Los cereales infantiles son uno de los alimentos más consumidos al inicio de la alimentación complementaria de los bebés. De hecho, es el primer alimento semisólido y no lácteo que toman.
¿Por Qué Elegir Cereales Integrales para tu Bebé?
Los cereales son una buena elección para iniciar la transición hacia la comida sólida. Los cereales integrales conservan intactas todas las partes del grano, aportando toda su riqueza nutricional y teniendo un alto contenido en fibra.
Almirón Cereales Ecológicos Sin Gluten contiene 99,9% cereales ecológicos y 0% azúcares añadidos ni producidos. Elaborada a base de 3 cereales, arroz, maíz y tapioca es un alimento muy completo para tu bebé.
Almirón Cereales Sin Gluten Ecológicos gracias a su riqueza nutricional contribuye a establecer unos hábitos de alimentación saludable.
El Misterio de los Cereales Infantiles "Sin Azúcar" que Tienen Azúcar
Uno de los alimentos más consumidos en el primer año de vida son los cereales infantiles, o “papillas de cereales”, que presumen de estar enriquecidos con numerosas vitaminas y minerales, además de otras sustancias, como los denominados “fructooligosacáridos”. Estos productos incluso prometen contribuir a que los bebés adquieran buenos hábitos de alimentación.
Sin embargo, al revisar su etiqueta se observa que su contenido en azúcar es más que notable, incluso en productos en cuyo embalaje se leen declaraciones como “0% azúcares añadidos”.
Si se revisa la lista de ingredientes de las papillas de cereales para niños, en raras ocasiones se halla el azúcar. En muchos casos, el envoltorio del producto contiene el reclamo de salud «0% azúcares añadidos», una declaración de salud que cumple con la legislación vigente.
Si bien el fabricante no siempre añade azúcar al producto, el proceso de dextrinación de los cereales rompe su estructura hasta producir los azúcares que detectan los análisis de laboratorio que determinan la información nutricional antes citada. Es un proceso que convierte los carbohidratos de cadena larga (almidones) de los cereales en otros de cadena más corta, algunos de los cuales son azúcares.
Además de los análisis de laboratorio, el paladar también detecta dichos azúcares: si se prueban los cereales, se nota un sabor dulzón que no se percibe si se cocinan en casa arroz o maíz (los dos cereales más utilizados en estos productos). Pero más aún detecta el bebé ese sabor dulce.
En el supuesto de que un bebé tomase una vez al día una papilla elaborada con estos cereales desde los seis hasta los 12 meses, en base a las indicaciones del fabricante, habría consumido nada menos que dos kilos de azúcar. Nada recomendable.
Cómo preparar PAPILLAS de CEREALES en CASA | Las mejores papillas caseras | Nutrición infantil
¿Necesita el Bebé Cereales Dextrinados?
De entre las muchas declaraciones de salud que incluyen estos productos, una de las más habituales es la que asegura que el proceso de dextrinación se lleva a cabo para que el sistema digestivo del niño pueda asimilar de forma adecuada los cereales.
Sin embargo, antes de los seis meses no es necesario ni recomendable incorporar alimentos en la dieta de los pequeños. Y después de los seis meses de edad, el niño puede digerir pequeñas cantidades de cualquier alimento saludable a base de cereales que consumen los adultos (como pan, pasta hervida o arroz hervido), sin olvidar que se debe dar prioridad a la leche materna (o, en su defecto, de fórmula).
El Gobierno de Escocia aconseja a los padres que alimenten a sus hijos con alimentos preparados en casa (sin añadir sal o azúcar), en vez de con los comerciales, para que el pequeño se acostumbre poco a poco a comer alimentos típicos de la familia.
La Asociación Española de Pediatría también encuentra varias razones para huir de las papillas infantiles en la alimentación de los pequeños, tal y como puede leerse en su escrito ‘Alimentación infantil dirigida por el bebé‘ (conocida en inglés como baby-led weaninng). Son de la misma opinión los expertos en pediatría Adriano Cattaneo y Carlos González.
Fructooligosacáridos: ¿Son Realmente Beneficiosos?
Uno de los ingredientes que se añade a los cereales para bebés son los llamados “fructooligosacáridos”, un tipo de carbohidratos a los que los fabricantes atribuyen diversos beneficios digestivos o relacionados con el sistema inmunitario.
No obstante, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considera que no existen pruebas científicas convincentes que demuestren de forma fehaciente que estas sustancias mejoren el sistema inmunitario, disminuyan la cantidad de microorganismos potencialmente patógenos en el intestino, ejerzan beneficios en la función digestiva o reduzcan el malestar intestinal.
Como los dictámenes de la EFSA tienen validez legal, esto significa que está prohibido atribuir en Europa tales declaraciones de salud a los fructooligosacáridos.
¿Cuándo Introducir el Gluten?
La edad de introducción del gluten ha sido durante mucho tiempo objeto de polémica y discusiones: ¿es mejor a los cuatro meses? ¿o mejor a los seis meses? Las recomendaciones de la OMS sobre la lactancia, dejan poco espacio a la divagación: durante los seis primeros meses el bebé solo debería alimentarse con leche materna.
Salvo excepciones, lo habitual es que a partir de los seis meses los padres compren papillas infantiles comerciales.
Cómo Elegir Cereales Saludables para tu Bebé
En el mundo de las papillas infantiles hay que sacar la lupa y diferenciar entre papillas “sin azúcar” y papillas “sin azúcar añadido”.
Si nos fijamos en la tabla nutricional de las papillas supuestamente "saludables" que no tienen azúcar añadido, observaremos que el contenido de azúcar en esta papilla puede ser de un 20-30%. Sí, es cierto que la papilla no lleva azúcar añadido y que no le añaden azúcar, pero mediante este procesamiento del almidón, el producto acaba teniendo azúcar igualmente. Sea propio o añadido.
La recomendación actual es que los niños menores de un año no tomen azúcar. De hecho, desde la Academia Americana de Pediatría indican que los bebés ni siquiera deben tomar zumo por este mismo motivo.
Existen cereales sin azúcares añadidos, aunque no es tan fácil dar con ellos. Podemos reconocerlas buscando en el envase los datos de la tabla de composición nutricional. En la casilla de los azúcares encontraremos aproximadamente un 1%.
Alternativas Naturales a las Papillas Comerciales
Lo cierto es que los bebés sanos, a partir de los seis meses, pueden tomar cualquier tipo de cereales. ¿Por qué darle a un bebé arroz cocido en papilla o chafado con un tenedor? También son buena opción los copos de avena. Podemos cocerlos y triturarlos mezclándolos con leche, a modo porridge.
Las ventajas de elegir cereales en su forma natural son múltiples: por un lado el bebé se acostumbra a sabores y texturas reales.
Tabla Comparativa de Cereales para Bebés
| Tipo de Cereal | Beneficios | Consideraciones |
|---|---|---|
| Arroz | Fácil de digerir, bajo en alérgenos | Puede ser bajo en nutrientes; combinar con otros cereales |
| Avena | Rica en fibra, favorece la digestión | Asegurarse de que sea sin gluten si hay alergias |
| Maíz | Buena fuente de energía | Puede ser alto en azúcares si es procesado |
Conclusión Parcial
Las papillas que se encuentran mayoritariamente en el mercado, con su 20-30% de azúcar incorporado, no están proscritas pero en ningún caso son la mejor elección para comenzar la alimentación complementaria. Si no nos apetece cocer avena, arroz u otros cereales de forma casera, siempre podemos tirar de estos formatos como recurso. Eso sí, mejor que sea una opción de calidad. Papilla de cereales para bebés sin azúcares añadidos. Contiene los azúcares naturalmente presentes.
