Acostumbrada a permanecer en un segundo plano e intentar pasar desapercibida, la princesa Charlene de Mónaco es uno de los rostros más desconocidos de las casas reales europeas. Discreta y recelosa de su vida privada, la exnadadora olímpica no suele aparecer en medios de comunicación, ni tampoco conceder entrevistas. Por eso, las pocas veces que lo hace todos los focos se dirigen hacia ella.
Últimamente, muchas mujeres de la realeza europea están pasando por momentos complicados. Mette-Marit, la mujer del príncipe Haakon de Noruega, vive preocupada por las 32 acusaciones de la fiscalía a su hijo Marius Borg y el escándalo de la gravedad de estas acusaciones en la casa real noruega.
La princesa Charlene de Mónaco ha concedido una entrevista en la que ha compartido la tragedia que marcó a su familia por un ahogamiento. Ella misma ha explicado que cuando era pequeña, falleció su primo, y la manera como pasó la tragedia pone los pelos de punta: "Es un tema que me conmueve profundamente. De niña, mi primo Richard se ahogó en un río. Tenía solo cinco años. Fue devastador para toda la familia. Creo que este tipo de dolor nunca desaparece del todo".
A Charlène de Mónaco se la conoce como la princesa triste, pero hasta ahora todo el mundo desconocía que parte de esta tristeza le viene de estos hechos luctuosos de cuando era pequeña. Unos hechos que marcaron su vida. Y es que después de la muerte de su primo, la mujer de Alberto de Mónaco decidió aprender a nadar a la perfección, profesionalizarse en esta disciplina y ganarse la vida en las piscinas.
Nadadora consumada, gracias a su talento se convirtió en una de las promesas de la natación en su Sudáfrica natal, llegando a competir en Juegos Olímpicos. Una vez colgó las botas, o el bañador en su caso, cuando conoció y se casó con Alberto, ha continuado muy atenta y con un ojo puesto en la natación.
¿De qué manera? Haciendo de altavoz para dar visibilidad a una de sus grandes preocupaciones, los ahogamientos de niños y gente joven, a raíz de lo que le pasó a su primo. Si miramos las cifras, estremece. ¿Qué dice Charlène?: que "detrás de cada ahogamiento hay una familia devastada", ha dicho con voz afectada.
Para ella, es primordial una buena educación y formación, ofreciendo recursos para que cualquier niño, sea cuál sea su situación y capacidad adquisitiva familiar, pueda tener acceso a clases y cursos escolares gratuitas, así como a campañas educativas: "Querría empezar expresando mis más sinceras pésames a todas las familias que han perdido un hijo o a un ser querido. El dolor es inimaginable, y mis pensamientos están con cada uno de ellos en este momento de dolor".
De hecho, hace pocos días un niño de once años se ahogó en un centro de deportes acuáticos: "Gran parte de estas tragedias se puede prevenir. Detrás de cada cifra, hay una historia que ha llegado al final, una familia devastada. El agua tiene que seguir siendo un lugar de alegría, no de duelo. Cuando sabes nadar, cuando conoces las normas de seguridad, reduces considerablemente el riesgo".
En una entrevista al periódico francés Ouest-France, habla por primera vez sobre la muerte de su primo Richard, quien falleció cuando tenía 5 años ahogado en un río. Fue "muy cerca de la casa de mi tío" y confiesa que "fue devastador, no creo que ese dolor desaparezca jamás".
En esta misma conversación, manifiesta que está "profundamente preocupada" por el aumento de ahogamientos que se está produciendo en Francia y envía las "más sinceras condolencias" a las quienes han perdido un ser querido.
Es categórica afirmando que "el agua debe seguir siendo un lugar de alegría, no de luto" y subraya que "gran parte" de estas tragedias se pueden evitar si una persona sabe nadar y conoce los consejos y normas de seguridad: "No es una garantía absoluta, pero sí una protección poderosa".
Además, es una firme defensora de enseñar a los niños a nadar, como ella misma ha hecho con sus hijos, y exige "clases gratuitas, cursos escolares y campañas educativas".
Este compromiso y concienciación vienen precedidos por un suceso que marcó a la princesa y a su familia. Un ejemplo de ello es la princesa Charlene de Mónaco. Fue nadadora profesional (participó, entre otras competiciones, en los Juegos Olímpico de Sídney 2000) y conoce de primera mano la disciplina y el respeto que exige el agua. Por eso, ha transmitido a sus hijos Jacques y Gabriella la importancia de saber nadar a través de cursos de natación, buceo y salvamento.
Charlene y Alberto de Mónaco con sus hijos, Gabriella y Jacques | Gtres
Para lograr estos propósitos, la fundación cuenta con tres programas: dos de ellos son Aprender a Nadar y Seguridad en el Agua, destinados a niños y adultos con "instrucción teórica y práctica", y otro llamado Deporte y Educación para fomentar la práctica del deporte en todas las edades.
La princesa Charlene continúa con su recuperación de la grave infección de oídos, nariz y garganta que contrajo en primavera en Sudáfrica y que la ha impedido regresar de nuevo a Mónaco. La esposa del príncipe Alberto se sometió a una tercera intervención relacionada con su problema de salud el pasado 8 de octubre.
Este nuevo varapalo se produce en un momento un tanto delicado para la Princesa que continúa convaleciente de la cirugía que tuvo hace tres semanas y aunque se dijo que su regreso era inminente (se especuló con la fecha de finales de octubre) lo cierto es que no hay noticias de cuándo volará de nuevo para reencontrarse con los suyos.
Hace unos días, compartía un podcast en el que daba una entrevista explicando la situación de los clanes zulúes, tras la muerte del rey Goodwill, gran amigo suyo, y en el que habló de temas más personales. "Vine a Sudáfria a supervisar algunos de los proyectos de la Fundación, tenía una infección sin saberlo, así que se trató inmediatamente, pero por desgracia me obligó a quedarme durante varios meses", explicó a la vez que dijo sentirse mucho más fuerte.
También comentó las ganas que tiene de ver a sus hijos. "No puedo esperar más para volver a casa y estar con mis hijos, les echo enormemente de menos. Creo que cualquier madre que haya estado separada de sus hijos durante meses se sentiría como yo", concluyó.
Las complicaciones en el estado de salud de la Princesa de Mónaco empezaron en mayo tras participar en una de las actividades de su Fundación. Fue entonces cuando contrajo la grave infección otorrinolaringológica que la ha impedido coger un avión con rumbo al Principado. Al no igualarse la presión de los oídos no podría soportar un vuelo de más de 20.000 pies de altura.
“A Su Majestad el Rey Felipe VI de España: La Princesa Charlène y yo mismo hemos recibido con profunda emoción la dramática noticia del accidente ferroviario ocurrido en la región de Córdoba, que ha causado numerosas pérdidas humanas y heridos. Mi familia y la población monegasca se suman a su pesar para expresar nuestro más sentido pésame tras esta tragedia.
Los Reyes Felipe y Letizia han adelantado su regreso España después de asistir al funeral por la Princesa Irene de Grecia en Atenas. Este martes, 20 de enero, viajarán a Córdoba. La noticia ha tenido una gran repercusión internacional, Alberto y Charlene de Mónaco han trasladado sus condolencias a través de un comunicado oficial.
La carta de Alberto y Charlene tras la tragedia de Adamuz: "Nuestros pensamientos están con las familias"El grave accidente ferroviario tuvo lugar el domingo, 18 de enero, en torno a las 19:45 horas, cuando un tren de alta velocidad descarriló e invadió la vía contraria cerca del término municipal de Adamuz, Córdoba, provocando así la colisión con otro convoy.
"Su Majestad, la Princesa Charlene y yo nos sentimos con profunda conmoción del trágico accidente ocurrido en la región de Córdoba, que ha causado tantas pérdidas humanas y heridos", comienza la misiva. La Familia Real de Mónaco se une al dolor y expresa su profundo pesar por esta tragedia. "Nuestros pensamientos están con las familias de las víctimas y los heridos. Reciba Su Majestad, mis más sinceras condolencias y mi apoyo en este doloroso momento".
El accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) ocurrido la tarde del 18 de enero de 2026 ha dejado una estela de dolor enorme y una cifra de al menos 39 personas fallecidas y más de 150 heridas tras el descarrilamiento de un tren de alta velocidad Iryo que chocó con un tren de Renfe en sentido contrario, según las últimas actualizaciones oficiales.
El siniestro tuvo lugar alrededor de las 19:40 en un tramo de vía que había sido recientemente renovado, lo que ha añadido aún más desconcierto a las investigaciones preliminares sobre las causas del accidente. Las labores de rescate siguieron durante la noche con equipos de emergencia extrayendo víctimas entre los restos de los vagones mientras los servicios ferroviarios entre Madrid y Andalucía permanecían suspendidos.
Esta tragedia ha consternado a la opinión pública española, encendiendo un debate intenso sobre la seguridad de la red ferroviaria pese a que España suele presumir de contar con una de las más modernas de Europa.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificó el suceso como una “noche de profundo dolor” para el país y expresó su solidaridad con las familias de las víctimas, mientras que el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado el accidente de “extraordinariamente extraño” dado que ocurrió en un tramo recto y con infraestructura recientemente renovada.
Allende las fronteras españolas, otros líderes mundiales han mostrado sus condolencias al pueblo español por lo ocurrido. “Una tragedia ferroviaria golpea a Andalucía. Pensamientos para las víctimas, sus familias y todo el pueblo español. Francia está a vuestro lado”, escribió Emmanuel Macron, presidente de Francia, poco después de conocer lo ocurrido.
Un total de 39 personas han fallecido en el accidente de trenes de Ademuz (Córdoba)
Guardia CivilAgencia EFE
Conmoción generalizada en Mónaco tras un trágico accidente de tráfico que se ha cobrado la vida de un joven deportista de solo 17 años, jugador del equipo de baloncesto AS Monaco.
El suceso ocurrió poco después de las 3:00 de la madrugada del domingo 11 de mayo en la autopista A8, cerca de Le Cannet-des-Maures, cuando un minibús que transportaba a jugadores de la selección nacional 3 de baloncesto del AS Monaco regresaba de un partido fuera de casa. Según “Monaco-Matin”, el chico de 17 años, una joven promesa del centro de entrenamiento del equipo, falleció en el lugar del accidente a causa de las heridas sufridas. Un compañero de 24 años fue trasladado en helicóptero en estado crítico al Hospital Sainte-Anne de Toulon, mientras que otros cuatro sufrieron lesiones menos graves.
La tragedia ha sacudido a la opinión pública de tal manera que incluso el príncipe Alberto ha emitido un sentido comunicado para trasladar sus condolencias a los seres queridos de las víctimas y compartir con su pueblo el dolor por el accidente.
“He recibido con profunda tristeza la noticia del trágico accidente ocurrido esta noche que involucró al equipo nacional 3 de baloncesto del AS Monaco. Quiero expresar, en mi nombre personal y en el de mi familia, mis más sinceras condolencias a la familia y a los seres queridos del jugador trágicamente fallecido. Mis pensamientos también están con los heridos y les expreso todo mi apoyo en esta difícil prueba. Me uno al dolor de toda la comunidad deportiva monegasca y aseguro mi apoyo a las personas afectadas por esta tragedia”, reza el comunicado en el que también habla en nombre de su esposa, la princesa Charlène, sus hijos y el resto de la familia Grimaldi.
Días muy duros para el príncipe Alberto, puesto que la semana pasada también tuvo que lamentar la muerte de uno de sus más íntimos amigos.
