Carteles en Contra del Aborto: Ejemplos y Controversia en España

En España, el debate sobre el aborto ha resurgido con fuerza, impulsado por la aparición de carteles promovidos por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP). Estos carteles, con el lema "Rezar frente a las clínicas abortistas está genial", han generado una ola de controversia y han provocado reacciones diversas en diferentes ciudades del país.

La Campaña Antiabortista y su Impacto

La campaña antiabortista de la ACdP se ha desplegado en numerosas ciudades, generando un intenso debate sobre los derechos de la mujer y la libertad de expresión. Los carteles, visibles en marquesinas de autobuses y estaciones de metro, han sido calificados de "acoso" por algunos sectores, mientras que otros defienden su derecho a expresar su opinión.

Reacciones Políticas y Sociales

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha calificado de "perverso" hablar de rezar frente a las clínicas, argumentando que en realidad se trata de acoso y de dificultar el acceso de las mujeres a ejercer su derecho al aborto. Esta postura refleja la opinión de muchos que ven en estos carteles una forma de presión y estigmatización hacia las mujeres que deciden interrumpir su embarazo.

Por otro lado, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha defendido la libertad de expresión y ha argumentado que el Ayuntamiento no tiene competencia para juzgar la opinión del anunciante. Esta postura ha sido criticada por quienes consideran que el Ayuntamiento debería proteger los derechos de las mujeres y evitar la difusión de mensajes que puedan considerarse acoso.

Acciones Municipales: Retirada vs. Mantenimiento de los Carteles

Ante la polémica generada, varios ayuntamientos han tomado medidas diferentes. Algunos han decidido retirar los carteles, mientras que otros han optado por mantenerlos, argumentando la libertad de expresión. A continuación, se presenta una tabla con ejemplos de ambas posturas:

Tabla de Ayuntamientos: Retirada vs. Mantenimiento de Carteles

Ayuntamientos que Retiraron los CartelesAyuntamientos que Mantuvieron los Carteles
  • Gijón
  • Vigo
  • Murcia
  • Granada
  • Valencia
  • Valladolid
  • Getafe
  • Madrid
  • Córdoba

Los ayuntamientos que han retirado los carteles lo han hecho argumentando que vulneran los derechos de las mujeres y que promueven una forma de violencia y criminalización hacia quienes deciden abortar. En contraste, los ayuntamientos que han mantenido los carteles han defendido la libertad de expresión y han argumentado que no se incumple ninguna normativa publicitaria.

El Debate Continúa

La controversia en torno a estos carteles refleja la profunda división que existe en la sociedad española sobre el tema del aborto. Mientras algunos defienden el derecho a la vida desde la concepción, otros abogan por el derecho de las mujeres a decidir sobre sus propios cuerpos. Este debate, lejos de resolverse, sigue generando tensiones y polarización en la sociedad.

Es importante recordar que en Argentina, por ejemplo, se estima que cada año entre 460 mil y 600 mil mujeres recurren al aborto clandestino, lo que genera un negocio altamente redituable debido a la falta de legislación. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de abordar el tema del aborto desde una perspectiva de salud pública y de derechos humanos.

La campaña antiabortista Más Vida, por ejemplo, utiliza lemas como "soy una persona desde la fecundación, mi vida está en tus manos", que despliegan sobre la sociedad razonamientos regresivos, estigmatizantes y demagógicos. Mal que les pese a la organización Más Vida, las mujeres venimos organizándonos por la conquista de nuestros derechos.

Campañas como las de Más Vida reducen a las mujeres a la mera actividad de reproducir porque “así lo indica Dios". Y no sólo en nuestro país. Durante la década pasada Cristina Fernández se negó a tratar la legislación del aborto, y es claro que Mauricio Macri tampoco pondrá el tema en agenda.

En un intento por frenar el acoso, el Congreso de los Diputados aceptó en noviembre tomar en consideración un cambio en el Código Penal para incluir como delito penado con hasta un año de cárcel la actividad a quienes “hostiguen o coarten la libertad de una mujer que pretenda ejercer su derecho a la interrupción voluntaria del embarazo”. El plan del Ministerio de Igualdad prevé regular la objeción de conciencia y garantizar el acceso al aborto en hospitales públicos en todo el territorio, además de eliminar el requisito del permiso de los progenitores para menores de 16 y 17 años.

La periodista Alba Blanco ha explicado que esta organización busca distanciarse -al menos en forma- de otras como Hazte Oír, pero el símil es más que evidente. Así se definen en la última de sus campañas a la que pertenecen esos carteles: "Como una legión de espíritus libres que ha venido a este mundo enrarecido -según ellos- para dar voz a gente normal, que ha sido cancelada por decir cosas de sentido común".

Poveda ha sido detenido en más de 20 ocasiones por extorsionar a las puertas de las clínicas a mujeres que van a abortar. Con una calavera en la mano y con el rostro oculto casi todo el tiempo, defiende lo que él llama sus 'operaciones rescate': "El que no aporta soluciones forma parte del problema, y el que aporta aunque sea solo una sonrisa en la puerta de una clínica está salvando una vida y puede hacer quiebros al destino", ha llegado a decir.

No obstante, muchas veces su 'modus operandi' va más allá: abordan a esas mujeres y, una vez se derrumban, les muestran su ecografía, que realizan en una ambulancia aparcada estratégicamente. A ellos les parecerá "genial" -según los carteles-, pero los datos demuestran, además de ser ya delito, la gravedad de sus hechos.

El último enemigo de este grupo, además del aborto -y parece ser que las mujeres también, es la eutanasia. Esta agrupación fue la autora de una enorme lona de 500 metros cuadrados desplegada en una de las principales arterias de la capital.

Sevilla, Barcelona, Madrid, Valencia, Zaragoza o Las Palmas son algunas de las ciudades en las que miles de personas han protestado, este sábado, con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. De este modo, lemas del tipo «No a la ley Gallardón, yo decido» o «Son mis ovarios, ni de curas, ni de machos» han sido de los más usados en decenas de carteles y pancartas.

En Madrid, miles de personas han teñido de violeta el centro, pasando por Gran Vía, entre cánticos. En Barcelona se han repetido los números y las consignas. El tono de la protesta se ha movido entre la fiesta y la reivindicación.

Aunque cada cual es libre de rezar o no, así como de estar a favor o en contra del aborto, lo cierto es que incitar a rezar frente a estos lugares, que es manifestarse, es acoso; se rece, se cante o se baile. De hecho, el Congreso aprobó convertir estos acosos en delito.

Como suele suceder con estos anuncios provocativos, el mensaje alcanzó mayor impacto tras difundirse en redes sociales por decenas de usuarios anónimos, que se mostraban sorprendidos por la aparición de este tipo de carteles en el metro de la capital.Inmediatamente, la portavoz del PSOE en la capital, Mar Espinar, pidió a través de una carta al propio Almeida que retirara de las calles estos carteles. “Creo que todos debemos saber que, cuando una mujer interrumpe de forma voluntaria su embarazo, lo hace después de haberlo meditado. Entiendo que haya un sector ultraconservador que tenga la necesidad de rezar, pero les pediría más respeto, que no lo hagan delante de las clínicas. Estas decisiones no son nunca fáciles y se toman en soledad”.

“El ejercicio de estos derechos”, continúa, “no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa. A este Ayuntamiento no le compete juzgar si la opinión que defiende el anunciante es moralmente reprochable o deseable, sino si los madrileños que defienden una postura semejante tienen derecho a poder expresarla en libertad, tal y como la Constitución les concede”.

La polémica de estos carteles ha ido en aumento durante toda la semana. La posición de Almeida, que también es portavoz nacional del PP, es la de derogar la actual ley del aborto para volver a la de 1985, tal y como confeso en su última entrevista con EL PAÍS el pasado septiembre. “Respeto el marco legal que hay en España, aunque a mí me gustaba más la ley del 85 [que lo permitía con tres supuestos: riesgo grave para la salud de la mujer, violación o malformación en el feto].”, dijo.

Los antiabortistas, como publicó este periódico en noviembre, se siguen agolpando en estas clínicas. La consigna siempre es la misma: tratar de interrumpir el paso de las mujeres que acuden a las clínicas con la excusa de repartir un folleto informativo, bombardearla a preguntas: ¿Cómo te llamas?, ¿a qué vienes?, ¿vas a abortar?, ¿qué necesitas para no abortar?, ¿estás segura de lo que vas a hacer? Si la mujer intenta esquivarles darán dos pasos, sea a derecha a izquierda, para impedirlo. El baile puede prolongarse durante un rato que a las mujeres se les hace eterno.

El éxito de quienes lo intentan impedir comienza cuando una mujer acosada se derrumba, cuando se deja guiar hasta la ambulancia, estratégicamente aparcada a escasos metros. Allí les harán una ecografía para mostrarles la imagen de su hijo y uno de los antiabortistas les invitará a tomar un café para hablar con ellas de su situación. Unas pocas, confiando en el médico que tienen delante, olvidarán que las clínicas les piden siempre que acudan a hacerse la intervención en ayunas. Una vez tomado ese café, misión cumplida para los antiabortistas: ese día ya no podrán abortar.

Hoy en La Noche polémica en España por decisión de Rajoy de retirar proyecto de ley antiaborto 1

Publicaciones populares: