o calmar el llanto). No cadenas largas, por riesgo de estrangulamiento.
Otros consejos
- Sobre su inicio:
- No ofrecer en amamantados hasta que la lactancia esté bien establecida. Suele ocurrir alrededor del primer mes de vida. El síndrome de muerte súbita es excepcional en menos de esta edad y la lactancia materna juega un papel protector muy importante.
- En bebés con fórmula: se puede ofrecer desde los primeros días.
- Sobre las características del chupete:
- forma fisiológica, con el cuello muy fino, flexible y talla 0-6. Preferiblemente de silicona.
- Sobre su uso:
- Uso responsable.
- Limitarlo al mínimo tiempo posible, usándolo en momentos puntuales cuando no podamos sustituir la demanda de otra manera.
- Si lo usamos para calmar al bebé, una vez calmado retirarlo.
- No es necesario volver a colocar el chupete si se cae durante el sueño.
- Buscar alternativas al uso del chupete.
- No fijar a la ropa, pues así lo usará más a menudo
- No untar el chupete en soluciones dulces ni miel.
- Sobre sus cuidados:
- Cambiarlo con frecuencia. Cada mes y medio, o antes si se deteriora.
- Lavarlo con agua y jabón, y aclarar con abundante agua.
- No es necesario esterilizar continuamente
- Sobre su retirada:
- Empezar a retirarlo idealmente entre los 12 y 18 meses de edad. El SMSL es excepcional por encima del año de edad. No más tarde e los 24 meses, pues las alteraciones que provoca en la dentición por encima de esta edad son más difíciles de corregir.
¿Qué tener en cuenta al elegir entre silicona y caucho?
Decidir entre chupetes de silicona y chupetes de caucho puede ser una elección difícil para los padres. Ambos materiales tienen sus propios beneficios y particularidades que los diferencian. Los chupetes de silicona se destacan por su durabilidad y facilidad de limpieza. Son resistentes a las mordidas y no retienen olores ni sabores, lo que los convierte en una opción higiénica para su bebé.
En la discusión sobre chupetes de silicona frente a los de caucho, es importante considerar las alergias potenciales. El silicona es hipoalergénico, lo que significa que es menos probable que cause reacciones alérgicas, mientras que el caucho puede contener proteínas que algunas veces desencadenan alergias en los niños.
La textura y la firmeza del chupete también son factores a considerar en esta elección. La silicona ofrece una textura suave y una firmeza consistente, que puede ayudar a los bebés que están en la etapa de dentición.
Conocer los tipos de chupetes te puede ayudar a tomar una decisión acorde a las necesidades de tu bebé, preferencias y etapa de desarrollo. El uso del chupete tiene ventajas como la inducción a la calma y la reducción del riesgo de muerte súbita, pero escoger uno inadecuado es contraproducente.
Ahora, con la información que tienes, ¡seguro que aciertas!
En definitiva, aunque haya una cierta tendencia en los últimos años en contra del chupete, su problema no está en usarse, sino en usarse mal. Si se realiza un uso del chupete adecuado, equilibrado, no como único método para calmar al bebé, sino como complementario a otros y no se prolonga en el tiempo, se puede aprovechar sus ventajas.
Esperamos que este post haya ayudado a aclarar dudas sobre el uso del chupete y si te ha parecido interesante no dejes de compartirlo.
| Característica | Chupetes de Silicona | Chupetes de Caucho |
|---|---|---|
| Durabilidad | Alta | Media |
| Higiene | Fácil de limpiar, no retiene olores ni sabores | Puede retener olores y sabores |
| Alergias | Hipoalergénico | Puede causar alergias |
| Textura | Suave y firme | Más suave y flexible |
