Hace apenas unos días, el mundo celebró el Día Mundial del Tetris, un juego de bloques icónico que ha cautivado a jugadores durante 37 años. Este pasatiempo, conocido por reducir la ansiedad y mejorar problemas de visión, ha trascendido generaciones, convirtiéndose en un clásico atemporal. Sin embargo, más allá de la nostalgia, Tetris alberga una comunidad vibrante de jugadores que compiten fervientemente por alcanzar nuevos récords en su versión clásica.
El Tetris es un juego muy simple, sí. Básicamente se trata de agilizar tu mente mientras tratas de colocar los siete bloques que el sistema despliega aleatoriamente mientras caen lentamente. Uniéndolos y formando líneas se consiguen puntos. Podríamos decir que es un juego de rapidez mental. Pero también de rapidez física. Aunque tu cerebro manda las órdenes a tu cuerpo, tu mano y tus dedos deben ser lo suficientemente rápidos para responder e ir al compás.
Los jugadores profesionales de Tetris que compiten en el Classic Tetris World Championship (CTWC) llevan años desarrollando diferentes técnicas para acelerar el descenso de los bloques a la vez que mantienen cierto nivel de control. La primera de estas técnicas se llama DAS, o cambio automático retrasado. Básicamente se trata de usar un dedo para presionar la cruz direccional y otro para girar la pieza y así hacer caer el bloque a la izquierda o derecha de la pantalla. Otra técnica es el hypertapping. Más nueva y mejorada, permite a los jugadores mover los bloques mucho más rápido que con el DAS. Con ella simplemente has de presionar los extremos de la cruz de dirección lo más rápido posible usando cuatros dedos.
Y cuando creíamos que lo habíamos visto todo llegó un chaval de 14 años y lo cambió todo. ¿Qué pasa si, en lugar de sostener el mando con ambas manos, una de ellas la colocamos sobre el gamepad mientras la otra lo hace todo por detrás? ¿Cómo funciona? Un pulgar o un dedo se cierne sobre la cruz de dirección y el tamborileo de los dedos en la parte de atrás del mando hace que la cruz se presione una y otra vez contra el dedo, dando lugar a velocidades superiores que las alcanzadas con el hypertapping. El jugador Cheez es el pionero en esta técnica de Tetris y ya la ha utilizado para lograr increíbles récords mundiales y ganar multitud de campeonatos. Gracias a su técnica desarrollada ha llegado a batir la marca más alta y a acumular 1.3 millones de puntos. Esto, para los pocos entendidos, es llegar mucho más allá del punto en que la mayoría de los juegos fracasan.
La teoría dice que, cuando comenzamos una partida de Tetris, estamos condenados a perder. Las piezas terminarán acumulándose en el tablero hasta alcanzar la parte superior de la pantalla finalizando la partida de forma aparentemente inevitable. Nadie había conseguido nunca otro final desde que la considerada versión clásica del videojuego se estrenó en NES en 1989. Sin embargo, 34 años después ha habido un jugador que ha logrado ganar. Completó la partida sin derrota, con un resultado oficialmente aceptado por la comunidad y que parecía imposible de lograr.
Hasta hace poco se pensaba que era imposible vencer a la versión clásica del videojuego. Sin embargo, la versión de Tetris para NES cuenta con un gran número de usuarios que ha sido capaz de superar los límites del videojuego en repetidas ocasiones a lo largo de los últimos doce años. En un no tan lejano 2010, se creía que el Nivel 29 era el máximo alcanzable. Llegado este punto las piezas caen más rápido de, utilizando el mando de la consola de forma tradicional, podíamos enviarlas al extremo de la pantalla. Esta barrera se superó con diferentes métodos que aprovechaban los "defectos" de la consola de Nintendo y que permitían pulsar botones mucho más rápido.
Con el descubrimiento de esta nueva forma de controlar el juego, se llegó a la conclusión de que no existía un límite teórico sobre el nivel que podían alcanzar los jugadores. Las piezas de Tetris caen más rápido conforme avanzamos. Sin embargo y como los desarrolladores habían convertido esta fase de la partida (la 29) en un final no oficial, dejaron de aumentar la dificultad a partir de ahí. Esto quiere decir que, técnicamente, superar el nivel 125 es tan sencillo como pasar el 30.
Aquí, claro, surgen varios problemas. El más evidente es el desgaste en los jugadores. Cuanto más tiempo de partida más sencillo resulta cometer un error. Otro muy importante es que estamos hablando de un juego lanzado hace 34 años con muchas limitaciones técnicas. Ciertos niveles -lo veréis en la siguiente imagen- tienen una paleta de colores que hace las piezas indistinguibles del fondo. Esto provoca que la mayoría de los jugadores pierdan la noción de dónde están situadas las piezas o que no sepan colocar la siguiente. Menos todavía si tenemos en cuenta la velocidad a la que hay que jugar o que el propio método de control hace que cometer errores sea más sencillo. Además, una vez llegado a este punto los jugadores llevan más de media hora de máxima concentración.
Todo esto hizo que se considerase que seguir avanzando, de nuevo, era imposible. ¿Cómo se gana una partida de Tetris? Conforme avanzamos niveles, la memoria del videojuego se sobrecarga de modo que el jugador puede llevar a cabo acciones deliberadas que 'crashean' el juego, dando lugar a lo que se conoce como ‘kill screen’. Esta expresión hace referencia a un fenómeno habitual en los títulos retro y se refiere a un fallo terminal que impide a los jugadores seguir progresando. Hay diferentes formas de provocar esta situación. Una de ellas, por ejemplo, es limpiar una sola línea en el nivel 157.
Quien ha conseguido este logro ha sido un jugador de 13 años llamado Willis Gibson y conocido en la comunidad de Tetris como "bluie scuty". Por su edad, no lleva tanto tiempo entrenando como otros jugadores, aunque huelga decir que ha demostrado ser un prodigio del videojuego. Dada su juventud, toda la comunidad ha celebrado que haya sido él quien ha conseguido el logro. Es, además, interesante. A diferencia de otros jugadores que han tenido que adaptar su estilo de control para superar los límites del juego, él ha pasado "toda la vida" entrenando con la estrategia actual.
Tras la consecución de este hito, la comunidad ya ha pensado en nuevos desafíos. El juego puede 'crashear' en diferentes niveles a partir del 155, por lo que se abren retos como conseguir la victoria más rápida o tratar de evitar el 'crash' durante tanto tiempo como sea posible. También existe incluso la posibilidad de reiniciar el juego ya que, tras superar el Nivel 255 la partida vuelve a empezar desde cero. Este sería sin duda el desafío definitivo y, aunque parece imposible de conseguir, la comunidad de Tetris Clásico ha demostrado ser capaz de superarse. El nivel más alto alcanzado por un jugador a finales de 2020 era el 38.
Ejemplo de la interfaz del Tetris en NES.
El Tetris es un juego muy popular
Un niño de tan solo 13 años ha conseguido lo que parecía imposible para muchos, pasar todos los niveles del mítico juego Tetris. El Tetris es un juego muy popularconocido en todo el mundo desde hace décadas, pues fue hace 34 años cuando Nintendo Entertainment System (NES) lo lanzó al mercado para retar las mentes de millones de jugadores a lo largo de este tiempo con sus piezas que van rotando para ocupar los espacios en blanco. En la pantalla van cayendo los bloques de diferentes formas y antes de que toquen suelo se pueden mover para así encajarlas en los huecos disponibles. Cuando se completa una línea horizontal esta desaparece y se ganan puntos y más espacio, vital para ir pasasando niveles.
Cara a cara con la 'pantalla de la muerte'
Blue Scuti jugando al Tetris.
Blue Scuti ha sido el artífice de la gesta que en más de 30 años ningún otro jugador ha logrado. El conocido gamer se pasó nivel tras nivel hasta llegar a la temida 'pantalla de la muerte', todo un duelo para la mente que el niño superó con un total de 1.510 líneas en el nivel 157.
"¡Oh, Dios mío! ¡Sí! Me voy a desmayar", expresó con incredulidad Blue Scuti tras pasarse todos los niveles del Tetris. 'BlueScuti' ha pasado a formar parte del palmarés mundial de los videojuegos. Con tan solo 13 años, este estadounidense ha conseguido llevar hasta el límite el código original del Tetris. Un logro que solo se había podido lograr previamente mediante el uso de Inteligencia Artificial, nunca antes por un ser humano. La euforia por este popular juego se mantiene muy viva casi cuatro décadas después de su publicación.
El joven había adquirido un gran prestigio en el mundo competitivo. Desde su propio canal de streaming, 40 minutos después de empezar la partida, las piezas dejaban de caer y él estallaba en un alarido de euforia: acababa de convertirse en la primera persona de la historia en completar el juego.
Su creador, Alexey Pajitnov, lo diseñó en 1984 con la intención de que a partir del nivel 29 resultase casi imposible de terminar, aumentando la velocidad a la que las piezas caían. La lógica original de los desarrolladores respondía a la de los arcades, buscando que los jugadores invirtiesen cada vez más monedas para superar el reto. Fue, con la incorporación de este título a las primeras consolas, cuando los aficionados empezaron a experimentar con nuevas mecánicas con las que superar estos inconvenientes.
En los últimos años, la comunidad del speed running(jugadores que exploran métodos para superar niveles de formas cada vez más rápidas) hizo enormes avances en torno a la obra de Pajitnov. Descubrieron que pulsando comandos muy rápidamente, utilizando el retroceso de los muelles en el interior de los manos originales, podían hacer que los bloques se desplazasen antes al lugar deseado. La posibilidad de llegar a la pantalla final empezaba a vislumbrarse.
El esquema original es relativamente simple. El juego determina los colores de cada nivel a partir de un eje cartesiano. En uno de ellos se encuentran los colores principales, en el otro los complementarios. A medida que la partida avanza, la máquina escoge cómo van a ser las piezas en cada nivel. Un sistema rudimentario, pero acorde a una época en la que le mundo de los videojuegos empezaba a soñar con la potencia que hoy tienen la mayoría de consolas. A partir del nivel 157, el código original del juego se queda sin contenido que poner en pantalla. Las piezas se detienen y la partida termina. Aunque nadie antes había podido verlo con sus propios ojos, hasta ahora.
Alexey Pajitnov y Erno Rubik en el Museo de Videojuegos OXO de Málaga.
Alekséi Pázhitnov y el origen del Tetris: el juego que conquistó al planeta - El Hormiguero
Hay clásicos que nunca mueren. También en los videojuegos. Es el caso del 'Tetris', creado por el informático ruso Alekséi Pázhitnov hace ya casi 40 años en plena Guerra Fría. Su gran popularidad traspasó las fronteras de la Unión Soviética y se convirtió en uno de los pasatiempos digitales más populares en Occidente, sobre todo desde que se incluyó en el lanzamiento de la GameBoy, la primera consola portátil de Nintendo, en Europa y EE UU. Protagonista de una reciente película rodada por Apple TV+, todavía hay muchos aficionados obsesionados con este videojuego que parece no tener fecha de caducidad. Pero lo de Blue Scuti, un menor de tan solo 13 años, es ya de otro planeta.
| Jugador | Nivel Alcanzado | Líneas Completadas |
|---|---|---|
| Blue Scuti | 157 | 1510 |
| Máximo Anterior (aproximado) | 38 | N/A |
