Chuletas de Cabrito con Ajos Tiernos: Una Receta Tradicional Española

El cabrito es una carne muy tierna y sabrosa, parecida al cordero, y se consume ampliamente en España, Portugal, Italia, Grecia, algunos países de África, Medio Oriente, Asia y América Latina. Se llama 'cabrito' a la cría de la cabra hasta los cuatro meses de edad. El Cabrito Guisado es un plato tradicional en varias regiones de España y Latinoamérica, especialmente en zonas donde la crianza de cabras es común. Se prepara con carne tierna de cabrito, cocinada lentamente en un guiso sabroso y aromático.

Hay muchas formas de preparar el cabrito, como las chuletas de cabrito rebozadas, que también son un clásico, aunque el estofado gusta especialmente por su elaboración tradicional y sus sabores que combinan perfectamente con la carne. Podemos realzar ese sabor añadiendo otros ingredientes o cambiando los indicados por otros al gusto.

A continuación, te presentamos una receta detallada para preparar unas exquisitas chuletas de cabrito con ajos tiernos, un plato que seguramente encantará a todos en casa.

Ingredientes para Chuletas de Cabrito con Ajos Tiernos

  • 400 g de cabrito troceado
  • 4 mollejas de cabrito
  • 8 ajos tiernos
  • 200 ml de vino manzanilla
  • 1 diente de ajo
  • Unas hojas de perejil
  • Aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal y pimienta

Para la Guarnición

  • 2 patatas

Preparación Paso a Paso

  1. Preparación del Cabrito: Escaldar las mollejas y luego trocear el cabrito en trozos pequeños. Mezclar con las mollejas.
  2. Dorar el Cabrito: Calentar aceite en una cazuela. Incorporar el cabrito, salpimentar y freír.
  3. Añadir los Ajos Tiernos: Añadir los ajos tiernos cortados.
  4. Incorporar el Vino: Incorporar el vino manzanilla y, antes de acabar de cocinar, añadir perejil picado.
  5. Preparar la Guarnición: Hacer espaguetis de patata con el espiralizador de verduras. Freír en aceite bien caliente.
  6. Servir: Servir el cabrito frito con los ajos tiernos y los hilos de patata.

Cabritillo con ajos de María Jesús Mercado

Cabrito Guisado: Ingredientes Adicionales y Preparación Tradicional

El cabrito es una carne muy tierna y sabrosa parecida al cordero y que podemos encontrar principalmente en mercados y carnicerías o en algún supermercado bajo encargo. Se recomienda que el mejor cabrito es el de dos o tres meses cuando en su alimentación alternan leche materna y pasto muy tierno. Los mejores ejemplares son los criados en plena naturaleza de praderío y monte. La montaña de Covadonga es ideal para estas carnes. Se recomienda usar aceite de oliva de 0,4º. El aceite virgen da, en este caso, un sabor muy fuerte. Si se desea, puede darse un pequeño toque picante con la adicción de una guindilla a la fritada de cebolla.

Ingredientes para Cabrito Guisado (4 comensales)

  • 1,5 kilogramos de cabrito muy joven
  • 2 cebollas
  • 2 dientes de ajo
  • 1 litro de agua o de caldo de gallina
  • 0,5 litros de aceite
  • 200 gramos de patatas pequeñas redondas
  • Sal
  • Pan rallado
  • Vino blanco
  • Laurel
  • Tomillo
  • Pimentón
  • Vino tinto

Preparación Paso a Paso del Cabrito Guisado

  1. Preparar el Cabrito: Se pide en la carnicería que preparen el cabrito en trozos pequeños, se sala y se reserva.
  2. Adobar la Carne: Pelamos 3 dientes de ajo y lavamos unas hojas de perejil. Troceamos ambos ingredientes en un mortero y majamos con 2 cucharadas de aceite de oliva hasta conseguir una pasta no demasiado fina. Salpimentamos 500 g de carne de cabrito troceada, la pasamos a un bol y la empapamos bien con el majado de ajo y perejil. Lo primero será poner los dientes de ajo en un mortero con un puñado de sal. Se machaca todo bien y se adoban los trozos de cabrito por todos los lados. Se deja media hora.
  3. Dorar la Carne: En una cazuela grande con aceite de oliva, dora los trozos de cabrito hasta que estén bien sellados. Se pone a calentar una sartén amplia cubriendo el fondo con 1 cm de aceite de oliva suave. Ponemos una miga para quitarle el sabor fuerte al aceite y controlar que ya esté bien caliente. El fuego a tope. Cuando el aceite esté bien caliente sacamos un poco para la olla donde vamos a guisar el cabrito. Una vez hecho esto y con el aceite bien caliente sacamos la miga de pan y empezamos a dorar los trozos de cabrito. Para dorarlos bajaremos el fuego, no mucho. Doramos bien los trozos de cabrito por todos lados. Según estén dorados los trozos de cabrito los pasamos a la olla donde vayamos a guisarlos.
  4. Sofrito: En la misma cazuela, sofríe la cebolla, las zanahorias y los ajos picados hasta que estén tiernos. Según tengamos suficientes trozos como para cubrir el fondo añadimos una cebolla grande pelada y partida a la mitad y un pimiento rojo entero bien lavadito y seco. Se corta la cebolla muy fina. En una cazuela con aceite, se dora la carne del cabrito y, cuando tome un color uniforme, se añade la cebolla, que se deja hasta que esté transparente. Bajamos la temperatura a fuego medio y añadimos todas las verduras troceadas (cebolla, zanahorias y pimiento) a la cazuela.
  5. Añadir Especias y Vino: Incorpora el laurel, el tomillo, el pimentón y el vino tinto. Se incorpora una majada de ajo, perejil, pimienta y laurel, que se regará con el vino blanco. Se echa a continuación una copa de coñac y en cuanto se evapore el alcohol se agrega un cazo de agua caliente. Cuando ya tengamos todo el cabrito dorado ponemos en un vaso medio vaso de vino blanco. Con un poco del vino aprovechamos los ajos que nos quedaron en la bandeja de adobar el cabrito y se lo echamos por encima a la carne dorada. El resto del vino se lo echamos también a la carne. Subimos el fuego de la olla a medio-alto para que empiece a hervir y dejamos destapado cociendo unos 10 minutos para que evapore el alcohol. Incorporamos 200 ml de vino blanco, 4 ramas de romero fresco, 2 hojas de laurel y sal y pimienta molida al gusto.
  6. Cocción Lenta: Vuelve a añadir el cabrito a la cazuela y vierte el caldo de carne. Añadimos 500 ml de agua y guisamos la carne a fuego bajo durante 2 horas aproximadamente. Pasado este tiempo tapamos la olla y bajamos el fuego todo lo que podamos sin que deje de hervir y a partir de ahí lo dejamos hacer muy despacito hasta que la carne esté tierna, moviéndolo de vez en cuando. El cabrito, ya limpio y troceado, se sazona de sal y reposa al fresco durante una media hora. Después se dora en aceite, en una cacerola, dándole varias vueltas para que tome color por todas partes. Entre tanto dora el cabrito, se prepara, en una sartén con aceite, una fritada con la cebolla y el ajo bien picados. Ya hecha, se pasa por la batidora o por el «minipimer». La fritada de cebolla se incorpora al cabrito junto con el caldo, un poco de pan rallado y un toque de vino blanco. Hierve lentamente a fuego medio de modo que se vaya haciendo despacio hasta que la carne esté tierna.
  7. Triturar la Salsa: Separamos la carne, desechamos las ramas de romero y el laurel. Trituramos el caldo que quede con las verduras en una batidora o robot de cocina y volvemos a incorporar la salsa a la cazuela con la carne.
  8. Rectificar y Servir: Prueba la sazón y ajusta con sal y pimienta. Listo!! Solo queda retirar del fuego y servir. Servimos el cabrito guisado que hemos preparado siguiendo la receta tradicional. Servimos en platos individuales con el cabrito bañado en la salsa.

Este cabrito guisado queda tierno y jugoso, con un sabor profundo gracias a la cocción lenta. Sírvanse con un vino tinto con crianza en barrica de D.O. Ribera del Duero, de la variedad tinto fino o con un vino tinto con crianza de D.O. Podemos realzar ese sabor añadiendo otros ingredientes o cambiando los indicados por otros al gusto. El guiso lleva su tiempo pero la preparación es sencilla, los únicos trucos son fuego bajo y no tener prisa, el resto se hará solo.

Si por algún casual la salsa una vez guisado el cabrito nos ha quedado muy líquida, lo que debemos hacer es separar la carne de ella y reducir la salsa en una cazuela ancha a fuego intenso hasta que esté espesa.

Cocinar tanto el lechazo como el cabrito puede parecer que da más trabajo cuando se prepara en guiso, pero en realidad tiene la ventaja de que se puede preparar de este modo con antelación. Si quereis, una vez frío, podeis congelar tuppers de cabrito para sacarlos cuando los necesiteis. Si lo congelais el mismo día que lo habeis hecho al descongelarlo y calentarlo en una olla pequeñita quedará perfecto.

También vale para una cena con invitados. Podeis dejarlo hecho del día anterior y hacer el mismo día el acompañamiento. En casa solemos ponerlo con patatas fritas, pero un puré de patatas también le queda bien, así como unos pimientos rojos asados. ¡Buenísimo!!

Gracias a la calidad de la materia prima utilizada para hacer este guiso es cierto que lo podéis mojar simplemente con agua, ya que el cabrito tiene la intensidad suficiente para llenar de sabor el guiso. Esta misma receta la podéis hacer tal cual usando lechazo, sustituyendo únicamente la carne del cabrito por el cordero lechal, ya que son dos carnes de naturaleza muy similar y ambas quedan exquisitas guisadas de este modo.

Chuletillas de Cordero Lechal al Ajillo

Uno de los platos que más gusta a los más carnívoros de mi familia son las Chuletillas de cordero lechal. Podemos hacerlas de varias maneras, a la brasa, al horno o a la plancha. Yo he probado las 3 fórmulas y me quedo sin duda con la de la plancha porque las chuletillas son finas, tienen poca cantidad de carne y conviene no secarlas, vigilar muy de cerca la cocción para no pasarse y encontrarnos con una suela de zapato en el plato. Hacerlas a la plancha no requiere conocimientos importantes de cocina, debemos cuidar eso sí que la plancha esté bien caliente, pintada con aceite de oliva, las chuletillas previamente salpimentadas y ponerlas en la plancha hasta que estén bien doradas de un lado y del otro. Y patatas fritas en abundancia, que no se respire miseria, y que las patatas fritas no falten para acompañar estas ricas chuletillas. Fácil, ¿no?

Ingredientes para Chuletillas de Cordero Lechal al Ajillo (4 comensales)

  • 30 chuletillas de cordero lechal
  • 3 dientes de ajo sin gérmen
  • Perejil fresco
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra

Guarnición Posible

  • Patatas fritas
  • Ensalada de tomate

Preparación Paso a Paso de las Chuletillas de Cordero Lechal al Ajillo

  1. Preparar las Chuletillas: Pela los ajos, lamínalos, adoba las chuletas y salpimienta. Reserva.
  2. Cocinar a la Plancha: Pon a calentar una plancha con un chorrito de aceite y coloca las chuletillas por tandas sin que se amontonen, deja que se hagan 2 o 3 minutos de cada lado. En cada tanda de chuletillas vas poniendo láminas de ajo y una vez fritas las chuletillas los vas poniendo en la fuente, eso siempr e que no se quemen porque algunos ajos se queman y esos no sirven para servir, pero los que están doraditos quedan muy ricos. Repetimos la fritura hasta acabar todas las chuletillas.
  3. Preparar la Guarnición: Nos organizamos para hacer las patatas al tiempo y poder tener todo terminado al mismo tiempo.
  4. Servir: La fuente en la que serviremos conviene "calentarla" para que no se nos enfríe la comida, para ello o la ponemos en el horno unos minutos a 40 o 50º o la llenamos de agua hirviendo durante unos minutos a fin de que se caliente, después tiramos el agua, secamos bien la fuente y ya podemos rellenar con las chuletillas y las patatas. Finalmente espolvoreamos perejil picadito sobre las chuletillas y servimos.

Puedes cambiar la guarnición por cuscús, arroz blanco, puré de patata, pimientos confitados. Resulta ideal acompañar de una ensalada fresca. ¡Solo queda disfrutar!

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